Print Sermon

El propósito de este sitio de Internet es proporcionar manuscritos de sermones gratuitos y videos de sermones a pastores y misioneros en todo el mundo, especialmente en el Tercer Mundo, donde hay pocos, si es que hay, seminarios teológicos o escuelas Bíblicas.

Estos manuscritos de sermones y videos ahora van a casi 1,500,000 computadoras en más de 221 países todos los meses en www.sermonsfortheworld.com. Otros cientos miran los videos en YouTube, pero rápidamente dejan YouTube y vienen a nuestro sitio de Internet. Los manuscritos de sermones se dan en 46 idiomas a casi 120,000 computadoras cada mes. Los manuscritos de sermones no tienen derecho de autor, así que los predicadores pueden usarlos sin nuestro permiso. Por favor, oprime aquí para aprender cómo puedes hacer una donación mensual para ayudarnos en esta gran obra de predicar el Evangelio a todo el mundo.

Cuando le escribas a Dr. Hymers, siempre dile en qué país vives o él no te podrá contestar. El correo electrónico de Dr. Hymers es rlhymersjr@sbcglobal.net.



RESPUESTA A CUATRO PREGUNTAS SOBRE EL DILUVIO

(SERMÓN #48 SOBRE EL LIBRO DEL GÉNESIS)

Un sermón escrito por Dr. R. L. Hymers, Jr., Pastor Emérito
y predicado por Jack Ngann, Pastor
en el Tabernáculo Bautista Chino
La Mañana del Día del Señor, 20 de Septiembre, 2026

“Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (II Peter 3:3-4; p. 1275 Scofield).


Este pasaje de las Escrituras nos dice que la gente en los últimos días se burlará de la Biblia. Nos dice que no creerán en la Segunda Venida de Cristo ni en el Juicio Final. Dice que serán “ignoran voluntariamente” del hecho de que Dios juzgó al mundo en las aguas del Gran Diluvio. Dice que serán uniformistas, Darwinistas, que rechazan la idea de que Dios juzgará al mundo mediante un juicio de fuego, tal como juzgó al mundo con el Diluvio en el pasado.

Pero la gente en el “los postreros días” están tan impregnados de la evolución Darwiniana y de la geología uniformista que tienen muchas preguntas sobre el Diluvio de los tiempos de Noé. Hoy dedicaré unos minutos a responder a algunas de ellas.

I. Primero, ¿qué hay de los hombres de las cavernas?

Nosotros hemos oído hablar de los hombres de las cavernas. ¿Existieron realmente tales seres? ¡Pues claro que sí! El abuelo materno del Dr. Hymers, a quien llamaban “Dad Flowers” vivió de niño en una casa de terrones (semisubterránea) en las llanuras de Nebraska, a finales del siglo diecinueve, cuando aún existían grandes manadas de bisontes. El Dr. John R. Rice dijo la historia de unas personas que él conoció y que vivieron en una cueva en el oeste de Texas durante su infancia, mientras ahorraban con gran esfuerzo para comprar una pequeña granja. Muchos Nativos Americanos habitaron en cuevas y viviendas excavadas en las montañas. Sin duda, a lo largo de la historia ha habido personas que han vivido en cuevas y casas subterráneas.

Sin embargo, los llamados “hombres de las cavernas” no eran diferentes de las personas de hoy en día. Algunos de los fósiles hallados tienen un aspecto peculiar. Pero, yo he visto gente extraños por las calles de Los Ángeles al caer la noche. Eso no significa que sean Neandertales. Simplemente indica que algunos están enfermos, otros presentan deformidades y algunos son muy ancianos. Si sus huesos se fosilizaran y fueran descubiertos siglos más tarde, alguien podría pensar que pertenecían a otra especie o que se trataba de un “eslabón perdido.” Pero no son. Si ciertamente, siempre han existido deformidades y rasgos peculiares en la raza humana. Si siempre habido personas que viven bajo puentes, en cuevas o en refugios excavados en la tierra. Pero esto no constituye una prueba de la evolución Darwiniana. Es solo una prueba de que el pecado ha causado grandes ruinas tanto en el ser humano como en la tierra que habita.

¿Qué decir, entonces, de las “pinturas rupestres,” esas imágenes antiguas trazadas en las paredes de cuevas en Francia y otros lugares? Bueno, en realidad no son nada excepcional, ¿verdad? Jóvenes confundidos y a menudo bajo los efectos del alcohol dibujan tales “jeroglíficos” en las paredes de edificios en Los Ángeles, Chicago, Nueva York y muchas otras ciudades del mundo. Estos muchachos no son “hombres de las cavernas,” sino simplemente jóvenes no salvos que vagan por las calles, pecadores, al igual que aquellos que han pintado grafitis en muros y edificios durante siglos. ¡Los dibujos en una cueva de Francia no ofrecen más pruebas de la existencia de “hombres de las cavernas” que los grafitis en los muros del este de Los Ángeles! No es de extrañar que unos jóvenes que vivían, o tal vez jugaban, en una cueva de Francia dibujaran animales en la pared. A los jóvenes siempre les ha gustado dibujar animales. ¡Esto no constituye ninguna “prueba” de la existencia de “hombres de las cavernas,” “Neandertales” o “eslabones perdidos”!

II. Segundo, ¿qué les pasó a los dinosaurios?

Dr. John C. Whitcomb y Dr. Henry M. Morris, en su libro fundamental, The Genesis Flood, [El Diluvio del Génesis,] dijeron,

La pregunta de la repentina extinción de estas poderosas criaturas, que supuestamente dominaron la Tierra durante tanto tiempo, sigue siendo uno de los grandes misterios de la paleontología uniformista. Se han propuesto diversas teorías, tales como la destrucción causada por volcanes, cambios en el entorno, el consumo de huevos de dinosaurio por parte de poblaciones de mamíferos en aumento, algún tipo de epidemia que afectó a los dinosaurios, etcétera.
Estas son algunas de las teorías que se han propuesto para explicar la repentina extinción de los dinosaurios en todo el mundo. Cada teoría explica la muerte de algunos dinosaurios en ciertos lugares, pero los intentos de aplicar cualquiera de ellas, o combinaciones de las mismas, a la extinción a escala mundial han fracasado...[Sin embargo,] el Diluvio Bíblico constituye una solución bastante adecuada...estas grandes criaturas reptiles fueron arrasadas, ahogadas y sepultadas por las aguas del Diluvio (John C. Whitcomb, Th.D., y Henry M. Morris, Ph.D., The Genesis Flood, [El Diluvio del Génesis,] Baker Book House, 1983 edición, pp. 279-280).

III. Tercero, ¿por qué vivía la gente tanto tiempo antes del Diluvio?

Dr. Whitcomb y Dr. Morris dijeron,

¡Según los registros, el ser humano vivía 900 años o más antes del Diluvio! Una de las pruebas más sólidas de la veracidad de estas cifras es el hecho de que, tras el Diluvio, la longevidad de los patriarcas muestra un descenso lento pero constante: desde Noé, que vivió 950 años, pasando por Éber (464 años), Abraham (que murió a los 175 años) y Moisés (que falleció anciano a los 120 años), hasta llegar a la cifra Bíblica habitual de 70 años de vida (Salmo 90:10), una duración muy cercana a la que tenemos hoy en día. Esta disminución de la esperanza de vida posterior al Diluvio parece encajar perfectamente con nuestra teoría sobre la disipación de la capa protectora de la Tierra durante dicho acontecimiento. Como ya hemos dicho, esta bóveda de vapor de agua...proporcionaba un entorno cálido, agradable y presumiblemente saludable en todo el planeta. Quizás el efecto más importante de esta bóveda fuera la protección que ofrecía frente a las intensas radiaciones provenientes del espacio que incidían sobre la tierra (ibíd., p. 399).
Ciertamente, a la luz de lo que se sabe sobre los efectos somáticos y genéticos de las radiaciones, resulta muy razonable inferir que, a lo largo de los siglos transcurridos desde el Diluvio, la acumulación de dichos efectos en el ser humano...ha dado lugar a un deterioro gradual y a una disminución de la esperanza de vida. Este efecto debió de ser especialmente acusado durante los siglos inmediatamente posteriores al Diluvio, dada la precipitación de la capa de vapor terrestre que, hasta entonces, había filtrado prácticamente toda la radiación ambiental...Por consiguiente, antes del Diluvio, todo favorecía la salud física y la longevidad. Temperaturas estables, ausencia de radiaciones ambientales y otros factores atribuibles a la bóveda de vapor, todo ello contribuyó...Tras el Diluvio, la bóveda se precipitó y sus efectos protectores desaparecieron en gran medida, iniciándose así un prolongado declive en la salud general y la longevidad, compensado solo parcialmente en las últimas décadas por los avances de la medicina...Gran parte de este deterioro...puede atribuirse indudablemente al notable aumento de la radiación que incide sobre la superficie terrestre y sus habitantes...Es evidente que un periodo de tal naturaleza...caracterizado por una mayor radiación, debió de provocar un deterioro biológico generalizado. Y esto es, precisamente, lo que la Biblia enseña respecto a la historia general de la raza humana (ibíd., págs. 404-405).

IV. Cuarto, ¿por qué no hubo reproducción en el Arca?

Obviamente, en un solo sermón no es posible responder a todas las preguntas relacionadas con el Diluvio Universal. Para profundizar en este tema, le sugiero consultar las fuentes citadas, The Genesis Flood [El Diluvio del Génesis] y las notas de The Defender’s Study Bible [La Biblia de Estudio del Defensor] del Dr. Henry M. Morris (World Publishing, 1995), así como The Days of Noah [Los Días de Noé] del Dr. M. R. DeHaan (Zondervan Publishing House, 1963). Por cuestiones de tiempo, ofreceré solo una respuesta más. El Dr. M. R. DeHaan, en su excelente y breve libro The Days of Noah, [Los Días de Noé] muestra que no nació ningún bebé en el Arca. Él dijo,

Nosotros concluimos con una observación muy práctica. No hay registro de que naciera ninguna cría, ya fuera de animales, aves o seres humanos, en el Arca durante todo el año que permanecieron en ella. Los animales entraron de dos en dos (a excepción de los animales puros, de los cuales había siete) y, al parecer, salieron de la misma manera. Los hijos de Noé no tuvieron hijos dentro del Arca, y no existe ni el menor indicio de que la situación fuera distinta para los animales y las aves. Durante un año entero no hubo reproducción ni aumento de población. La lección debería quedar clara. La entrada en el Arca fue una decisión personal para cada uno. Los padres no pueden decidir por sus hijos. Puesto que Cristo tipifica el Arca de salvación, aprendemos que nadie puede salvarse gracias a la religión de su padre...No pueden salvarse por la religión, la piedad o el ejemplo de sus padres sin una decisión personal de acudir a Cristo...Quisiera recordarles las palabras de Jesús,

“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3)…

Amigo mío, solo ocho adultos entraron en el Arca, porque creyeron en la promesa de Dios y actuaron conforme a ella [y entraron en el Arca]. Nadie entró en el Arca por haber nacido en ella mediante un nacimiento natural...Tu religión, tus obras, tu iglesia, tus amigos y tus seres queridos no pueden salvarte. [Debes tener] una fe personal en el Hijo de Dios (M. R. DeHaan, The Days of Noah, [Los Días de Noé] Zondervan Publishing House, 1963, pp. 176-177).

El hecho de que no nacieran niños en el arca demuestra que nadie se salva simplemente por haber nacido y crecido en la iglesia. Cada uno de ustedes, ya sea que hayan crecido como “niños de la iglesia” o que hayan llegado a nuestra congregación a través de nuestra labor evangelística – cada uno de ustedes tiene que venir a Cristo tu miso. Así como cada uno, Noé, su esposa, sus hijos y sus nueras escogieron entrar en el arca, tú también tienes que escoger entrar en Cristo por tu mismo. Nadie puede hacerlo por ti.

Nosotros podemos predicarles, tal como Noé predicó a su generación, pero, al final, es tu responsabilidad, y solo tuya, venir a Cristo y ser salvos mediante la muerte sustitutiva de Él. Depende de ti buscar a Cristo hasta encontrarlo y que tus pecados sean cubiertos por la Sangre de Él, de modo que Dios ya no pueda verlos. Nosotros oramos para que cada joven de nuestra iglesia sea salvo. Pero, sin embargo, sabemos por larga experiencia que esto no sucederá hasta que tu busques a Cristo por tu propia cuenta y se estes serio de esto.

Cuando tú si vienes a Cristo, tus pecados quedarán ocultos ante Dios bajo la preciosa sangre de Cristo. Hace un momento cantamos un viejo himno que describe esto a la perfección. Tú tienes que esconderte, refugiarte, en Jesús para librarte de la ira y el juicio de Dios, tal como Noé se escondió, refugió, del Juicio de Dios en el arca.

A salvo en la Roca más alta que yo,
     Mi alma, en sus luchas y penas, volará;
Tan pecador, tan cansado, ¡Tuyo, Tuyo quiero ser!;
     Oh “Roca de los Siglos,” me escondo en Ti.
Me escondo en Ti, me escondo en Ti,
     Oh “Roca de los Siglos,” me escondo en Ti.
(“Hiding in Thee” [Me Escondo en Ti] por William O. Cushing, 1823-1902).