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REINANDO CON CRISTO EN SU REINO

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Tarde del Día del Señor, Noviembre 29, 2009

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).


El Dr. James O. Combs, antiguo editor de La Tribuna Bautista Bíblica [Baptist Bible Tribune], predicó en nuestra iglesia hace algún tiempo. El habló del vasto panorama de la profecía Bíblica. Es bueno que se nos recuerde acerca de las cosas en el futuro. A menudo la Biblia nos dice acerca de los eventos proféticos. Y una de las cosas más importantes sobre la que podemos pensar es el Reino venidero de nuestro Señor Jesucristo.

Mi texto esta noche trata con la venida de Su Reino sobre la tierra.

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).

Sacaré tres puntos importantes de este verso.

I. Primero, el texto habla del Rapto.

El texto dice:

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección…” (Apocalipsis 20:6).

La nota Scofield sobre Apocalipsis 20:5 dice:

La “resurrección de los justos” se menciona en Lucas 14:13-14...y establece la diferencia entre la resurrección de “vida” y la “resurrección de condenación” [en Juan 5:29]. En este pasaje del Apocalipsis se revela por primera vez que hay un intervalo entre ambas resurrecciones (Nota de Scofield sobre Apocalipsis 20:5).

La primera resurrección es el Rapto, cuando los Cristianos vivos y los Cristianos muertos sean arrebatados para recibir al Señor en el aire,

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire…”
     (I Tesalonicenses 4:16-17).

Esa es la “primera resurrección” mencionada en nuestro texto. La nota Scofield sobre I Corintios 15:52 dice:

En el futuro habrá todavía dos resurrecciones [la de los salvos, y la de los condenados]...Y que estarán separadas la una de la otra por un período de mil años. La “primera resurrección”... ocurrirá en la [segunda] venida del Señor...en el aire, los santos del Antiguo Testamento y los de la edad de la iglesia se reunirán con El en el aire, mientras que los mártires de la gran tribulación, quienes también tendrán parte en la primera resurrección, serán levantados al fin del período de dicha tribulación (nota Scofield sobre I Corintios 15:52).

La Biblia de Estudio Profetico Tim LaHaye [The Tim LaHaye Prophecy Study Bible] señala que la primera resurrección “toma lugar por partes” (nota sobre Apocalipsis 20:6).

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre estos…” (Apocalipsis 20:6).

La “segunda muerte” se refiere al lago de fuego. Esto no significa la aniquilación, sino que se refiere a ser cortado de Dios, en el tormento eterno. La Biblia dice:

“Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda” (Apocalipsis 20:14).

II. Segundo, el texto habla del Reino de Cristo.

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).

Esta es una declaración clara del reino de mil años de Cristo en la tierra. Será la respuesta a las oraciones de los Cristianos a través de los siglos,

“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:10).

Cristo descenderá, y los verdaderos Cristianos serán arrebatados para recibirlo a Él “en el aire” (I Tesalonicenses 4:16). Entonces, al fin de la Tribulacion, Jesús vendrá a la tierra, al Monte de los Olivos, desde donde Él ascendió, y formará su Reino de 1,000 años sobre la tierra.

Ahora volteen a Zacarías 14:4. He aquí una descripción de Cristo regresando del Cielo, al Monte de los Olivos, del cual ascendió.

“Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur”
       (Zacarías 14:4).

Cuando los pies de Cristo toquen el Monte de los Olivos, el Monte de los Olivos se romperá debido a un terremoto.

Ahora mira las últimas once palabras del verso cinco:

“Y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos”
       (Zacarías 14:5).

Los verdaderos Cristianos de todas las edades bajarán del cielo con Cristo en su Segunda Venida.

Ahora voltea a Apocalipsis 5:10. Los Cristianos glorificarán a Dios porque

“…[los ha] hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra” (Apocalipsis 5:10).

La Biblia de Estudio de Profético Tim LaHaye [The Tim LaHaye Prophecy Study Bible] dice:

Juntos los Cristianos que fueron salvos antes de la Tribulación, junto con los [Cristianos] salvos de la tribulación “gobernarán y reinarán” durante el reino de mil años de Cristo (nota sobre Apocalipsis 5:10).

Esta es la gloriosa esperanza de todo Cristiano verdadero. ¡Ahí es donde vamos! Nos estamos preparando para ser “reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra” (Apocalipsis 5:10). Es por eso que cantamos:

A la tierra prometida voy, A la tierra prometida;
¿Oh, quien vendrá conmigo e irá? A la tierra prometida voy.
   (Traducción libre de “On Jordan’s Stormy Banks”
     por Samuel Stennett, 1727-1795).

Estamos literalmente ¡“camino a la tierra prometida”! El cielo se abrirá y seguiremos a Jesús a la tierra.

“Y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos”
      (Zacarías 14:5).

Entonces seremos hechos

“...para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra” (Apocalipsis 5:10).

Él viene otra vez, Él viene otra vez,
El mismo Jesús, rechazado por el hombre;
Él viene otra vez, Él viene otra vez,
Con poder y gran gloria, Él viene otra vez.
   (Traducción libre de “He is Coming Again”
     por Mabel Johnston Camp, 1871-1937).

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).

III. Tercero, el texto habla de Cristianos reinando junto con Cristo.

“Serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).

Muchos Cristianos no se dan cuenta de que este es el objetivo inmediato de la vida Cristiana. No sólo somos salvos para ir al Cielo algún día, que es una gran meta. Pero hay un objetivo inmediato. Tenemos que prepararnos para reinar junto con Cristo en su Reino de 1,000 años sobre la tierra.

Hay dos requisitos principales para la reinar con Cristo. Primero, tú tienes wue serr convertido. Ese no es un requisito pequeño, porque Jesús dijo:

“Si no os volvéis [convertís] …no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 18:3).

Sé que hay quienes hacen una distinción entre las varias frases sobre el Reino, pero esas divisiones y distinciones nunca me han interesado mucho. ¡Si no estás preparado para entrar en el Reino de los Cielos al ser convertido, no debes pensar que vas a tener alguna parte en Su Reino sobre la tierra! Eso me parece lo suficientemente simple. Y Jesús hasta llegó a decir:

“El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”
       (Juan 3:3).

Si no estás verdaderamente convertido no entraréis en el reino (Mateo 18:3). Si no eres renacido, ni siquiera vas a “ver el reino” (Juan 3:3). Estarás en el Infierno.

Así, el primer requisito para reinar con Cristo en Su Reino de 1,000 años es que seas convertido, en verdad renacido. Haz de eso tu interés principal. Asegúrate de ser convertido por confiar en Jesucristo. Debes ser limpiado de tus pecados por la Sangre de Cristo si esperas reinar con Él en Su Reino terrenal de 1,000 años.

Pero, en segundo lugar, tú tienes que ser entrenado como un discípulo de Cristo. Jesús nos mandó,

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mateo 28:19-20).

El Dr. W.A. Criswell señaló que “enseñar a todas las naciones” [como está en la Biblia en Inglés] es más literalmente traducido como “hacer discípulos” (traducción de Criswell Study Bible, nota sobre Mateo 28:19). Siguiendo la traducción del Dr. Criswell sería [como está en español]:

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones”
       (Mateo 28:19).

Una de las cosas que una iglesia del Nuevo Testamento se supone debe hacer, en obediencia al mandato de Cristo en la Gran Comisión, es “hacer discípulos [de Cristo] a todas las naciones” (Mateo 28:19).

A la iglesia local del Nuevo Testamento se le dice que gane personas a Cristo, y luego que las entrene a ser discípulos de Cristo. La formación de discipulado de la que os habla Mateo 28:20 sucede dentro de la iglesia local. Ese es uno de nuestros distintivos Bautistas. Debemos entrenarte a ser discípulo en la iglesia local. Ese programa de ser entrenado en la iglesia local está bien descrito en Efesios, capítulo 4, versículos 11-12,

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación [formación] del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:11-12).

Una de las razones por las que debes estar en la iglesia cada Domingo es aprender la Biblia, y para aprender a vivir la vida Cristiana, como un discípulo de Cristo.

Jesús dijo:

“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” (Apocalipsis 22:12).

Después de la primera resurrección (también conocida como el Rapto) todos los Cristianos verdaderos serán recompensados según sus obras, en el Juicio Bema:

“Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa” (I Corintios 3:14).

Las recompensas serán entregadas a los Cristianos en el Reino de 1,000 años, de Cristo. El objetivo de la vida Cristiana, por lo tanto, no es simplemente ir al Cielo, aunque es tan grande – sino que hacerse de recompensas en el venidero Reino terrenal de Cristo.

Asegúrate de ser salvo. Y luego asegúrate de hacer lo más que puedas por Cristo. Jesús dijo:

“Sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”
       (Mateo 6:20).

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).

Jesucristo murió en la cruz para pagar el castigo por tus pecados. Él resucitó físicamente de entre los muertos al tercer día después de ser sepultado. Él ahora está sentado a la diestra de Dios, en el Cielo. Ven a Cristo. Cree en Cristo. Él lavará tus pecados con Su Sangre, y salvará tu alma del Infierno.

Entonces entra en la iglesia local y ponte a trabajar por Cristo. Ve a la iglesia cada vez que la puerta esté abierta. Haz tanto trabajo por Cristo como puedas. ¡Hazte de tesoros en el Reino venidero de Cristo!

(FIN DEL SERMÓN)
Puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

La Escritura Leída por el Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Apocalipsis 20:1-6.
Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“He is Coming Again” (por Mabel Johnston Camp, 1871-1937).


EL BOSQUEJO DE

REINANDO CON CRISTO EN SU REINO

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).

I.   Primero, el texto habla del Rapto, I Tesalonicenses 4:16-17;
Apocalipsis 20:14.

II.  Segundo, el texto habla del Reino de Cristo, Mateo 6:10;
I Tesalonicenses 4:16; Zacarías 14:4-5; Apocalipsis 5:10.

III. Tercero, el texto habla de Cristianos reinando junto con Cristo.
1. Tú tienes que ser convertido, Mateo 18:3; Juan 3:3.
2. Tú tienes que ser entrenado como discípulo de Cristo,
    Mateo 28:19-20; Efesios 4:11-12;
    Apocalipsis 22:12; I Corintios 3:14;
    Mateo 6:20; Apocalipsis 20:6.