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¡HAGAMOS “EL SEGUIMIENTO” PRIMERO!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado la Noche del Sábado, 17 de Marzo de 2007
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).


“Haced discípulos” significa literalmente eso, “discipular” a todas las naciones. El verbo principal en el texto Griego es “matheteuo,” que significa “hacer discípulos.” Es un verbo imperativo. El otro verbo, “bautizándolos,” es verbo auxiliar. Por lo tanto, discipular viene antes de bautizar. Sí, debemos enseñarles antes del bautismo (verso 20), pero está claro que deben se hechos discípulos antes de ser bautizados (verso 19). ¡Me temo que hoy día ponemos la carreta en frente del caballo!

Nota que “haced discípulos” es seguido por “bautizándolos.” Eso muestra dos cosas. Primero, muestra que “discipular” es primariamente haciendo a la gente salva, no enseñándole a los perdidos como “vivir la vida Cristiana,” de modo que “haced discípulos” no estaría antes de “bautizándolos,” y “haced discípulos” no sería el verbo principal. El Dr. Henry M. Morris señaló esto cuando dijo que, “‘Id’ debería realmente ser ‘yendo.’ Él decía que yendo ellos, debían hacer discípulos, luego bautizarlos...” (traducción literal de Henry M. Morris, Ph.D., The Defender’s Study Bible, World Publishing, 1995, p. 1055, nota de Mateo 28:19, énfasis mío). Como lo puso el Dr. John Gill, “Aquellos que son enseñados y hechos discípulos por la enseñanza. Cristo ordena que sean bautizados: sumergidos” (traducción literal de John Gill, D.D., An Exposition of the New Testament, The Baptist Standard Bearer, reimpreso1989, tomo I, p. 376). Nota que el Dr. Morris y el Dr. Gill dicen que hacer discípulos viene antes de bautizar. El Dr. John R. Rice mostró eso cuando dijo, “La palabra ‘enseñar’ en el verso 19 literalmente es ‘hacer discípulos,’ conseguir que la gente sea salva. Segundo, los nuevos conversos deben ser bautizados” (traducción literal de John R. Rice, D.D., The King of the Jews, Sword of the Lord, 1980, p. 502). Así, el Dr. Rice creía que la persona debía ser discipulada, o sea convertida, antes del bautismo. ¡Me temo que ahora a menudo ponemos la carreta enfrente del caballo!

En Hechos 5:42 se nos dice que los Apóstoles “no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.” El próximo verso dice, “como creciera el número de los discípulos” (Hechos 6:1). ¿Cómo se hicieron discípulos? Oyendo a los Apóstoles “enseñar y predicar a Jesucristo.” Haciendo esto en el Libro de Los Hechos vemos que “haciendo discípulos a las naciones” se refiere a enseñarles y predicarles a Jesucristo (Hechos 5:42; 6:1). El evangelismo verdadero produce discípulos, que son bautizados después.

Si la gente no ha sido convertida a Cristo, ninguna cantidad de “enseñarle a los Cristianos” le hará bien alguno. El Dr. A. W. Tozer una vez dijo,

Amigos míos, lo que necesitamos no es más instrucción, nos han instruido a muerte. ¿A dónde hay más enseñanza fundamental Bíblica...? Pero, ¡Ah, qué criaturas tan débiles somos! (traducción literal de A. W. Tozer, Man the Dwelling Place of God, Christian Publications, 1966, páginas 105-106).

El Dr. Tozer dio la razón de esto en otro de sus mensajes,

Sí es posible que la gente tenga cierto tipo de experiencia religiosa externa que los inmunice contra el nuevo nacimiento. Porque piensan que ya son renacidos, los pone en un lugar donde nunca volverán a nacer (traducción literal de A. W. Tozer, Faith Beyond Reason, Christian Publications, 1989, pagina 106).

Yo estoy de acuerdo con él. Repito que si la gente no ha sido convertida a Cristo, ninguna cantidad de “enseñarle a Cristianos” les hará bien alguno.

Había hace años una iglesia donde el pastor enfatizaba “entrenar a los Cristianos.” Constantemente lo enfatizaba en sus sermones, poniendo de menos la predicación evangelista. A uno de sus miembros que había asistido a su iglesia por más de veinticinco años, le preguntó un amigo, “¿Cómo es salva la persona?” Ella le dijo: “Por confesar tus pecados y tomar la cena del Señor.” ¡Así fue revelado que ella no tenía una mejor idea de cómo ser salvo que un Católico Romano!

Repetidamente hemos hallado creencias raras como esa entre aquellos que asisten a iglesias donde el énfasis principal es “entrenar a los Cristianos.” Me parece que esto sucede porque “enseñarle a todas las naciones” en la Gran Comisión se ha malentendido, pensándose como entrenar a los Cristianos en vez de evangelizar a los perdidos. Lo cierto es que “discipular” es primariamente conseguir que la gente sea convertida.

La segunda cosa que aprendemos en Mateo 28:19 es que la gente debe ser bautizada después de ser hechos discípulos, no antes.

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos...” (Mateo 28:19).

El bautismo es una ordenanza de la iglesia local. Este es un distintivo Bautista, uno bueno. Los convertidos son “añadidos a la iglesia” en el bautismo (vea Hechos 2:41, 47). El punto es este – que la Gran Comisión en Mateo 28:19-20 se da a la iglesia local.

El evangelismo ecuménico confundió eso en los últimos cien años. Como resultado tenemos una dicotomía entre el evangelismo y la asistencia a la iglesia. Es por eso que nosotros “evangelizamos” y luego “damos seguimiento,” como si fuesen dos cosas separadas. Hay una división en nuestro pensamiento hoy. Tendemos a pensar que hay una diferencia entre “el evangelismo” y “el seguimiento.” ¿No es eso lo que nos enseñaron?

Pero la idea de un “seguimiento” no se halla en el Nuevo Testamento según yo sé. Me parece que es un invento moderno, que sale de los evangelistas ecuménicos de la ultima parte del siglo diecinueve y del siglo veinte. No es una idea Bautista. No está centrada en la iglesia local.

¿Qué quiero decir con eso? Describo la idea que popularizaron los evangelistas ecuménicos, de que la gente tiene que “tomar una decisión” de algún tipo, y luego se les debe dar “seguimiento,” tratando de hacerlos asistir a la iglesia y hacerse miembros sólidos después.

Ya la mayoría de nosotros sabemos que este método no da fruto. La razón por qué falla es simple – ¡no se halla en la Biblia! En los tiempos del Nuevo Testamento,

“El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:47).

Eran añadidos a la iglesia local ya que eran salvos – no después por un “seguimiento.” Es por eso que Mateo 28:19 nos dice que discipulemos a la gente ¡antes de ser bautizados!

El hecho de que debía bautizar a aquellos que discipulaban muestra que el proceso entero del evangelismo se centraba en la iglesia local, no dividida en dos cosas separadas, como los evangelistas que no son Bautistas de los tiempos modernos han enseñado. El método de ellos ha fallado en gran escala. Es muy difícil que la gente haga “el seguimiento” cuando ven tan poco fruto de él.

Hermanos, pensemos de nuevo en Mateo 28:19. Si lo hacemos, creo que veremos que “el seguimiento” se debe hacer primero, no como un esfuerzo secundario aparte, sino como el mismo principio del evangelismo. ¿No es eso de lo que Jesús hablaba cuando dijo,

“Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa” (Lucas 14:23)?

Primero, los forzamos a entrar, y luego “gustaran [Su] cena” (Lucas 14:24). No del otro modo. Primero, debemos discipularlos, y luego los bautizamos (Mateo 28:19). ¡No al revés!

(FIN DEL SERMÓN)
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