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ACCIÓN DE GRACIAS PAGANA

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un Sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, Noviembre 20, 2016

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).


Todo Estadounidense piensa sobre el Día de Acción de Gracias cuando el último Jueves de Noviembre se viene acercando. Supongo que cada predicador en nuestro país está pensando qué decir sobre este tema. La mayoría dirá unas cuantas cosas sobre los Peregrinos y el primer Día de Acción de Gracias Estadunidense. Muchos notarán que fue el Presidente Abraham Lincoln quien lo hiciere un día de fiesta nacional en 1863. Y la mayoría dará una lección moral, diciéndoles a sus congregaciones que deben ser agradecidas.

Pero al tocar el tema de acción de gracias esta mañana no puedo decir muchas cosas positivas. Yo siento que debo tratar con el lado oscuro y negativo del Día de Acción de Gracias, y hablar sobre este tema:

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

A mi criterio, ese verso da en resumen la manera en que los Estadounidenses modernos tratan este día de fiesta. La triste verdad es que como pueblo en sí los Americanos no son agradecidos, y este hecho se refleja en el materialismo, la glotonería y la ausencia de Dios que cubre a nuestra nación esta época del año – así que podemos decir que nuestro pueblo como del mundo antiguo que

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

I. Primero, la gente del mundo antiguo era ingrata.

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

Esto describe al mundo antiguo.

“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias; sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido” (Romanos 1:21).

El Dr. J. Vernon McGee dijo:

Esto contradice todas las antologías de religión que comienzan con el hombre en una condición primitiva en las cavernas...y lo avanzan intelectualmente y lo empiezan a mover hacia Dios. Este es un error absoluto. El hombre se aleja de Dios, y ahora mismo el mundo está más lejos de Dios que en ningún otro tiempo de la historia. De hecho cada tribu primitiva tiene alguna tradición de que al principio sus antecesores conocían a Dios...Pese a tener un conocimiento de Dios, se alejaron de Él...[y] “Ni le dieron gracias”. La ingratitud [hacia Dios] es uno de los peores pecados que existen (traducción libre de pagina 653 del tomo IV de Thru the Bible, Thomas Nelson, de Dr. J. Vernon McGee).

“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias; sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido” (Romanos 1:21).

El Dr. McGee continuó diciendo:

Se metieron a la oscuridad del paganismo. Ves la prueba viva de ello al caminar en las calles del Cairo en Egipto o en Estambul en Turquía. De hecho todo lo que tienes que hacer es caminar las calles de Los Ángeles para saber que el corazón necio del hombre esta entenebrecido (ibíd.).

El mundo antiguo una vez creyó en Dios y le adoró. Matthew Henry señaló que ellos descendieron a

la idolatría, todos. Los bárbaros adoraron al sol y a la luna...the Egipcios adoraron al toro y a la cebolla. Los [Griegos] que los sobrepasaban en sabiduría adoraron las enfermedades y pasiones humanas. Los Romanos, los más sabios, adoraron a las furias. [Los Indios Norteamericanos] adoraron al relámpago; mientras que los Chinos adoraron al diablo. Así el mundo por sabiduría no conoció a Dios (I Corintios 1:21)...

Las naciones del mundo en la historia temprana son descritas en nuestro texto,

“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias; sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido” (Romanos 1:21).

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

Las naciones paganas eran tan ingratas para con Dios que se hundieron de cabeza en la idolatría, y finalmente se olvidaron del Dios que los hizo, volviéndose en vez a adorar

“en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles” (Romanos 1:23).

Ve a cualquier museo y hallaras allí a los ídolos de los tiempos antiguos. Estos ídolos testifican en silencio de nuestro texto, que la gente que hizo estos ídolos lo hizo porque rechazaron al Dios que sus antepasados habían conocido:

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21)

al Dios que los hizo. Así nuestro texto describe perfectamente no la evolución de la religión, sino que su degradación, no la ascender del hombre a un mayor conocimiento espiritual, sino que el descender del hombre a la superstición, la idolatría y la oscuridad espiritual.

II. Segundo, la gente de los últimos días es ingrata.

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

El Apóstol Pablo, en uno de los más grandes pasajes proféticos del Nuevo Testamento, describió la religión de “los últimos días”. Estoy convencido de que lo que Él escribió es una profecía perfecta del día en el cual vivimos. Y el paisaje no es bonito. Es una descripción de nuestra nación y de nuestro mundo descendiendo a la misma confusión religiosa y a la ceguera espiritual en la que cayeron las naciones paganas hace mucho tiempo. Escucha a II Timoteo 3:1-2. Dice:

“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos” (II Timoteo 3:1-2).

Y el verso 5 dice:

“que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita” (II Timoteo 3:5).

Tal como en los tiempos de antaño esta profecía nos dice que en “los últimos días” el mundo regresara al desagradecimiento del paganismo en su apogeo. Nota una palabra cerca del final de II Timoteo 3:2. La palabra es “ingratos”. El Dr. Henry M. Morris dijo:

“Los paganos de antaño [entraron en la apostasía] con resultados trágicos en la historia de la raza humana. Los evangélicos modernos, que vacilan con la evolución y juegan con el panteísmo de la Nueva Edad, el feminismo y el ocultismo corren el peligroso riesgo de deslizarse en la misma cuesta resbalosa (compara con II Timoteo 3:1-13).” (Traducción de la nota sobre Romanos 1:22, ‘se hicieron necios,’ de Henry M. Morris, Ph.D., The Defender’s Study Bible, World Publishing, 1995).

Comentando sobre II Timoteo 3:2, el Dr. Morris dijo de este pasaje (II Timoteo 3:1-13):

Parece particularmente describir el énfasis y los atributos del humanismo de evolución. Además, estas características parecen ser el duplicado de el paganismo panteísta detallado en Romanos 1:29-31, excepto que las características listadas aquí en la carta de Pablo a Timoteo parecen desarrollarse dentro de la iglesia profesante en vez del mundo pagano. En otras palabras, en los últimos días habrá poca diferencia entre el mundo secular y el mundo religioso. Nota en particular el culto del amor propio, que los psicólogos seculares promueven ahora y que aumenta aun en los métodos de consejo usados que se usan en las iglesias evangélicas, como la solución de todo problema psicológico y social (Ibíd., nota sobre II Timoteo 3:2, “amadores de si mismos”).

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

“Ingratos” (II Timoteo 3:2).

Los pueblos paganos de antaño eran tan ingratos con Dios que penetraron de cabeza el humanismo idolatra. El Dr. Morris dijo que los Cristianos evangélicos modernos “corren el peligroso riesgo de deslizarse en la misma senda resbalosa”. ¡De hecho ya lo están haciendo! El Dr. Michael Horton escribió un libro llamado “Cristianismo sin Cristo”. ¡Los predicadores de hoy no hacen la crucifixión y resurrección de Jesús centrales en su predicación! Y sobre el mundo antiguo la Biblia dice:

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

Del mundo moderno, la Biblia dice:

“Ingratos” (II Timoteo 3:2).

Yo creo que por ese motivo el Día de Acción de Gracias ha cambiado de ser un día de fiesta Cristiano a uno pagano, aquí en América. En vez de ser un día en el cual nos juntamos a darle gracias a Dios por Sus bendiciones, el Dia de Acción de Gracias se ha hecho “El Dia del Pavo”, día de faltar a la iglesia, olvidarse de Dios, y solamente tragar comida, tomar licor y ver juegos de fútbol. ¡Vergüenza a Estados Unidos! ¡Qué vergüenza que hicimos del Día de Acción de Gracias de los peregrinos una fiesta de glotonería y embriaguez! No es “El Día del Pavo”. Se supone que es “¡El Día de Acción de Gracias!”

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

“Ingratos” (II Timoteo 3:2). Las Escrituras nos advierten que no sigamos los caminos de la impía ingratitud de las vastas multitudes de nuestra nación el día de hoy. La gente del mundo antiguo era ingrata. La gente de los últimos días es ingrata. Es lo que claramente dice la Biblia. ¡América rápidamente se vuelve tan impía como el mundo se volvió en los días de Noé, antes del Gran Diluvio!

III. Tercero, la gente que es verdaderamente Cristiana da gracias a Dios.

Escucha a I Corintios 15:56-57.

“Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (I Corintios 15:56-57).

“El aguijón de la muerte es el pecado”. La muerte es un terrible dragón que aguijonea a la gente. No hay esperanza humana de que alguno de nosotros pueda, por nuestros propios esfuerzos, escapar este terrible aguijón. Es el aguijón del pecado. El pecado trajo la muerte al mundo. La cosa que hace la muerte aun más terrible es el pecado. La cosa que hará a la muerte más terrible para ti es el pecado no perdonado. ¡Que horrible despertar en el Infierno después de que mueras!

“El poder del pecado [es], la ley.”

Spurgeon, el príncipe de los predicadores, dijo:

Antes de destruir el pecado, tienes que satisfacer la ley [de Dios] de alguna manera. El pecado no puede ser quitado por tus lagrimas ni por tus obras, ya que la ley es su poder, y hasta que hayas satisfecho la venganza de la ley [el] aguijón no se podrá quitar, porque el mero poder del pecado es la ley (traducción libre de pagina 177, del tomo I de The New Park Pulpit, por C. H. Spurgeon, Pilgrim Publications, reimpresión de 1981).

Tú puedes pensar que el pecado no tiene poder alguno – pero estás equivocado. Tú tienes pecado. Ninguna cantidad de obediencia a la ley de Dios puede quitar ese pecado, ni el aguijón de la muerte que viene de él. Mientras más tratas de librarte del pecado, más te condena la ley de Dios – y más te enredan las trampas del pecado.

Pero Dios te ofrece victoria sobre el pecado y la muerte. Pero esta victoria viene de una sola manera:

“Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”
         (I Corintios 15:56-57).

No hay modo de escapar la pena del pecado aparte de la fe en Jesucristo. Gracias a Dios por la victoria sobre el pecado que Cristo le da a los que vienen a Él por la fe.

Jesús murió en la Cruz para pagar la pena de vuestro pecado. Jesús resucitó triunfante sobre el pecado y la muerte. Él ascendió al Cielo con Su Sangre preciosa para interceder por la salvación de tu alma. ¡Mira a Cristo!

“Buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios” (Colosenses 3:1).

Mientras los demás piensan sobre el impío “día del pavo”, ¡poned vuestra mente en Cristo! Ven a Él. Cree en Él. Se salvo por Él.

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Colosenses 3:1).

Entonces podrás decir con el Apóstol Pablo:

“Mas gracias sean dadas a Dios, que n os da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”
         (I Corintios 15:56-57).

Y es por eso que te urjo a regresar esta noche a la cena de Acción de Gracias aquí en la iglesia. Todavía hay tiempo para que te inscribas. ¡Ven a casa a la iglesia esta noche a las 5:30 en punto y celebra con acción de gracias la victoria que Cristo le da a los pecadores que vienen a Él por fe! ¿Por qué quedarte solo? ¡Ven a casa – a la iglesia! ¿Por qué quedarte perdido? ¡Ven a casa – a Jesucristo, el Hijo de Dios!


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(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por el Sr. John Samuel Cagan Antes del Sermón: Romanos 1:18-23.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith, Antes del Sermón:
“I’d Rather Have Jesus” (palabras por Rhea F. Miller, 1922;
música por George Beverly Shea, 1909 -).


EL BOSQUEJO DE

ACCIÓN DE GRACIAS PAGANA

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Ni le dieron gracias” (Romanos 1:21).

I.   Primero, la gente del mundo antiguo era muy ingrata,
Romanos 1:21, 23.

II.  Segundo, la gente de los últimos días es ingrata,
II Timoteo 3:1-2, 5.

III. Tercero, la gente verdaderamente Cristiana da gracias a Dios,
I Corintios 15:56-57; Colosenses 3:1-2.