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¡EL CRISTO RESUCITADO NO ES ESPIRITU!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en la Mañana del Día del Señor, 10 de Diciembre de 2006
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” (Lucas 24:39).


Vivimos en una hora de gran confusión y de creciente anarquía aquí en el mundo Occidental. Vemos gente que dice honrar a Cristo por todas partes, sin embargo muy a menudo no creen que Él resucitó corporalmente de los muertos.

Los Testigos de Jehová dicen que Jesús fue resucitado como un “ser divino espiritual” o como una “criatura espiritual invisible” (citado en The Kingdom of the Cults, de Walter Martín, Ph.D., Bethany House Publishers, 1985, p. 97).

Mary Baker Eddy, fundadora de la Ciencia Cristiana, dijo, “El concepto humano, material, de Jesús desapareció, mientras que el ser espiritual, o Cristo, continua existiendo” (traducción libre de Mary Baker Eddy, Science and Health, p. 334). La Sra. Eddy dijo que Cristo “resucitaría de nuevo en el campo espiritual de la realidad...él desaparecería del sentido material” (ibid., p. 34).

Herbert W. Armstrong, fundador de la Iglesia Mundial de Dios, dijo, tocante a Cristo, “El cuerpo resucitado ya no era humano” (traducción libre de The Plain Truth, Octubre 1959, p. 30). Armstrong dijo, “La Escritura no dice en ninguna parte...que Dios lo hizo entrar de nuevo al cuerpo humano que había muerto” (traducción libre de The Plain Truth, Abril 1963, p. 10).

La religión Bahai dice, “Cristo no resucitó de los muertos. La resurrección del cuerpo es un asunto ininteligible, contrario a las leyes naturales” (traducción libre de Bahai Proofs, p. 155).

El Protestantismo liberal también dice que Jesús no resucitó físicamente de los muertos. Harry Emerson Fosdick, famoso maestro liberal Protestante, dijo, “Yo no creo en la resurreccion de la carne…la resurreccion de la carne era [cosa] mental…Yo no creo en el retorno físico de Jesús” (traducción libre de Harry Emerson Fosdick, The Modern Use of the Bible, Lecturas IV y V). Fosdick no creía que Jesucristo vive ahora en un cuerpo material glorificado de carne y huesos. Como aprendí en dos seminarios Protestantes liberales, los liberales piensan que la resurrección de Cristo fue solo mental, en las mentes de los Apóstoles, y no una resurrección del cuerpo material, físico de Cristo.

Habiendo escuchado a cientos de personas de fondo Bautista y nuevo evangelico, hemos descubierto que grandes numeros de ellos piensan del mismo modo. Como los Testigos de Jehová, la Ciencia Cristiana, Herbert W. Armstrong, Bahai, y liberales, también creen que Jesucristo es solamente un espiritu. Tambien creen que Él no resucitó físicamente de los muertos y ascendio al Cielo en un cuerpo material glorificado de carne y hueso. Tristemente, ese es el falso punto de vista que muchos Protestantes y Bautistas espiritualmente oscurecidos tienen de Cristo hoy.

Pero esa ¡no es la Cristiandad historica! ¡Y no es la creencia de nuestros padres Bautistas! El gran autor Bautista, John Bunyan, que escribió El Progreso del Peregrino, dijo:

El mismo hombre que los Judíos crucificaron entre dos ladrones, llamado Jesucristo, resucitó otra vez. El mismo hombre, con el mismo cuerpo con el que fue crucificado en la cruz, resucitó de la tumba en que fue sepultado...Cristo es resucitado de la tumba, ese mismo hombre, con el mismo cuerpo (traducción libre de John Bunyan, “Some Great Truths Opened,” The Works of John Bunyan, The Banner of Truth Trust, tomo 2, pp. 156-157).

Y C. H. Spurgeon, aquel Bautista incomparable, el “príncipe de los predicadores,” valientemente dijo,

El alma del Redentor de nuevo tomo posesion del cuerpo, y vivió una vez más. Allí estaba...viviendo verdaderamente en todas sus partes como siempre. Él literalmente y verdaderamente en un cuerpo material salió de la tumba para vivir entre los hombres...este es el hecho historico que los apóstoles testificaron, esta es la verdad por la que los [martires] sangraron y murieron. Esta es la doctrina que es la base fundamental del arco de la Cristiandad...¿Cómo podrían esperar la salvación de sus almas si no creían que “el Señor había resucitado en verdad”? (traduccion libre de C. H. Spurgeon, “The Resurrection of Our Lord Jesus,” The Metropolitan Tabernacle Pulpit, Pilgrim Publications, impression 1973, tomo XXVIII, pp. 195-196).

Y esto es lo que Jesucristo mismo dijo, después de haber resucitado de los muertos. Estas son las palabras de Cristo Mismo, después de Su resurrección, después de que Su cuerpo fue resucitado de la tumba. El Cristo resucitado dijo,

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” (Lucas 24:39).

Por lo tanto, te digo esta mañana, con todo el valor y completa confianza – ¡el Cristo resucitado no es espíritu!

“Porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” (Lucas 24:39).

Daré varias notas sobre ese glorioso texto.

I. Primero, Jesús le comprobó a los Apóstoles que Él no era un espíritu.

Tomás no estaba con los otros Discípulos al principio cuando vieron al Cristo resucitado. Así, el dudoso Tomas dijo,

“Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré” (Juan 20:25).

Ocho días después Tomás estaba con los demás, y Jesús vino y se puso de pie ante ellos. Entonces Jesús le dijo a Tomás,

“Por aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”
      (Juan 20:27).

Y Tomás le dijo a Cristo,

“Señor mِío, y Dios mío” (Juan 20:28).

El Apóstol Juan estaba también ahí con Tomás. Juan habló del Cristo resucitado:

“Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida” (I Juan 1:1).

Y el Apóstol Pablo dijo,

“Acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios...por la resurrección de entre los muertos” (Romanos 1:3-4).

¡Eso es lo que los Apóstoles creían! Ellos creían en la resurrección física corporal de Cristo. ¡Y ellos la creían porque Cristo les comprobó que Él había resucitado!

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” (Lucas 24:39).

II. Segundo, Jesús no solo resucitó fisicamente, sino que Él también ascendió
de nuevo físicamente al Cielo.

“¿Qué?” dices tú, “¿me quieres decir que Cristo subió al Cielo en un cuerpo físico?” Sí, eso es exactamente lo que quiero decir. “¿Pero, cómo puede suceder eso?” preguntas tú. No puedo hacer nada mejor que darte la pregunta de Pablo para el Rey Agripa,

“¡Qué! ¿Se juzga entre vosotros cosa increible que Dios resucite a los muertos?” (Hechos 26:8).

Dios resucitó al patriarca Enoc, y

“Enoc fue traspuesto para no ver muerte” (Hebreos 11:5).

El profeta Elías, también fue alzado al Cielo corporalmente y físicamente.

“Y Elías subió al cielo en un torbellino” (II Reyes 2:11).

Y, al fin de esta edad, Cristo vendrá en el aire,

“Y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire” (I Tesalonicenses 4:16-17).

“Pero,” dice alguien, “¿Cómo pueden los cuerpos físicos de Cristianos ser alzados en el aire?” La respuesta es,

“Todos seremos transformados” (I Corintios 15:51).

¿Seremos cambiados a espíritus? ¡No, mil veces no!

“Esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya” (Filipenses 3:20-21).

Los cuerpos “raptados” de los verdaderos Cristianos no serán espíritus, sino que serán “semejantes al cuerpo de la gloria suya” (Filipenses 3:21).

Ahora, como Dios alzó a Enoc fisicamente al Cielo, y como Dios alzó a Elías fisicamente al Cielo, y como Dios raptará a los Cristianos verdaderos fisicamente al Cielo,

“¡Qué! ¿Se juzga entre vosotros cosa increible que Dios resucite a los muertos?” (Hechos 26:8).

Y ¿por qué debes dudar de Jesús cuando dijo,

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” (Lucas 24:39)?

Después de que el Jesús de carne y hueso dijo esas palabras a sus Discípulos,

“Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo” (Lucas 24:51).

Jesús resucitó fisicamente, y ascendió físicamente de regreso al Cielo, en Su glorificado, resucitado, cuerpo de carne y hueso.

¿Sabías que los Musulmanes creen eso? Ellos no saben quién es Jesús. Ellos creen que El era solo un profeta. Ellos no saben que El es Dios en carne. Ellos no saben que El es la Segunda Persona de la Trinidad. Ellos no saben que El murió para pagar por nuestros pecados. Pero ellos sí saben que El subió físicamente al Cielo! En este punto importante, debemos estar con los Musulmanes y en contra de los liberales, y de los Testigos de Jehová, y de Armstrong, y de la Ciencia Cristiana – y contra , si no crees que nuestro Señor Jesucristo está sentado a la diestra de Dios en un cuerpo glorificado, resucitado, de carne y hueso. ¡Debemos estar en contra de estas perversiones Occidentales de la Biblia y estar con los Musulmanes tocante a este punto! ¡Cristo subió a Cielo corporalmente!

Pero los pobres Musulmanes no saben que el Salvador murió en la Cruz para pagar la pena de sus pecados. Los pobres Musulmanes no saben que Jesús es el Hijo de Dios. Los pobres Musulmanes no saben que la Sangre de Jesús puede lavar sus pecados. ¡Cómo oramos que algunos de ellos lean este sermón en Arabe en nuestro sitio de la red, crean en Jesús, y sean salvos por El!

O, pecador, quien sea que eres, si pensabas que Jesús era un espíritu, te ruego que tires esa falsa idea y ven al Jesús verdadero. ¡Simplemente cambiar tu creencia doctrinal sobre este tema no te salvará! ¡Oh, no! ¡Tú tienes que ser convertido! Tú tienes que venir al Señor resucitado, a la diestra de Dios en el Cielo. Ven a El por fe y El perdonará todo tu pecado y salvará tu alma de las llamas del Infierno. Te ruego esta mañana que vengas por fe a

“El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”
      (Juan 1:29).

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por by Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Lucas 24:36-43. El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Christ Arose” (por Robert Lowry, 1826-1899).


EL BOSQUEJO DE

¡EL CRISTO RESUCITADO NO ES ESPIRITU!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.


“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” (Lucas 24:39).

I.   Primero, Jesús le comprobó a los Apóstoles que El no era un espíritu,
Juan 20:25, 27, 28; I Juan 1:1; Romanos 1:3-4.

II.  Segundo, Jesús no solo resucitó físicamente, sino que El también ascendió
de nuevo físicamente al Cielo, Hechos 26:8; Hebreos 11:5;
II Reyes 2:11; I Tesalonicenses 4:16-17; I Corintios 15:51;
Filipenses 3:20-21; Lucas 24:51; Juan 1:29.