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LOS DEMOCRATAS ABUCHEAN A ‘DIOS’ Y A ‘JERUSALÉN’
– ¿QUÉ PODEMOS HACER AL RESPECTO?

(SERMÓN #64 SOBRE EL LIBRO DE GÉNESIS)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Noche del Día del Señor, 9 de Septiembre, 2012

“Quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez” (Génesis 18:32).


Dios envió dos ángeles a la ciudad de Sodoma. Cuando iban a Sodoma Abraham oró a Dios, diciendo: “¿Destruirás también al justo con el impío?” (Génesis 18:23). Entonces Abraham le preguntó a Dios si destruiría la ciudad si había en ella cincuenta personas que oraban. Dios dijo que Él perdonaría la ciudad si hallaba cincuenta hombres que oraban allí. Abraham preguntó si Dios perdonaría la ciudad por cuarenta, y por treinta, y hasta por veinte. Luego Abraham dijo:

“Quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez” (Génesis 18:32).

Dios hubiera perdonado a la ciudad de Sodoma si hubiera habido allí tan solo diez hombres que oraban. Esto nos muestra el poder de la oración intercesora hacia Dios.

Basando su creencia en pasajes de la Escritura como este, los Judíos Jasídicos dicen que 36 hombres justos, que oran detienen el juicio de Dios del mundo. Estos Judíos Ortodoxos llaman a esos hombres que oran el Tzadikim, los 36 hombres justos que detienen a Dios de juzgar al mundo con sus oraciones de intercesión.

Aunque no estoy seguro que el número exacto sea 36, estoy en acuerdo básico con el pueblo Judío Jasídico. La Biblia dice: “La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16).

En esta hora maligna, necesitamos orar más que nunca. Nunca olvides que “la oración eficaz del justo puede mucho”. ¡La ciudad malvada de Sodoma entera hubiera sido librada del juicio si solamente diez personas allí hubieran sido hombres de oración! Los yernos incrédulos de Lot hubieran sido librados. La esposa incrédula de Lot hubiera sido librada. Hasta los Sodomitas mismos hubieran sido librados. ¡Imagínate! ¿No es eso lo que enseña este pasaje?

Yo creo que Dios podría perdona a nuestra nación, aun a aquellos que son incrédulos y malvados, si oráramos. Los Estados Unidos de América podrían ser librados, como lo hubiera sido Sodoma, ¡si suficientes de nosotros somos hombres y mujeres de oración! Dios dijo: “no la destruiré…por amor a los diez”. “La oración eficaz de justo puede mucho”.

Ciertamente hay mucha gente inmoral, impía en nuestra nación. Me asombró y entristeció ver la Convención Nacional Demócrata en la televisión la semana pasada. Orador tras orador pedían más abortos – como si la horrible matanza de 55 millones de bebés Estadounidenses no fuera suficiente. Orador tras orador apelaba por legalizar el matrimonio del mismo sexo. Me asombró oír tanto de eso por todos los discursos durante la Convención.

Además, me molestó oír al mismo Presidente Obama endosar el matrimonio del mismo sexo al menos tres veces en su discurso de aceptación en la Convención. Esto fue arrojado de la televisión a nuestras salas, y ofendió profundamente a muchos de estadounidenses. Así que repetiré aquí lo que dije en el sermón del Día de la Madre, dado el 13 de Mayo de 2012, y que fue publicado en la primera página de “El Evangelista Bíblico” (The Biblical Evangelist) [en Inglés], editado por el Dr. Robert L. Sumner, en su edición de Agosto-Octubre de 2012. Lo que le dije al Presidente Obama lo repito esta noche.

Le digo al Presidente Obama, “Señor, el pueblo Americano no te contrató para ser filosofo o teólogo moral. No te contratamos para decirle a los Católicos que sus hospitales tenían que proveer control de natalidad. No te contratamos para decirle a los rabinos en la ciudad de Nueva York que ya no podrán hacer circuncisiones! (¡Sí, eso estaa sucediendo!). No te contratamos para decirnos qué pensar sobre el matrimonio. No te contratamos para ser teólogo o filosofo moral. Te contratamos para arreglar la economía, para bajar los precios de la gasolina, y poner a los jóvenes a trabajar una vez más – como lo hizo el Presidente Roosevelt en la Gran Depresión. ¡Señor Presidente, por favor deja de decirnos qué creer sobre los temas morales y teológicos y haz el trabajo para el cual te contratamos – o salte del puesto y deja que un hombre de negocios haga el trabajo!”

Pero por favor no esperes que yo les “dé duro a los homosexuales”. Los que leen mis sermones, y los que están aquí en nuestra iglesia, saben que ese nunca ha sido mi enfoque, y no voy a cambiar hoy. Yo creo que Jesús quiere que “[prediquemos] el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15), no solo a los que están de acuerdo con nosotros sobre estas cosas. Jesús puede perdonar los pecados de cualquiera que se arrepienta y se voltee a Él en fe. Juan 3:16 nos dice que Dios ama tanto al mundo entero que Él envió a Jesús a salvar a “todo aquel que en él cree”. Ese es nuestro mensaje, y no debemos apartarnos de él a ninguna clase de “hablar con odio”. Debemos orar por aquellos que no están de acuerdo con nosotros, como lo hizo Jesús.

Pero lo que vi en la Convención Nacional Demócrata la semana pasada me molestó mucho. Los encargados de la plataforma Demócrata dejaron la palabra “Dios” y, por vez primera, no afirmaron a Jerusalén como la capital de Israel. Yo no sé por qué hicieron eso. Pero obviamente fue un gran error. Cuando los Republicanos señalaron eso, el Presidente Obama se apuró a poner esas palabras de vuelta en la plataforma Demócrata. Un comentador dijo: “Él tuvo huevos en la cara”, queriendo decir que estuvo avergonzado. Bueno, al último momento, el señor Obama les dijo que pusieran a “Dios” y “Jerusalén” de regreso en la plataforma. El Gobernador Ted Strickland, un miembro del comité de redacción de la plataforma, fue a los delegados e hizo moción para poner “Dios” y “Jerusalén” en la declaración de la plataforma. El Alcalde Antonio Villaraigosa de Los Ángeles, jefe de la Convención Nacional Demócrata, fue a al pódium y pidió un voto de dos tercios para enmendar la plataforma y poner “Dios” y “Jerusalén” en el documento. Él tomó un voto de voces, pidiendo que los delegados declararan en voz alta “sí” o “no”.

La primera vez no pudo ver si los dos tercios requeridos habían dicho “sí”. Un voto “no” muy alto se oyó. Él les pidió que votaran una segunda vez, pero todavía no podía discernir si dos tercios habían votado “sí”. Villaraigosa miró alrededor en confusión. El tercer voto de voces no fue conclusivo igual que los otros dos, pero Villaraigosa dijo: “El jefe opina que sí ha pasado”. Yo vi la repetición de todo esto en el noticiero Fox el Viernes pasado en la noche. Cuando Villaraigosa dijo que la moción había pasado, un abuchear y gritos muy fuertes de enojo llenaron el auditorio. “Dios” y “Jerusalén” fueron abucheados y apagados, con los opuestos enojados protestando, sacudiendo las manos y gritando enojados contra que se añadiera cualquier mención de “Dios” y “Jerusalén” al documento. Claramente la mayoría de delegados estuvieron en contra de incluir “Dios” y “Jerusalén”, pero fue embestido, provocando lo que [el periódico] Los Ángeles Times llamó: “un episodio vergonzoso que ensució” la Convención (traducción de Times, 6 de Septiembre de 2012, p. U1). El articulo de ese periódico citaba al Gobernador Romney, quien dijo: “que la ausencia de la palabra ‘Dios’ en la plataforma Demócrata mostraba que el partido se desvía más y más hacia un extremo que los estadounidenses no reconocen” (ibid.). La Prensa Asociada dijo: “Aunque los Demócratas se esforzaron para apagar la caída política por dicha omisión, algunos [a mi me parecía que la mayoría de] delegados airados gritaron y sacudieron las manos en el aire” cuando se aprobó la enmienda (traducción de Daily News, 6 de Septiembre de 2012, p. A10).

Yo sé que te molesta mucho, aquí en nuestra iglesia esta noche, oír que ciudadanos estadounidenses abucheen y griten apagando el nombre de “Dios” y el nombre de “Jerusalén”. Pero siempre recuerda lo que Dios le dijo a Abraham: “No la destruiré…por amor a los diez” (Génesis 18:32). Ellos “abuchearon” a Dios y a Jerusalén. Nos entristeció y atribuló. ¿Qué podemos hacer al respecto? ¡Podemos orar! Al mundo eso le suena débil y sin importancia. Pero se equivocan. ¡Todas las cosas verdaderamente importantes vienen en respuesta a oración! Para ser honesto contigo, estoy comenzando a pensar que no debemos orar por ningún partido. Ninguno parece ser bueno. ¡Creo que debemos enfocar nuestras oraciones y nuestra energía completamente en ayudar a los jóvenes a hallar a Dios! ¡Que ese sea el enfoque de nuestras oraciones! ¡Nuestro trabajo está frente a nosotros – ¡orar para que esta iglesia estalle con gente joven!

“La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16).

Dame poder en la oración,
   En este mundo de iniquidad;
Donde las almas se pierden hoy;
   ¡Dame poder Señor, a orar!
(Traducción libre de “Teach Me to Pray” por Albert S. Reitz, 1879-1966).

Esta noche les estoy dando parte del capítulo uno del gran libro clásico del Dr. R. A. Torrey Cómo Orar [How to Pray]. Estas palabras han sido adaptadas y editadas de ese capítulo.

La oración tiene poder cuando todo lo demás falla. Por la oración, los más fieros enemigos del Evangelio se vuelven sus más valientes defensores. Los más viles se han vuelto los más verdaderos hijos de Dios, y las mujeres más despreciables se han vuelto las santas más puras. Oh, el poder de tuve el ningún pensamiento de ser La oración a menudo es útil cuando todo lo demás falla. Por la oración, los más grandes enemigos del Evangelio se han convertido en sus defensores más valientes. Los más viles se han convertido en verdaderos hijos de Dios, y las mujeres más despreciables se han convertido en las más santas. ¡Oh, el poder de la oración que llegue, donde la esperanza en sí parece vana, y alce a los hombres y mujeres hacia arriba a la comunión con Dios! ¡Es simplemente maravilloso! ¡Qué poco apreciamos esta arma maravillosa de la oración!

Dame poder en la oración,
   En este mundo de iniquidad;
Donde las almas se pierden hoy;
   ¡Dame poder Señor, a orar!

La oración trae bendiciones a la iglesia. La historia de la iglesia siempre ha estado llena de graves dificultades que superar. El Diablo odia la iglesia y busca por todos los medios impedir su progreso – por la falsa doctrina, por la división, y por la corrupción interna de la vida. Pero, por la oración, un camino claro se puede hacer a través de todo. La oración quitará la herejía, aclarará malentendidos, barrerá todos los obstáculos, y traerá la ola de Dios llena de gracia que aviva. La historia lo demuestra. En los momentos más difíciles, cuando el estado de la iglesia parecía no tener esperanza, hombres y mujeres que oraban se juntaban, o iban solos, y clamaban a Dios, y la respuesta llegaba.

El mundo, la carne y el Diablo parecen tener a los Estados Unidos bajo su control completo esta noche. Vivimos en una época muy oscura – pero ahora

“Tiempo es de actuar, oh Jehová, Porque han invalidado tu ley”
       (Salmo 119:126).

Dios está listo a trabajar de nuevo, aún en estos días malos. Pero Él está escuchando tus oraciones. ¿Las oirá? ¿Él te escuchará orar en detalle por los perdidos que estás tratando de ayudar? ¿Vas a ser un hombre o una mujer de oración? Su salvación puede depender de tus oraciones por ellos.

“La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16).

Enséñame, Señor, a orar;
   Es mi anhelo contigo estar;
Quiero cumplir yo Tu voluntad;
   Enséñame, Señor, a orar.

Si tú estás dispuesto a pasar quince minutos cada día en oración por los que estamos trayendo que están perdidos, por favor, ven aquí en la plataforma mientras cantamos “Poder en la oración”. ¡Cántala!

Dame poder en la oración,
   En este mundo de iniquidad;
Donde las almas se pierden hoy;
   ¡Dame poder Señor, a orar!

Señor Bebout, señor Lee, y el señor Prudhomme, por favor guíenos en la oración (orar). Pueden sentarse. “¡Poder en la oración!” ¡Cántala!

Dame poder en la oración,
   En este mundo de iniquidad;
Donde las almas se pierden hoy;
   ¡Dame poder Señor, a orar!

Pueden sentarse.

Si nunca has sido convertido estamos orando para que nazcas de nuevo por el poder de Dios. El Señor Jesucristo bajó del Cielo y murió en tu lugar, para pagar por tus pecados en la Cruz. Ellos pusieron Su cuerpo sin vida en una tumba, y la sellaron, con soldados Romanos haciendo guardia. Pero al tercer día el Señor Jesucristo resucitó físicamente, de carne y hueso, de entre los muertos. Él ascendió al Cielo, a otra dimensión. Él está ahora sentado en el Cielo a la diestra de Dios Padre, orando por ti. Cuando te arrepientes y vienes a Jesús con simple fe, Su Sangre lava todos los pecados que has cometido, y eres nacido de nuevo a la vida eterna. Estamos orando para que vengas a Jesús pronto. Amén.

(FIN DEL SERMÓN)
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en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

You may email Dr. Hymers at rlhymersjr@sbcglobal.net, (Click Here) – or you may
write to him at P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015. Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída por el Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Génesis 18:23-33.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Sweet Hour of Prayer” (por William W. Walford, 1772-1850).