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¡NO PUEDES APRENDER COMPASIÓN EN UN SEMINARIO!

por el Dr. R. L. Hymers, Jr.,
Pastor Emérito

Una lección enseñada en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
Tarde del día del Señor, 17 de Enero de 2021

Himno cantado antes del sermón: “Blest Be the Tie”/“Bendito Sea el Lazo”
       (por John Fawcett, 1740-1817; estrofas 1, 2 y 4).


Yo aprendí mucho de lo que yo sé cuándo yo era aprendiz de mi piadoso pastor, Dr. Timothy Lin. Una de las cosas que yo aprendí de él fue quedarme en un lugar. Por favor voltea a I Corintios 15:58 (p. 1186 Scofield).

“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (I Corintios 15:58).

Yo obedecí ese verso durante más de 45 años en el centro de la ciudad de Los Ángeles. Me vinieron muchas cosas buenas porque obedecí ese versículo. Si yo me hubiera ido, no hubiera encontrado a mi esposa, la mejor esposa de pastor en todo el mundo.

Pero también hubo cosas malas. Nuestra iglesia tuvo cuatro quebrantamientos grandes de iglesias. Yo siempre culpé a yo mismo. Yo intenté en muchas maneras ser un mejor pastor. Pero los quebrantamientos continuaron. Finalmente Dios me mostró que la gente del centro de la ciudad era culturalmente incapaz de sostener una iglesia fuerte. La prueba me la mostró el hecho de que después de literalmente cientos de años solo había una iglesia Hispana fuerte en el centro de Los Ángeles – y solo una iglesia negra decente en el centro de la ciudad.

Yo tenía casi 80 años antes de que el Señor definitivamente me mostro que había llegado el momento de mover nuestra iglesia a un lugar donde había una mejor cultura. El catalizador vino cuando yo fui paciente de cáncer. Tres jóvenes que eran candidatos a diáconos vinieron a orar conmigo en la oficina de mi casa durante una hora cada semana. Uno era un hombre negro. Uno era Hispano y el otro era Chino. Pronto se fueron el Hispano y el negro. Solo se quedó el Chino.

Entonces yo recordé un verso en el Libro de Amós, “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7; p. 894).

Esto es lo que Dios me mostró. Voltea a Marcos 6:11 (p. 1012).

“Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad” (Marcos 6:11).

Más tarde, Pablo y Bernabé hicieron lo mismo,

“Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio” (Los Hechos 13:51; p. 1124).

Recuerde, yo no hice esto por emoción, ni lo hice rápidamente. Me tomó 45 años para hacer esto. El catalizador vino cuando Kreighton Chan se convirtió, tal como le sucedió a Judas Iscariote, “entró Satanás en” Kreighton, y él salió y consultó con los principales sacerdotes (Lucas 22:3; p. 1064). Entonces, Satanás entró en Kreighton y fue a John Waldrip para traicionarme.

¿Por qué Kreighton me odiaba tanto que se demonizó? Jesús dijo, “Sin causa me aborrecieron” (Juan 15:25; p. 1093). Una vez más, Jesús dijo, “Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán” (Juan 15:20; p. 1093).

Mi querida esposa Ileana se enfermó con coronavirus hace un par de semanas. Estuvo varios días en el hospital. Ahora está en cuarentena en nuestro dormitorio de invitados. Mi maravilloso hijo Wesley está actuando en nuestro nombre.

La otra noche yo llamé a Kreighton y Waldrip para orar por la curación de ella. Kreighton me colgó el teléfono. Waldrip se rechazó a llamarla. Me tumbo y lloré toda la noche en soledad y dolor. Mi único consuelo era la Biblia.

El único predicador de BBFI que llamó a mi querida esposa fue el Dr. Russell Gordon. Los únicos otros predicadores que la llamaron fueron de la Asamblea de Dios y Bautistas del Sur. Uno era Católico Romano. Todos los predicadores fundamentalistas fueron fríos y distantes. Que Dios tenga misericordia de ellos. Jesús dijo,

“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35; p. 1091).

Yo he conocido a Russell Gordon por 65 años, desde que estábamos juntos en la escuela secundaria. Mi esposa estaba encantada cuando él la llamó y oró por ella. Me entristeció que Kreighton y Waldrip se mostraran fríos con ella. Alguien me dijo que era porque ella es Hispana. Espero que estén equivocado. ¡Dios los perdone, porque no saben lo que hacen! El nombre de mi esposa es Ileana. Su teléfono celular es (818)645-7356. Por favor llámela por la tarde entre la 1:00 y las 5:00.

Waldrip aconsejó a Kreighton que asistiera al seminario de John MacArthur. Si lo hace, ¿aprenderá a orar por una mujer enferma en necesitada? Jesús dijo,

“y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará” (Mateo 24:12; p. 993).

¿Estamos ya en la Gran Tribulación para que esto sea cierto? ¡Quizás Rosenthal tenía razón después de todo! ¡Quizás ya estemos en el período de la Tribulación! ¡Quizás estos predicadores de corazón frío ya han recibido la “marca de la bestia” en sus corazones!

Tú no puedes aprender a amar a otros Cristianos en seminario. El Dr. A. W. Tozer dijo,

“Un hombre no necesita ser piadoso para aprender teología. De hecho, me pregunto si hay algo que se enseñe en algún seminario de la tierra que no pueda ser aprendido por un pirata o un tramposo, así como por un Cristiano consagrado” (Man: The Dwelling Place of God, [Hombre: La Morada de Dios] p. 56).

¡Gracias, Dr. Tozer!

Yo soy el pastor fundador de nuestra iglesia. Mi esposa y yo nos hemos quedado en nuestra iglesia durante casi cincuenta años en el centro de la ciudad de Los Ángeles. Mi esposa y nuestros hijos han sido mi mayor apoyo durante este tiempo.

Durante los últimos dos años, el pastor asociado de nuestra iglesia, Kreighton Chan, tuvo reuniones secretas con John S. Waldrip, quien lo alentó a quebrantar nuestra iglesia.

La tensión en mi esposa llegó a ser tan grande que su salud se deterioró y se infectó con el coronavirus (COVID).

Chan y Waldrip han aumentado su dolor al hacer que 50 de nuestra gente se fueran con Chan. Tratando de evitar el quebrantamiento, yo renuncié como pastor y entregué el pastoreado al Rev. Christopher L. Cagan, Ph.D., M.Div., Ph.D. – y yo fui nombrado “pastor emérito.”

Mi esposa fue ingresada en el hospital un poco después de que el quebrantamiento se llevó al 50% de nuestra gente. Yo llamé a un amigo Bautista del Sur y él lloró por teléfono y oró por mi esposa. Yo estaba tan angustiado que llamé a Chan y le pedí que el orara por el saneamiento de mi esposa. El me hablo mal y colgó el teléfono. Yo estaba tan abrumado que yo pasé la noche llorando.

Por favor voltea a I Corintios 13:1 (p. 1181). Por favor, párese mientras yo lo leo.

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; más cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; más entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (I Corintios 13:1-13).