Print Sermon

Estos manuscritos de sermones y videos ahora van a casi 1,500,000 computadoras en más de 215 países todos los meses en www.sermonsfortheworld.com. Otros cientos miran los videos en YouTube, pero rápidamente dejan YouTube y vienen a nuestro sitio de Internet. Los manuscritos de sermones se dan en 36 idiomas a casi 120,000 computadoras cada mes. Los manuscritos de sermones no tienen derecho de autor, así que los predicadores pueden usarlos sin nuestro permiso. Por favor, oprime aquí para aprender cómo puedes hacer una donación mensual para ayudarnos en esta gran obra de predicar el Evangelio a todo el mundo, incluyendo las naciones Musulmanas e Hindúes.

Cuando le escribas a Dr. Hymers, siempre dile en qué país vives o él no te podrá contestar. El correo electrónico de Dr. Hymers es rlhymersjr@sbcglobal.net.




¡EL NUEVO TABERNÁCULO BAUTISTA!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 3 de Julio, 2016

“Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes” (Isaías 64:1).


Estamos regresando de nuevo a este gran pasaje de la Escritura. El profeta Isaías estaba orando. Oraba que Dios que rompiese los cielos y descendiera. El Dr. Lloyd-Jones dijo: “Es correcto, por supuesto, siempre orar a Dios que nos bendiga, que nos mire y tenga piedad de nosotros, eso debe ser nuestra oración constante. Pero esto va más allá de eso, y es aquí donde vemos la diferencia entre lo que la iglesia siempre debe orar y la oración, peculiar, especial, urgente por una visita del Espíritu de Dios en avivamiento” (traducción de Martyn Lloyd-Jones, M.D., Revival, Crossway Books, 1992, p. 305).

Hace dos Domingos por la noche prediqué un sermón llamado “¡Varones Jóvenes, Alcense!” Sentí que el poder de Dios descendió durante el sermón. Cuando el Sr. Olivacce y yo lo estábamos editando el video lo vi todo. Sentí que la presencia de Dios descendió, y me pareció que era el mensaje de Dios a la iglesia esa noche.

Uno de los hombres envió su contribución mensual a nuestro ministerio del Internet. Su nombre es Rod. Le di las gracias y le dije que viera ese sermón. Le dije: “Creo que te va a bendecir”. Él me respondió. Él dijo: “¡Dr. Hymers, no estoy tan seguro de cuanto me bendijo, pero sin duda el sermón me sorprendió! En una palabra, ¡Asombrante!...Yo oré para que el valor consumiera a pastores y líderes de la iglesia, sabiendo que Dios no nos ha dado un espíritu de temor... Dr. Hymers, mantente fuerte en el Señor y en el poder de Su fuerza, Rod”.

Dr. Cagan y su familia estaban en Dallas, Texas de vacaciones la semana pasada. Ellos asistieron a dos iglesias Bautistas allí el Domingo pasado. El Dr. Cagan me dijo que ambos servicios fueron decepcionantes. Así están las iglesias por todos los Estados Unidos. ¡Qué Dios nos ayude! Estamos en un estado triste y lamentable. El Dr. Lloyd-Jones dijo:

Hemos pasado a través de uno de los períodos más estériles [sin vida] en la larga historia de la iglesia...Hemos sido esclavos, hemos tenido miedo, hemos sufrido persecución y burla, y todavía continúa. Todavía estamos en el desierto. No le creas [a alguien] que sugiera que estamos fuera de él, no lo estamos. La iglesia está en el desierto (traducción de Martyn Lloyd-Jones, M.D. Revival, Crossway Books, 1992 edition, page 129).

El profeta Isaías vivía en un tiempo como el nuestro. El profeta dijo:

“Tus santas ciudades están desiertas, Sion es un desierto, Jerusalén una soledad. La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres, fue consumida al fuego; y todas nuestras cosas preciosas han sido destruidas. ¿Te estarás quieto, oh Jehová, sobre estas cosas? ¿Callarás, y nos afligirás sobremanera?” (Isaías 64:10-12).

En esa terrible situación, Isaías oró,

“Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes” (Isaías 64:1).

Tengo la esperanza de que Dios ponga esa carga en los corazones de algunos de ustedes aquí esta mañana. Necesitamos orar una y otra vez – y otra vez y otra vez – y más y más – sin vergüenza pedir por la presencia de Dios – buscando la presencia de Dios – llamando a la puerta del cielo por la presencia de Dios. Sigue pidiendo, sigue buscando, sigue llamando – ¡hasta que Dios mande Su santa presencia entre nosotros! Jesús Mismo nos dijo que hiciéramos eso. Jesús dijo:

“Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11:9-13).

Y yo quiero que seas tan determinado como Jacob, cuando clamó a Dios: “No te dejaré, si no me bendices” (Génesis 32:26). Pídele a Dios – “¡No te dejaré, hasta que me contestes y hagas descender Tu Espíritu en nuestra iglesia!” ¡Hazlo! ¡Hazlo! Sr. Griffith, ayúdeme a cantar “Enséñame a Orar” con la nueva melodía.

Dame poder en la oración,
   En este mundo de iniquidad;
Donde las almas se pierden hoy;
   ¡Dame poder, Señor, a orar!
Viviendo en Ti, Señor, y Tu en mí;
   Cercano a mí, es mi petición;
Dame poder, vasto y libre;
   Dame poder Señor en Ti.
(Traducción libre de “Teach Me to Pray” por Albert S. Reitz, 1879-1966; a la
melodía de “Fill All My Vision” por Avis Burgeson Christiansen, 1895-1985).

Es la número 7 en tu cancionero. ¡Cántala con nosotros! ¡La segunda estrofa, del himno número 7!

Dame poder en la oración,
   En este mundo de iniquidad;
Donde las almas se pierden hoy;
   ¡Dame poder, Señor, a orar!
Viviendo en Ti, Señor, y Tu en mí;
   Cercano a mí, es mi petición;
Dame poder, vasto y libre;
   Dame poder Señor en Ti.

Pueden sentarse.

Creo que Dios ya está contestando nuestras oraciones por Su presencia y guianza. Mientras escribía este sermón el Espíritu de Dios descendió en mi estudio – ¡y casi sentí que fui levantado al tercer Cielo! Unas horas después, mi hijo Leslie me dijo que algunos de ustedes me ven como un “anciano moribundo, desesperado, que está tratando de tomar ventaja de ellos y engañarlos”. Él dijo: “Tienes que hacer que te vean de manera diferente”. ¡Oh, sí! Oro que empieces a verme como un anciano valiente.

Si no soy valiente, ¿cómo es que he estado en tantas peleas – de pie por la verdad, cuando otros predicadores tenían miedo, peleando por la infalibilidad de la Biblia, peleando contra el aborto, peleando contra esa película blasfema, “La Última Tentación de Cristo”? Peleando contra la degradación de la Sangre de Jesús por el Dr. John MacArthur y sus seguidores. ¡Si no fuera valiente nunca habría escrito un libro contra la herejía del Ruckmanismo! ¡Cada predicador fundamental en América tenía miedo de escribir un libro como El Ruckmanismo Expuesto [Ruckmanism Exposed]! Me costó dos grandes compromisos para hablar de escribir y publicar ese libro. ¡Pero aprendí hace mucho tiempo a contar los honores y elogios de los hombres como “basura” para tener la aprobación de Jesús, mi héroe y mi Rey! Si no soy valiente, ¿por qué escogí dos jóvenes, de más de seis pies de altura, ambos parecen como jugadores de fútbol, para que prediquen en este púlpito – a partir del próximo domingo? ¿Por qué tendría a John Cagan y Noah Song predicando en este púlpito si yo no fuera un anciano valiente? Alguien me dijo: “¿Qué pasa si se hacen mejores predicadores que usted, Dr. Hymers?” Yo dije: “Yo quiero que se conviertan en mejores predicadores que yo. ¡Yo quiero que se conviertan en grandes hombres de Dios – Y grandes predicadores del Evangelio!” John, Noah, quiero que ustedes se esfuercen como soldados para convertirse en grandes predicadores para la gloria de Dios. ¡Quiero estar orgulloso de ustedes dos jóvenes!

¿Si no soy valiente por qué estoy haciendo todos estos cambios en nuestra iglesia en lugar de quedarme en casa viendo el Noticiero Fox por televisión? ¡No, yo soy un anciano valiente que quiere ver una completa renovación y reconstrucción y reparación y restauración y reanimación de nuestra iglesia! ¡Eso es! ¡Eso es lo que tenemos que tener! Una renovación, y reconstrucción, y reparación y restauración, y reanimación de esta iglesia – ¡el Nuevo Tabernáculo Bautista! Necesitamos que el Espíritu Santo nos libere de la prisión de la división de la iglesia y sus secuelas. ¡Sólo Dios puede liberarnos y hacernos vivir de nuevo en Su presencia!

Los ancianos generalmente tienen miedo de tomar riesgos. ¡Pero este anciano ha soñado sueños y ha visto visiones! ¡Este anciano sabe que tenemos que tomar un riesgo! Este anciano sabe que tenemos que tener una nueva visión y una nueva estrategia. Este anciano sabe que no puede suceder después de mi muerte. Sí, yo soy el fundador de esta iglesia. Sí, yo soy el hombre que te guio por el desierto de la gran división de la iglesia. ¡Pero, a diferencia de Moisés, yo soy el anciano que te debe guiar a un nuevo camino, a la tierra prometida, en el NUEVO Tabernáculo Bautista! ¡Sí, el NUEVO Tabernáculo Bautista! ¡Debo ayudarte a llegar allí!

Hemos aprendido muchas cosas buenas en el desierto de la gran división de iglesia. Hemos aprendido a permanecer juntos. Hemos aprendido a depender de Dios en oración. Fuimos refinados como el oro. Hemos aprendido cómo superar y erradicar los errores del “decisionismo”. Hemos aprendido a hacer evangelismo. Estas fueron cosas buenas que aprendimos.

Pero había cosas malas también. Por temor de perder personas, nuestra iglesia se hizo tímida, introvertida, débil e ineficiente. Nos retiramos a nuestro castillo, rodeado por un foso, y levantamos el puente y nos quedamos en soledad. Por supuesto, seguimos tratando de traer nuevas personas – pero ya no éramos atractivos para la mayoría de ellos. ¿Quién quiere unirse a una iglesia introspectiva, temerosa y tímida? ¡Nadie que es valiente, extrovertido y audaz! ¡Nadie que es joven, fuerte y valiente!

Nuestros propios “niños de iglesia” fueron heridos, no disfrutaban estar aquí. Algunos de ellos se amargaron y se hicieron escépticos. Los sermones todos empezaron a sonar igual para ellos. Siguieron viniendo porque amaban a sus padres. Pero ya no vieron ninguna esperanza para nuestra iglesia. Algunos de ellos se fueron desilusionados y desesperados. Yo no sabía cómo girar la iglesia. Seguí tratando las mismas cosas, y ya no estaban trabajando más. Y yo estaba frente a la muerte con cáncer. Mi mente estaba llena de desesperación y desesperanza.

Entonces tres de nuestros jóvenes empezaron a reunirse para orar. Después de un tiempo les pedí que vinieran a orar conmigo en el estudio de mi casa. Mientras orábamos juntos empecé a tener una nueva visión para nuestra iglesia. Empecé a orar de una manera nueva, una oración constante a lo largo de cada día. Durante todo el día, y en la noche, empecé a cantar una canción que era nueva para mí en ese tiempo:

Mi visión llena, oh, Salvador,
   Que solo vea a Jesús hoy;
Aunque el valle me guíes pasar,
   Tu Gloria sin fin me rodeará.
Mi visión llena, bello Jesús,
   Haz que Tu gloria brille en mí ser.
Mi visión llena, que vean todos
   Tu imagen santa reflejada en mí.

En lugar de pensar acerca de la muerte todo el día, ahora estaba pensando acerca de Jesús constantemente, y estaba orando para que Dios me diera una nueva visión para nuestra iglesia.

Mi visión llena, bello Jesús,
   Haz que Tu gloria brille en mí ser.
Mi visión llena, que vean todos
   Tu imagen santa reflejada en mí.

Y mientras cantaba esas palabras Dios me empezó a mostrar una nueva visión para nuestra iglesia. Empecé a ver que necesitábamos tirar algunas cosas, y teníamos que tomar algunos riesgos, y probar algunas cosas nuevas, y abrir las puertas de nuestra iglesia y dejar que Dios nos guíe en una nueva dirección.

Por lo tanto voy a cerrar el cuarto de consejo el resto del verano y el otoño. Vamos a seguir predicando sermones evangelísticos fuertes, pero no habrá cuarto de consejo durante varios meses. Simplemente vamos a predicar el Evangelio y vamos a dejar que la gente piense acerca de los sermones sin más consejo. Noah Song y John Cagan predicarán la mayoría de los sermones los Domingos por las mañanas.

Cuando quemamos la nota en este edificio, les dije a ustedes jóvenes que tenían que salvar la iglesia. ¡Nosotros salvamos el edificio, pero ustedes jóvenes deben salvar la iglesia! Ahora es el momento de comenzar a entregar la iglesia a ustedes. Por lo tanto he nombrado Aaron Yancy, Jack Ngann, Noah Song y John Cagan como candidatos a diáconos. Se van a sentar en la plataforma con Ben Griffith cada Domingo por la mañana. Aaron Yancy leerá las Escrituras y hará la oración de apertura el Domingo por la mañana. Jack Ngann orará por los que van a ir a evangelismo el Domingo por la tarde. Ben Griffith continuará cantando los solos, y yo seguiré guiando los himnos y dando los anuncios todos los Domingos por la mañana. Noah Song y John Cagan predicarán muchos Domingos. Dr. Chan continuará predicando muchos sábados por la noche. Los Domingos por la noche los diáconos regulares y candidatos a diáconos se sentarán en la plataforma y yo voy a predicar cada domingo por la noche.

Pero eso es sólo el principio. Voy a estar listo para discutir cualquier otro cambio que me sugieran a mí. Cada cambio propuesto será discutido con Dr. Cagan, para asegurarnos de que no vamos a tirar lo que es bueno – y ¡hay mucho que es bueno en nuestra iglesia! Pero necesitamos una nueva estrategia, una nueva visión, algunos líderes nuevos, y con el tiempo un nuevo pastor. Las cosas que he mencionado se pondrán en práctica el próximo Domingo por la mañana, con John Cagan dando el sermón, y Noah Song dando el sermón el siguiente Domingo por la mañana. También tendremos llamadas por teléfono y evangelismo los Miércoles y Jueves de vez en cuando durante unos meses, a partir de la próxima semana.

Esto puede parecer emocionante al principio – pero realmente serán sólo cambios en la “maquinaria” de la iglesia. No nos ayudará hacer estos cambios a menos que el Espíritu Santo esté con nosotros. Por lo tanto vamos a tener un día de ayuno y oración muchos Sábados. ¡A partir del próximo Sábado vamos a ayunar y orar para que Dios baje y de nuevo haga nuestra iglesia viva delante de Sus ojos! Todo debe hacerse con una gran cantidad de oración o fracasaremos. Debemos orar con todo el corazón:

“Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes” (Isaías 64:1).

¡Y cuando el Espíritu Santo descienda, que Él glorifique y haga a Jesucristo vívidamente claro para nosotros, porque eso es lo que más necesitamos! Jesús dijo cuándo el Espíritu Santo baja, “el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí” (Juan 15:26). El Espíritu dará testimonio de Jesús. El Espíritu nos revelará a Jesús. El Espíritu amplía y glorifica a Jesús. ¡Y en ese tiempo veremos al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo! Y en ese tiempo veremos al Salvador sangrado, muriendo en la Cruz, derramando Su santa Sangre para limpiar nuestros pecados. ¡Y en ese tiempo vamos a pensar en Jesús más, admirar a Jesús más, y nuestros corazones y mentes serán fijados en nuestro amado y hermoso Salvador, con las marcas de los clavos en Sus manos, rogando por nosotros en el Cielo, a la diestra de Dios! ¡Y vamos a amar al Salvador mucho más que nunca antes! Por favor pónganse de pie y canten himno número 8 en su cancionero.

Mi visión llena, oh, Salvador,
   Que solo vea a Jesús hoy;
Aunque el valle me guíes pasar,
   Tu Gloria sin fin me rodeará.
Mi visión llena, bello Jesús,
   Haz que Tu gloria brille en mí ser.
Mi visión llena, que vean todos
   Tu imagen santa reflejada en mí.

Mi visión llena, todo desear
   Sea por Tu gloria; inspírame
Con Tu perfección, Tu santo amor,
   Mi senda inunda con celestial luz.
Mi visión llena, bello Jesús,
   Haz que Tu gloria brille en mí ser.
Mi visión llena, que vean todos
   Tu imagen santa reflejada en mí.

Mi visión llena, que nada vil
   Oscurezca la luz interior.
Que vea solo Tu bella faz,
   Susténtame con Tu gracia eternal.
Mi visión llena, bello Jesús,
   Haz que Tu gloria brille en mí ser.
Mi visión llena, que vean todos
   Tu imagen santa reflejada en mí.
(Traducción libre de “Fill All My Vision”
   por Avis Burgeson Christiansen, 1895-1985).

Jesucristo vino a la tierra para sufrir y morir en la Cruz en el lugar de los pecadores. Si aún no eres salvo, debes alejarte de tu estilo de vida pecaminosa y egoísta. Debes arrepentirte y confiar en Jesús, el unigénito Hijo de Dios. Sólo Él puede lavar todos tus pecados con Su Sangre. Sólo Él puede salvarte de las llamas del Infierno. Sólo Jesús puede salvarte de tus pecados. No habrá cuarto de consejo los Domingos por un largo tiempo. Si deseas ser aconsejado deberás hacer una cita para ver a Dr. Cagan Jueves por la noche. Puedes llamarlo por teléfono o hablarle para hacer una cita para consejo después de este servicio. Dr. Chan, por favor guíenos en oración. Amén.


A Dr. Hymers le gustaría saber de ti si este sermón te bendijo. CUANDO LE ESCRIBAS A DR. HYMERS DEBES DECIRLE DE QUE PAÍS LE ESTÁS ESCRIBIENDO O ÉL NO PODRÁ CONTESTAR TU CORREO. Si estos sermones te bendicen por favor envía un correo electrónico a Dr. Hymers y díselo pero siempre incluye de qué país estás escribiendo. El correo electrónico de Dr. Hymers es rlhymersjr@sbcglobal.net (oprime aquí). Puedes escribirle a Dr. Hymers en cualquier idioma, pero escribe en Inglés si es posible. Si deseas escribirle a Dr. Hymers por correo postal, su dirección es P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015. Puedes llamarle por teléfono al (818) 352-0452.

(FIN DEL SERMÓN)
tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.sermonsfortheworld.com.
Oprime en “Sermones en Español”.

Estos manuscritos de sermones no tienen derechos de autor. Pueden ser usados
sin la autorización de Dr. Hymers. Sin embargo, todos los mensajes de video de
Dr. Hymers, y todos los otros sermones en video de nuestra iglesia, sí tienen
derechos de autor y solo pueden ser usados con autorización.

La Escritura Leída por el Sr. Abel Prudhomme Antes del Sermón: Isaías 64:1-4.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Teach Me to Pray” (por Albert S. Reitz, 1879-1966; a la melodía de
“Fill All My Vision” por Avis Burgeson Christiansen, 1895-1985).