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GETSEMANI – EL LAGAR

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles
La Tarde del Sábado, 4 de Abril, de 2009

“He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo” (Isaias 63:3).


En un sermón titulado “La Conquista con Una Sola Mano”, Spurgeon dijo que debemos pensar profundamente sobre el glorioso Moledor, Quien sufrió para pagar por nuestros pecados, comenzando en el Huerto de Getsemaní.

Los pecados que tenían que molerte en pedazos, él tuvo que molerlos bajo sus pies. ¡Cómo le ha de haber herido el carcañal pisar esos pecados! ¡Oh, cuán poderosamente ha de haber pisado esos crimenes tuyos, partiéndolos a nada! ¡Cómo le ha de haber sacado el sudor a fuerzas, no como el nuestro, sino que gotas de sangre, cuando pudo haber dicho… “Lo hice; la gran obra está cumplida por completo, ‘consumado es’; he pisado el lagar solo”. ¡Ve tú al lugar donde él comenzó a derramar su sangre…en el Huerto de Getsemaní!… Luego, mayor de los pecadores, ¡allí están tus pecados, y los míos, todos mezclados en un gran montón! Pero [para] el que pisa el lagar entra y pone su pie sobre ellos; ¡Oh, mira como los pisa; ¿lo ves en Getsemaní, pisando tus pecados hasta hacerlos añicos? (traducción de C. H. Spurgeos, “The Single Handed Conquest”, 24 de Abril de 1898, The Metropolitan Tabernacle Pulpit, Pilgrim Publications, reimpreso en 1976, tomo xliv, p. 183).

“He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo” (Isasías 63:3).

Ya era muy de noche. Más temprano en la tarde Jesús se había encontrado con los Discípulos para la cena de la Pascua, la “Ultima Cena”. Entonces después de la madia noche, El se llevó a los Discípulos fuera de la casa. En la oscuridad cruzaron el torrente Cedrón y subieron al lado del Monte de Olivos, hacia el Huerto Getsemaní. Ellos entraron en la oscuridad del Huerto y Jesús le dijo a ocho de los Discípulos

“Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro” (Mateo 26:36).

El Dr. John R. Rice nos dice que

El se llevó a los otros tres, a Pedro, a Jacobo y a Juan con El un poco más lejos, aparte. Todos los discípulos estaban cansados y con sueño. Ellos estaban tristes y deprimidos. Los discípulos no tenían la condición de corazón para orar. Aun Pedro, y….Santiago y Juan…se durmieron. Jesús Mismo “yendo un poco adelante” de todos los demás terminó haciendo su oración solo. Nadie más puede ir tan lejos como Jesús. Pese a que Su alma añoraba compañía, consuelo y ayuda en la oración, Jesús oró solo... Yo creo que Dios quiere que tengamos compañerismo con Cristo al meditar en Su experiencia del Getsemaní, en Su muerte en la cruz y que tratemos de entrar en el entendimiento de Su dolor (traducción de Dr. John R. Rice, The Gospel According to Matthew, Sword of the Lord, 1980, pp. 439-440).

Los Discípulos ya estaban dormidos. Jesús oraba solo en el Huerto, en agonía y Sangre.

“He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo” (Isasías 63:3).

El nombre “Getsemaní” significa “lagar”. Aquella noche el lagar se hizo un Molino de viñas. Cristo fue triturado como lo son las olivas para sacarles el aceite. Pero Cristo no sudó aceite en el Huerto. El sudó Sangre. Entonces el lugar donde se molían las olivas se volvió el molino del Hijo de Dios.

¡Getsemaní, el lagar!
(Por qué, Cristianos firguraos);
Nombre y lugar propios donde la venganza peleó
Y batalló fuertemente con el amor.
   (Traducción de “Gethsemane” por Joseph Hart, 1712-1768).

Cuando el lagar se volvió en el Molino de viñas para Cristo, El entró a un sufrimiento inimaginable. Nuestras mentes humanas simplemente no pueden entender por completo el dolor que Cristo experimentó en el Molino.

Ved al Hijo de Dios sufriendo,
¡Aspirando con dolor, sudando sangre!
De Sus sufrimientos tan intensos
Los angeles no tienen un entendimiento perfecto.

¿Quién puede comprender correctamente
Su principio o su final?
Es Dios y solo El
Quien conoce su peso entero.
   (“Thine Unknown Sufferings” por Joseph Hart, 1712-1768).

I. Primero, era un lagar de gran alarma.

Marcos nos dice que cuando Cristo entró al Getsemaní, El “comenzó a entristecerse y a angustiarse” (Marcos 14:33). Ekthambeisthai significa “asombrado grandemente”, grandemente asustado, presionado y alarmado. ¿Qué era lo que alarmaba tanto al Salvador? Por seguro no era la idea de Su crucifixón venidera. Su gran alarma vino, creo yo, cuando “Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6). Aquí en el lagar de Getsemaní nuestro Señor “comenzó a ser molido por nuestros pecados….y comenzó a entristecerse; a estar en gran aflicción y asombro, al ver todos los pecados de su pueblo venir sobre él…con razón debe añadirse: “y angustiarse”; ambos con pecado y con dolor” (Dr. John Gill).

La grande alarma que Jesús sintió venía del horror de tu pecado siendo puesto sobre El. Cristo aquí cumplió el tipo, dado en el libro de Levítico, y se hizo, por nosotros, el verdadero macho cabrío.

“Y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto. Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto” (Levitico 16:21-22).

Aquel pequeño macho cabrío era un retrato de Cristo, suelto a solas en el Huerto de Getsemaní aquella noche. El macho cabrío había sido domesticado en una granja. Ahora tiene los pecados de la gente puestos encima, y es soltado, lejos de casa, en el desierto. La ansiedad y el dolor que el pequeño macho cabrío sentiría a solas aquella noche suelto en el desierto, es solamente un pequeño retrato de la alarma que Jesús sintió al entrar en el lagar de Getsemaní por nuestros pecados.

Allí llevó mi Dios toda mi culpa;
Esto por gracia se puede creer;
Pero los horrores que él sintió
Son demasiado grandes para entender.
Nadie te puede penetrar a tí,
Triste, oscuro Getsemaní.
(Traducción de “Many Woes Had He Endured”
   por Joseph Hart, 1712-1768).

“He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo” (Isasías 63:3).

II. Segundo, era un lagar de sacrificio de sustitución.

Lucas nos dice que allí en el

“Estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”
      (Lucas 22:44).

“En agonía” – en agōniai, un gran conflicto de sufrimiento interior.

Dos machos cabríos eran usados por Aaron en el Día de la Expiación. El primero era suelto en el desierto. El Segundo era matado para ofrenda por el pecado.

“Después degollará el macho cabrío en expiación por el pecado del pueblo, y llevará la sangre detrás del velo adentro…y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio” (Levitico 16:15).

El segundo macho cabrío experimentaba la agonía de ser degollado como ofrenda por el pecado. El miedo y el dolor que este animalito sentía es solamente un retrato pequeño, un tipo de Cristo. Jesús en Su sufrimiento es el anti-tipo, el cumplimiento.

“Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”
      (Lucas 22:44).

El profeta Isaías dijo:

“Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado” (Isaías 53:10).

¡Seguramente esto comenzó en el lagar de Getsemaní!

Es media noche y por la culpa de otros,
   El Varón de Dolores llora en sangre;
Pero aquel que en agonía se arrodilló
   No es abandonado por Su Dios.
(Traducción de “‘Tis Midnight; And on Olive’s Brow”
    por William B. Tappan, 1794-1849).

Jesús camino en el lagar como sustituto por tí y por mí. Nosotros deberíamos haber estado allí, pasando por la agonía por nuestros pecados. Y tú sí pasarás grande agonía por tus pecados, en el Infierno, a menos que te vuelvas a Cristo y lo abraces como tu Salvador. Cuando confías en Cristo, tu agonía se vuelve Su agonía. Esto es la expiación vicaria. Otra persona, Cristo Mismo, toma el dolor que tú deberías haber sentido. La expiación vicaria de Cristo por nuestros pecados comenzó en el Molino de Getsemaní.

Es media noche y por la culpa de otros
   El Varón de Dolores llora en sangre.

Cuando yo te pido que me digas qué ha hecho Jesús por tí, ¿puedes decir

“Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado”? (Isaías 53:10).

Si no puedes decir nada acerca del sufrimiento vicario que Cristo pasó para salvarte, ¿por qué debes de llamarte Cristiano? ¡Arroja fuera tu incredulidad y ven al Salvador ensangrentado!

¿Qué me puede dar perdón?
Solo de Jesus la sangre.
   (Traducción de “Nothing But the Blood” por Robert Lowry, 1826-1899).

“Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”
       (Lucas 22:44).

Es media noche y por la culpa de otros
   El Varón de Dolores llora en sangre.

“He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo” (Isasías 63:3).

III. Tercero, era un lagar de abandono.

Mateo nos dice que El

“comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera”
       (Mateo 26:37).

Spurgeon da estos comentarios sobre las palabras “angustiarse en gran manera”:

Sobre la palabra adēmonein traducida “angustiarse en gran manera” Goodwin señala que hay una distracción en la agonía del Salvador ya que la raíz de la palabra significa “separado del pueblo – hombres en distracción, siendo separados de la humanidad” (traduccion de C. H. Spurgeon, “Getsemaní” numero 493, The Metropolitan Tabernacle Pulpit, Pilgrim Publications, 1979, tomo xix, pagina 74).

“El tiene que pisar el lagar solo, y de los pueblos no tiene que haber nadie con él” (Spurgeos, ibid, p. 73). El Salvador ahora estaba separado de la humanidad, entrando a solas a Su sufrimiento por nuestros pecados.

El fue abandonado por los Discípulos, que se durmieron mientras El “se angustiaba en gran manera” por los pecados de ellos – y los nuestros.

“[El] comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera”
       (Mateo 26:37).

El Dr. John Gill dice:

Ahora él es herido, y puesto en aflicción por su padre: sus dolores comienzan, porque no terminaron aquí sino que en la cruz, éste era solo el principio de sus Dolores, o estos eran livianos comparados a los futuros; porque eran muy pesados y parecían ser los más pesados de todos, como parece decirlo él mismo de ellos, su fuerte clamor a su padre: su sudor sangriento y agonía; y la asistencia que tuvo de un ángel; y el consuelo y la fuerza que recibió de él en su naturaleza humana: todo puesto junto no se ve en otras partes de sus sufrimientos: y a entristecerse en gran manera; con el peso de los pecados de su pueblo, y el sentido de la ira divina, con la cual estuvo tan presionado y sobrecargado, que casi se le salía el espíritu; estaba listo para sucumbir y morir; su corazón enflaquecía… ante la ira de Dios…su alma estaba cargada con los pecados de su pueblo; esto lo sobrecogió y lo rodeo…los dolores de la muerte y del infierno lo rodeaban por todas partes, tánto que no se le daba el más mínimo consuelo; ni había escape, así que su alma estaba sobrecogida por el dolor; su corazón estaba a punto de romperse; fue llevado por así decirlo al punto de la muerte; ni se apartaban de El sus dolores, llegó hata el punto en que su alma y su cuerpo fueron separados uno del otro (traducción de Dr. John Gill, An Exposition of the New Testament, The Baptist Standard Bearer, reimpreso en 1989. tomo I, p. 334).

Fue a solas que el Salvador oró en el oscuro Getsemani;
A solas El bebió la copa amarga, y sufrió allí por mí;
A solas, a solas, todo lo cargo a solas;
El se dio a Sí Mismo para salvar a los suyos;
El sufrió, sangró y murió, A solas, a solas.
   (Traducción de “Alone” por Ben H. Price, 1914).

“He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo” (Isasías 63:3).

Así, vemos lo que Jesús hizo para salvarnos. Su sufrimiento vicario comenzó en Getsemaní, donde El recibió nuestros pecados, y los llevó a la Cruz.

“Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6).

Cristo llevó nuestros pecados desde Getsemaní hasta la Cruz, donde El “murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras” (I Corintios 15:3).

Si eres Cristiano, vuleve a ver, vez tras vez a Sus sufrimientos, y serás fortalecido en tiempos de tentación, y consolado en horas de tribulación. Si todavía no estás salvo, lánzate sobre Cristo, y El limpiará tus pecados por Su Sangre.

Aquí se halla mi calma, y solo aquí;
Nadie puede necesitar a un Salvador más;
Obras de justicia no tengo una;
No, no puedo clamar una sola;
No hay esperanza para mí,
Solamente en Getsemaní.
   (Traducción de “Many Woes Had He Endured”
     por Joseph Hart, 1712-1768).

(FIN DEL SERMÓN)
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EL BOSQUEJO DE

GETSEMANI – EL LAGAR

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo”
(Isaias 63:3).

(Mateo 26:36)

I.   Primero, era un lagar de gran alarma, Marcos 14:33; Isaías 53:6;
Levitico 16:21-22.

II.  Segundo, era un lagar de sacrificio de sustitución, Lucas 22:44;
Levitico 16:15; Isaías 53:10.

III. Tercero, era un lagar de abandono, Mateo 26:37; Isaias 53:6;
I Corintios 15:3.