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¡NOÉ – UN TIPO DE CRISTO!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un Sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles
La Tarde del Día del Señor, 19 de Junio de 2011


Benjamin Keach nació en 1640. Fue bautizado después de su conversión a los 15 años. Comenzó a predicar a los 18. En 1668, al tener 28 se hizo pastor de una iglesia Bautista en Londres, que después pastoreó el Dr. John Gill y C. H. Spurgeon. Él escribió 43 libros y tuvo gran influencia entre Bautistas y otros. Un libro famoso suyo era “Predicando de Tipos y Metáforas de la Biblia” [Preaching From the Types and Metaphors of the Bible] (Kregel Publications, reimpresión de 1972 de la edición de 1855). A él le debo el bosquejo de este sermón sobre “Noé – un Tipo de Cristo”. Abra en su Biblia Hebreos 11:7, y pónganse de pie para la lectura de la Palabra de Dios.

“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe” (Hebreos 11:7).

Se pueden sentar.

Noé se puede ver como tipo de Cristo por las muchas semejanzas entre él y Cristo.

I. Primero, Noé en un sentido verdadero, era el Salvador físico del mundo en su día.

Fue por Noé y su fe y obra que “la simiente” de la humanidad se preservó de ahogarse en el Gran Diluvio. Cuando vino el Diluvio:

“Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca” (Génesis 7:23).

Por Noé, sus tres hijos y sus esposas, una “semiente” se preservó de la humanidad. El resto pereció en el Diluvio.

Cristo es el anti-tipo, el cumplimiento de Noé, el tipo. Cristo es el Gran Salvador, el Salvador espiritual del mundo. El ángel del Señor le dijo a José: “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21). El nombre “Jesús” significa “Jehová salva”. Por Jesús, una “simiente” de la humanidad es salva: “él salvará a su pueblo de sus pecados”. Tal como Noé solo pudo salvar a “su casa” (Hebreos 11:7), así que Jesús salva solo a aquellos que vienen a El por la fe. Aquellos que quedan inconversos van al Infierno, como la gente del día de Noé pereció cuando Dios envió “el diluvio sobre el mundo de los impíos” (II Pedro 2:5).

II. Segundo, Noé era predicador de justicia.

Se nos dice que Dios, “no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia” (II Pedro 2:5). Noé predicaba justicia y llamaba a los pecadores al arrepentimiento y a la fe. Pero la gente del día de Noé despreciaba su predicación y rehusó arrepentirse, creer y ser salva.

“Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:37-39).

La gente de día de Noé solo pensaba en placeres físicos. No escuchaban las advertencias de Noé del juicio que venía. “No entendieron hasta que vino el diluvio” porque “ignoraban voluntariamente” (II Pedro 3:5). Eran voluntariamente ignorantes del juicio que venía. Pese a oir las advertencias de Noé por años, no le creyeron, ni se arrepintieron ni entraron en el Arca.

Igual era con Cristo. Su predicación fue rechazada también por la mayoría de los que lo oyeron. Jesús lloró por Jerusalén (Lucas 19:41). El dijo con el corazón partido:

“¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!”(Mateo 23:37).

Jesús predicó el arrepentimiento y la necesidad del nuevo nacimiento y la conversión. Sin duda Noé también, “pregonero de justicia” (II Pedro 2:5).

III. Tercero, Noé construyó un arca.

No construyó un bote. Un bote se hubiera dado vuelta en el Diluvio, igual que todos los botes. En vez, Noé hizo un arca. La palabra Hebrea traducida “arca” es “tebah”. Significa “una caja”. El Dr. M. R. DeHaan dijo: “Primero se debe notar que la idea de un arca para preservar a Noe y a su familia salió del corazón de Dios. No lo inventó el hombre…Nada quedó en manos del hombre” (traducción de M. R. DeHaan, M.D., Portraits of Christ in Genesis, Zondervan Publishing House, 1966, pp. 82, 84).

El Arca era una caja gigante que no podía darse vuelta. El espacio en el Arca era como 1.4 millón de pies cúbicos, o sea 522 vagones de tren. Tenía tres pisos de alto y podía llevar a más de 125,000 animales de tamaño regular como de oveja. Dios le dijo a Noé:

“Y de esta manera la harás: de trescientos codos [como 450 pies] la longitud del arca, de cincuenta codos [75 pies] su anchura, y de treinta codos su altura [como 45 pies]”
       (Génesis 6:15).

Como Noé construyó el Arca, así Cristo construye Su iglesia. Cristo dijo:

“Edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades [del Infierno] no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18).

Noé construyó el Arca según las especificaciones exactas dadas por Dios. Cristo hizo lo mismo. Al construir Su iglesia, Cristo siguió al pie de la letra las profecías de Él, dadas en las Escrituras del Antiguo Testamento. En los cuatro Evangelios se nos dice repetidamente que cada cosa que Cristo hizo fue hecha “para que se cumpliesen las Escrituras”. El Evangelio mismo dice:

“Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (I Corintios 15:3-4).

En el Arca de Noé hubo solo una puerta (Génesis 6:16). Así que solo hay una puerta para la iglesia verdadera. La única manera de entrar en la iglesia verdadera es por Cristo, que dijo: “Yo soy la puerta” (Juan 10:7). Cristo es la única puerta a la salvación. Cristo dijo: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo” (Juan 10:9). Dios proveyó la salvación del pecado y del juico por enviar a Cristo a morir en la Cruz para pagar por nuestros pecados, y a resucitar de los muertos para darnos vida nueva. Pero Dios no proveyó ningún otro modo por el cual la persona fuera salva. Jesús dijo: “Nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). En el Arca hubo solo una puerta, y solo hay una puerta para ser salvo – por Jesucristo nuestro Señor. Tienes que venir a la salvación por medio de Jesucristo.

Todos los que entraron en el Arca de Noé fueron salvos del juicio. Pero todos los que no entraron en el Arca perecieron. Así, todos los que rehúsan venir a Cristo serán condenados.

El Arca de Noé fue agitada por las olas, y fue preservada. Así la iglesia es sacudida en este mundo de tempestades, y es preservada. Cuando el Diluvio acabó, Noé envió del Arca una paloma y regresó con una hoja de olivo en su pico, simbolizando paz. Así es cuando experimentas la conversión verdadera. Eres sacudido, bajo las tentaciones del Diablo, y la convicción del Espíritu Santo. Pero cuando vienes a Jesús, el Espíritu de Dios te trae paz y descanso. Como Charlotte Elliott lo puso en su bello himno:

Tal como soy, turbado así
   Con gran conflicto y duda en mi;
Temores dentro siento aquí,
   ¡De Dios Cordero a Ti yo voy!
(Traducción de “Just As I Am” por Charlotte Elliott, 1789-1871).

Por favor canten de pie ese himno. Es el número 7 en la hoja de canciones.

Tal como soy, sin ruego que
   Tu sangre derramada fue,
Y que Tú estás llamándome,
   ¡De Dios Cordero a Ti yo voy!

Tal como soy, no espero ya
   Ninguna mancha a borrar
Tu sangre sola limpiará,
   ¡De Dios Cordero a Ti yo voy!

Tal como soy, turbado así
   Con gran conflicto y duda en mi;
Temores dentro siento aquí,
   ¡De Dios Cordero a Ti yo voy!

Tal como soy, tan ciego y vil,
   Me ofreces la visión a mi;
Lo que carezco encuentro en Ti,
   ¡De Dios Cordero a Ti yo voy!

Tal como soy, me acogerás,
   Perdón, alivio me darás,
Pues creo tu promesa ya,
   ¡De Dios Cordero a Ti yo voy!
(Traducción de “Just As I Am” by Charlotte Elliott, 1789-1871).

(FIN DEL SERMÓN)
Tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

You may email Dr. Hymers at rlhymersjr@sbcglobal.net, (Click Here)
or you may write to him at P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015.
Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída Antes del Sermón por Dr. Kreighton L. Chan: Mateo 24:32-39.
El Solo Cantado Antes del Sermón por Mr. Benjamin Kincaid Griffith:
“Jesus, I Come” (por William T. Sleeper, 1819-1904).


EL BOSQUEJO DE

¡NOÉ – UN TIPO DE CRISTO!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe” (Hebreos 11:7).

I.   Primero, Noé era, en un sentido verdadero, el Salvador físico del
mundo en su día, Génesis 7:12; Mateo 1:21; II Pedro 2:5.

II.  Segundo, Noé era predicador de justicia, II Pedro 2:5;
Mateo 24:37-39; II Pedro 3:5; Lucas 19:41; Mateo 23:37.

III. Tercero, Noé construyó un arca, Génesis 6:15; Mateo 16:18;
I Corintios 15:3-4; Génesis 6:16; Juan 10:7, 9; 14:6.