Print Sermon

Estos manuscritos de sermones y videos ahora van a casi 1,500,000 computadoras en más de 215 países todos los meses en www.sermonsfortheworld.com. Otros cientos miran los videos en YouTube, pero rápidamente dejan YouTube y vienen a nuestro sitio de Internet. Los manuscritos de sermones se dan en 36 idiomas a casi 120,000 computadoras cada mes. Los manuscritos de sermones no tienen derecho de autor, así que los predicadores pueden usarlos sin nuestro permiso. Por favor, oprime aquí para aprender cómo puedes hacer una donación mensual para ayudarnos en esta gran obra de predicar el Evangelio a todo el mundo, incluyendo las naciones Musulmanas e Hindúes.

Cuando le escribas a Dr. Hymers, siempre dile en qué país vives o él no te podrá contestar. El correo electrónico de Dr. Hymers es rlhymersjr@sbcglobal.net.




¡ORANDO SIN CESAR – HASTA CONSEGUIR LO QUE PIDES!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Noche del Día del Señor, 23 de Agosto del 2015


En el Evangelio de Lucas Jesús enfatizó “orando sin cesar” – es decir, orando por una cosa determinada hasta que la consigues, incluso si tienes que orar mucho tiempo antes de que llegue la respuesta. Eso es lo que significa “orar sin cesar”. Dr. John R. Rice dijo:

Cuando hablamos de “orar sin cesar” estamos hablando de un Cristiano que toma su [problema] a Dios y espera en Dios hasta que obtiene respuesta a sus oraciones...Puede que nunca tengamos la garantía de la voluntad de Dios, de que Él nos dará cierta cosas, a menos que esperemos en Dios...Nota algunos ejemplos Bíblicos de la oración persistente... Nehemías ayunó y oró sin cesar sobre la triste condición de la desolada ciudad de Jerusalén bajo cautiverio por sus enemigos. Él dijo: “Me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos” (Nehemías 1:4)...Él le rogó a Dios...Su oración fue [finalmente respondida]. El corazón del rey se conmovió, y Dios envió a Nehemías de nuevo a construir las murallas de la ciudad...porque él oró sin cesar...
     Los Judíos ayunaron y oraron para que Dios perdonara sus vidas [cuando iban a ser exterminados] durante la época de la Reina Ester en Persia, y por tres días y noches oraron sin cesar y los Judíos tuvieron salvación y luego venganza de sus enemigos.
     Los habitantes de Nínive ayunaron y oraron y Dios [perdonó] su gran ciudad, y [no la destruyó, si no que envió un gran avivamiento].
     En el Nuevo Testamento [era] de la misma manera. [Antes] de Pentecostés...los discípulos oraron sin cesar [en un cuarto juntos. Y Dios escuchó sus oraciones y les respondió. Después de varios días de orar Dios les envió el poderoso avivamiento de Pentecostés, cuando tres mil Judíos perdidos fueron milagrosamente convertidos, registrado en Hechos 1 y 2, un ejemplo notable de la oración sin cesar por algo hasta que Dios dio lo que se pidió]...
     En el capítulo doce de Hechos, del versículo 1 al 17, vemos como un grupo de Cristianos se reunía en la casa de María...y oraron sin cesar hasta que el Apóstol Pedro fue liberado de la cárcel por un ángel. [Oraron sin cesar hasta que Pedro fue liberado milagrosamente de la cárcel]. Esa fue oración larga y continúa, de corazón quebrantado. Y ese es el ejemplo de los Cristianos del Nuevo Testamento en todas partes (traducción de John R. Rice, D.D., Prayer – Asking and Receiving, Sword of the Lord Publishers, 1981 reprint, pp. 203, 206-209, comentarios de Dr. Hymers’ en paréntesis).

Jesús dio dos ejemplos de orar sin cesar en el Evangelio de Lucas. El primero se registra en Lucas 11:5-8. Por favor pónganse de pie y lean estos cuatro versículos en voz alta. Están en la página 1048, en la Biblia Anotada de Scofield.

“Les dijo también: Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos. Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite” (Lucas 11:5-8).

Se pueden sentar. Nota el versículo 8. Este es el versículo clave,

“Por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite” (Lucas 11:8).

La palabra “importunidad” ya no se utiliza ni se entiende en el lenguaje moderno. Significa “presionando, insistencia”. Dr. Rice dijo: “El pasaje evidentemente se refiere al poder [Cristiano] de esperar [que su amigo sea convertido]. Un Cristiano tiene derecho de ir a Dios y rogar por el pan de vida [para] otros...El pan para los pecadores sólo es dado a aquellos que aprenden el secreto de “importunidad” [orar sin cesar hasta que Dios de la gracia de conversión a un amigo perdido]...un Cristiano que quiere el poder sobrenatural, milagroso del Espíritu Santo [que convierta a su amigo] tiene derecho de esperar en Dios, [a orar sin cesar hasta que su amigo es salvo]” (Rice, ibid., p. 209).

“Por su [insistencia, presión] se levantará y le dará todo lo que necesite” (Lucas 11:8).

Una vez más, Jesús nos enseñó a orar sin cesar en Lucas 18:1-8. Por favor pónganse de pie y lean esos ocho versos en voz alta. Están en la página 1058, en la Biblia Anotada de Scofield.

“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” (Lucas 18:1-8).

Se pueden sentar.

El punto principal de esta parábola es orar sin cesar. Ese punto se da en el versículo uno,

“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar” (Lucas 18:1).

Debemos “orar siempre y no desmayar”. “desmayar” significa “darnos por vencidos”, “parar”. Debemos orar siempre y no darnos por vencidos ni parar. Eso significa que cuando empezamos a orar por algo, debemos seguir orando por eso hasta que lo recibamos. No pares, no te rindas, hasta conseguir lo que estás pidiendo.

Recibo varias tarjetas de Navidad cada año de los hombres y mujeres que fueron mis alumnos de la Escuela Dominical hace cincuenta años en la Primera Iglesia Bautista China. Recuerdo claramente orando por cada uno de ellos hasta que fueron convertidos. Me dio gozo ver que son buenos Cristianos cincuenta años después. Vi a muchos de ellos en el funeral del Dr. Murphy Lum hace unas semanas. ¡Qué alegría me dio ver que todavía son buenos Cristianos!

Durante mis años en esa iglesia China, durante la época de 1960, me preocupaba la necesidad de avivamiento. El Dr. Murphy Lum me recordó hace unos años que cada vez que oraba públicamente en la iglesia, oraba por avivamiento. Incluso cuando me pedían que orara antes de una comida en la iglesia, oraba para que Dios enviara un avivamiento. Y a menudo oraba por un avivamiento en la iglesia en mis oraciones privadas. Otros estaban orando por esto también, pero honestamente puedo decir que yo estaba muy abrumado, incluso consumido, por la necesidad de un avivamiento. Oraba profundo y largo para que Dios se moviera de esa manera. Y en el verano de 1969 Dios comenzó a dar un avivamiento que continuó por cuatro años. En una reunión en esa iglesia cuarenta jóvenes pasaron al frente con lágrimas, llorando, después de que yo prediqué en un servicio evangelístico el 29 de agosto de 1970 (“A Dios Sea La Gloria”, Folleto del 20 Aniversario, FCBC, Marzo de 1972, p. 28).

Para una iglesia de cerca de 150 personas tener 40 que respondieran fue suficiente evento para ser catalogado como uno de los “puntos principales” de los primeros veinte años de esa iglesia. Veo, del registro de la iglesia, que todos los cuarenta de ellos, fueron bautizados en un corto período de tiempo, en dos grandes servicios de bautismo (“A Dios Sea La Gloria”, pág. 29). Sus nombres figuran en el registro. Casi todos ellos son Cristianos hoy en día. Vi a varios de ellos en el funeral del Dr. Lum a principios de este mes. Dios respondió a la oración persistente, cuando oramos sin cesar por el poderoso avivamiento que llegó a la Primera Iglesia Bautista China a finales de 1960 y principios de 1970. Antes de que terminara, cientos de jóvenes habían entrado en esa iglesia.

En una iglesia de raza blanca en la Costa Este en los años de 1990 volví a sentir profundamente la necesidad de un avivamiento. Yo ayuné y oré todo el día. Fui temblando al púlpito y prediqué un mensaje simple de salvación. El hijo del pastor, el pastor asociado de la iglesia, pasó al frente con lágrimas, diciendo que estaba perdido y necesitaba ser convertido. La invitación se prolongó hasta después de las 11:00 PM. Más de 75 personas llegaron llorando al altar. Un anciano se arrastró sobre sus manos y rodillas gritando: “¡Estoy perdido! ¡Estoy perdido!” Adolescentes que habían estado en la iglesia toda su vida pasaron al frente, llorando. El hijo del Dr. Ian Paisley, Kyle, estaba de pie junto a mi esposa e hijos. Les susurró a mi esposa, “¡Nunca he visto nada igual!” En los próximos tres meses más de quinientas personas vinieron, todos ellos muy en serio, muchos llorando, algunos incluso gritando. El pastor después bautizó cientos de ellos en un corto período de tiempo. Recientemente escuché un famoso predicador Bautista fundamental decir que él nunca ha visto un avivamiento de esa manera. Doy gracias a Dios que he visto dos avivamientos – en respuesta a la oración persistente. Si oramos grandes oraciones, y dejamos la tontería del “decisionismo”, creo que Dios enviaría un avivamiento de nuevo – como lo hizo en tiempos antiguos.

que Dios nos responde cuando oramos sin cesar. Mi propia madre tenía 80 años y todavía no era salva. Ella tuvo un derrame cerebral que pudo haberla matado. Ella hubiera ido al Infierno. Pero yo había orado por su salvación durante cuarenta años, literalmente todos los días. Finalmente, un día, yo sabía en mi corazón que había orado sin cesar. Yo estaba predicando en Nueva York. Llamé a Dr. Cagan, y le pedí que fuera y la guiara a Jesús. Él tenía miedo de ir porque ella le había hecho muy claro a él antes de que ella ni siquiera quería hablar de “ser salva”. Pero yo le dije a Dr. Cagan que yo había orado sin cesar, y yo sabía en mi corazón que ella sería salva ese día. Dr. Cagan fue a su habitación esa tarde – y ¡fue muy fácil! Mi madre fue salva al instante. Yo la bauticé ese año el 4 de Julio en la iglesia del Dr. Waldrip, en un servicio de bautismo combinado. Mi madre era una nueva criatura en Cristo Jesús desde ese momento, convertida a la edad de 80 años.

¡ que puedes orar sin cesar por individuos para que sean salvos! que puedes orar sin cesar por avivamiento, y obtener lo que pides, en una iglesia local. que tú puedes orar sin cesar por un amigo perdido en la iglesia. Y lo sabrás también – si comienzas a orar por alguna alma perdida que viene aquí, y continuas orando por esa persona, y no desmayas, ¡hasta que Dios te de lo que pides! ¡Amén!

Vamos a ayunar y orar de nuevo el próximo Sábado. Si puedes unirte a nosotros en el ayuno, por favor no comas después de la cena del Viernes, hasta que vengamos aquí a la iglesia y tengamos una comida juntos a las 5:30 la tarde del Sábado. Aquí, de nuevo, hay una lista de cosas para leer mientras oras y ayunas el Sábado. La lista es dada al final de este mensaje. Te daremos una copia para llevar a casa.

¡Estoy tan orgulloso de ustedes! ¡Son maravillosos! ¡Creo que muchos jóvenes serán salvos mientras ayunas y oras por ellos! Dr. Chan, por favor, guíenos en oración.


1.   Haz tu ayuno en secreto (lo más posible). No vayas por ahí diciéndole a la gente que estás ayunando.

2.   Dedica tiempo a leer la Biblia. Lee algunas partes del Libro de Los Hechos (especialmente cerca del principio).

3.   Memoriza Isaías 58:6 durante el ayuno del Sábado.

4.   Ora que Dios nos de 10 o más personas nuevas que se queden con nosotros.

5.   Ora para la conversión de nuestros jóvenes no salvos. Ora para que Dios haga con ellos lo que dijo en Isaías 58:6.

6.   Ora que los visitantes de primera vez hoy (Domingo) sean atraídos de nuevo el próximo Domingo. Ora por ellos por nombre si es posible.

7.   Ora que Dios me ayude a predicar el próximo Domingo – por la mañana y por la noche.

8.   Bebe mucha agua. Cerca de un vaso cada hora. Puedes beber una taza grande de café al principio si estás acostumbrado a beberlo todos los días. No bebas sodas, bebidas energéticas, etc.

9.   Consulta a un médico antes de ayunar si tienes alguna pregunta sobre tu salud. (Puedes ver al Dr. Kreighton Chan o la Dra. Judith Cagan en nuestra iglesia.) No ayunes si tienes una enfermedad seria, como la diabetes o la presión alta. Solo usa el Sábado para orar por estas peticiones.

10. Comienza tu ayuno después de la cena del Viernes. No comas nada después de la cena del Viernes hasta que tengamos una comida en la iglesia a las 5:30 el Sábado por la tarde.

11. Recuerda que lo más importante es orar por los jóvenes perdidos en nuestra iglesia para que sean convertidos – y también por los jóvenes nuevos que están viniendo durante este tiempo, que se queden con nosotros permanentemente.

Si este sermón te bendijo por favor envía un correo electrónico a Dr.
Hymers y díselo. Por favor también dile de que país estás escribiendo. El
correo electrónico de Dr. Hymers es rlhymersjr@sbcglobal.net (Haz click
aquí)
. Puedes escribirle a Dr. Hymers en cualquier idioma, pero escribe en
Inglés si es posible.

(FIN DEL SERMÓN)
tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com o www.rlhsermons.com.
Oprime en “Sermones en Español”.

Puedes enviar un correo electrónico a Dr. Hymers a rlhymersjr@sbcglobal.net
(Oprime Aquí) – o puedes escribirle a P.O. Box 15308, Los Ángeles, CA 90015,
Estados Unidos. O llámarle por teléfono a (818)352-0452.

Estos manuscritos de sermones no tienen derechos de autor. Pueden ser usados sin la
autorización de Dr. Hymers. Sin embargo, todos los mensajes de video de Dr.
Hymers sí tienen derechos de autor y solo pueden ser usados con autorización.

La Escritura Leída por el Sr. Abel Prudhomme Antes del Sermón: Lucas 18:1-8.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Teach Me To Pray” (por Albert S. Reitz, 1879-1966).