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ROB BELL Y LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ COMPARADOS

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 22 de Mayo, 2011

“Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11).


Rob Bell es un pastor que ha escrito un libro en Inglés llamado El Amor Gana [Love Wins] (HarperOne, 2011). El punto principal del libro es que “el infierno no es para siempre, y el amor, al final, va a ganar y todos van a ser reconciliados con Dios” (Ibíd., p. 109). El libro es de mayor venta. ¿Por qué? Una simple historia da la respuesta. El famoso comediante de películas y variedades W. C. Fields era un alcohólico y era un franco incrédulo. Un día un amigo entró a su cuarto sin anunciarse y lo encontró leyendo la Biblia. El amigo se asombró y le preguntó por qué la estaba leyendo. Fields dijo: “Buscando escapes. Solo buscando escapes.” Un “escape” es una manera de evadir, una manera de huir. Eso es lo que en realidad Rob Bell ha dado en este libro – una serie de escapes, evasiones, y atentados para escapar la horrible realidad de un Infierno eterno. Ciertamente le apela a la gente, como a W. C. Fields, quienes están “buscando por escapes”. Bell da muchos de ellos, incluyendo la idea de que “al final…todos van a ser reconciliados con Dios” (ibíd.).

Para deshacerse del castigo eterno, el Sr. Bell tiene que torcer la Escritura, especialmente cuando él viene a las enseñanzas del Señor Jesucristo sobre condenación eterna. Otro lugar de la Biblia que le da mucho problema al Sr. Bell es el Libro de Apocalipsis. Él llama a Apocalipsis “complejo, enigmático” (ibid., p. 111). “Enigmático” significa “oscuro, misterioso, oculto”. Por supuesto, el nombre “Apocalipsis” es lo opuesto a lo “oculto”. “Apocalipsis” significa “descubrir,” “revelar”. No hay duda que algunas cosas en este libro todavía no se han hecho perfectamente claras todavía. Pero esas cosas particulares no le molestan al Sr. Bell. Lo que realmente lo molesta son los versículos claros sobre el Infierno dados en el Libro de Apocalipsis, tal como nuestro texto:

“Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11).

Cuando yo estaba terminando mi licenciado en letras en la Universidad del Estado de California en Los Ángeles, (Cal State) todas las clases que tomé eran de noche. Trabajaba ocho horas al día en el Departamento de Recursos del Agua, en el cuarto de correo. Allí había un hombre que era Testigo de Jehová. Era un hombre amable. Pero cuando teníamos unos minutos para conversar él hablaba del tema de la condenación eterna. Él no creía en eso porque los Testigos de Jehová dicen que los impíos no serán castigados con un tormento conciente, pero serán extinguidos, no serán atormentados para siempre. Ellos dicen:

¿Un Dios de amor en verdad atormentará la gente para siempre?... Cuando una persona [impía] muere está completamente fuera de existencia... Y el [Infierno] también es una mentira, que el Diablo ha propagado, que las almas de los impíos son atormentadas (traducción de You Can Live Forever in Paradise on Earth [Tú Puedes Vivir Para Siempre en el Paraíso en la Tierra], The Watchtower Bible and Tract Society [La Atalaya], 1982, pp. 81, 89).

De nuevo, los Testigos de Jehová dicen:

El Infierno no podría ser un lugar de tormento porque tal idea nunca llegó a la mente o el corazón de Dios. Adicionalmente, atormentar a una persona eternamente porque él hizo lo malo en la tierra por unos años es contrario a la justicia. ¡Qué bueno es saber la verdad sobre los [impíos] muertos! Realmente puede liberarlo a uno del miedo y la superstición (traducción de You Can Live Forever in Paradise on Earth, ibid., p. 89).

Y de nuevo, los Testigos de Jehová dicen:

La doctrina de un infierno en llamas donde los impíos son torturados eternamente después de la muerte no puede ser verdad, principalmente por cuatro razones: (1) Porque es completamente antibíblico; (2) no es razonable; (3) es contrario al amor de Dios; y (4) es repugnante a la justicia (traducción de Let God Be True, The Watchtower Bible and Tract Society, 1946, p. 99).

Eso es lo que me dijo el Testigo de Jehová que yo conocí en el trabajo, en la década de 1960.

Los Testigos de Jehová difieren del punto de vista de Rob Bell sobre el Infierno solo en un punto importante – ellos dicen que los muertos no salvos son extinguidos (dejan de existir) al morir. Rob Bell dice que los muertos no salvos van al Infierno por un tiempo, pero “habrán un sin fin de oportunidades en un tiempo sin fin para decirle sí a Dios...aún los más ‘depravados pecadores’ eventualmente dejarán de resistirse y se voltearán a Dios” (Love Wins, ibid., pp. 106-107).

Los Testigos de Jehová y Bell tienen diferentes posiciones en este punto. Los Testigos de Jehová dicen que los impíos dejarán de existir. Bell dice que ellos tendrán “un sin fin de oportunidades” para ser salvos. Sin embargo ambos, los Testigos de Jehová y el Sr. Bell están de acuerdo en que la condenación eterna del Infierno es falsa. El Sr. Bell da exactamente las mismas razones para rechazar la condenación eterna que los Testigos de Jehová dan en su libro, Que Dios Sea Verdad [Let God Be True.] Y aquí repito la declaración de los Testigos de Jehová, para mostrarte qué es exactamente lo que Rob Bell cree:

La doctrina de un infierno en llamas donde los impíos son torturados eternamente después de la muerte no puede ser verdad, principalmente por cuatro razones: (1) Porque es completamente antibíblico; (2) no es razonable; (3) es contrario al amor de Dios; y (4) es repugnante a la justicia (traducción de Let God Be True, The Watchtower Bible and Tract Society, 1946, p. 99).

Ya he leído el libro de Rob Bell, El Amor Gana [Love Wins,] cuatro veces. Todos los argumentos contra la condenación eterna aparecen en el libro de Bell. No puedo tomar tiempo en este breve sermón para contestar los cuatro puntos que Bell y los Testigos de Jehová dan contra la condenación eterna. Pero daré respuesta a uno de esos cuatro, su primera objeción. Ambos, los Testigos de Jehová y Bell dicen que la doctrina de la condenación eterna es “completamente antibíblica” (traducción de Let God Be True, ibid., p. 99). Te daré varias Escrituras para probar la condenación eterna.

Todavía recuerdo haberle enseñado nuestro texto al Testigo de Jehová donde yo trabajaba.

“Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11).

El Testigo de Jehová lo descartó, y se fue riendo. Dijo que ese versículo no le aplica a nadie viviendo hoy en día. Estoy seguro que Bell diría algo similar. Bell pasa por varios versículos de la Biblia que hablan sobre el Infierno. Y los descarta, y menosprecia lo que la Biblia dice sobre la condenación eterna. Él dice: “La idea del infierno es una reliquia de la religión mística, primitiva...y por eso la conclusión lógica es que nosotros evolucionamos más allá de esa creencia anticuada, ¿correcto?” (traducción de Love Wins, pp. 69-70).

¡Equivocado! ¡Hay muchos de nosotros que creemos lo que la Biblia dice sobre el Infierno!

“Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11).

Comentando sobre ese verso, el estimado autor y educador el Dr. John F. Walvoord dijo:

La misma Escritura que asegura a los [verdaderos] Cristianos del amor de Dios y la gracia de Dios que se extiende a los que confían en Cristo es inequívoca [muy clara] en sus declaraciones absolutas sobre el juicio de los impíos...El amor de Dios no es libre de expresarse a aquellos que han rechazado a [alejado de] Jesucristo. Su tormento no es momentáneo, sino como es descrito en el versículo 11 que continua por siempre, literalmente “por los siglos de los siglos”, la más fuerte expresión acerca de la eternidad que el Griego puede dar. Para enfatizar la idea del castigo continuo, ha declarado que ellos no tienen reposo de día ni de noche…ya que la adoración a la bestia no es interrumpida por el arrepentimiento, así que su tormento no es interrumpido…Qué peligroso es que los hombres jueguen con religiones falsas, que contradicen la Palabra escrita (traducción de John F. Walvoord, Th.D., The Revelation of Jesus Christ, Moody Press, 1984 edición, p. 219; comentarios sobre Apocalípsis 14:11).

“Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11).

Cristo nos dijo:

“Entonces dirá…Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno”
       (Mateo 25:41).

Cristo nos dijo:

“E irán éstos al castigo eterno” (Mateo 25:46).

Entonces el Apóstol Juan nos dice sobre el Último Juicio de los muertos no salvos:

“Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”
     (Apocalipsis 20:12-15).

Si no eres convertido, estarás de pie ante Dios ese día. Los Libros serán abiertos. Y todo pecado que hayas cometido estará escrito en esos libros. Cada pensamiento pecaminoso, cada acto pecaminoso, cada palabra pecaminosa que hayas dicho, cada pecado secreto, que nadie más conoce, será leído por Dios de los Libros del Juicio. Cuando sea leído el archivo de los pecados de tu vida, te quedarás mudo. No tendrás argumentos para defenderte; ¡no hay defensa para una vida de pecado! Entonces serás, “lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:15). ¿Esto no te conmueve? ¿No tienes ninguna emoción cuando eres confrontado sobre la horrible verdad de ese Juicio? ¿No tienes temor? ¿No tienes tristeza? ¿No tienes lágrimas? ¿No te debería hacer llorar el pensamiento sobre el Juicio y el Infierno? ¡Jesús llora por ti! Él está listo ahora para lavar tus pecados con Su propia Sangre. Pero será muy tarde después de la muerte, muy tarde en el Último Juicio. ¿No puedes llorar por tu propia alma pecaminosa? Escucha las palabras del Dr. John R. Rice:

¿Qué le dirás a Jesús entonces, Cuando enfrentes todo lo que has hecho,
   Y al Redentor rechazado a través de los años?
¿Cómo responderás en ese momento, Cuando el Juez con todo Su poder,
   Enfrentes tu archivo y debas contestar a través de tus lágrimas?
¿Qué dirás? ¿Qué puedes decir?
   Si sin perdón enfrentas a Cristo ese día.
¿Qué dirás? ¿Qué puedes decir?
   Enfrentando al Señor que menospreciaste ese día.

¿Qué dirás; negarás tu pecado? ¿Qué pobre excusa darás para ganar?
   ¿Después que tu duro corazón lo alejó?
Viéndole a Sus ojos, El pecado escondido juzgado es,
   ¿Qué dirás a Jesús ese terrible día?
¿Qué dirás? ¿Qué puedes decir?
   Si sin perdón enfrentas a Cristo ese día.
¿Qué dirás? ¿Qué puedes decir?
   Enfrentando al Señor que menospreciaste ese día.

¿Cómo responderás a las llamadas? ¿Por qué al Espíritu de Dios no escuchaste?
   ¿Por qué el Evangelio y el amor menospreciaste?
Ahora debes enfrentar al Cristo resucitado, Pagar por tus pecados el precio,
   Si no escuchaste la advertencia dada antes.
¿Qué dirás? ¿Qué puedes decir?
   Si sin perdón enfrentas a Cristo ese día.
¿Qué dirás? ¿Qué puedes decir?
   Enfrentando al Señor que menospreciaste ese día.
(Traducción libre de “What Will You Say Then?”
      por Dr. John R. Rice, 1895-1980).

(FIN DEL SERMÓN)
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en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

You may email Dr. Hymers at rlhymersjr@sbcglobal.net, (Click Here)
or you may write to him at P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015.
Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída Antes del Sermón por el Dr. Kreighton L. Chan: Apocalipsis 14:9-11.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“What Will You Say Then?” (por Dr. John R. Rice, 1895-1980).