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ABRIENDO LA CAJA NEGRA DE DARWIN
(SERMÓN #7 DEL LIBRO DE GENESIS)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado la Mañana del día del Señor, 29 de Julio de 2007
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Genesis 1:26-27).


He estado leyendo el libro del Dr. Michael J. Behe, titulado [La Caja Negra de Darwin: el Desafío Bioquímico de la Evolución] Darwin’s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution (The Free Press, 1996). El Dr. Behe es catedrático de bioquímica en Lehigh University en Pennsylvania. En ese libro el Dr. Behe dijo,

La evolución molécular no está basada en la autoridad cientifica. No hay publicación en literatura científica – en jornales de prestigio, especialmente los jornales, o libros – que describan cómo la evolución molécular de cualquier sistema bioquímico complejo ocurrió o haya podido ocurrir. Hay afirmaciones de que dicha evolución sí ocurrió, mas ninguna ha sido apoyada por experimentos o calculaciones importantes…a luz de la enorme complejidad que la bioquímica moderna ha descubierto en la celula, la comunidad científica se ha paralizado. Nadie en la Universidad Harvard, en los Institutos Nacionales de Salud, ningun miembro de la Academia Nacional de las Ciencias, ningun ganador de premio Nobel – nadie puede dar cuenta detallada de de cómo… cualquier proceso bioquímico se haya podido desarrollar del modo que dice Darwin. Pero aquí estamos. Las plantas y los animales están aquí. Los sistemas complejos están aquí. Todas estas cosas llegaron aquí de algun modo: si no del modo de Darwin, ¿entonces cómo? Obviamente si algo no se fue armando gradualmente, entonces tuvo que haber sido hecho rápidamente o de repente (traducción libre de Michael J. Behe, Ph.D., Darwin’s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution, The Free Press, 1996, pp. 185-187).

Recuerda que el Dr. Behe es bioquimico y catedrático de bioquimica en una universidad laica. El libro del Dr. Behe ha sido publicado por más de diez años, y los evolucionistas de molécula no han podido todavia dar una respuesta dependible – solamente un monton de habla, ninguna prueba cientifica de que el Dr. Behe esta equivocado. ¿Por qué? ¡Porque él no esta equivocado! El tiene razón cuando dice, “La evolución molécular no esta basada en autoridad cientifica.” El tiene razón cuando dice, “a la luz de de la enorme complejidad que la bioquímica moderna ha descubierto en la célula, la comunidad científica se ha paralizado.” Y está correcto al decir, “nadie puede dar cuenta detallada de de cómo…cualquier proceso bioquímico se haya podido desarrollar del modo que dice Darwin.” Yo no estoy de acuerdo con todo lo que dice el Dr. Behe, pero ha dado “un punto decididamente fuerte contra Darwin a un nivel bioquímico” (David Berlinski, autor de A Tour of Calculus).

Para el Dr. Behe, “la caja negra” de Darwin es la complejidad irreducible de los sistemas bioquimicos. Charles Darwin (1809-1882) vivió en el siglo diecinueve, cuando los microscopios eran muy primitivos. El no podía ver la complejidad de las estructuras moleculares dentro de las células y los sistemas biológicos. Hoy los científicos pueden ver adentro de “la caja negra” de Darwin. El Dr. Behe es bioquímico que sabiendo lo que Darwin no sabía, postula que la teoría de la evolución molecular no se mantiene de pie bajo la examinación de la complejidad de estas estructúras. El Dr. Behe dice que las moleculas están unidas en sistemas tan complejos que no pueden ser explicadas por casualidad. Aun una tan sola célula es extremamente compleja, como una gran ciudad en miniatura. Darwin no conocía la gran complejidad de las moleculas. Por eso las veía muy simplemente. Los bioquímicos modernos como el Dr. Behe estan abriendo “la caja negra” de Darwin y demostrando a nivel molecular, que estas estructuras son demasiado complicadas para haber salido de pura casualidad. Muchos otros científicos estan cuestionando algunas de las ideas básicas de la evolución de Darwin (vea ‘En Seis Días: Por qué Cincuenta Científicos Escogieron Creer en la Creación’ [In Six Days: Why Fifty Scientists Choose to Believe in Creation], editado por John F. Ashton, Ph.D., Master Books, edición de 2002). La fundación misma del dogma de Darwin se espieza a desmoronar. Yo creo que un día veremos la teoría básica de Darwin descartada por la comunidad científica.

El Dr. Behe dijo, “Pero aquí estamos...si no del modo de Darwin, ¿entonces cómo? Obviamente si algo no se fue armando gradualmente, entonces tuvo que haber sido hecho rápidamente o de repente” (ibid., p. 187). ¡Eso es exactamente lo que dijo la Biblia!

Algun día la caja negra de Darwin se abrirá completamente – y dentro de la caja el hombre descubrira que lo que Dios dijo en el primer capitulo de Genesis era ¡la verdad absuluta!

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforma a nuestra semejanza…Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó …” (Genesis 1:26-27).

Recuerdo un poema que leí en uno de los libros del Dr. M. R. DeHaan. Lo he adaptado un poquito.


Tres monos se sentaron en una palmera,

   Mirando a la gente como tú y yo.

Mira, dijo uno, y escuchame,

   Se oye un rumor que no puede ser verdad,

Que el hombre de nuestra gran raza ha descendido;

   La mera idea una desgracia ha sido.


Ningun mono a su esposa ha divorciado,

   La mona a su bebe no ha abortado, ni su vida arruinado.

Y otra cosa que no has de ver jamás,

   Que al arbol el mono le haga una varda.

Y que se pierdan los cocos,

   Sino que otros también gusten un poco.


Y algo más que los monos no hacen,

   Salir a consumir drogas y regresar en onda,

Ni usar pistola, ni palo, ni cuchillo,

   Para matar a algún otro monillo.

Sí, el hombre descendió, el muy bandido,

   ¡Pero de nosotros no ha descendido!
(traducción literal / Adaptado de un poema anonimo
   de Genesis y La Evolución por M. R. DeHaan, M.D.,
     Zondervan Publishing House, 1962, pp. 57-58).


En cierto sentido el hombre de verdad ha “descendido.” Pero no descendió de los antropoides, de ancestros que eran simios. En vez, ha descendido de su original estado alzado por medio de la Caída. Todos los hombres en este estado caído, solamente son copias baratas de estado original del hombre y la mujer, que fueron creados a la imagen y semejanza de Dios.

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza...” (Genesis 1:26).

Aquí Dios habla de Sí Mismo. En la Biblia hay varias ocasiones en que conversan las Personas de la Trinidad. Por ejemplo, el pre-encarnado Dios Hijo dijo,

“Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy” (Salmo 2:7).

David declaró,

“Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies” (Salmo 110:1).

Y en el libro del Profeta Isaías leemos,

“Desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Jehova el Señor, y su Espíritu” (Isaías 48:16).

Tocante a ese verso, el Dr. Morris dijo, “Esta es una clara indicación de la Trinidad en el Antiguo Testamento. El Hijo, hablando, es ‘enviado’ por el Padre y el Espíritu” (traducción literal de Henry M. Morris, Ph.D., The Defender’s Study Bible, World Publishing, 1995, nota de Isaías 48:16). El compañerismo entre el Padre y el Hijo, en la eternal Trinidad, también se expresa en Juan 17:24, cuando Jesús dijo,

“Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo” (Juan 17:24).

El compañerismo y conducta entre las Personas de la Trinidad se revelan en nuestro texto,

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza...” (Genesis 1:26).

Lutero dijo,

Las palabras “Hagamos al hombre” confirman el misterio de nuestra fe Cristiana, o sea, que sí hay un Dios eterno, en cuya esencia divina hay tres presonas distintas: Dios el Padre, Hijo, y el Espíritu Santo (traducción literal de Martin Luther, Th.D., Luther’s Commentary on Genesis, Zondervan, reimpreso en 1958, tomo I, page 28).

Lutero señaló que el “nosotros” [de hagamos] no podía referirse a los angeles porque el hombre no esta hecho a imagen de los angeles. No puede ser la tierra, dijo el, porque el hombre no está formado a imagen de la tierra. No puede el “nosotros” de realeza, como señaló el Dr. Gill, ese us no ocurrió hasta despues de que Moisés escribiese Genesis (traducción literal de John Gill, D.D., An Exposition of the Old Testament, The Baptist Standard Bearer, reimpreso en 1989, tomo I, p. 10). El “nosotros,” dijo Lutero, “seguramente indica la Santa Trinidad, o sea que en una esencia divina hay tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo” (ibid., p. 29).

“Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” (Genesis 1:26).

“Imagen” y “semejanza” son del paralelismo Hebreo donde la misma idea se expresa dos veces, así, “imagen” y “semejanza” no consisten de dos cosas separadas, sino que de una y la misma cosa. La palabra “imagen” sola es usada en el verso veintisiete,

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó…” (Genesis 1:27).

¿Qué era “la imagen de Dios”? Habiendo leído los comentarios clásicos, yo creo que el Dr. Gill dio la mejor descripción,

Así que Dios creó al hombre a su imagen...que consistía de ambos en la forma de su cuerpo, y su estatura, diferente de todas las demas criaturas; en acuerdo con la idea de aquel cuerpo, preparado en pacto por el hijo de Dios, y que se acordó que debía asumir en la plenitud del tiempo; y en la inmortalidad de su alma, y en sus capacidades intelectuales, y en la pureza, la santidad y la justicia en que fue creado (traducción literal de John Gill, ibid., p. 11).

En acuerdo con el Dr. Gill, el Dr. Henry M. Morris dijo,

Tanto en cuerpo y en espíritu, Cristo era de verdad El Mismo la imagen de Dios (Hebreos 1:3; Colosenses 1:15; II Corintios 4:4). No parece inferir demasiado que Dios hizo al hombre a imagen del cuerpo que un día El asumiría. En este sentido, al menos, es cierto que ambos fisica y espiritualmente, el hombre fue hecho y creado a imagen y semejanza de Dios el Hijo (traducción literal de Henry M. Morris, Ph.D., The Genesis Record, Baker Book House, edición de 1986, p. 75).

Así, yo creo que “la imagen de Dios” en Genesis 1:26-27 se refiere al primer ser humano creado a imagen espiritual y física del Cristo pre-encarnado, la Segunda Persona de la Santa Trinidad, el Logos divino, de quien el Evangelio de Juan dice,

“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:3).

“El es la imagen del Dios invisible” (Colosenses 1:15).

“Cristo, el cual es la imagen de Dios” (II Corintios 4:4).

“Dios…en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asímismo hizo el universo; el cual siendo el resplandor de su gloria y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas” (Hebreos 1:1-3).

El punto de vista de que Cristo era la imagen de Dios, del cual el hombre fue moldeado espiritual y fisicamente, también era la posisión de varios de los escritores Cristianos de antaño, los Padres, a los que se refiere John Trapp, aunque (creo que erroneamente) con una nota de escepticismo (John Trapp, A Commentary on the Old and New Testaments, Transki Publications, reimpreso en 1997, tomo I, pp. 9-10). Yo creo que aquellos escritores Cristianos de antaño estaban correctos sobre este punto, que Cristo estaba en el Huerto de Eden, como el Logos creador de Juan 1:3, y fue el que

“Creó Dios al hombre a su imagen” (Genesis 1:27).

Yo creo esto porque Cristo, desde la eternidad pasada es la Segunda Persona de la Trinidad,

“Por quien así mismo hizo el universo; el cual siendo el resplandor de su gloria y la imagen misma de su sustancia” (Hebreos 1:2-3),

“El es la imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15).

Así, creo yo que el hombre original fue creado como el Cristo pre-encarnado, la Segunda Persona de la Deidad, que formó al hombre del polvo de la tierra a Su propia imagen y semejanza. Cristo – en Su forma pre-encarnada – creó al hombre con la misma forma espiritual. Cristo – en su forma pre-encarnada – creó al primer hombre aun en su cuerpo, como dijo el Dr. Morris, “a semejanza de aquel cuerpo que un día El asumiría.” Cristo, creo yo, es la imagen de Dios, el Creador del hombre, que formó al primer hombre a Su imagen y semejanza.

“Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (Genesis 1:26).

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó” (Genesis 1:27).

Así, el primer hombre fue, como dijo el Dr. Morris, “creado a la…imagen y semejanza de Dios el Hijo” (ibid.).

“El es la imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15)

de eternidad a eternidad – ¡mundo sin fin!

Pero el hombre perdió la imagen de Dios en Cristo, y aun su estructura física se degeneró de su primera forma gloriosa, así que ahora el cuerpo humano esta sujeto a la muerte física, y las capacidades espirituales del hombre fueron muertas por la Caída, entonces se dice que ahora el hombre está,

“[muerto] en pecados” (Efesios 2:5).

Sin tener ya la imagen de Cristo, el hombre ahora es una criatura depravada,

“Sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Efesios 2:12).

Solo por la intervensión divina de la gracia de Dios en Cristo puede el hombre ser restaurado a la justicia original de Adan antes de la Caída. Solamente por el nuevo nacimiento puede el hombre recuperar los beneficios completos que tuvo una vez cuando llevaba en sí la imagen de Dios.

Y es por eso que Cristo vino al mundo a restaurar la imagen de Dios perdida en el hombre que ahora es un alma depravada y el cuerpo presto a la muerte. Como dijo el mono en el poema que cite,

Sí, el hombre descendió, el muy bandido,

   ¡Pero de nosotros no ha descendido!

Es verdad, el no descendió de simios. No, el descendió de un hombre perfecto, hecho a imagen de Cristo – bajo, bajo, bajo a la depravación total y pecado.

Y es por eso que Cristo vino y murió en la Cruz por nuestros pecados – “El justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (I Pedro 3:18). Ahora somos pecadores, hechos así por la caída del hombre, pero

“Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores”
      (I Timoteo 1:15).

Cuando vienes a Cristo, eres nacido de nuevo – y la renovación de la imagen de Dios comienza. Después de que eres regenerado [renacido] el proceso de la santificación se echa a andar. Cuando seas alzado a encontrar a Cristo en la primera resurrección la imagen de Dios entonces sera perfectamente restaurada – y entonces seras, por fin, como Adán antes de que pecara.

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó” (Genesis 1:27).

Si has sido nacido de Nuevo, en aquel glorioso día de la resurección, ¡serás completamente restaurado a la imagen de Dios!

La salvación empieza ahora, en la conversión, y sigue hasta que eres perfectamente restaurado a la imagen de Dios, completamente santificado cuando Cristo vuelva a raptarte de este mundo oscuro. Los dos hermanos Wesley creían que la santificación es un hecho repentino, parecido a la conversión. Yo creo que la posisión Reformada es la correcta – que la persona convertida atraviesa un proceso de santificación, que no termina hasta que alcanza el Cielo. Sin embargo el himno de Charles Wesley, visto bajo esa luz, expresa gran belleza y significado.

Acabad luego Vuestra creación nueva,
   Puros y sin mancha seamos,
Que veamos Tu gran salvación,
   Restaurados perfectamente en Ti.
De gloria en gloria cambiados,
   Hasta tomar nuestro lugar en el Cielo,
Hasta que nuestras coronas a tus pies pongamos,
   Perdidos en asombro, amor y adoración.
(traducción literal de “Love Divine”
     por Charles Wesley, 1707-1788).

Todo comienza por simple fe en Cristo. Ven a El. Confía en El. Serás regenerado, nacido de nuevo, por El. El entonces te llevará por medio de la conversión a una restauración perfecta de la imagen perdida de Dios, seguida por un proceso de santificación, terminando en un estado glorificado.

De gloria en gloria cambiados,
   Hasta tomar nuestro lugar en el Cielo,
Hasta que nuestras coronas a tus pies pongamos,
   Perdidos en asombro, amor y adoración.

Ahora mismo, esta mañana, la Biblia dice, “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31).

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Genesis 2:1-7.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Love Divine, All Loves Excelling” (por Charles Wesley, 1707-1788).