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Cuando le escribas a Dr. Hymers, siempre dile en qué país vives o él no te podrá contestar. El correo electrónico de Dr. Hymers es rlhymersjr@sbcglobal.net.




LA APOSTASÍA Y LA PALABRA DE DIOS

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Noche del Día del Señor, 14 de Diciembre, 2014

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (II Tesalonicenses 2:3).


Siempre he amado las epístolas de Pablo – especialmente la Primera y Segunda de Tesalonicenses. En I Tesalonicenses tenemos un retrato impactante de la primera resurrección – a menudo llamada “el arrebatamiento”. Yo amo la descripción que el Apóstol da de ella:

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (I Tesalonicenses 4:16-17).

Está claro que la venida de Jesús “en el aire” en el “Arrebatamiento” es diferente de Su venida a la tierra a establecer Su Reino (Zacarías 14:4; Apocalipsis 19:11-16). A los Cristianos en la Iglesia en Tesalónica se les había dicho, habían oído sermones, y leído cartas falsificadas (supuestamente de Pablo) que el día del Señor ya había comenzado y que ellos serían destruidos por el Anticristo, “el hijo de perdición” (II Tesalonicenses 2:3). Para comprender nuestro texto tienes que entender los antecedentes. Esta gente en Tesalónica estaba “preocupada” porque pensaban que el día del Señor ya había llegado. Maestros falsos les habían enseñado que “el día del Señor había llegado”.

El Apóstol escribió esta epístola para decirles que aun no podía haber llegado porque algo más tenía que venir “primero” (II Tesalonicenses 2:3). ¿Qué tenía que venir primero? Pablo dijo: “porque no vendrá sin que antes venga la apostasía…” (ibid). El Dr. W. A. Criswell señaló que “la apostasía” viene de las palabras Griegas “hē apostasía” – “El uso del articulo [la palabra hē] indica que Pablo tiene en mente una apostasía específica” (The Criswell Study Bible). John MacArthur dijo correctamente: “El punto de Pablo era…que la Apostasía precederá [vendrá antes de] el Día del Señor. Y ya que la Apostasía aun no ha tomado lugar, el Día del Señor todavía no podía haber llegado” (traducción de The MacArthur Commentary, 1 and 2 Thessalonians, Moody Publishers, 2002; nota sobre II Tesalonicenses 2:3).

Estoy convencido de que ahora nos movemos hacia “la apostasía” que Pablo dijo vendría antes del día del Señor. He estado leyendo un libro editado por el Dr. John H. Armstrong, titulado: [La Crisis Evangélica Venidera] The Coming Evangelical Crisis (Moody Press, 1996). En este libro, hombres como el Dr. Michael Horton y el Dr. Albert Mohler dijeron que hoy hay “desafíos a la autoridad de la Escritura y al Evangelio” (carril para el título). El libro muestra que muchos evangélicos están renunciando a la autoridad de la Biblia, e incluso hasta cuestionan el mensaje del Evangelio mismo. El Dr. Michael Horton ha escrito otro libro titulado: [La Cristiandad sin Cristo] Christless Christianity (Baker Books, 2008). Algunos de los títulos de los capítulos son: “La Cristiandad sin Cristo”, “El cautiverio de la Iglesia Americana”, “Hablar suave y Cristiandad sin Cristo”, “Cómo Volvemos las Buenas Nuevas en Buen Consejo”, etc. La cubierta trasera dice que los puntos de Dr. Horton muestran “fallas [en el evangelicalismo] que hacen más que distorsionar la fe Cristiana: la rechazan”.

Estos dos libros muestran cuán profundamente el evangelicalismo entra a la apostasía de nuestro tiempo. El Dr. Francis Schaeffer llama todo esto, [“El Gran Desastre Evangélico”] The Great Evangelical Disaster (Crossway Books, 1984). El Dr. Schaeffer dijo, en ese libro: “Los últimos sesenta años han dado a luz a un desastre moral, y ¿qué hemos hecho? Lamentablemente, debemos decir que el mundo evangélico ha sido parte de la catástrofe. Más que esto, la propia respuesta evangélica ha sido un desastre. ¿Dónde está la clara voz que habla a las cuestiones cruciales del día con respuestas Cristianas claramente Bíblicas?...Un gran segmento del mundo evangélico ha sido seducido por el espíritu del mundo de la era actual. Y más que esto, podemos esperar que el futuro sea un desastre más...Porque el ceder al mundo de nuestra época representa la eliminación de la última barrera contra la ruptura de nuestra cultura. Y con la eliminación definitiva de esta barrera vendrá el caos social” (ibid.,. p. 141).

En otras palabras, hasta nuestras iglesias supuestamente “conservadoras” abandonan la “batalla de la fe”, ¡como Iain H. Murray tituló una de sus biografías del Dr. Martyn Lloyd-Jones! ¡O sea, nuestras iglesias se hunden rápidamente en “la apostasía” (hē apostasia), la apostasía final predicha en II Tesalonicenses 2:3! Puede que esté equivocado, pero la apostasía de nuestro tiempo parece apocalíptica en su profundidad y magnitud. Parece ser la apostasía final de la que habla II Tesalonicenses 2:3.

Fui profundamente advertido de la apostasía de hoy cuando estudié en dos seminarios teológicos en la década de 1970. Porque yo era demasiado pobre para pagar la matrícula en un seminario más conservador, tuve que asistir al seminario liberal Sureño Bautista, cerca de San Francisco, seguido por el Seminario Presbiteriano liberal en esa misma área, haciendo un trabajo de doctorado. Sólo puedo decir que ambas escuelas estaban totalmente bajo los engaños liberales de la crítica Bíblica. En casi todas mis clases, me encontré cara a cara con los ataques a la Biblia en la manera más fue

rte posible.

Me dijeron que Jesucristo no resucitó de los muertos.

Me dijeron que la persona de Moisés no existió, y que el Éxodo de los Hebreos de Egipto era una fábula, y no tenía base histórica. Dijeron que jamás sucedió.

Me dijeron que casi todos los libros del Nuevo Testamento eran falsificaciones, que no fueron escritos por los Apóstoles, sino que falsificados por otros.

Me dijeron que el Diluvio en los días de Noé era un mito, que jamás sucedió – y que no había ningún Noé.

Me dijeron que la Segunda Venida de Jesús era un mito, que Él nunca regresaría en las nubes para establecer Su Reino.

Me dijeron que la Biblia era solamente un libro de mitos y un cuentos de hadas – de cubierta a cubierta.

Si crees que exagero, escríbeme, y envía $15, y ordena una copia por correo de mi libro [en Inglés] Inside the Southern Baptist Convention? Escríbeme al P.O. Box 15308, Los Ángeles, California 90015. Al preparar este libro, mi asociado, el Dr. C. L. Cagan, viajó personalmente a los seis seminarios Sureños Bautistas y pasó largo tiempo examinando sus bibliotecas y archivos. Mucho del material en mi libro viene del estudio de Dr. Cagan – y nunca antes ha sido revelado al público en general. El seminario Sureño Bautista era liberal en extremo en esos tiempos, en la década de 1970. Los seminarios están mucho mejor ahora, gracias al trabajo del Dr. Bill Powell, el Dr. Criswell, el Dr. Paige Patterson, el Dr. Harold Lindsell, y otros. Pero los errores que señalamos en mi libro todavía se enseñan en las universidades Sureñas Bautistas, en sus departamentos de teología. El seminario Presbiteriano era todavía peor. La única palabra que puedo usar para describir estas escuelas es “apóstatas”. Yo me gradué de estos dos seminarios, con una Maestría (M.Div.) y un Doctorado de Ministerio (D.Min.). Pero la experiencia de estudiar todas esas ideas apóstatas fue devastador. ¡Tuve que pelear con el Diablo día tras día para mantener mi fe en la Biblia como la Palabra inspirada de Dios!

Pero, ahora, creo que Dios me puso allí en esas escuelas por un motivo, porque fue en el fuego de la aflicción que aprendí a amar la Biblia más que la vida misma. Fue allí donde aprendí por experiencia lo que significaba aquel viejo himno:

Cuán firme cimiento se ha dado a la fe,
   De Dios en Su eterna palabra de amor…
La llama no puede dañarte jamás
   Pues sólo la escoria se habrá de quemar.

Al alma que anhele en Jesús descansar,
   Jamás en sus luchas la habré de dejar;
Si todo el infierno la quiere tomar,
   ¡Yo nunca, no, nunca, la habré de dejar!
(Traducción libre de “How Firm a Foundation,”
      “K” in Rippon’s “Selection of Hymns,” 1787).

¡Jesús nunca me abandonó! Él estuvo conmigo a través del fuego. El Rey Nabucodonosor miró adentro del horno de fuego para ver lo que pasó con aquellos tres jóvenes Hebreos. Y dijo:

“He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses” (Daniel 3:25).

La llama no puede dañarte jamás
   Pues sólo la escoria se habrá de quemar.

Recuerdo haber leído lo que el Pastor Richard Wurmbrand escribió en uno de sus libros. No puedo recordar cual libro, así que voy a tener que repetir lo que dijo de memoria. El Pastor Wurmbrand estaba en una prisión Comunista por predicar el Evangelio. Lo pusieron en prisión solitaria. No podía oír ningún sonido. Estaba completamente solo durante muchos meses en esa oscura prisión. Entonces dijo: “Ahora yo sabía que no era un juego. No sólo pensaba que creía. Ahora sabía que realmente creía”. Eso era lo que yo sentía en ese seminario solitario, abandonado por Dios. Ahora sabía que no era un juego. Ahora yo sabía que no sólo pensaba que creía. Ahora sabía que realmente creía en Jesús y en la Biblia.

Lo que escuché en ese seminario me ha ayudado a responder a los críticos de la Biblia en mis sermones. Una estudiante de teología de las Islas Salomón me escribió un correo electrónico la semana pasada. Él dijo: “Gracias Dr. Hymers por los dos sermones sobre ‘El Libro Inspirado por Dios’ que me enviaste. He sido bendecido por estos sermones y obtuve profundas ideas para defender la Biblia”. Los sermones están en nuestro sitio de Internet en 29 idiomas. Ellos han ayudado a pastores por todo el mundo. ¡Alabado sea el Señor!

Te prometí el Domingo pasado que te daría más pruebas científicas de que la Biblia es la Palabra de Dios. Pero se me ha acabado el tiempo esta noche, así que volveré a este tema en otro sermón.

Si todavía no eres salvo, estas “pruebas” tal vez no te ayudarán mucho. La “Apologética” se refiere a la defensa y pruebas de la Cristiandad. Las Apologéticas a menudo ayudan a los Cristianos jovenes, pero me he dado cuenta de que el uso de tales “pruebas” generalmente no ayudan a aquellos que no son convertidos. La fe que salva en Jesús “es don de Dios” (Efesios 2:8). La fe que salva es producida por el Espíritu Santo. Primero, el Espíritu Santo convence a la persona perdida de su pecado (Juan 16:8). Luego el Espíritu Santo les ilumina la realidad y la gracia de Jesús (Juan 16:13-15). Finalmente, Dios los trae a Jesús para salvación (Juan 6:44, 45).

¡Mi oración es que vengas bajo la convicción de pecado, y confíes en Jesús, siendo limpiado de todo tu pecado por Su Sangre preciosa, y vestido en Su justicia! Amén.

(FIN DEL SERMÓN)
tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com o www.rlhsermons.com.
Oprime en “Sermones en Español”.

Puedes enviar un correo electrónico a Dr. Hymers a rlhymersjr@sbcglobal.net
(Oprime Aquí) – o puedes escribirle a P.O. Box 15308, Los Ángeles, CA 90015,
Estados Unidos. O llámarle por teléfono a (818)352-0452.

Estos manuscritos de sermones no tienen derechos de autor. Los puedes usar sin la
autorización de Dr. Hymers. Sin embargo, todos los mensajes de video de Dr.
Hymers sí tienen derechos de autor y solo pueden ser usados con autorización.

La Escritura Leída por el Sr. Abel Prudhomme Antes del Sermón: II Tesalonicenses 2:1-3.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermon:
“In Times Like These” (por Ruth Caye Jones, 1902-1972).