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CEGUERA SATÁNICA

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 22 de Febrero, 2015

“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (II Corintios 4:3, 4).


Voy a hablar de Satanás esta mañana. Este ha sido uno de los sermones más difíciles que he preparado. Estoy seguro de que Satanás no quería que yo les predicara este sermón hoy. Yo tenía un libro del Dr. W. A. Criswell que iba a utilizar como fuente. Estudié sus sermones sobre Satanás y los demonios, y pensé usar parte de lo que él dijo en la introducción de mi sermón. Dejé el libro sobre mi escritorio. ¡Pero cuando llegó el momento de preparar el sermón no pude encontrar el libro del Dr. Criswell! ¡Parecía haber desaparecido! Tenía que estar en mi estudio, pero pasé casi tres horas buscándolo y no pude encontrarlo. Estoy seguro de que Satanás tuvo algo que ver con eso.

Entonces Ileana llegó a casa. Me detuve y oré para que Dios me ayudara a encontrarlo. Ileana buscó en todos los libros que están en el suelo alrededor de mi escritorio. Mientras ella estaba haciendo eso pensé buscar una vez más en donde lo había visto. Yo ya había buscado allí tres veces, pero lo intenté de nuevo. ¡Allí estaba! ¡Mi corazón saltó de alegría! ¡Dios había contestado mi oración y me había mostrado dónde estaba ese libro!

Alguien puede pensar que eso es una cosa pequeña – encontrar un libro. Pero a menudo es en “cosas pequeñas” que vemos qué cuidadoso y metódico es Satanás. “Satanás” es su nombre en Hebreo. “Sawtan” – significa “rival”, significa “adversario”, “enemigo” y “opositor”. “Satanás” viene de otra palabra Hebrea que significa “Ataque”. Satanás es el enemigo de Dios. Él está contra Dios. Ataca la obra de Dios. Y él es muy poderoso. El Dr. W. A. Criswell fue el pastor de la Primera Iglesia Bautista de Dallas, Texas por casi 60 años. El tuvo un doctorado en Griego Biblico y Teologia. El era un defensor de la inerrancia de la Biblia. El fue un gran predicador Sureño Bautista, uno de los grandes predicadores del siglo veinte. El Dr. Criswell dijo:

Satanás está en nuestra comunidad académica y de conferencias de manera brillante. Preside el proceso educativo, y quiere estar seguro de que Dios se quede fuera. Satanás es el dios de este mundo.
     Satanás ama la religión...Toda la historia del mundo antiguo se cuenta en términos de los dioses de los Babilonios, Egipcios, Griegos y Romanos. Hay 335 millones diferentes dioses adorados en la India hoy en día. Satanás ama eso. Adora tantos dioses como quieras, simplemente deja al verdadero Dios fuera. [Satanás] ama las religiones del mundo. Él ama a los millones y millones que adoran en los santuarios de Buda o Shinto. Él ama a los dioses de los Hindús, y ama la adoración a Alá por los Musulmanes. Millones y millones adoran esos dioses, y él se complace. Solo deja al verdadero Dios fuera...
     [Satanás] es el ángel de luz, él esconde con cuidado el resultado final de los que él engaña... Él presenta un hombre de distinción. Lo ves. Él es un ejecutivo capaz, vestido impecablemente, y tiene un alto lugar en la sociedad. Este es un hombre distinguido con una copa [de licor] en la mano. Pero [Satanás] esconde lo sucio y al borracho en su vómito y el dolor de hogares rotos y familias separadas y niños huérfanos. ¡Él es brillante! [Él es el dios de este mundo].
     Él glorifica al glamor y la alegría de un espectáculo de Broadway o Hollywood o Las Vegas y todo el atractivo de la pornografía. Pero él esconde al sífilis, la gonorrea, el herpes y el SIDA y los corazones rotos, las lágrimas y la desesperación. Ese es Satanás [el dios de este mundo]...
     ...Él falsifica la iglesia del Dios viviente y Salvador, el Señor Jesús. El Apóstol Pablo describe la iglesia falsa... “Teniendo apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella” (II Timoteo 3:5)...La iglesia falsa conoce las cosas profundas de Satanás y rivaliza con las cosas profundas de Dios. Satanás ama eso. Él ama una religión sin un Redentor... No hables a los perdidos. No trates de convertir a los no salvos. Sólo hazlo hermoso, litúrgico, y brillante, pero deja el Salvador Redentor [Jesús] fuera. Ese es Satanás. [Ese es el dios de este mundo].
      Y brillante como es él, el ángel de luz que es él, cuidadosamente [Satanás] esconde el resultado final de los que él engaña (traducción de W. A. Criswell, Ph.D., “The Fall of Lucifer,” Great Doctrines of the Bible – Angelology, volume 7, Zondervan Publishing House, 1987, pp. 93-95).

Pero él esconde la ruina de una vida sin Jesús. Él esconde el vacío y la tristeza. Él esconde la muerte sin Jesús y la tumba sin esperanza. Él esconde el Último Juicio de los muertos no salvos. ¡Él esconde el tormento eterno del alma en llamas y la agonía para siempre en el eterno Lago de Fuego! Ese es Satanás. ¡Ese es el dios de este mundo!

Y es este ser, este Satanás, de quien el Apóstol habla:

“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (II Corintios 4:3, 4).

I. Primero, qué está encubierto a los que están perdidos.

Qué, es el Evangelio, “el evangelio de la gloria de Cristo”. Eso es lo que está encubierto a aquellos de ustedes que están perdidos. El Evangelio de Cristo es una cosa muy fácil de aprender. Puedes aprender los hechos básicos del Evangelio en menos de cinco minutos. El Apóstol Pablo da el Evangelio en dos versos cortos de la Escritura. Él dijo:

“Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (I Corintios 15:3, 4).

Eso es sólo una parte de una frase. ¡Una frase describe el Evangelio!

Primero, “Cristo murió por nuestros pecados”. Fue Cristo quien murió por nuestros pecados, no algún otro hombre. Fue Jesucristo, a quien Dios envió desde el Cielo. Fue Cristo, quien nació de la Virgen María. Fue Cristo, quien nació sin pecado, que vivió sin pecado. Fue Cristo, de quien incluso Pilato el gobernador Romano dijo: “Yo no hallo en él ningún delito” (Juan 18:38). ¡Ningún delito! Qué cierto. Incluso Sus enemigos no pudieron encontrar delito o pecado en Él. Ellos tuvieron que mentir acerca de Él, y decir que Él dijo que Él podría reconstruir el Templo en tres días, ¡lo cual Él nunca dijo! ¡Fue una mentira! Tuvieron que decir una mentira para que fuera razonable matarlo. Este era Jesucristo, que nunca mintió, y que nunca hizo nada sino ayudar a las personas. Este era el perfecto, sin pecado Hijo de Dios.

Segundo, “Cristo murió por nuestros pecados”. Jesús murió en nuestro lugar en la Cruz, para pagar la pena por nuestros pecados. El Apóstol Pedro dijo:

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos” (I Pedro 3:18).

El profeta Isaías dijo de Jesús:

“Él herido fue por nuestras rebeliones” (Isaías 53:5).

“Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6).

Este es Jesús, nuestro sustituto. Él murió en nuestro lugar – para pagar por nuestros pecados a la vista de Dios.

Tercero, “fue sepultado, y que resucitó al tercer día”. Él realmente murió en la Cruz. Su cuerpo muerto fue puesto en una tumba. Sellaron la tumba y dejaron Su cuerpo allí. Pero al tercer día resucitó de entre los muertos. Él resucitó físicamente de entre los muertos – para darnos vida

:

“Para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:15).

¡Ese es el Evangelio! ¡Tan simple como eso!

“En que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira... mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida” (Romanos 5:8-10).

Ese es el Evangelio. ¡Un niño puede aprender estos hechos en cinco minutos! Aquellos de ustedes que han venido a esta iglesia dos o tres veces ya saben estos hechos. Ya han aprendido los hechos del Evangelio. Y sin embargo...y sin embargo...y sin embargo, no eres salvo. Sabes el Evangelio, pero no eres salvo. “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto” (II Corintios 4:3).

II. Segundo, por qué el Evangelio está encubierto a los que están perdidos.

La respuesta está en nuestro texto, “el dios de este [mundo] cegó el entendimiento de los incrédulos” (II Corintios 4:4). Satanás es llamado “el dios de este [mundo]”. En Juan 12:31 Satanás es llamado “el príncipe de este mundo”. En Juan 5:19 se nos dice:

“El mundo entero está bajo el maligno” (I Juan 5:19).

La central nota Scofield lo traduce así:

“El mundo entero está bajo el maligno”.

y la NVI lo da:

“El mundo entero está bajo el control del maligno”.

Estos versículos dejan claro que el sistema mundial (el cosmos) con sus gobernantes impíos, falsas religiones, gente impía, e ideas perversas, es controlado por Satanás. Las ideas, opiniones, objetivos y puntos de vista de la gran mayoría de las personas son controladas por el espíritu del mundo de esta edad. Ellicott lo llamó “el espíritu de odio y de mentira y de egoísmo [que] prácticamente deifica al diablo” (Traducción de Ellicott’s Commentary on the Whole Bible, tomo VII, Zondervan, sf, p 375; nota sobre II Corintios 4:4.).

Y Ellicott dijo que el “dios de este mundo está directamente en contra de [la obra] de Dios” (ibid.). Eso es lo que el nombre “Satanás” significa – adversario, antagonista, enemigo, opositor.

Puede que no te hayas dado cuenta de esto, pero todos los que nos son convertidos se oponen a Dios. ¡Todos! ¡No hay excepciones! Los que hacen nuestro evangelismo telefónico lo saben por experiencia. Nunca hallan a nadie que entre en la iglesia y sea salvo sin batallar – ¡muy a menudo es una batalla titánica! ¡Y eso es con los que realmente vienen! Ellos sólo vienen adentro con una batalla. ¡Pero la gran mayoría no vendrán! Esto es especialmente cierto de los Estadounidenses blancos – pero, de un modo u otro, es cierto de cualquier otro grupo étnico también. Incluso una “amable” madre China dirá: “Muy bien, ella puede venir. ¡Pero no la bautices!” Dicen ese tipo de cosas tan a menudo que comienzas a darte cuenta de que están en contra de Dios en sus corazones. Sus pensamientos son controlados por el dios de este mundo, como Ellicott puso, “el espíritu de la mentira y el egoísmo” (ibid.).

Empecé esta iglesia en abril de 1975 – y he pasado por cuarenta años de lucha gigantesca, interminable, en conflicto agonizante con el espíritu del mundo, con aquellos cuyos corazones están controlados por Satanás, el adversario y el oponente de Dios y Su gente. En Efesios 2: 2 Satanás es llamado “el príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia”. ¡Ese es Satanás! ¡Ese es el dios de este mundo! ¡Ese es el enemigo del Dios verdadero! Él trabaja en cada corazón humano para evitar que se conviertan en verdaderos Cristianos. Esto no es sólo mi opinión. Escucha al Dr. Martyn Lloyd-Jones, el predicador Británico, considerado uno de los más grandes predicadores del siglo XX. El Dr. Lloyd-Jones dijo:

El diablo siempre está esperando para confundirnos. Quiere destruir la obra de Dios... De formas muy sutiles, insinúa su propio pensamiento (traducción de Martyn Lloyd-Jones, M.D., Spiritual Blessing, Kingsway Publications, 1999, p. 158).

En otro lugar el Dr. Lloyd-Jones dijo del Diablo, “Su gran esfuerzo es separar a hombres y mujeres de Dios”. “[Satanás] es el gran antagonista de Dios: él odia a Dios con todo su ser” (traducción de Authentic Christianity, volumen 4 , The Banner of Truth Trust, 1966, p. 42). Satanás – es quien ciega tu mente y mantiene el Evangelio escondido de tí.

III. Tercero, cómo está el Evangelio encubierto a los que están perdidos.

Dr. Lloyd-Jones dijo: “El diablo siempre está esperando para confundirnos”. El Evangelio es glorioso, maravilloso, nos da libertad y esperanza. ¡El diablo no quiere que tengas nada de eso! Nuestro texto dice que “cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo”. Satanás “siempre está esperando para confundirnos”. Voy a darte algunas de las maneras en que Satanás confunde a la gente, y los de confiar en Jesús. No necesito darte muchas maneras, porque el Diablo no utiliza muchas maneras. Él no lo necesita porque él sabe que puede mantenerte esclavizado con sólo unos cuantos trucos. Aquí hay tres de sus trucos principales, que usa para detenerte de ser salvo.

1. El diablo se insinúa en tu mente y te hace pensar, “Hay demasiado a renunciar. Está bien venir a la iglesia, pero si me convierto en un verdadero Cristiano, tendré que renunciar a muchas cosas”. Jesús respondió a esa idea Satánica con una pregunta. Jesús a menudo respondía a una pregunta haciendo otras preguntas. Si el Diablo te dice “hay demasiado a renunciar”, Jesús dice: “¿Qué recompensa dará el hombre por su alma?” “¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Marcos 8:36, 37). Si consigues todo lo que el mundo ofrece y pierdes tu alma, estarás condenado por toda la eternidad, sin felicidad, sin alegría, sin esperanza – completamente sin esperanza por toda la eternidad.

2. El Diablo se insinúa en tu mente y te hace pensar, “Yo voy a la iglesia todos los Domingos. Estoy aquí en la iglesia en cada servicio. Creo que estoy bien”. Dijo Spurgeon: “No van a escuchar a Jesús, cuando dice: ‘El que no creyere, será condenado’, cualquiera que sea su carácter moral. No; continúan…a la destrucción con un corazón ligero y alegre. Seguramente estas personas están cegadas por Satanás”.

3. El Diablo se insinúa en tu mente y te hace pensar: “Tengo que tener un cierto sentimiento. Sé que el pastor dice que no debo buscar por un sentimiento. Pero si no tengo un sentimiento no voy a tener nada que decirle al Dr. Cagan en el cuarto de consejo. El Dr. Cagan dirá: ‘Háblame de eso’. No tendré nada que decirle si no experimento algún sentimiento”. Escucha a ese viejo predicador Británico el Dr. Martyn Lloyd-Jones. Él dijo: “Con qué frecuencia al tratar con las personas que buscan salvación, uno tiene que señalar que el Nuevo Testamento nunca dice: ‘Todo aquel que siente será salvo’, sino que ‘todo aquel que…cree’…por lo que es [suficiente] que digas: ‘yo vivo por esto; tenga sentimiento o no, no importa; no somos salvos por sentir sino por creer’” en Jesús (traducción de Life in God, Crossway Books, 1995, p. 105).


Ahora, yo sé que nada de lo que he dicho te ayudará si Dios no te ayuda a darte cuenta de que no puedes liberarte de Satanás por ti mismo. Debes ver que no puedes escoger a Jesús. El Dr. Lloyd-Jones dijo: “El ‘dios de este mundo’ hace imposible que [tú] lo hagas” (traducción de Assurance, Banner of Truth, 1971, p. 310). Si eres realmente honesto contigo mismo y con Dios, tu corazón va gritar, “¡Estoy perdido! O, Jesús sálvame”. En un momento así, Jesús vendrá a ti, y Él te salvará.

Escucha que fácil fue para el leproso que leímos en el Evangelio de Marcos hace unos días. El hombre vino a Jesús, y se arrodilló. Él le dijo a Jesús: “Si quieres, puedes limpiarme.”

“Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano…y le dijo: Quiero, sé limpio...y quedó limpio” (Marcos 1:41, 42).

Oh, que alguien viniera a Jesús así esta mañana. “Si quieres, puedes limpiarme.” “Quiero; sé limpio” – y quedó limpio. ¡Ese es el Evangelio! ¡Esa es las buenas nuevas de la salvación! ¡Esa es tu única esperanza! ¡Fuera con el Diablo y sus mentiras! “Jesús, si quieres, puedes limpiarme”. “Quiero; sé limpio”. Si puedes creer las palabras de este poema pequeño de Spurgeon, serás instantáneamente salvo por Jesús.

Un gusano culpable, debil y vil,
   Sobre los brazos amorosos de Jesús caigo;
El es mi fuerza y justicia,
   Mi Jesús, y mi todo.

¡Y sigue tu camino regocijándote en Jesús! Padre Celestial, yo te ruego que alguien aquí esta mañana caiga en los brazos de Jesús y sea salvo. Amén.

Y yo sé, sí yo sé,
   Que la sangre de Jesús sí limpia al vil,
Y yo sé, sí yo sé,
   Que la sangre de Jesús sí limpia al vil,
(“Yes, I Know!” por Anna W. Waterman, 1920).

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída Antes del Sermón por el Sr. Abel Prudhomme: II Corinthians 4:3-6.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Yes, I Know!” (por Anna W. Waterman, 1920).


EL BOSQUEJO DE

CEGUERA SATÁNICA

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (II Corintios 4:3, 4).

(II Timoteo 3:5)

I.   Primero, qué está encubierto a los que están perdidos, I Corintios 15:3, 4;
John 18:38; I Pedro 3:18; Isaías 53:5, 6; Juan 3:15; Romanos 5:8-10.

II.  Segundo, por qué el Evangelio está encubierto a los perdidos,
Juan 12:31; I Juan 5:19; Efesios 2:2.

III. Tercero, cómo está el Evangelio encubierto a los que están perdidos,
Marcos 8:36, 37; Marcos 1:41, 42.