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EL AMIGO DE PECADORES

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
Sábado por la Tarde, Junio 25, 2011

“Amigo de publicanos y de pecadores” (Mateo 11:19).


Los enemigos de Jesús pensaron que podían darle un mal nombre al llamarlo “Amigo de publicanos”. Ellos querían hacerle mal al llamarlo así. Pero hasta este día Jesús es admirado y adorado por el título que Sus enemigos pensaron le traería vergüenza. Lo que Sus enemigos llenos de odio dijeron de Él en amargura, ha sido cambiado por el Espíritu Santo a un título hermoso, “Amigo de pecadores”.

Oh, Jesús es el amigo,
   De los viles, de los viles;
Oh, Jesús es el amigo,
   Él te librará.

Al confiarle, Él te salva,
   Él te salva, Él te salva;
Al confiarle, Él te salva,
   Él te salvará.
(Traducción libre de “Jesus is the Friend of Sinners”
     por John W. Peterson, 1921-2006).

Tomemos unos minutos esta tarde para pensar en como era Jesús, y aún es, amigo de pecadores.

I. Primero, durante Su ministerio en la tierra Jesús fue amigo de pecadores.

¿Qué mejor prueba podría Él dar que dejar las bóvedas del Cielo por un vulgar pesebre? ¿Qué mejor prueba podría Él dar que dejar los ángeles de Dios, para yacer en un sucio lugar donde comían las vacas y los asnos – dejar la diestra de Dios y asociarse con los hombres caídos? La encarnación del Salvador en la misma forma y semejanza de los pecadores, tomando sobre Él Mismo la carne de los pecadores, habiendo nacido de una pecadora – siendo Él Mismo hombre, que es igual a venir en la misma forma que los pecadores – ¡sin duda esto es suficiente para probar que Él es amigo de pecadores!

Tan pronto como Jesús empezó su verdadera obra, inmediatamente mostró Su amistad hacia los pecadores al pasar tiempo con ellos. Él vino directamente a ellos. Él tocó a los leprosos, a los ciegos y a los enfermos. Él tomó sobre sí Mismo nuestras enfermedades y cargó nuestras debilidades – y así probó que Él realmente era amigo de los pecadores. Él tuvo contacto directo con el pecado, sin ser contaminado. Él comió y bebió con pecadores. Un día se sentó en la mesa del Fariseo. Otro día Él fue a la casa del despreciado recaudador de impuestos, y ese día la salvación llegó a la casa del publicano. Eso muestra que Su amor por los pecadores era verdadero, que no se apartó ni del peor de ellos.

Jesús no solo fue a los pecadores, sino que siempre trataba de ayudarlos y sanarlos, y perdonar sus pecados. Él habló con una mujer Samaritana. Ella creyó en Él y se hizo misionaria a su propia gente. Esta era la manera en que Jesús siempre trataba a los pecadores. Sus sermones más dulces eran los que le predicaba a los pecadores. Me hubiera gustado ver Su dulce rostro cuando exclamó: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Él siempre decía palabras de amor a los pecadores, como esta: “Al que viene a mi no le echo fuera”. El peor pecador, el “primero de los pecadores”, se hizo Su discípulo. Su último contacto humano antes de morir fue con un ladrón. Él amó y salvó al ladrón a la mera hora de Su muerte.

Jesús probó Su amor hacia los pecadores al vivir entre ellos, al predicarle a ellos, al soportar pacientemente sus palabras y hechos impíos. Él también probó Su amor hacia los pecadores al orar por ellos. Casi Sus últimas palabras en la Cruz fueron una oración por los pecadores, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Jesús fue amigo de los pecadores a lo largo de Su vida en la tierra.

Al morir en la Cruz, no era una muerte ordinaria. Él murió como sustituto por los pecadores, para pagar la deuda del pecado, para evitar que los pecadores fueran al Infierno. Tuvo que soportar los Infiernos de todos los que vienen a Él. Su muerte por los pecadores fue una impresionante muestra de su amor. “En esto consiste el amor, que siendo aún pecadores, a su debido tiempo, Cristo murió por los impíos”. “Nadie tiene mayor amor que éste, que un hombre de su vida por sus amigos”. Jesús hizo esto – y muestra que Él es el amigo de los pecadores.

Pero ahora resucitó de entre los muertos. Ahora Él pasó cuarenta días sobre la tierra – todavía mostrando Su amor por los pecadores – porque Él se levantó de nuevo para su justificación.

Pero ahora ascendió de nuevo al Cielo, a la diestra del Padre. ¿Por qué es Él exaltado en lo alto? Para dar arrepentimiento y remisión del pecado, y para orar por pecadores.

Estas son algunas de las maneras que Jesús mostró que Él es amigo de los pecadores. Como oro que tú creas que Jesús ama tu alma, y que creyendo esto, vendrás a Él, porque Jesús es

“Amigo de publicanos y de pecadores” (Mateo 11:19).

II. Segundo, qué está haciendo Jesús ahora por los pecadores.

Este sermón es adaptado de uno dado por C. H. Spurgeon. Aquí él da un breve relato de la conversión del escritor de himnos, Horatius Bonar, a quien él conocía.

Yo conozco un pecador [Horatius Bonar, 1808-1889]. Yo recuerdo muy bien cuando era un gran enemigo de Dios. Pero Jesús, el amigo de los pecadores, lo amó. Un día Jesús lo vio directamente al alma de tal manera que su duro corazón se empezó a quebrantar. Hubo agonía y dolor. Esa persona no tuvo paz por muchos años, pero un día

La voz de Jesús yo escuché, “Venid a mí y descansad;
   Recuesta ya, recuéstate, sobre Mi pecho aquí”.
Vine a Jesús tal como soy, Cansado, y muy triste;
   En Él descanso encontré, Y me hizo muy feliz.

La voz de Jesús yo escuché, “He aquí, yo gratis doy
   Agua viva, al sediento sí, Ven ya, a beber y vive.”
A Jesús vine, y allí bebí Del agua que da vida;
   Mi sed quitó, mi alma revivió, y ahora vivo en Él.

La voz de Jesús yo escuché, “La Luz del mundo soy;
   Mírame a mi, y te iluminarás, y tu día luz tendrá”.
Al ver a Jesús, yo allí encontré my Estrella, y mi Sol;
   Y en esa luz yo caminaré, hasta el fin de mi andar.
(Traducción libre de “I Heard the Voice of Jesus Say”
     por Horatius Bonar, 1808-1889).

O pecador, si confías en Jesús, Él será lo mismo para ti. Déjame recalcarte que Jesús es amigo del que no tiene amigos, el amigo de los incrédulos y pecadores.

¡Oh! Por ese amor, viendo a esos ojos con lágrimas; ¡Oh! por ese amor, sale de esas heridas sangre que fluye; por ese amor fiel, ese amor fuerte, ese amor puro; ¡Oh! por el corazón de la compasión del Salvador, te ruego que no te alejes de Jesús; pero cree en Él y sé salvo. Ven a Él y te traerá a la diestra de Su Padre en gloria eterna. Amén.

Oh, Jesús es el amigo,
   De los viles, de los viles;
Oh, Jesús es tu amigo,
   Él te librará.

(FIN DEL SERMÓN)
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EL BOSQUEJO DE

EL AMIGO DE PECADORES

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Amigo de publicanos y de pecadores” (Mateo 11:19).

I.   Primero, durante Su ministerio en la tierra Jesús fue amigo de pecadores.

II.  Segundo, que está haciendo Jesús ahora por los pecadores.