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CUANDO AYUNÉIS

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles
La Tarde del Día del Señor, 19 de Julio de 2009

“Cuando ayunéis” (Mateo 6:16).


Jesús Mismo ayunó cuarenta días antes de empezar Su ministerio terrenal. Jesús dijo que Sus discípulos ayunarían después de que Él ascendiera de nuevo al Cielo:

“Y entonces ayunarán” (Mateo 9:15).

El Dr. John R. Rice dijo que esto muestra que ellos ayunaron y oraron diez días antes del avivamiento en Pentecostés. ¡Pienso que esto debe ser cierto! El Apóstol Pablo ayunó y oró tres días cuando fue convertido (Hechos 9:9, 11). Miembros de la iglesia en Antioquía ayunaron para saber la voluntad de Dios (Hechos 13:2). De nuevo ellos “ayunaron y oraron” cuando enviaron a Pablo y a Bernabé como misioneros (Hechos 13:3). El Apóstol Pablo dijo que él practicaba “muchos ayunos” (II Corintios 11:27). Y aquí en nuestro texto Jesús nos dice que debemos ayunar. Él dijo: “Cuando ayunéis” (Mateo 6:16).

Yo le tengo mucho respeto al Dr. J. Vernon McGee. En los años de 1960 yo estudié la Biblia completa, de principio a fin, escuchando sus exposiciones de verso en verso por la radio. Referente a nuestro texto, “Cuando ayunéis” el Dr. McGee dijo: “El ayuno tiene un valor para los creyentes de hoy, estoy convencido de esto” (Traducción de J. Vernon McGee, Th.D., Thru the Bible, Thomas Nelson Publishers, 1983, tomo IV, p. 38).

Muchas personas creen que Jesús estaba enseñando en contra del ayuno en este pasaje, pero están equivocados. Él estaba predicando en contra del “externalismo” como lo señala la nota de Scofield. Él estaba enseñando en contra de ayunar hipócritamente. Pero El de ningún modo estaba enseñando en contra del ayuno verdadero. Lo opuesto – Él dijo: “Cuando ayunéis”, y después Él les dijo cómo hacerlo, y por qué debían hacerlo. Jesús no dijo “si ayunéis”. ¡Oh, no! Jesús dijo: “Cuando ayunéis”.

El ayuno sí tiene un valor hoy día. Pero aún en su tiempo el famoso comentador Bíblico Matthew Henry se lamentaba “que esto es generalmente descuidado por los Cristianos” (nota sobre Mateo 16:16). Como 25 años después de que Matthew Henry falleciera John Wesley revivió la práctica, llamando a sus seguidores a mantener la práctica de los primeros Cristianos ayunando dos veces por semana. Así el Primer Gran Despertamiento nació durante un tiempo de renovado interés en ayuno y oración. Este énfasis revivido en ayuno tiene sus raíces en esta declaración de Cristo:

“Cuando ayunéis” (Mateo 6:16).

Y la Biblia enseña que hay muchas razones para ayunemos aveces cuando oramos hoy día. Esta noche daré tres de ellas.

I. Primero, necesitamos ayunar y orar para que Dios venza el poder de Satanás.

Por favor volteen a Marcos 9:28-29. Lean estos dos versos de pie y en voz alta:

“Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno”
     (Marcos 9:28-29).

Se pueden sentar. Como dije antes en un sermón llamado “Solo por Oración y Ayuno” (Junio 14, 2009, AM), yo creo que está mal que las palabras “oración y ayuno” en Marcos 9:29 se hayan quitado de las traducciones modernas. Creo que esto se ha basado en el criticismo textual erroneo. Tristemente el verso 29 se ha quitado de estas traducciones modernas. Dichas han sido influenciadas por dos antiguos manuscritos copiados por sacerdotes bajo la influencia Gnóstica, quienes quitaron el verso 29. Así una de las razones más importantes de ayunar ha sido removida del pensamiento de los Cristianos en el Occidente, que ahora lee estas traducciones modernas basadas en un par de manuscritos cuestionables. ¡Con qué razón nuestras iglesias tienen tan poco poder contra Satanás! El Dr. John R. Rice dijo: “No dudemos que este niño estaba literalmente poseído por el Diablo [demonio]. Hay espíritus malvados entre nosotros” (Traducción de Commentary on the Gospel According to Matthew, Sword of the Lord Publishers, edición de 1980, p. 364; comentario sobre Mateo 17:14-21). La Biblia dice:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino…contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”
      (Efesios 6:12).

Es muy difícil construir iglesias por medio del evangelismo hoy en día. Algunos hasta dicen que el evangelicalismo en América está muerto hoy en día. A mí me parece que el poder de Satanás es muy grande en este tiempo. Me parece que necesitamos el poder de Dios para vencer la “maldad en regiones celestes”. ¡Ayunemos y oremos para que Dios rompa el dominio estrangulador de Satanás! Eso parece perfectamente razonable en estos días de apostasía y frialdad en las iglesias, cuando Satanás tiene tal dominio sobre tanta gente que estamos tratando de ganar para Cristo. ¡Canta el tercer himno, “Enséñame a Orar,” la segunda estrofa!

Poder en oración, Señor, poder en oración,
   Aquí en medio del pecado y el dolor y el esmero;
Hombre perdidos muriendo, almas desesperadas;
   ¡O dame poder, poder en oración!
(Traducción de “Teach Me to Pray” por Albert S. Reitz, 1879-1966).

Me parece que el poder de la oración está conectado directamente con el ayuno, porque Jesús dijo:

“Cuando ayunéis” (Mateo 6:16).

II. Segundo, necesitamos ayunar y orar para que Dios intervenga enviando avivamiento.

No, no creo que todo dependa del avivamiento. Pero no hemos tenido un avivamiento nacional en América desde 1859 – y avivamiento de iglesias locales se ha hecho tan poco común que pocas lo han visto uno en nuestro país hoy en día. Recuerdo al Dr. Ken Connolly decir: “Vivimos en una generación que no ha conocido el avivamiento.” ¡Pero el Apóstol Pablo conoció el avivamiento! Dios vino y bendijo los servicios que él sostuvo por todo el libro de Hechos. Entonces no debe sorprendernos cuando leemos que Pablo estaba

“en muchos ayunos” (II Corintios 11:27).

El Dr. Schaff, el historiador Cristiano, dice que los primeros “Cristianos nombraron el Miércoles y especialmente el Viernes” como días de ayuno (Traducción de Philip Schaff, History of the Christian Church, Eerdmans Publishing Company, 1976 edición, tomo II, p. 379). John Wesley revivió esta costumbre durante el Primer Gran Despertamiento.

No, yo no creo que el ayuno y la oración van a traer avivamiento automáticamente. Ni creo que hay ciertos días fijos para ayunar y orar. Yo no veo eso en la Biblia. Pero no veo cómo podremos experimentar avivamiento hoy en día sin tener algunos días de ayuno y oración. El Dr. John R. Rice dijo:

Los más grandes santos de Dios a través de la Biblia ayunaron frecuentemente. El ayuno a menudo está conectado frecuentemente con la oración sincera, con la lamentación, con el arrepentimiento, con buscar liberación de los enemigos o sabiduría de lo alto. Moisés ayunó cuarenta días en el Monte de Sinaí, y nuestro Salvador ayunó cuarenta días en el desierto. Josué, David, Esdras, Nehemías, Daniel, los discípulos de Juan el Bautista, Ana, los Apóstoles, Pablo y Bernabé, y otros ayunaron y oraron. Los santos de Dios tuvieron respuesta a sus oraciones cuando ellos esperaron en Dios ayunando y orando. Desde los tiempos Bíblicos, los grandes hombres de oración frecuentemente ayunaron y también oraron. El Cristiano está en buena compañía cuando él ayuna y ora…el Salvador no solamente ayunó [Él mismo], pero Él le enseñó a Sus discípulos a ayunar. Ellos lo hicieron después de que Él [ascendió y] fue llevado (Traducción de John R. Rice, D.D., Prayer – Asking and Receiving, Sword of the Lord Publishers, edición de 1970, p. 215).

El Dr. Rice también habló de “avivamiento traído por oración y ayuno” (ibíd. p. 227).

Aún así no debemos pensar que el ayuno y la oración “harán” que el avivamiento venga. El Rev. Iain H. Murray correctamente dice:

Dios ha escogido hacer la oración un medio de bendición, no que el cumplimiento de sus propósitos dependa de nosotros, si no en vez que nos ayude a aprender nuestra absoluta dependencia en Él…Tal entendimiento de la oración, en vez de llevarnos a la resignación o fatalismo, engendra un espíritu de conciencia de Dios y lo que un autor contemporáneo llama “oración y ayuno...radical” (Traducción de Rev. Iain H. Murray, Pentecost Today? The Biblical Basis for Understanding Revival, The Banner of Truth Trust, 1998, pagina 69).

Bien ha dicho que “Cuando Dios intenta bendecir a Su pueblo, Él primero los lleva a la oración.” John Wesley puso esto de otra manera:

Que el ayuno sea al Señor, con nuestros ojos…fijos en Él. Que sea esta nuestra intención, y solamente ésta: glorificar a nuestro Padre en el cielo (Traducción de The New Encyclopedia of Christian Quotations, Baker Books, 2000, pagina 360).

El ayuno y la oración no son la “causa” del avivamiento. Dios es la causa. Ayunando y orando, nos acercamos más a Dios, y cuando Él lo estime conveniente, Él enviará un derrame de avivamiento. Todo está en las manos de Dios. Pero también es cierto que, en tiempo de avivamiento, las oraciones de las personas serán vivificadas y serán más profundas y más ricas mientras las personas ayunan y oran. Fue en un tiempo cuando Dios ya estaba enviando avivamiento que John Wesley podía preguntar:

¿Has fijado un día para ayunar y orar? Llena el trono de gracia, y persevera en él, y la misericordia descenderá (Traducción de Letters of John Wesley, p. 340).

Pero nosotros sabemos por experiencia que no podemos tener reuniones para ayuno y oración como describió el señor Wesley, a menos que Dios Mismo primero nos dé poder en oración. Dios Mismo es el autor de la oración que llena el “trono de gracia [hasta que] la misericordia [desciende]”. Dios es el autor del ayuno y oración intensos de avivamiento. Solamente con Dios siendo el autor y el consumador de él podremos ayunar y orar en una manera que le plazca a Él para enviar avivamiento. De otra manera todo nuestro ayuno y oración no llegarán a nada. Busquemos el rostro de Dios, y rindamos nuestras almas a Él, y ayunemos y oremos para que Él sea glorificado en Su iglesia. Solamente tal ayuno y oración centrados en Dios pueden ser bendecidos con avivamiento verdadero. ¡Por favor pónganse de pie y canten “Enséñame a Orar” de nuevo! Es la número seis en el cancionero, estrofa dos.

Poder en oración, Señor, poder en oración,
   Aquí en medio del pecado y el dolor y el esmero;
Hombre perdidos muriendo, almas desesperadas;
   ¡O dame poder, poder en oración!
(Traducción de “Teach Me to Pray” por Albert S. Reitz, 1879-1966).

III. Tercero, necesitamos ayunar y orar para que individuos sean convertidos.

Jesús dijo:

“Cuando ayunéis” (Matthew 6:16).

Dios le dijo al profeta Isaías:

“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?” (Isaías 58:6).

El muchacho que los Discípulos no pudieron ayudar estaba atado con “ligaduras de impiedad”. Los Discípulos no lo pudieron ayudar porque

“Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno” (Marcos 9:29).

¿Y no hay algunos que vienen a la iglesia en condiciones similares? ¿Y Satanás… “el dios de este siglo…[no]...cegó el entendimiento de los incrédulos? (II Corintios 4:4). ¿No nos habla Dios a nosotros también cuando Él le dijo al profeta Isaías:

“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?” (Isaías 58:6).

Yo pienso que Charles Wesley tenía este verso de Isaías en su mente cuando escribió:

Él quebranta el poder del pecado,
   Él libera al prisionero;
Su sangre limpia al peor;
   Su sangre me limpió.
(Traducción de “O For a Thousand Tongues” by Charles Wesley, 1707-1788).

Por favor pónganse de pie y cántenlo con la música de “Las Puertas de Justicia Abrid”.

Él quebranta el poder del pecado,
   Él libera al prisionero;
Su sangre limpia al peor;
   Su sangre me limpió.

Se pueden sentar.

¡O, cómo debemos ayunar y orar para que Cristo haga eso en las vidas de algunos aquí que aún no son convertidos! ¡O, cómo debemos orar para que Cristo quebrante el poder del pecado que los mantiene en las garras de Satanás y del mundo! ¡O, cómo debemos ayunar y orar para que Cristo llegue a

“¡soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, …!” (Isaías 58:6).

¡Ora por alguien que tú creas necesita ser salvo! (todos oren). ¡Ahora canten el himno de Wesley otra vez!

Él quebranta el poder del pecado,
   Él libera al prisionero;
Su sangre limpia al peor;
   Su sangre me limpió.

John Wesley el hermano de Charles lo dijo bien, en tiempo de avivamiento,

¿Has fijado un día para ayunar y orar? Llena el trono de gracia, y persevera en el, y la misericordia descenderá (ibíd.).

¡Que hagamos exactamente eso el próximo Sábado! ¡Que los que podamos hacerlo ayunemos y oremos en la casa, por nombre, por los que están perdidos entre nosotros! No todos pueden orar, por supuesto. Pero según el tiempo, la salud y las circunstancias lo permitan, aquellos que sí lo puedan hacer lo hagan. ¡Y entonces regresemos aquí a la iglesia el próximo Sábado por la noche a las 7:30, y oremos por ellos de nuevo por media hora, y romperemos el ayuno con una comida y nos iremos a casa regocijándonos en Dios! ¡Porque en efecto, ese himno de Charles Wesley es verdad! ¡Cántenlo de nuevo!

Él quebranta el poder del pecado,
   Él libera al prisionero;
Su sangre limpia al peor;
   Su sangre me limpió.

¡Y en todas nuestras oraciones, y en nuestro tiempo de ayuno y oración el próximo Sábado, recordemos pedirle a Dios que nos dé poder en la oración! ¡Cántenlo de nuevo!

Poder en oración, Señor, poder en oración,
   Aquí en medio del pecado y el dolor y el esmero;
Hombre perdidos muriendo, almas desesperadas;
   ¡O dame poder, poder en oración!
(Traducción de “Teach Me to Pray” por Albert S. Reitz, 1879-1966).

¿Hay alguien aquí que está perdido? Hemos orado por ti. Necesitas que Jesucristo te libere de las garras de Satanás y limpie tus pecados con Su Sangre preciosa. ¿Vendrás y hablarás conmigo y con nuestro diácono el Dr. Cagan acerca de ser salvo por Jesús? Cantemos el himno de Charles Wesley de nuevo antes de que te vayas. Canta el himno de Charles Wesley otra vez.

Él quebranta el poder del pecado,
   Él libera al prisionero;
Su sangre limpia al peor;
   Su sangre me limpió.

Si deseas hablar con el diácono y conmigo acerca de la salvación en Cristo, por favor vete hacia atrás de la iglesia y el diácono les guiará al cuarto de consejo donde podremos hablar de ello. Todos oren mientras ellos van.

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Mateo 6:16-18.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Teach Me to Pray” (by Albert S. Reitz, 1879-1966).


EL BOSQUEJO DE

CUANDO AYUNÉIS

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Cuando ayunéis” (Mateo 6:16).

(Mateo 9:15; Hechos 9:9, 11; 13:2, 3; II Corintios 11:27)

I.   Primero, necesitamos ayunar y orar para que Dios venza el poder de Satanás, Marcos 9:28-29; Efesios 6:12.

II.  Segundo, necesitamos ayunar y orar para que Dios intervenga enviando avivamiento, II Corintios 11:27.

III. Tercero, necesitamos ayunar y orar para que individuos sean convertidos, Isaías 58:6; Marcos 9:29; II Corintios 4:4.