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INCREDULIDAD – UN OBSTÁCULO
PARA EL AVIVAMIENTO

(SERMÓN NÚMERO 11 SOBRE AVIVAMIENTO)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Tarde del Día del Señor, 12 de Octubre, 2014

“Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando a Jehová, y no le hallarán; se apartó de ellos” (Oseas 5:6).


Israel vio el peligro que enfrentaba de los Asirios. Entonces buscó a Dios. Para apaciguar la ira de Dios, trajeron muchas ovejas y bueyes para sacrificar. Pero no recibieron misericordia de Dios. “Se apartó de ellos” a causa de idolatría y otros pecados. Ellos no buscaron a Dios cuando pudo haber sido encontrado. Ahora ya era demasiado tarde. Dios había apartado Su presencia de ellos.

“Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando a Jehová, y no le hallarán; se apartó de ellos” (Oseas 5:6).

Pensé en ese versículo, mientras miraba un video de Billy Graham el pasado Miércoles por la noche. Él estaba predicando en Sacramento, California alrededor de 1983. Su tema fue “El Espíritu Santo”. Mientras predicaba pensé en las palabras de nuestro texto, “Se apartó de ellos”.

Ahora, tienes que entender que amo a Billy Graham. Siempre lo he hecho, y siempre lo haré. Pero me acuerdo haber ido a escuchar su predicación en el Coliseo de Los Ángeles en Agosto de 1963. Cuando salí de mi auto en el estacionamiento, pude literalmente “sentir” el Espíritu Santo, como electricidad, en el aire. Cuando entré en el Coliseo, se me pusieron los pelos de punta. Sentí que el Espíritu Santo estaba tan intensamente presente que toda la experiencia fue electrizante. Todo mundo en el gran estadio estaba en absoluto silencio. Podrías haber oído caer un alfiler cuando el enorme coro se puso de pie para cantar “Cuán Grande es Él”. ¡El sermón del Sr. Graham fue tan poderoso que lo recuerdo casi todo hasta el día de hoy!

En las siguientes décadas asistí a seis cruzadas más de Billy Graham en diferentes ciudades. Pero cuando fui a su cruzada en Oakland, California a principios de los 70, había muy poco poder en su predicación. Después, a principios de 1980 vi al Sr. Graham por televisión con mi pastor, el Dr. Timothy Lin. Como a la mitad del sermón, el Dr. Lin dijo: “Parece que él no tiene poder”. No creo que fue porque el señor Graham tenía más edad. Parecía bastante vigoroso. Pero algo faltaba. Sentí de la misma manera mientras miraba ese video de él predicando el pasado Miércoles por la noche. Él estaba predicando sobre el Espíritu Santo. Pero algo faltaba. Me parecía que el Espíritu Santo Mismo faltaba. Me parecía que “se [había apartado] de ellos” (Oseas 5:6). Y no es sólo cuando el señor Graham predica. Tengo la sensación de que el Espíritu Santo falta en la mayoría de la predicación que oigo hoy en día de las iglesias en el mundo Occidental. ¡Me duele el corazón – porque tengo la sensación de que Dios se ha apartado de nuestras iglesias cuando predicamos! Qué triste. ¡Qué triste! ¡A veces me hace llorar cuando pienso en ello! El Dr. Lloyd-Jones dijo: “Un hombre puede predicar sin el Espíritu Santo. Puedo exponer esta palabra con inteligencia, pero no es suficiente. Necesitamos la demostración del Espíritu y de poder” (traducción de Martyn Lloyd-Jones, M.D., Revival, Crossway Books, 1987, p. 185). ¡Oh, cómo necesito ese poder yo mismo! ¡Por favor ora por mi predicación!

Como sabes, no hemos tenido un avivamiento importante en el mundo de habla Inglesa desde 1859. Eso es más de 150 años. Antes de 1859, nuestras iglesias experimentaban avivamiento enviado por Dios cada 10 años más o menos. Pero el Dr. Martyn Lloyd-Jones dijo:

Sólo ha habido un avivamiento importante desde 1859. Oh, hemos pasado por un período estéril...la gente ha perdido la fe en este Dios vivo y en la expiación y la reconciliación y se han volteado a la sabiduría, la filosofía y el aprendizaje. Hemos pasado por una de las épocas más áridas en la larga historia de la Iglesia...Estamos todavía en el desierto. No creas nada que sugiera que no estamos fuera , no lo estamos (traducción de Martyn Lloyd-Jones, M.D., Revival, ibid., pág. 129).

Y esa es la razón por la que te mostré los videos del poderoso avivamiento en China, La Cruz – Jesús en China (El Alma de China Para la Fundación de Jesús) [The Cross – Jesus in China (China Soul for Christ Foundation, oprime aquí para ordenarlo en Inglés)]. Yo quería que vieras que el avivamiento no sólo es posible hoy en día – está sucediendo ahora mismo en otras partes del mundo. Pero ya que no hay un avivamiento clásico en el mundo Occidental, no puedo mandarte a ver uno con tus propios ojos. Sólo te puedo mostrar un video hecho muy lejos, en China. Yo tenía la esperanza de que anhelaras un avivamiento al ver los videos de China. El rey Salomón dijo:

“Como el agua fría al alma sedienta, Así son las buenas nuevas de lejanas tierras” (Proverbios 25:25).

Quería que vieras lo que Dios puede hacer hoy, ahora mismo, en el avivamiento. Brian H. Edwards dijo:

No es que el avivamiento puede ser conseguido como una enfermedad, sino que los efectos crean un anhelo y sed entre los que escuchan de ello o lo ven. La mayoría de los que Dios usa en el avivamiento están conscientes de lo que Dios ha hecho en el pasado...Somos necios al no tomar ventaja de aprender todo lo que podemos acerca de avivamientos pasados para estar receptivos a las posibilidades de Dios para nosotros. Debemos poner nuestros ojos en lo que Dios puede hacer, nuestras mentes amplias y nuestra visión puesta en el poder de la obra poderosa de Dios. Dios talvez está esperando que seamos sensibles a lo que él ha hecho en el pasado (traducción de Brian H. Edwards, Revival! – A People Saturated with God, Evangelical Press, 1991 edition, pp. 91, 92).

Escuchar historias acerca de avivamientos pasados, y avivamientos que ahora suceden en otros lugares, debe ayudarnos a tener fe en que Dios puede hacer todas estas cosas aquí, en nuestra propia iglesia. La incredulidad es probablemente el mayor obstáculo para el avivamiento entre nosotros.

Jesús volvió a Su ciudad natal de Nazaret. La gente estaba “asombrada” cuando le oyeron predicar en la sinagoga de ellos. Pero algunos de ellos dijeron que solo era el hijo de un carpintero. Ellos se sintieron ofendidos por Él. Entonces la Biblia dice, “Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos” (Mateo 13:58). El Dr. John Gill dijo, “no por falta de poder, o como si la incredulidad de ellos era demasiado poderosa para Él superarla; pero él no lo hizo porque los juzgó indignos” (traducción de John Gill, D.D., An Exposition of the New Testament, volume I, The Baptist Standard Bearer, 1989 reprint, p. 159; nota sobre Mateo 13:58).

¡Conozco a un hombre que pasó por un gran avivamiento pero dijo que ni se dio cuenta porque estaba recién casado! Sé de otro hombre que pasó por un avivamiento verdaderamente increíble en Virginia, pero dijo que era sólo una “larga invitación”. ¡Me parece que estos dos hombres eran demasiado mundanos para apreciar el avivamiento cuando llegó! ¡Y eran sin duda demasiado incrédulos para orar por un avivamiento! ¡Que Dios nos ayude a tener más fe en Su poder!

El Apóstol Pablo dijo, “No apaguéis al Espíritu” (I Tesalonicenses 5:19). ¡La incredulidad y la mundanidad apagan el Espíritu! El Dr. Lloyd-Jones habló de ciertos teólogos “apagando el Espíritu” y perdiendo interés en el avivamiento (The Puritans, Banner of Truth, edición de 1996, p. 9).

Los discípulos no podían echar fuera un demonio poderoso debido a su incredulidad (Mateo 17:20). Los Judíos no podían entrar en la tierra prometida “por su incredulidad” (Hebreos 3:19). No hay duda en mi mente que el avivamiento puede ser “apagado” por el pecado de la incredulidad.

La Biblia da página tras página, mostrando las maravillas de Dios, en gran medida para aumentar nuestra fe en Él. Todo el capítulo de Hebreos 11 habla sobre las cosas logradas a través de la fe en Dios. Creo que una de las razones principales por las que no tenemos avivamiento es la incredulidad de que Dios puede enviarlo ahora, en nuestro tiempo. Es por eso que necesitamos escuchar relatos de avivamientos en el pasado, y en otras partes del mundo hoy en día. Entonces podemos decir con el padre del muchacho endemoniado, “Creo; ayuda mi incredulidad” (Marcos 9:24). Cuando Dios está a punto de enviar avivamiento, Él aumentará tu fe, al orar por un derramamiento del Espíritu Santo. Cuando oigas de avivamientos, presta mucha atención. Luego ora para que Dios envíe un avivamiento a nuestra iglesia. Y yo creo que es perfectamente adecuado que ores, “Creo; ayuda mi incredulidad”.

Otra cosa que necesitas saber es el hecho de que la mayoría de los avivamientos ocurren en una iglesia local, como la nuestra, u otras pequeñas reuniones. La mayoría de libros acerca del avivamiento se enfocan en grandes eventos espectaculares – distritos enteros en llamas por Dios, el avivamiento cambiando el curso de la historia, etc. Creo que los autores de esos libros tenían buenas intenciones, pero no creo que se den cuenta del daño que puede venir al no decirnos más cómo empezaron estos avivamientos. Al leer acerca de esos eventos espectaculares, puede que termines en incredulidad. Puede que le dé a Satanás la oportunidad de decir: “¡Algo tan grande nunca va a suceder aquí!” Por eso quisiera que algunos de esos autores se hubieran centrado más en lo que sucede en una iglesia local cuando empieza a experimentar un derramamiento del Espíritu. El Dr. Lloyd-Jones se dio cuenta de esto cuando dijo:

Ya no nos preparamos para la reunión de la iglesia el Domingo...A medida que nuestra tendencia a pensar en grandes reuniones y movimientos ha aumentado, en vez de la iglesia local, así la frecuencia de los avivamientos ha disminuido (traducción de Revival, ibid., p. 61).

Me pregunto si eso no sucedió cuando te mostré esos videos de avivamiento en China. Mostraron que el avivamiento allí es enorme – de hecho en todo el país. Me pregunto si Satanás te dijo, “Algo tan grande nunca va a pasar aquí”. De hecho, ¡eso es probablemente cierto! Es probable que no tengamos un avivamiento nacional en Los Estados Unidos. Yo no digo que nunca debes orar por un avivamiento nacional, ¡pero por favor enfócate en esta iglesia local! El profeta Zacarías dijo, “Los que menospreciaron el día de las pequeñeces” (Zacarías 4:10). El Dr. McGee dijo: “Nosotros menospreciamos el día de las pequeñeces. Nosotros los Estadounidenses estamos impresionados con lo grande y lo que brilla...medimos el éxito por el tamaño del edificio y las multitudes que entran en él” (traducción de J. Vernon McGee, Th.D., Thru the Bible, tomo III, Thomas Nelson Publishers, 1983, pág. 924; nota sobre Zacarías 4:10).

¿Cuándo vamos a aprender que Dios usualmente no funciona de esa manera? Él salvó a toda la raza humana con solo 8 personas en los días de Noé. No hay “grandes” reuniones – sólo individuos – en el capítulo once de Hebreos. Dios le dijo a Gedeón que enviara a casa la multitud porque Él solo necesitaba 300 hombres para vencer a los Medianitas. Los principales avivamientos de la historia comenzaron con un puñado de personas.

Por otro lado, grandes reuniones de “avivamiento” no han producido avivamientos verdaderos en nuestro tiempo. Yo leí donde Billy Graham admitió que el avivamiento no salió de sus cruzadas evangelísticas. Mira Explo '72 – La Cruzada Estudiantil para Jesús reunió a 200,000 jóvenes en Dallas, Texas para escuchar a Billy Graham predicar durante seis noches. ¿Qué salió de allí? No mucho. Un año después el Sr. Graham predicó a más de un millón de personas en Seúl, Corea, en Junio de 1973. Esa fue la multitud más grande que haya oído a un predicador en persona en la historia del mundo en ese tiempo. ¿Qué salió de allí? No mucho. Estoy seguro de que algunas personas fueron salvas en Dallas y Seúl – pero ningún avivamiento salió de esas gigantes reuniones.

Sin embargo, casi cada avivamiento importante comienza con pocas personas. En Northampton, Massachusetts, en la iglesia de Jonathan Edwards, solo unos pocos cientos de personas estaban presentes cuando el Primer Gran Despertamiento comenzó allí, el cual cambió todo el mundo de habla Inglesa. En la víspera del Año Nuevo de 1738 siete graduados de Oxford y cerca de otros sesenta se reunieron para orar en un cuarto en Londres. La expansión mundial del Primer Gran Despertamiento salió de allí. En 1806 cinco estudiantes universitarios oraron bajo un montón de paja, y el movimiento misionero mundial de Los Estados Unidos comenzó, uno de los más grandes avivamientos de todos los tiempos. En 1727 cerca de 400 personas se reunieron para orar en la finca del Conde Nicholas von Zinzendorf en lo que hoy es la República Checa. Un avivamiento comenzó que envió miles de misioneros a los confines de la tierra. También, en esta reunión de oración de Moravia, John y Charles Wesley fueron salvos. ¡Así el gran avivamiento Metodista, y el Ejército de Salvación, salieron de esta reunión de oración de sólo 400 personas en Checoslovaquia! El 23 de Septiembre de 1857 seis hombres oraron durante una hora junto a la Iglesia Holandesa del Norte, en la Calle Fulton en la ciudad de Nueva York. Acordaron orar juntos durante una hora todos los Miércoles. El Tercer Gran Despertamiento había comenzado, y cientos de miles serían convertidos en todo el mundo. El Avivamiento de la Calle Fulton en Nueva York también ayudó a inspirar el ministerio de C. H. Spurgeon en Londres, Inglaterra, ¡a cinco mil kilómetros de distancia!

He estado leyendo acerca de avivamientos por muchos años. No puedo recordar ni uno que haya empezado en una reunión evangelística grande después del Primer Gran Despertamiento. ¡Ni uno! ¡Recuerda que sólo había 120 personas orando en el aposento alto cuando el Espíritu de Dios fue derramado en el Día de Pentecostés! ¡El Cristianismo se extendió de esa pequeña reunión hasta los últimos confines de la tierra!

Predicamos el Evangelio aquí todos los Domingos. Les decimos a las personas perdidas que Jesús murió en la Cruz para pagar por sus pecados. Les decimos que Jesús resucitó de entre los muertos para darles vida eterna. Pero el Espíritu Santo debe hacer esos hechos reales para ellos. Él debe convencerlos del pecado. Debe atraerlos a Jesús para que sus pecados sean limpiados con Su Sangre. ¡Espero que ores para que Dios derrame Su Espíritu en nuestra iglesia en un avivamiento verdadero! Espero que ores por avivamiento cada vez que ores. Ora por un derramamiento del Espíritu Santo para que haga esta obra en los corazones de los pecadores. Oh Dios, oramos por el derramamiento de Su Espíritu para que convenza a los pecadores del pecado, y los atraiga a Su Hijo. Oramos en Su nombre. Amén.

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por Sr. Abel Prudhomme Antes del Sermón: Mateo 13:53-58.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamín Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Breathe on Me” (por Edwin Hatch, 1835-1889;
alterada por B. B. McKinney, 1886-1952).