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ORACIÓN ES LA BATALLA

(SERMÓN #17 SOBRE AVIVAMIENTO)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Noche del Día del Señor, Marzo 1, 2015

“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:10, 11).


Batallé con este sermón toda la semana pasada. Yo sabía que Dios quería que yo predicara sobre la oración. Pero yo no sabía qué aspecto, qué característica de la oración enfocar en este sermón. Finalmente, Dios me mostró que yo debería ir de nuevo al tema del que hablé el pasado Domingo por la noche, titulado “Peleando con el diablo en oración”.

No solemos oír predicar sobre la oración como una batalla. Pero es una batalla. El Dr. J. Vernon McGee dijo:

Estamos en una batalla espiritual. El Diablo tiene en orden de batalla a sus seguidores [sus demonios] organizados por filas. Dice que luchamos contra ellos. Esto habla del encuentro mano a mano con las fuerzas espirituales de maldad...contra las huestes espirituales de maldad...Esta es nuestra guerra (traducción de J. Vernon McGee, Th.D., Thru the Bible, volume V, p. 279; note on Ephesians 6:12).

¿Qué dice el Apóstol Pablo acerca de esta guerra? Todo se reduce a los versículos 18 y 19, que dicen:

“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio” (Efesios 6:18-19).

Leonard Ravenhill dijo: “La oración es la batalla”. Creo que él tenía razón en eso. “La oración es la batalla”.

Cuando yo era joven oí lecciones de Escuela Dominical sobre los versículos 13 al 17. Eran lecciones acerca de ponerse la armadura de Dios. Hallé aburridas estas lecciones. ¿Por qué eran aburridas? Debido a que se centraron en la armadura en lugar de la pelea. Hubiera puesto atención si habrían hablado de nuestra lucha con el Diablo y sus demonios. Me habría puesto en acción si hubieran hablado de “la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:17). Clama versículos de la Biblia, y ponlas como una espada en el corazón de Satanás. Toma versículos Bíblicos y apuñala a los demonios en oración – hasta derrotar a estos espíritus inmundos.

Eso no es lo que los seminarios enseñan a los jóvenes predicadores. Acabo de leer un artículo en el Internet de un profesor de teología sistemática, de un tal seminario conservador. Era un ataque encubierto a la Biblia. Primero dijo: “las palabras [de la Biblia] son inspiradas”. ¡Pero luego se volteó y criticó la idea de que las palabras son inspiradas! Él llamó a eso la “teoría dictada” y la “teoría mecánica”. ¡Qué tontería! ¡Las palabras son dadas por inspiración o no lo son! En seminarios apóstata Sureños Bautistas y Presbiterianos oí a profesores liberales burlarse de la inspiración de las palabras de la Biblia como la “teoría mecánica”. ¿Significa esto que el liberalismo está entrando a su Seminario? Sí, probablemente. Los predicadores deben saber que todas las palabras de la Biblia son “inspiradas por Dios” (II Timoteo 3:16). Y todos nosotros necesitamos saber que “la espada del Espíritu…es la palabra de Dios” (Efesios 6:17). Tú agarras una promesa en la Palabra de Dios, y entonces golpeas al diablo con ese versículo, y entonces apuñalas ese versículo a través de los corazones de los demonios, y ellos retroceden y huyen de ti, como Satanás huyó de Jesús cuando Él citó la Escritura en el desierto.

Eso es lo que sucede en el avivamiento. El último gran avivamiento regional en el mundo Occidental ocurrió en la Isla de Lewis, en la costa de Escocia. Dios envió el poder del Espíritu Santo en torrentes entre 1949 y 1953. ¡Lee al respecto! ¿Qué oraba la gente? ¡Qué, clamaron Isaías 44:3 en oración!

“Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos” (Isaías 44:3).

Estoy dando esto de memoria. El predicador, Duncan Campbell, consiguió que algunos Cristianos oraran por la noche en una casa. Cerca de la medianoche, le dijo a uno de los hombres, “Creo que es hora que tú ores”. Ese hombre se levantó y dijo: “Dios, usted prometió ‘derramar agua sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida’ – ¡y no lo está haciendo! Oh Dios, haga lo que prometió”. Duncan Campbell dijo: “En ese momento la casa se sacudió como una hoja-como un terremoto”. Él dijo: “Salimos afuera y el poder de Dios había caído. La gente iba a la iglesia con sillas para sentarse. Llegamos a la iglesia, estaba llena a la media noche, y los perdidos estaban lamentando y llorando, y la gente preguntaba: ‘¿Qué debo hacer para ser salvo?”’ ¡El fuego de avivamiento había descendido! Ahora, he parafraseado eso de memoria, pero es bastante cerca a lo que escribió Duncan Campbell.

¿Podemos agarrar un verso como Isaías 44:3? ¿Podemos tirar ese versículo en la cara del Diablo? ¿Podemos usarlo como espada y herir el vientre de los demonios? ¿Podemos traer un versículo como ese a Dios y rogarle que conteste? ¡Esa es verdadera oración! ¡Esa es la clase de oración que Dios contesta!

Me encanta el Dr. A. W. Tozer. Acabo de leer su biografía de nuevo la semana pasada. Él no pierde el tiempo. Él no juega con palabras. Él dice exactamente lo que piensa. El Dr. Tozer dijo,

“Derramamos millones de palabras y nunca notamos que nuestras oraciones no son contestadas” (traducción de “Born After Midnight,” p. 34).

De nuevo, el Dr. Tozer dijo:

¿Has notado cuánta oración por avivamiento ha sido hecha – y qué poco avivamiento ha resultado?...¿Qué está mal? Simplemente esto: ni los líderes ni las personas han hecho ningún esfuerzo para obedecer la Palabra de Dios...La oración jamás es un sustituto aceptable para la obediencia” (traducción de A. W. Tozer, D.D., “Prayer No Substitute for Obedience”).

Ahora mira de nuevo a nuestro texto. ¿A quién se dirige?

“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10).

Esta sección de Efesios, sobre la guerra espiritual, se dirige a los hombres en la iglesia, “hermanos míos”. El Textus Receptus texto Griego nos dice que este pasaje es para los hombres en la iglesia. Por eso creo que este pasaje se refiere principalmente a las oraciones en la iglesia, a lo que llamamos “reunión de oración”. No es exclusivo a reunión de oración, pero este es el significado primario. Leemos en I Corintios 14:34, “Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar” Una vez más, I Timoteo 2:11 nos dice, “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción”. El Dr. John R. Rice escribió sobre eso en su libro: “Cabello corto, Esposas Mandonas y Mujeres Predicadoras” (traducción de Sword of the Lord Publishers, 1941).

Ahora, eso no quiere decir que las mujeres no pueden orar en silencio en la reunión de oración. Pueden seguir las oraciones de los hombres y decir “amén” , lo que hace suya la oración. Sé que esto hará que muchas mujeres se rebelen, especialmente las mujeres blancas en Los Estados Unidos. Incluso si son verdaderas Cristianas, muchas ideas mundanas del movimiento “feminista” están retenidas en sus mentes. Y la mayoría de los pastores tendrán miedo de corregirlas. La situación es lamentable. Esa es una de las razones por las que no creo que las iglesias Estadounidenses experimentarán avivamiento de nuevo, al menos no durante mi vida.

Pero este pasaje en Efesios seis está hablando principalmente a los hombres Cristianos en la iglesia guiando a la congregación en oración contra las fuerzas demoníacas de Satanás. ¡Esa es una razón por la que creo que es una tontería enseñar acerca de “La armadura del Cristiano” a los niños y niñas en la Escuela Dominical! Esta batalla pertenece al hombre. ¡Los hombres deben ponerse de pie y guiar a la iglesia a la batalla en oración! Los hombres deben guiar en oración, y las mujeres y los niños deben seguirles en la batalla contra el enemigo con sus “amén”. Si te sientas en la reunión de oración y no dices “amén” después de cada parte de la oración, no eres parte del Ejército de Dios. Debes permanecer en casa si no vas a decir “amén” a los hombres que están guiando la oración. ¿Para qué vienes? – si no vas a apoyarlos con tu “amén”

Te ruego que me disculpes si esto te ofende – pero creo que los hombres y los jóvenes dejan nuestras iglesias en tropel, como resultado indirecto de dejar que las mujeres estén a cargo de la Escuela Dominical y dejarlas dirigir durante las reuniones de oración.

Si quieres leer un libro sobre esto, te recomiendo el libro en Inglés Por Qué Los Hombres Odian Ir A La Iglesia [Why Men Hate Going to Church] por David Murrow, Thomas Nelson, 2005. El capítulo tres trata con el hecho de que los jóvenes adultos, así como los hombres no participan en iglesias guiadas por mujeres. Incluso si el pastor es fuerte y masculino, ¡a menudo le da su autoridad a una mujer directora de la Escuela Dominical o una diacona! ¡Con qué razón los jóvenes y la mayoría de los hombres odian ir a la iglesia! Las mujeres no pueden guiar a la mayoría de los hombres, o la mayoría de los jóvenes en la adolescencia o a los de veinte años. Sólo hombres pueden guiarlos. Esa es una de las principales razones sicológicas por qué el Islam está creciendo rápidamente, mientras que las iglesias Cristianas están perdiendo miembros cada año. Los hombres Musulmanes hacen las oraciones. Los hombres Musulmanes son los líderes. ¡Dios, ayudanos! ¡Con razón tantos jovenes son engañados por Satanás para unirse a Islam! En ese sentido, ¡los Musulmanes están más cerca de la Biblia que nosotros! No, lo digo de nuevo, sólo los hombres fuertes en la iglesia deben guiar en alto en las reuniones de oración.

¡Levántense, hombres de Dios! Deja las cosas menores;
Da corazón, mente, alma y fuerza para servir al Rey de reyes

¡Levántense, hombres de Dios! La iglesia les espera,
Su fuerza desigual a su tarea; ¡Levántate, y hazla grande!
   (Traducción libre de “Rise Up, O Men of God!”
      por William P. Merrill, 1867-1954).

Entonces se nos dice:

“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del Diablo” (Efesios 6:11).

Aquí se nos dice que “estar firmes contra” las “asechanzas” o “intrigas” del Diablo. La palabra “firmes” se repite tres veces en los versículos 11, 13 y 14. ¡Esto nos dice que debemos estar firmes contra las intrigas de Satanás como un soldado de pie contra el enemigo en la batalla en el nombre de Jesás!. De nuevo, repito las palabras de Ravenhill, “La oración es la batalla”.

“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio” (Efesios 6:18-19).

Mi pastor de mucho tiempo, el Dr. Timothy Lin, dijo esto sobre las reuniones de oración:

La gente suele decir que no hace ninguna diferencia si oras individualmente o en grupo, ni importa si oras solo en casa o en conjunto con los hermanos y hermanas en la iglesia. Tal afirmación no es más que un consuelo propio de los perezosos, ¡o una explicación digna de un ignorante del poder de la oración! Mira lo que dice el Señor acerca de este aspecto de la oración:

“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:19-20).

     Nuestro Señor enfáticamente nos ha recordado que el uso de esta autoridad divina [no se puede] lograr mediante el esfuerzo de un individuo, sino sólo a través del esfuerzo unido...de toda la iglesia. En otras palabras, sólo cuando los Cristianos oran en conjunto...con toda la iglesia, la iglesia puede entonces utilizar con eficacia y disfrutar de tal autoridad divina.
     La Iglesia de los últimos días, sin embargo, no puede ver la realidad de esta verdad, ni [tener] el poder de Dios. ¡Qué gran pérdida!...Ella quiere detener la obra de Satanás, y soltar [al perdido] y experimentar aún más la realidad de la presencia de Dios. ¡Ay! no se puede hacer (traducción de Timothy Lin, Ph.D., The Secret of Church Growth, FCBC, 1992, pp. 92, 93).

Tenemos que admitir que todavía no estamos a ese nivel. Espero que te lleves una copia de este sermón manuscrito a casa esta noche. Léelo varias veces durante la semana si ya eres salvo. ¡Lleguemos a ese nivel, como dijo el Dr. Lin nos dijo!

Otro pensamiento. Me es claro que Pablo habla de hombres orando en la reunión de oración de una iglesia. Efesios 5:19 a 33 habla de la iglesia local. Entonces Pablo dice, “Por lo demás, hermanos míos”…¡haced batalla en oración!

Si tú no eres salvo todavía, continua leyendo el sermón de esta mañana, ¡Quiero-Sé limpio! El sermón de esta noche está dirigido sobre todo a los que ya son salvos. Es hora de que “perseveremos en oración” por avivamiento. Dios quiere enviar avivamiento, y Él enviará avivamiento. ¡Créelo! Clama la promesa de Isaías 44:3. Ora, “Oh, Dios, haz lo que prometiste”. ¡Amén! Y ¡Amén! ¡El anciano John Newton (1725-1807) supo de eso! Él dijo:

Ven, mi alma, oración haced,
   Pues Jesús pide que oréis;
La oración ama contestar,
   Él, pues, no te lo negará,
Él, pues, no te lo negará.

Vienes tú a un Rey,
   Grandes [peticiones no temas hacer];
Porque Su gracia y poder son tal,
   Nunca puedes pedir de más,
Nunca puedes pedir de más.
   (Traducción libre de “Come, My Soul, Thy Suit Prepare”
      por John Newton, 1725-1807, alterado por el Pastor).

A ti que eres perdido digo: “¡No te rindas!” ¡No estés triste y sin esperanza! Has estado triste y sin esperanza el tiempo suficiente – ¡de hecho demasiado tiempo! ¡Demasiado tiempo! ¡Jesús está aquí para ayudarte! ¡Jesús está aquí para quitarle la tristeza! ¡Jesús está aquí para darte esperanza y paz! ¡Hemos orado lo mejor que pudimos, y ahora Jesús está aquí para ti! ¡El Espíritu Santo lo hace a Él disponible ahora mismo! ¡Has estado triste y desesperado lo suficiente! Ya no necesitas más convicción. Joseph Hart (1712-1768) dijo: “Todo lo que Él requiere es que veas tu necesidad de Él”. ¡Su Sangre te hará limpio! ¡Él cubrirá tu pecado! ¡Él lo lavará – y tú serás salvo! ¡Es fácil venir a Jesús! ¡Es difícil permanecer lejos de Él! ¡Es tan fácil confiar en Jesús! ¡Oh, yo oro que tú confíes en Él pronto! ¡Amén!

(FIN DEL SERMÓN)
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en www.realconversion.com o www.rlhsermons.com.
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Puedes enviar un correo electrónico a Dr. Hymers a rlhymersjr@sbcglobal.net
(Oprime Aquí) – o puedes escribirle a P.O. Box 15308, Los Ángeles, CA 90015,
Estados Unidos. O llámarle por teléfono a (818)352-0452.

Estos manuscritos de sermones no tienen derechos de autor. Los puedes usar sin la
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La Escritura Leída Antes del Sermón por el Sr. Abel Prudhomme: Efesios 6:10-19.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Come, My Soul, Thy Suit Prepare” (por John Newton, 1725-1807).