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EL HOMBRE QUE RECOGÍA LEÑA

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 26 de Febrero, 2012

“Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo. Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella” (Números 15:30-31).


Le ley estaba clara. La persona que pecara con soberbia debía ser cortada del pueblo. La palabra Hebrea “soberbia” significa “con altivez” o “desafiando”, “en rebelión caprichosa, que desafía”. Los versos 30 y 31 estaban claros. El Hebreo que pecara en rebelión caprichosa, desafiante, que tuviera “en poco la palabra de Jehová” – sería cortada (15:31).

Inmediatamente después de esta advertencia un hombre salió y “recogía leña en día de reposo” (Números 15:32). Lo descubrieron haciendo eso. Lo llevaron a “Moisés y Moisés y a Aarón, y a toda la congregación” (Números 15:33). Lo tuvieron bajo custodia mientras averiguaban qué hacer con él. Dios le dijo a Moisés: “Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento” (Números 15:35). Lo llevaron fuera del campamento y lo apedrearon, “y murió, como Jehová mandó a Moisés” (Números 15:36).

Hace muchos años vino un hombre y se quejó de esta historia. Él pensaba que era injusto que el hombre fuera matado por recoger unos cuantos palos en el día de reposo. Pero estaba equivocado. Era correcto que aquellos Hebreos lo hicieran porque Dios les dijo que lo hicieran. Dios nunca les mandó hacer algo que no fuera correcto. El hombre juzgó y ejecutó, no solamente por juntar leña, sino por pecar con “soberbia”, desafiante, en “rebelión caprichosa, desafiante” contra Dios.

“Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella” (Números 15:31).

Él rompió la ley del día de reposo. Él desafió a Dios, teniendo en poco la palabra de Dios. Él fue cortado irremisiblemente, y fue al Infierno; “su iniquidad caerá sobre [él]” para siempre y por toda la eternidad. El Dr. J. Vernon McGee dijo: “Esto es muy severo. Esto hace que un piense muy claramente. La pena de muerte era la pena por romper cualquiera de los Diez Mandamientos” (traducción de J. Vernon McGee, Th.D., Thru the Bible, tomo I, Thomas Nelson Publishers, 1981, p. 492; nota sobre Números 15:32-36).

“Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella” (Números 15:31).

Yo quiero que consideres dos cosas sobre este hombre que recogía leña en el día de reposo.

I. Primero, él pecó con desafío pese a haber visto muchas señales y milagros.

“Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?” (Números 14:11).

Este hombre había visto a Dios enviarle diez plagas a los Egipcios. Había sido sacado por la mano de Dios fuera de la esclavitud en Egipto. Había estado con Moisés cuando el ejercito de Faraón los perseguía, y Dios abrió el Mar Rojo, y pasaron a salvo a la seguridad. Él había visto al mar cerrarse sobre los Egipcios, ahogando al ejercito de Faraón. Junto con los demás Hebreos, su voz había cantado: “Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete” (Éxodo 15:1). Pero él “tuvo en poco la palabra de Jehová, y...[rompió] su mandamiento” (Números 15:31).

Él había estado con el pueblo cuando Dios los llevó por el desierto con un pilar de nube de día, y un pilar de fuego de noche. Había estado con ellos cuando Dios le dio los Diez Mandamientos a Moisés en el Monte Sinaí. Él había estado allí cuando fueron alimentados de maná, enviado de Dios todas las mañanas. Había estado allí cuando el pueblo se quejó, “Y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento” (Números 11:1). Él había estado allí cuando el pueblo se quejó del maná, y Dios les dio de comer la carne de codornices hasta que salía de sus narices:

“Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande”
       (Números 11:33).

Él había oído lo que Dios le dijo a Moisés:

“Todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá”
       (Números 14:22-23).

¡Y este hombre aun se atrevió a romper el Cuarto Mandamiento! ¡Y aun tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció Su Mandamiento! ¡Él pecó con desafío, aunque había visto tantas señales y milagros!

“Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?” (Números 14:11).

Hay algunos aquí esta mañana que han visto a Dios hacer grandes cosas. Sabes cómo Dios salvó nuestra iglesia, y esparció a nuestros enemigos, cuando fuimos atacados. Cuando Satanás como león rugiente nos atacó, has visto a Dios librarnos. Has visto y oído del juicio de Dios contra aquellos que nos perseguían. Has estado presente cuando Dios oyó nuestras oraciones y bendijo a nuestra congregación.

Pero has oído mucho más de lo que este hombre oyó. Sí, él oyó la ley de Dios. Él oyó los Diez Mandamientos, y fue juzgado y apedreado hasta morir por desafiar aquellas leyes. Tú también has oído esa ley – y también la has roto.

Pero, más que eso, también has oído el Evangelio, y lo has desafiado. Has oído a Jesús decir: “Venid a mí…y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Pero has tenido “en poco la palabra de Jehová” tanto como este hombre. Te has rebelado, y has rechazado el llamado de Cristo. Has rehusado venir a Jesús. Cuando Jesús dijo: “Venid a mí”, tú con desafío rechazaste Su llamado. Y Jesús dice: “y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:40). Ya no queda nada para ti sino solo juicio.

II. Segundo, él pecó con desafío después de haber recibido la verdad.

Sabía que era pecado quebrantar la ley de Dios al recoger leña en el día de reposo. Él no cometió ese pecado por ignorancia. Él pecó con soberbia, con una mano en alto, con un desafío deliberado, “Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová” (Números 15:31).

“Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella” (Números 15:31).

El Apóstol Pablo habló de “días de reposo, todo lo cual es sombra [un tipo] de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de [la sustancia pertenece a] Cristo” (Colosenses 2:16-17). La palabra “sábado” significa “descanso”. El día de reposo en el Antiguo Testamento era una “sombra” o tipo de Cristo. En la antigua dispensación se les mandó a descansar el séptimo día. Bajo el Nuevo Pacto, se nos manda a descansar en Cristo. Hoy Jesús dice: “Venid a mí...y yo os haré descansar”. Cristo mismo es nuestro día de descanso. Si tú desafías a Dios, y te niegas a descansar en Cristo, ¡serás juzgado más severamente que este hombre que recogía leña en el día de reposo! Él recibió la verdad sobre el día de descanso del Antiguo Testamento, pero él de manera deliberada y voluntariosa desobedeció la verdad. Y en el Nuevo Testamento se te da esta advertencia terrible:

“Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo…que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda [común] la sangre del pacto…e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
       (Hebreos 10:26-29).

El hombre que recogía leña pecó deliberadamente. Él violó la ley de Moisés, y murió sin piedad. Si pecas deliberadamente, después de haber escuchado y recibido la verdad, no hay esperanza para ti – sólo “una horrenda expectación de juicio y ardiente fuego” en el Infierno. Si este hombre, que violó la ley de Moisés, fue juzgado y ejecutado – ¿Cuánto mayor castigo caerá sobre ti que has pensado tan poco de Jesús, y has pensado que Su Sangre era sólo una cosa común? Te digo que el juicio que te espera, si te niegas a venir a Jesús, ¡es diez mil veces peor que ser apedreado hasta la muerte!

Jesús dice: “Venid a mí...y yo os haré descansar”. Si te niegas a venir a Él, ¡hay juicios terribles que te esperan! Jesús dijo: “Si no creéis que Yo Soy, moriréis en vuestros pecados” (Juan 8:24). ¡Si no crees en Jesús lo suficiente como para venir a Él, también tú morirás en tus pecados como el hombre que recogía leña murió en sus pecados! La Biblia dice: “¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” (Hebreos 2:3).

¡No te equivoques! Cuando lo mataron a pedradas, fue sólo el comienzo del juicio. Solo fue la puerta de la muerte que se abrió para que él cayera en las llamas del Infierno. La rebelión de su alma, y la incredulidad de su corazón se reveló cuando se escapó para reunir algunos pedazos de leña. “¡Ah!” dices, “fue sólo una pequeña cosa que hizo”. Puede parecer así, pero reveló su gran rechazo de Dios, la rebelión profunda de su corazón malvado de incredulidad. Había sido un incrédulo siempre. Pero ahora ya no podía ocultar su incredulidad. Esa acción de rebelión, cuando recogía la leña, mostró a todos en el campo, y a Dios y los ángeles, que este hombre no era más que un pecador no creyente. Y ahora, cuando lo mataron a pedradas por el mandamiento de Dios, ¡su alma se hundió en las entrañas ardientes del Infierno!

¿Do pasarás la eternidad?
   Se nos pregunta a ti y a mí;
Dime tú qué contestarás,
   ¿Do pasarás la eternidad?
Eternidad, eternidad,
   ¿Do pasarás la eternidad?
(“Where Will You Spend Eternity?” por Elisha A. Hoffman, 1839-1929;
     alterada por el Pastor).

¿Cómo se aplica eso a ti? Recuerda que “y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros...” (I Corintios 10:11). El hombre que recogía leña fue ejecutado por orden de Dios. Esto le sucedió a él para advertirte a ti. Su historia fue escrita para tu amonestación – ¡como una advertencia para ti!

Si él fue juzgado y condenado por su rebelión e incredulidad, ¿qué te pasará a ti si continúas en rebelión y rechazas al Señor Jesucristo? ¿Qué pasará contigo si te niegas a creer en Cristo lo suficiente como para venir a Él? Te diré lo que te va a pasar. De repente, cierto día que Dios ha planeado, tu tiempo se acabará. Y en aquel día, en un momento del tiempo, el juicio de Dios caerá sobre ti. Tu alma será arrancada de tu cuerpo y echado en las tinieblas de afuera. ¡Allí serás atormentado de maneras inimaginables! Los demonios enviados al Infierno, te espantarán, y te atormentarán, y acosarán día y noche. Tu conciencia te recomerá, como un gusano gigante, moviéndose y retorciéndose, comiéndote, hasta que grites y sudes y el rechines los dientes en interminable agonía y desesperación. Las llamas, de las que se ríen los hombres aquí, allí les atormentarán, y quemarán. Esas llamas te atormentarán también, “para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas” (Judas 13). Ríete ahora, si quieres. ¡Pero te puedo asegurar que no te reirás entonces! Escucha cuidadosamente el himno anónimo del libro de himnos del Dr. Asahel Nettleton, que fue titulado simplemente “El Infierno,” que el Sr. Griffith cantó antes de este sermón.

Lejos del alba del día
   Yacen regiones oscuras,
Donde las llamas de fuego juegan
   El gusano nunca muere.

El soplo de Dios, lleno de ira
   Sopla y aumente al fuego;
La muerte segunda los pecadores
   Quieren morir pero no pueden.

La conciencia, gusano inmortal,
   Cruje y tortura el corazón;
Y dolor, e ira de toda variedad,
   son la herencia del pecador.

¡Triste de verdad! ¡Quien podrá
   Para siempre allí morar –
Ahogándose en desesperación
   En el Infierno total!
(“Hell,” anónimo; número 28 en Dr. Asahel Nettleton’s Village Hymns,
   International Outreach, P.O. Box 1286, Ames, Iowa 50014).

¡Te suplico, esta mañana, huye a Jesús! ¡Sé lavado, limpiado de tus pecados por Su Sangre preciosa antes de que sea demasiado tarde!

(FIN DEL SERMÓN)
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write to him at P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015. Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída Antes del Sermón por Dr. Kreighton L. Chan: Números 15:29-36
El Solo Cantado Antes del Sermón por Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“Hell” (anónimo).


EL BOSQUEJO DE

EL HOMBRE QUE RECOGÍA LENA

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo. Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella” (Números 15:30-31).

(Números 15:32, 33, 35, 36)

I.   Primero, él pecó con desafío pese a haber visto muchas señales y
milagros, Números 14:11; Éxodo 15:1; Números 11:1, 33;
Números 14:22-23, 11; Mateo 11:28; Juan 5:40.

II.  Segundo, él pecó con desafío después de haber recibido la verdad,
Colosenses 2:16-17; Hebreos 10:26-29; Juan 8:24;
Hebreos 2:3; I Corintios 10:11.