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¡ANDAR A TIENTAS EN CEGUERA ESPIRITUAL!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Tarde del Día del Señor, Noviembre 7 del 2010

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).


El Dr. A. W. Tozer señalaba los errores de la Cristiandad moderna. Uno de los temas que el repetía era el error de pensar que solo el estudiar la Biblia nos ayuda. Por ejemplo el dijo: “La ortodoxia moderna se equivocó al asumir que las verdades espirituales pueden ser percibidas con intelecto…yo digo que estamos errados en creer que estudiar la Biblia puede remover el velo que nos aleja de la percepción espiritual…el estudiar la Biblia, en sí, no quita el velo ni lo penetra…¡Hay una gran diferencia en saber de Dios y conocer a Dios – una gran diferencia!” (traducción de A. W. Tozer, D.D., “How Christ is Revealed by the Holy Spirit: Not Through the Intellect!”, en When He is Come, Christian Publications, 1968 edition, pp. 31, 32, 33). De nuevo, el Dr. Tozer dijo: “Es posible crecer en una iglesia, aprender el catecismo [memorizar la Escritura], hacer todo eso…Pero después de haber hecho todo eso, no conocemos a Dios, porque Dios no se conoce por medio de esas cosas externas” (ibid., pp. 26, 27).

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).

Estoy de acuerdo con la nota de Scofield sobre las palabras “hombre natural” en el texto. Dice que esto se refiere “al hombre Adámico, no regenerado por el nuevo nacimiento”. El Dr. W. A. Criswell, en su nota sobre este texto, dijo que el hombre natural anda “A tientas en ceguera espiritual…sin poder comprender las verdades que pertenecen al mundo espiritual” (traducción de The Criswell Study Bible, Thomas Nelson, 1979 edición, p. 1346; nota sobre I Corintios 2:14).

Todos los Bautistas y Protestantes creen en la plena inspiración verbal de la Biblia Griega y Hebrea.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”
       (II Timoteo 3:16).

¡Pero creer en el texto inspirado no es suficiente! Nicodemo era el principal maestro de la Biblia en Jerusalén. Él creía cada palabra de las Escrituras Hebreas, pero Cristo le dijo: “Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7).

El pasado Domingo por la noche prediqué un sermón sobre el gran Reformador Martín Lutero. Él era Doctor en Teología. Él sabía Hebreo y Griego de tal manera que pudo traducir la Biblia completa al Alemán. Pero, usando la frase del Dr. Criswell, Lutero estaba “a tientas en ceguera espiritual”. Él leyó y estudió la Biblia todos los días, y creyó que la Biblia era la divina Palabra de Dios. Pero eso no le ayudó a Lutero para nada, porque:

“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).

Yo estudié por tres años al principio de 1970 en un seminario Sureño Bautista muy liberal. Cada uno de los profesores había crecido en iglesias Sureñas Bautistas. Cada uno de ellos memorizó versos de la Biblia en la Escuela Dominical. Cada uno de ellos hizo una “decisión” y fue bautizado. Pero todos excepto dos no eran creyentes. Ellos negaban que Moisés era una persona real. Ellos negaban que Cristo fue encarnado. Ellos negaron la resurrección corporal de Cristo. Ellos negaban la segunda venida de Cristo. Como Lutero antes de su conversión, estos hombres estaban “a tientas en ceguera espiritual”.

“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).

Después, cuando me hice Bautista independiente, supe de un predicador que tuvo un doctorado en la Universidad de de Bob Jones. Él era un hombre brillante que podía predicar directamente del Nuevo Testamento en Griego. Pero después se hizo un hereje, enseñando doctrinas absurdas, y diciendo que las palabras de la traducción en Inglés de la Biblia King James fueron dadas por inspiración. Mientras yo estudiaba sus errores y herejías, me di cuenta que él también estaba “a tientas en ceguera espiritual”.

Así, yo digo que creer en la inspiración de la Biblia, en sí, no es suficiente. Y estoy diciendo que el conocimiento de la Biblia no es suficiente.

¡Mira al Apóstol Pablo! Él fue un gran escolar de la Biblia. Él sabía la Escritura en Hebreo de memoria. ¡Pero mira que tan ciego estaba, persiguiendo Cristianos, oponiéndose a Cristo! Él también estaba “a tientas en ceguera espiritual”.

“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).

Ahora toma el caso de C. H. Spurgeon. Él creció en la casa de un pastor que creía la Biblia. Él pasó muchos años de su niñez en la casa de su abuelo piadoso, que también era un pastor que creía la Biblia. Spurgeon era un buen lector. Él leía de los Puritanos por horas. Se sentaba con su abuelo, mientra el anciano preparaba sus sermones. Spurgeon leía la Biblia todos los días. Spurgeon dijo: “He escuchado el plan de salvación por el sacrificio de Jesús desde mi juventud, pero no sabía más de eso dentro de mi alma como si hubiera crecido en una tribu salvaje” (traducción de C. H. Spurgeon, “How Can a Just God Justify Guilty Man?”, Chapel Library, Pensacola, Florida, p. 3). A pesar de todo su conocimiento Bíblico, Spurgeon también tenía “ceguera espiritual”.

“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).

También les puedo dar mi propio caso. Mis vecinos me llevaron a una iglesia Bautista cuando yo tenía 13 años. Yo “pasé al frente” al final del primer sermón Bautista que escuché. Fui bautizado al instante, sin que nadie me preguntara por qué “pasé al frente”. Entonces me enrolé en la Escuela Dominical. En la Escuela Dominical me enseñaron un verso de la Biblia tras otro. Pero yo todavía estaba “a tientas en ceguera espiritual”. Sentí el llamado al ministerio y fui a la Escuela Bíblica. Allí me dijeron que memorizara de la Escritura 139 versos de salvación, pero todavía estaba “a tientas en… ceguera”, ¡hasta que fui convertido de repente el 28 de Septiembre de 1961 a las 10:30 de la mañana! ¡En ese momento vine directamente a Jesucristo Mismo, y fui limpio de todo pecado por Su Sangre expiatoria! ¡Solo después de esta experiencia la Biblia me hizo sentido a mí! Por una conversión de repente el velo fue removido de mi corazón y pude ver con nuevos ojos las verdades reveladas en la Escritura. Estoy de acuerdo por completo con el Dr. Tozer, que dijo: “Una revelación del Espíritu Santo en un brillo glorioso que ilumina el interior te puede enseñar más de Jesús que cinco años en un seminario teológico” (Tozer, ibid., p. 35).

Pasé casi todo el día el Martes pasado leyendo las escrituras y sermones del Dr. Tozer. Me gusta mucho. Te recomiendo que compres sus libros y los leas, y que pienses en ellos profundamente después que los leas…y después los leas de nuevo. Aquí está una declaración editada de su escrito: “Por qué la Gente Encuentra la Biblia Difícil”. El Dr. Tozer dijo:

      Yo creo que encontramos la Biblia difícil porque tratamos de leerla como leemos cualquier otro libro, y no es como cualquier otro libro.
      La Biblia no es dirigida a cualquiera. Su mensaje se dirige a unos pocos escogidos…algunos tienen capacidad espiritual y algunos no…No solo Dios dirige sus palabras de verdad a aquellos que son capaces de recibirlas, sino que Él actualmente oculta su significado de aquellos que no lo son… así que las palabras de nuestro Señor brillan en los corazones de Su gente pero deja al incrédulo confiado en la oscuridad de la moral nocturna…La noción que la Biblia se dirige a todos ha traído confusión dentro…de la iglesia (traducción de A. W. Tozer, D.D., “Why People Find the Bible Difficult,” en The Best of A. W. Tozer, editado por Warren W. Wiersbe, Baker Book House, 1978, pp. 164-166).

Sí, la idea de que la Biblia se dirige a todos ha causado gran confusión en las iglesias durante mi vida. Cuando yo vine a una iglesia Bautista por primera vez en el otoño de 1954 todos leían la Biblia en Inglés King James. Pero a través de los años agarramos la idea que necesitábamos traducciones modernas porque la King James era muy difícil. Como resultado allí está la torre de Babel en la mayoría de los servicios de las iglesias. Con más de 25 traducciones no puede haber una buena lectura, no se puede memorizar la Biblia – por eso el “Cristiano” de hoy está más ignorante de la Biblia de lo que estaban en 1954. Así, la falsa idea de que la Biblia fue escrita para todos ha resultado en el juicio de Dios:

“Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero” (Génesis 11:7).

Me parece que el verso tiene perfecta aplicación a la presente situación, con todas las confusas “traducciones” en nuestras iglesias. ¡Estábamos mucho mejor sin ellas!

En vez de ayudarnos, estas resumidas y malas traducciones han hecho la Biblia mucho más oscura, y a nuestra gente mucho más ignorante de la Biblia. Como era en tiempos antiguos, así es en mucho del mundo evangélico de hoy.

“Profesando ser sabios, se hicieron necios”
      (Romanos 1:22),

porque es verdad que:

“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).

El Dr. Tozer dijo: “La Biblia es un libro sobrenatural y solo puede ser entendido con ayuda sobrenatural” (traducción de The Best of A. W. Tozer, ibid., p. 166). ¡Las nuevas traducciones no ayudan para nada!

No te equivoques. No estoy en contra de leer y memorizar la Biblia. Al contrario – estoy a favor de leer la Biblia todos los días – y memorizar la Biblia. Pero creo que el estudio Bíblico, por sí solo, te va a dejar “a tientas en ceguera espiritual”.

Por eso es que no recomiendo esos grupos de “estudios Bíblicos” guiados por estudiantes. Están basados en la falsa idea que cualquiera puede entender [¡y enseñar!] las Sagradas Escrituras. Yo he estado predicando por 53 años y no he visto Cristianos sólidos salir de estos “estudios Bíblicos”. Se juntan y traen su ignorancia. Tienden a producir una actitud carnal y rebelde hacia la iglesia local. Un hombre que atendió un “estudio Bíblico” me dijo, “Estos grupos tienden a producir críticos de la iglesia en vez de Cristianos sólidos, como que la cumbre de la espiritualidad está presente en el grupo – ¡un grupo que no existirá en dos o tres años! Esas personas se irán cuando se gradúen, llevándose su actitud de critica con ellos”. Este verso parece aplicar a muchos de ellos, “Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu” (Judas 19). Los apóstoles empezaron iglesias locales, nada más. ¡Sal del grupo carnal de “estudio Bíblico” y ve a una iglesia local! ¡Allí es donde está la acción!

“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).

Los antiguos Puritanos, y los evangelistas del Primer y Segundo Gran Despertamiento, sabían algo que la mayoría de evangélicos han olvidado. Ellos sabían que el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo, tenía que iluminar la Biblia para un pecador perdido.

El Espíritu Santo tiene que “encender la luz” en el corazón de una persona cuando lee la Biblia y la escucha ser predicada. Eso es lo que “iluminación” significa. El “hombre natural” puede aprender palabras de la Biblia y doctrina de la Biblia, pero solo son palabras para él. Las palabras que él aprende no tienen impacto en su vida. Él es como los Fariseos, quienes sabían la Biblia de memoria, que habían memorizado los primeros cinco libros de la Biblia palabra por palabra. Aún así los Cristianos les llamaron “ciegos guías de ciegos” (Mateo 15:14).

Puedes aprender que Cristo es el Hijo de Dios. Puedes aprender que Él murió en tu lugar en la Cruz, para pagar el pago por tu pecado. Puedes aprender que Él se levantó de entre los muertos y subió al Cielo. Puedes aprender esas verdades Bíblicas – y creerlas en tu mente – ¡y ser lanzado al Lago de Fuego! Puedes aprender, y estar de acuerdo con, los cinco puntos del Calvinismo y quedarte “a tientas en ceguera spiritual”, como Spurgeon estaba antes de su conversión. Un día Jesús dirá: “Nunca os conocí; apartaos de mí” (Mateo 7:23). Jesús tiene que conocerte, y tú tienes que conocerlo a Él, ¡no hechos acerca de Él!

“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen” (Juan 10:14).

“Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas”
       (Juan 10:26).

El Dr. Tozer dijo:

Si hay algo que Dios ha hecho a través de mi, viene de esa solemne, terrible, maravillosa hora cuando la Luz que nunca estuvo en la tierra o el mar…brilló en mi oscuridad (traducción de “How Christ is Revealed by the Holy Spirit: Not Through the Intellect!”, ibid., p. 43).

De nuevo el Dr. Tozer dijo:

Una revelación del Espíritu Santo en un brillo glorioso que ilumina el interior te puede enseñar más de Jesús que cinco años en un seminario teológico…la última luz que lleva tu corazón a Jesús deber ser la iluminación del Espíritu Santo Mismo, o nada sucede (traducción de “How Christ is Revealed by the Holy Spirit: Not Through the Intellect!”, ibid., p. 35).

Entonces, ¿qué puedes hacer? Primero, puedes ir a cada servicio de la iglesia y pedirle a Dios que use los sermones como un medio de gracia para abrir tu corazón. Puedes orar cada día para que Dios te convicte de tu pecado y te traiga al Salvador. Solo la unión con Cristo te puede salvar de “andar a tientas en ceguera spiritual”.

He tratado en vano miles de formas
Calmar mis temores, mis esperanzas aumentar;
Pero lo que necesito, dice la Biblia,
Es siempre, solo Jesús.

Mi alma está oscura, mi corazón es de acero –
No puedo ver, no puedo sentir;
Por luz, por vida, debo apelar
Con simple fe en Jesús.

Aunque algunos se burlen, y otros me culpen,
Iré con toda mi culpa y vergüenza;
Iré a Él por Su Nombre,
Por encima de todos los nombre, es Jesús.
   (traducción libre de “In Jesus” por James Procter, 1913).

(FIN DEL SERMÓN)
Puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

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Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída Antes del Sermón por el Dr. Kreighton L. Chan: I Corintios 2:9-14.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“In Jesus” (por James Procter, 1913).