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POR QUÉ AYUNAMOS

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 7 de Octubre, 2012


Por favor volteen conmigo en su Biblia a Isaías 58:6. De pie todos juntos para leer la Palabra de Dios.

“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?” (Isaías 58:6).

Pueden sentarse.

Mas temprano en este pasaje de la Escritura Dios le dijo al pueblo de Israel por qué Él rechazó sus tiempos de ayuno. Ellos ayunaron al no comer alimentos durante un período de tiempo. El ayuno en sí no fue rechazado por Dios. La Biblia nos da muchos buenos ejemplos de ayuno personas. Pero en este momento ellos ayunaban por las razones equivocadas. Era sólo una forma externa de la religión para ellos. Estaban discutiendo y peleando mientras ayunaban. Descuidaron bondad y el amor por los demás. Su religión era fría y sin corazón. Ellos estaban ayunando, pero sólo lo estaban haciendo como un rito. Ellos no estaban pensando en agradar a Dios cuando ayunaban.

El Señor Jesús Cristo condenó este tipo de ayuno. Cristo dijo:

“Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa” (Mateo 6:16).

Su “recompensa” iba a ser visto por los demás, para mostrar a otros qué buenos eran. No esperaban nada de Dios cuando ayunaban. Sólo lo hacían para jactarse, para hacerle creer a la gente que eran muy religiosos.

Pero nota que Cristo no condenó todo ayuno. Él dijo a Sus Discípulos: “Cuando ayunéis…no seáis como los hipócritas...” Una vez más, Jesús dijo:

“Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:17-18).

Cristo no condenó todo ayuno. Pero Él nos dijo cómo hacerlo, “cuando ayunes”, “cuando ayunes”. El verdadero Cristianismo consiste en una relación personal con Cristo. Y el ayuno verdadero debe ser también personal y privado. ¡Nadie debe andar jactándose cuando ayuna!

Desafortunadamente, la mayoría de miembros de iglesia de Estados Unidos saben muy poco sobre el ayuno. Yo fui miembro de una iglesia Bautista del Sur durante seis años sin oír una palabra sobre el ayuno. Fue como una nueva revelación para mí cuando me uní a una iglesia Bautista China y oí sobre el ayuno por primera vez en mi vida. Mi pastor en la iglesia China, el Dr. Timothy Lin, a menudo habló sobre el ayuno. Y varias personas estaban ayunando y orando cuando Dios envió un avivamiento poderoso a esa iglesia. Más tarde me enteré de que el ayuno y la oración eran muy comunes entre las iglesias hogareñas en China. Yo creo que esta es una de las razones principales que Dios ha enviado un poderoso avivamiento a las iglesias hogareñas en la República Popular de China. Literalmente millones de personas se están convirtiendo en Cristianos en la China actual. Estoy convencido de que el avivamiento tremendo que están experimentando ha venido de Dios en respuesta a sus oraciones y tiempos de ayuno. James Hudson Taylor, el gran misionero pionero a la China dijo:

      En Shansi hallé Cristianos Chinos que estaban acostumbrados a pasar tiempo en ayuno y oración. Ellos reconocían que este ayuno, que a tantos no les gustaban, que exige fe en Dios, ya que hace que uno se sienta débil y mal, en verdad es un medio de gracia divinamente asignado.

El guerrero de oración Andrew Murray dijo:

Ayunar ayuda a expresar, profundizar y confirmar una resolución de que estamos listos a sacrificar cualquier cosa, hasta nosotros mismos, para obtener lo que buscamos para el reino de Dios.

Los Reformadores Lutero, Calvino y Knox ayunaban seguido. A todos los primeros predicadores Metodistas se le exigía ayunar dos días cada semana. Nuestro padre Bautista John Bunyan a menudo ayunaba antes de predicar. David Brainerd, un misionero a los Indios Americanos, dijo:

Yo aparto ese día para ayuno secreto y oración…en vista a predicar el evangelio.

Brainerd vio muchos avivamientos poderosos entre los indios cuando predicó.

He tenido el raro privilegio de ser testigo presencial de tres derramamientos muy inusuales del Espíritu de Dios en el avivamiento. Dos de esos notables avivamientos se produjeron durante un período de ayuno y oración. El Primer Gran Despertamiento también llegó de esta manera. John Wesley, uno de los grandes líderes de ese avivamiento, dijo:

¿Has nombrado algunos días para ayuno y oración? Asalta el trono de la gracia, y persevera en el, y misericordia vendrá.

El mismo Wesley ayunaba dos días todas las semanas por muchos años durante esa temporada de grande avivamiento.

Ahora estamos viviendo en un período extremadamente seco de las iglesias en los Estados Unidos y el mundo Occidental. Nuestras iglesias están en conflicto. Literalmente millones de personas están abandonando las iglesias. Muchos recurren al Budismo, meditación Oriental, y otras ideas falsas. En su discurso inaugural hace tres años y medio, el Presidente Obama dijo que Estados Unidos ya no es una nación Cristiana. Todo parece indicar que tenía razón.

¿Cómo sucedió esto? Pasó en gran parte debido a lo mundano de muchos pastores Estadounidenses. Ellos han traído música basura a las iglesias. Han dado “exposiciones” verso por verso, en lugar de verdaderos sermones, como los grandes predicadores del pasado. Muchos de ellos han cerrado sus servicios el Domingo por la noche. Y muchos más han abandonados sus reuniones de oración, volviendo sus servicios mediados de semana en más “exposición” de la Biblia. La reunión de oración antigua está casi extinguida. Dejan que la gente venga a la iglesia vestida como si fuera a la playa. Tambores, música palpitante, e incluso baile se ofrecen en muchos de los llamados “servicios de adoración”. Y demasiados predicadores no saben cómo llevar a la gente a una conversión verdadera. La única manera en que pueden agregar gente a sus iglesias es sacando gente de otra iglesia y trayéndolos a reunirse con ellos. La única manera que saben cómo agregar personas a sus iglesias es “robando ovejas” de otras iglesias.

El Dr. A. W. Tozer fue llamado “un profeta del siglo veinte” durante su propia vida. Lo que el Dr. Tozer dijo es aun mas cierto hoy.  El dijo:

      Una mentalidad religiosa caracterizada por la timidez y la falta de coraje moral nos ha dado hoy un Cristianismo flácido, intelectualmente pobre, aburrido, repetitivo y para un gran número de personas simplemente aburrido. Esto se difunde como la misma fe de nuestros padres...Alimentamos esta insípida comida infantil a nuestra juventud inquisitiva y para que sea agradable al paladar, le damos sabor con diversiones carnales robadas de un mundo incrédulo. Es más fácil entretener que instruir, es más fácil seguir el gusto del público degenerado que pensar por uno mismo, por lo que muchos de nuestros líderes evangélicos dejan que sus mentes se atrofien mientras mantienen sus dedos haciendo ágiles trucos religiosos para atraer a las multitudes curiosas (traducción de A. W. Tozer, D.D., “We Need Sanctified Thinkers,” The Set of the Sail, Christian Publications, 1986, pp. 67, 68).

Para que venga avivamiento a nuestras iglesias, necesitamos algo mejor que lo que ofrecen estos predicadores, con sus secos “sermones expositivos”, con ideas dispersas entresacadas de los comentarios modernos de unos pocos autores contemporáneos poco profundos. ¡Necesitamos algo mejor que su “Cristiandad flácida” que no puede atraer a los jóvenes del mundo para convertirse en discípulos de Jesucristo!

Sin embargo, cuando llegamos a esa pregunta nosotros mismos, a menudo nos preguntamos cómo podemos efectivamente ganar jóvenes perdidos del mundo. Después de un gran examen de conciencia y oración, he llegado a la conclusión de que nada de lo que hacemos puede ganar a jóvenes del mundo sin la intervención de Dios Mismo. Dios le dijo al profeta Zacarías:

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zacarías 4:6).

La única manera posible que podamos ganar a los jóvenes perdidos a Cristo y a la iglesia es “con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.

Los discípulos vieron al Joven Rico alejarse de Cristo, regresando a una vida de egoísmo y pecado. Los Discípulos le preguntaron a Cristo: “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”

“Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios” (Marcos 10:26, 27).

¡Ahí lo tienes! ¡Humanamente hablando es imposible convertir al Joven Rico, o cualquier otra persona joven! “Para los hombres es imposible”. ¡Ningún programa puede hacerlo! ¡Ningún sermón inteligente puede hacerlo! ¡Ningún tipo de entretenimiento puede hacerlo! “¿Quién, pues, podrá ser salvo?” “Para los hombres es imposible”. Él no dijo: “Es improbable”. ¡No, no! Él dijo: “Es imposible”. ¡SÓLO DIOS PUEDE HACERLO! Para los hombres es imposible, más para Dios no”.

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zacarías 4:6).

Sólo Dios puede hacer que una persona joven vea lo vacío de esta vida – ¡y la falta de esperanza de este mundo! ¡Sólo Dios puede hacer que una persona joven sienta la necesidad de estar en la iglesia todos los Domingos! ¡Sólo Dios puede despojarlos de su confianza en ellos mismos! ¡Sólo Dios puede traerlos bajo la convicción de pecado! ¡Sólo Dios puede atraerlos hacia Cristo para la justificación por Su Sangre! ¡Sólo el poder de Dios puede atraerlos a Su Hijo, y hacerlos vivir en Su presencia!

Pero, ¿cómo podemos tener el poder de Dios en medio de nosotros? Esto nos lleva de nuevo a nuestro texto,

“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?” (Isaías 58:6).

Aquí Dios nos dijo por qué debemos ayunar:


1.  Para desatar las ligaduras [cadenas] de impiedad.

2.  Para soltar las cargas de opresión.

3.  Para dejar ir libres a los quebrantados y romper todo yugo.


Si estás con nosotros esta mañana y todavía no eres un Cristiano nacido de nuevo, quiero que sepas que hay muchos jóvenes aquí que ayunaron por ti ayer. Nosotros no anunciamos sus nombres. Pero muchos de ellos ayunaron y oraron por ti en secreto. No comieron en todo el día, no hasta que llegamos a la iglesia anoche y tuvimos una comida juntos aquí. ¿Por qué ayunaron y oraron por ti? Lo hicieron porque están muy preocupados por ti. Ellos quieren que seas liberado de las cadenas del pecado. Ellos quieren que seas liberado de la pesada carga y la opresión de Satanás. Ellos ayunaron y oraron ayer todo el día para que Dios baje y te libre de pecado, y te atraiga al compañerismo completo de nuestra iglesia, y te atraiga a Cristo para limpieza por Su Sangre preciosa. El Dr. Elmer Towns de la Universidad Liberty University, dijo:

      Cuando ayunas y oras, puedes pedirle a Dios que abra las ventanas de los cielos, y derrame bendiciones sobre otros… Tú puedes golpear las puertas del cielo para que Dios de convicción de pecado a la persona perdida y lo traiga a Jesucristo (traducción de Elmer L. Towns, D.Min., The Beginner’s Guide to Fasting, Regal, 2001, p. 124).

La mayoria de nuestra gente ayunó y oró por ti ayer. Le pidieron a Dios que abra tus ojos para que veas el vacío de la vida sin Cristo. Oraron para que Dios te atraiga al calor y la amistad de nuestra iglesia. Le pidieron a Dios que ilumine tu corazón, para que puedas sentir tu pecado, y veas tu necesidad de Cristo. Ellos le pidieron a Dios que te muestre que Jesús murió en la Cruz para pagar el castigo por tu pecado, y derramó Su Sangre preciosa para limpiarte de todo pecado. Ellos oraron por ti, para que Dios te muestre a Jesús, en todo Su esplendor, arriba en el Cielo, en otra dimensión. Ellos ayunaron y oraron a Dios para que te traiga a nuestra iglesia, y te traiga a Cristo, para que puedas ser convertido y tengas vida eterna en Él. Esa vieja canción, que el Sr. Griffith cantó antes de este sermón, expresa sus oraciones por ti.

Tengo un Salvador, Que ora por ti en la gloria,
   Un Salvador amoroso, aunque no haya amigos;
Y ahora Él vela con amor por mi;
   ¡Oh, Que mi Salvador fuera tuyo también!
Por ti estoy orando, por ti estoy orando,
   Por ti estoy orando, orando por ti.

¡Si estás ayunando por nuestros amigos que no son salvos todavía, cantales ese coro!

Por ti estoy orando, por ti estoy orando,
   Por ti estoy orando, orando por ti.
(Traducción de “I Am Praying for You”
   por S. O’Malley Clough, 1837-1910).

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída Antes del Sermón por el Dr. Kreighton L. Chan: Mateo 6:16-18.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“I Am Praying for You” (por S. O’Malley Clough, 1837-1910).