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LA TERCERA MANERA – CONVERSIÓN DE CRISIS

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Tarde del Día del Señor, Marzo 2, 2014

“Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti” (Lucas15:17-18).


En el evangelicalismo y fundamentalismo, hay dos maneras en que las personas supuestamente son convertidas. La primera forma usualmente es llamada “Creencia Fácil”. Este es el punto de vista de la mayoría de los Evangélicos y Fundamentalistas en Los Estados Unidos. Los que enseñan “Creencia Fácil” por lo general utilizan un tratado o una Biblia para mostrar a la persona perdida el “Plan de Salvación”. Cuando terminan con eso, ellos suelen hacer que la persona perdida haga lo que ellos llaman “la oración del pecador”. Entonces la persona perdida se considera “salva”, aún cuando siguen viviendo en profundo pecado. Se les considera “salvos” porque dijeron las palabras de la “oración del pecador”, pidiéndole a Jesús que entre en sus vidas. El error principal de la “Creencia Fácil” es que ni el pecado ni Jesús son lo central. A la persona perdida no se le hace pensar mucho en su pecado. Y Jesús sólo aparece brevemente en la presentación rápida del Evangelio – y a veces ni allí. El ministerio de Joel Osteen ilustra esto. En un típico sermón reciente de televisión, el Reverendo Osteen habló acerca de cómo ser feliz. Citó algunos versículos de la Biblia, pero él no dio el Evangelio para nada. Al final de su sermón, el Rev. Osteen dio una “oración de pecador”. Yo la escribí palabra por palabra:

Nunca cerramos nuestra transmisión sin darte la oportunidad de hacer de Jesús el Señor de tu vida. ¿Quieres orar conmigo? Simplemente di: “Señor Jesús, me arrepiento de mis pecados. Entra en mi corazón. Te hago mi Señor y Salvador”. Amigos, si hicieron esta sencilla oración, creemos que han nacido de nuevo.

¡Sin Cruz! ¡Sin sangre! ¡Sin resurrección! ¡Sin evangelio! El sólo dio una charla sin Jesús de auto ayuda seguida por una confusa “oración del pecador”,en la cual tampoco mencionó el Evangelio de Jesús (I Corintios 15:1-4). Él puede creer que ellos “fueron salvos”, por decir las palabras de esta oración – pero yo no. Nadie fue salvo después de escuchar un sermón sobre cómo ser feliz – sin mencionar el Evangelio – y diciendo una oración, ¡sin mencionar el Evangelio! Repito, ¡Nadie fue salvo! ¿Cómo podrían?

El problema con la “Creencia Fácil” es que el pecado, Jesús y el Evangelio no son centrales. ¡Sólo están añadidas a lo mucho, y en ocasiones quedan fuera por completo, como en el caso del Reverendo Osteen!

La segunda forma por la cual la gente supuestamente es salva se llama “Salvación por Señorío”. Los que creen la doctrina de “Señorío” de conversión a menudo tienen más luz que los de la “Creencia Fácil” como Joel Osteen. ¡Hombres como John MacArthur y Paul Washer ven que la “Creencia Fácil” difícilmente produce verdaderos Cristianos, y en esto tienen razón! Pero los de “Salvación por Señorío” cometen otro error. Los predicadores del “Señorío” intentan corregir la iniquidad y el pecado de la “Creencia Fácil” presionando repetida y fuertemente el “arrepentimiento” y la doctrina. Paul Washer dijo que para recibir la salvación, “No sólo debemos de arrepentimos de nuestros pecados, sino también debemos creer o confiar en lo que Dios ha hecho por nosotros a través de Su Hijo, Jesucristo” (traducción de Paul Washer, The Gospel Call and True Conversion, Reformation Heritage Books, 2013, p. 27). Esto está claramente equivocado. El objeto de la fe no es Jesucristo Mismo. El objeto de la fe, de acuerdo a Washer, es “lo que Dios ha hecho”. Él dijo: “También debemos creer o confiar en lo que Dios ha hecho... a través de su Hijo”. Ese es el error de Sademanianismo. En el Sandemanianismo uno confía en lo que dijo Jesús, o en lo que Dios ha hecho en Jesús en lugar de confiar en Jesús Mismo. El Sandemanianismo nos dice que debemos confiar en lo que la Biblia dice, o lo que Él ha hecho. No está equivocado creer esas cosas, ¡pero nuestra confianza debe estar en Jesús Mismo! (También véase el capítulo del Dr. Martin Lloyd-Jones [en Inglés] “Sademanianism” en The Puritans: Their Origins and Successors, The Banner of Truth Trust, 2002 edition, pp. 170-190). Oprime aquí para leer el artículo de Wikipedia sobre Sandemanianismo [en Inglés]. Oprime aquí para leer mi sermon sobre Sandemanianismo.

Permíteme decirlo de otra manera. Los Fariseos no dependen de ninguna forma de “Creencia Fácil”. Los Fariseos vivían una vida limpia. Los Fariseos creían en la Biblia. ¿Qué les faltaba en sus vidas? Sólo una cosa – “¡Jesucristo Mismo!” Creer o confiar en “lo que Dios ha hecho por nosotros por medio de Jesucristo” no es lo mismo (para nada) como confiar en “¡Jesucristo Mismo!

Ahora, normalmente, uno podría pensar que un predicador Reformado como yo, estaría en el mismo lado que el Dr. MacArthur o el Sr. Washer, quienes son Reformados. Pero he llegado a mantener las “doctrinas de gracia” Reformadas de una manera diferente a la que ellos lo han hecho. A menudo digo: “Yo vine a las doctrinas de la gracia por la puerta de atrás – del avivamiento”. Hay muchos libros de avivamiento disponibles, pero la mayoría de autores nunca han visto uno y sus puntos de vista tienen poco valor. Si estás leyendo uno de esos libros y el autor cita II Crónicas 7:14, como una “llave” para el avivamiento, más vale que deseches ese libros. Si cita ese verso muestra que sabe muy poco sobre avivamiento – porque ese verso no tiene nada que ver con el avivamiento verdadero del nuevo testamento. Los únicos libros que yo recomiendo son Avivamiento [Revival] (Martyn Lloyd-Jones, M.D., Crossway, 1987) y, (aunque algunas declaraciones reflejan los falsos puntos de vista de Finney), una buena introducción al tema es, Avivamiento: Un Pueblo Saturado Con Dios [Revival: A People Saturated With God] (Brian H. Edwards, Evangelical Press, 1981). Este debe leerse antes de leer el del Dr. Lloyd-Jones que es mucho más detallado y completo.

Muy pocos de los predicadores en el Occidente hoy han visto un avivamiento en persona. ¡Yo no estoy hablando de una reunión evangelística! No estoy hablando de confusiones carismáticas. Estoy hablando de algo que estaba sucediendo como sucedió en Pentecostés, en el “Primer Gran Despertamiento”, el “Avivamiento de Gales de 1904”, o el avivamiento en China en este mismo momento, etc. Muy pocos predicadores Estadounidenses han visto nunca nada parecido. De hecho, muy pocos predicadores vivos en todo el mundo Occidental han visto un avivamiento enviado por Dios. Pero, por la providencia de Dios, estuve presente en no uno, sino en tres avivamientos verdaderos. Yo no voy a “ir en círculos” para decirte de esas reuniones milagrosas. Basta decir, que fue a través de la impresión que esas reuniones hicieron en mí que comencé a leer varios libros sobre avivamiento publicados por el Banner of Truth Trust, y sobre todo varios libros del Dr. Martyn Lloyd-Jones y Ian H. Murray. Fue a través de estas experiencias, y esa lectura, que llegué a creer las doctrinas Reformadas de la gracia. Así que entré en la clásica posición Reformada “por la puerta de atrás” del avivamiento. Y es por eso que rechazo tanto la “Creencia Fácil” y la “Salvación por Señorío” – porque ninguna de ellas tiene nada que ver con el avivamiento verdadero, o en conversiones verdaderas individuales. Ahora te daré varios puntos sobre lo que yo llamo la “tercera manera” o “conversión de crisis”. Esta es la antigua manera de conversión – algunas veces llamada evangelismo de la “manera antigua”. Pero yo la estoy llamando con un nombre nuevo – “Conversión de crisis – la tercera manera”.

I. Primero, en la tercera manera de “conversión de crisis” tiene que haber un estilo diferente de predicar.

No estoy basando mis ideas sobre la conversión solo en los tres avivamientos que he visto. Pero esos avivamientos causaron que tuviera mucho interés en el tema de la conversión. Me puso en un estudio de la conversión que ha durado más de cuarenta años. Honestamente puedo decir que dicho tema de la conversión Bíblica se ha vuelto el pensamiento central en mi vida. Es el tema en que pienso muchas noches al acostarme. Es el pensamiento que tengo a menudo al nomás despertarme. Es el tema central de la mayoría de mis sermones – y aparece al final de todos mis sermones, sin falta. He vivido y respirado el tema de la conversión por más de cuarenta años. Es más de la mitad de mi vida, que en unas semanas será 73 años.

Puede que sea útil que escucharas un poco más acerca de cómo llegué a creer lo que creo acerca de la conversión Bíblica, la cual llamo “La Tercera Manera – Conversión de Crisis”. Todo empezó cuando yo tenía unos 14 años. Todavía no era convertido, pero empecé a escuchar a Billy Graham en las tardes de Domingo en su programa de radio: “La Hora de la Decisión”. Yo estaba fascinado por el sonido de su voz cuando predicaba sus sermones. Eso fue hace casi sesenta años. A principios de la década de 1950 las entregas de sermones del Sr. Graham eran abrumadoramente dinámicas. Puedes ver algunos videos en blanco y negro de él predicando antes de 1960 en YouTube para verificar eso. Moishe Rosen era el fundador de Jews for Jesus [Judíos para Jesús]. En mi última conversación con él, poco antes de morir, Moishe dijo que la predicación del Sr. Graham era “electrizante” en esos primeros días. Esa es una buena descripción – electrizante, emocionante, sorprendente. Nunca he cambiado mi opinión de que esta es la forma general de que los sermones deben ser entregados. Tristemente, la predicación del Sr. Graham se hizo cada vez más débil después de que comenzó a cooperar con los liberales en la Cruzada de Nueva York en 1957. La entrega de sus sermones se hizo menos poderosa cada década después de que empezó a tener compañerismo con clérigos liberales no convertidos. Pero su entrega al principio era el tipo que suele acompañar las conversiones verdaderas. Aunque su entrega fue muy diferente a la del Sr. Graham, el Dr. Martyn Lloyd-Jones, en su propia manera, era igualmente electrizante, emocionante, sorprendente. En su gran libro sobre la predicación, que trato de leer una vez al año, dijo el doctor Lloyd-Jones:

¿Qué es predicar ¡La lógica en llamas! ¡La razón elocuente!…es la teología en llamas. Y una teología que no tiene fuego, yo sostengo que es una teología defectiva…Predicar es teología saliendo de un hombre que está en llamas…¡un hombre que puede hablar sobre cosas [sin pasión] desapasionadamente no tiene ningún derecho de pararse en un púlpito! Y no debe permitírsele estar en uno jamás (traducción de D. Martyn Lloyd-Jones, M.D., Preaching and Preachers, Zondervan Publishing House, 1971, p. 97).

Esas son las primeras notas que yo daría sobre la conversión. La predicación seria y formal tiene un fuerte efecto en los perdidos. ¡A hombres y mujeres perdidos no se les puede enseñar para entrar en la salvación! ¡Ninguna cantidad de solo enseñarles los puede salvar! ¡No! ¡No! ¡No! Tenemos demasiado enseñar. ¡Solamente la predicación apasionada puede ser usada para mover a la mayoría de gente perdida a conversiones verdaderas! ¡Enseñarles los puede volver Fariseos, pero solamente la predicación fuerte los puede convertir! Esa es una de las mayores razones por las que hay tan pocas conversiones verdaderas hoy. Ese es el primer punto.

II. Segundo, en la “tercera manera” la ley de Dios tiene que ser predicada para mostrarle a los perdidos su necesidad de Jesús.

En una conferencia o lección Bíblica, el propósito es darle información a la gente. No hay problema cuando la gente toma notas en una conferencia o lección Bíblica. Pero tomar notas daña la predicación verdadera. ¿Por qué digo eso? Porque el propósito de la predicación verdadera no es el mero dar información.

El Dr. Lloyd-Jones mostró la diferencia entre una lección o exposición de verso por verso y la predicación verdadera. Las conferencias y exposiciones de verso por verso están diseñadas para dar información, así que tomar notas se permite. Pero la predicación verdadera tiene un objetivo diferente. Como dijo el Dr. Lloyd-Jones: “porque la predicación está diseñada para hacerle algo a la gente” (ibid., p. 85). Las personas son movidas a “hacer algo” por la predicación verdadera. Ellos simplemente reciben información en una conferencia o una exposición de la Biblia versículo por versículo.

Ahora, en “la tercera manera” o “conversión de crisis” – el objetivo es mover a alguien que confíe en Jesús, y sea convertido. Por lo tanto, la predicación debe ser “diseñada para hacer” eso.

De ahora en adelante voy a hablar directamente a ustedes que están perdidos. No vas a experimentar una conversión de crisis a menos que se te haga sentir que eres un miserable pecador perdido, un cavernícola, un miserable, un desechado, un villano, un criminal a los ojos de Dios. La palabra “cavernícola” es una buena descripción de ti. Se refiere a un hombre mítico prehistórico de las cuevas, un degenerado primitivo, un miserable bajo, una bestia. Eso es lo que dijo el Salmista,

“Era como una bestia delante de ti” (Salmo 73:22).

Mi propósito es hacer que piense de ti mismo en los términos más bajos posibles. Separados de ninguna experiencia real de Dios – tú eres desechado. Cortado de la verdadera justicia, eres un villano, un criminal. Tú no rechazas a Jesús por la falta de conocimiento de la Biblia. ¡Oh, no! ¡Tú no vienes a Jesús porque eres rebelde, infeliz, un cavernícola, una bestia a los ojos de Dios! Eres como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Cuando estás alrededor de los Cristianos, actúas como el Dr. Jekyll. Llevas una Biblia. Cantas los himnos, inclinas tu cabeza en la oración. ¡Pero cuando estás solo, te conviertes en Mr. Hyde – un cavernícola que da vergüenza, pecaminoso! Ahora, se honesto contigo mismo. ¿Esa ilustración del libro de Robert Louis Stevenson, Dr. Jekyll y Mr. Hyde no te describe de alguna manera? ¿No?

Dios conoce tu corazón. Él ve en lo más profundo de tu mente. ¡Él sabe lo que realmente eres! Un miserable, un villano incrédulo, un criminal hipócrita. ¡No es de extrañar que Jesús signifique tan poco para ti! ¡No extraña que rehúses venir a Él! Cuando estás solo – con tus pensamientos – ¿no es verdad? ¿No eres vergonzosamente malvado? No se puedes decir con el Salmista:

“…y en mi corazón sentía punzadas. Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti” (Salmo 73:21-22).

Tú dices: “¿Dr. Hymers, por qué me describes con términos tan horribles?” Te estoy mostrando cómo eres según la ley de Dios. ¡Eso eres bajo – la ley! “Porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado” (Romanos 3:20). ¡En la “tercera manera” se te tiene que hacer sentir que eres un pecador sin esperanza a los ojos de un Dios Santo, cuya ira cuelga sobre ti noche y día.

III. Tercero, se te tiene que hacer sentir tu inutilidad, en la tercera manera de la “conversión de crisis”, que tú no puedes cambiarte a ti mismo, porque eres pecador sin esperanza.

La gente moderna piensa que “arrepentirse” significa cambiarse a sí mismo. Pero eso no es lo que significa en la Biblia. El significado Bíblico de “arrepentirse” es “pensar de nuevo” – una nueva forma de pensar. Esto no quiere decir “cambiarte a ti mismo” aunque ese será el resultado de una nueva manera de pensar cuando eres convertido (ver Martyn Lloyd-Jones, Romanos 2:01-3:20, The Banner of Truth Trust, 1989, p. 60). Si yo te dijera repetidamente que te “arrepintieras”, tú tratarías de cambiarte a ti mismo. ¡Eso sólo te haría aún peor! ¡No te puedes cambiar a ti mismo! ¡No puedes cambiar tu naturaleza malvada! ¿Por qué? ¡Porque estás perdido! ¡Perdido! ¡Perdido! ¡Perdido! Aunque él no lo recibió de un sermón, el Hijo Pródigo se sintió de esa manera. Y los sermones de “la Tercera manera” están diseñados para moler a los pecadores como tú como polvo – hasta que realmente puedas decirte a ti mismo lo que el Pródigo dijo:

“Y volviendo en sí, dijo… yo aquí perezco… Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti” (Lucas 15:17-18).

“Volviendo en sí” – ¡Ese es el arrepentimiento verdadero, una nueva manera de pensar!

El propósito de la predicación en “Salvación por Señorío” es conseguir que la gente cambie. ¡Pero el propósito de la predicación en la “conversión de crisis” (la tercera manera) es conseguir que sientas que no puedes cambiar! Eso es exactamente lo opuesto de “Salvación por Señorío”. ¡Ahí es donde la crisis viene! Tienes que cambiar, o irás al Infierno. ¡Pero no puedes cambiar, no importa cuánto trates! De hecho, mientras más tratas de cambiar, más imposible se vuelve. ¡No, es más imposible! Esta es la “conversión de crisis”. Se experimentó en los tres Grandes Despertamientos en los Estados Unidos y el mundo Occidental, y en todos los avivamientos clásicos del pasado.

¡“Y volviendo en sí”! “Y volviendo en sí”. El Prodigo tuvo que pasar por disturbio interior, el Infierno en la tierra igual que Bunyan, antes de “volver en sí”, antes de que su forma de pensar fuera cambiado en arrepentimiento verdadero. Esta es la “tercera manera”. Esta es la “conversión de crisis”. “¡No soy nada más que un rebelde, cavernícola perdido!” “¡No soy nada más que un hipócrita y un pecador rebelde!” “No hay esperanza para mí”. “¡Estoy en una crisis!” ¡Tengo que cambiar – pero no puedo! ¡No puedo! ¡No puedo! ¡No puedo! ¡He tratado! ¡He tratado! ¡Entre más que trato, más imposible es! ¡No puedo arrepentirme! ¡No puedo cambiar! ¡No puedo cambiar! ¡No puedo cambiar mi corazón! ¡Estoy perdido! ¡Estoy perdido! ¡Estoy perdido! ¿No es exactamente lo que le sucedió a Lutero, Bunyan, John Wesley, Whitefield, Spurgeon, y el Dr. John Sung?

Muy bien. ¡Me alegra que finalmente te sientas como ellos! Ahora tal vez descansarás en Jesús. Tal vez ahora sentirás Su amor, que lo llevó a la Cruz para salvarte – ¡porque tú no podías salvarte a ti mismo! ¡Entonces sentirás gratitud hacia Jesús, por morir en la Cruz como tu sustituto, y derramar Su Sangre para limpiarte de todo pecado! ¡Entonces estarás agradecido a Él, y puedes confiar en Él! Entonces podrás cantar con Charles Wesley:

Oh, Jesús quien me ama a mí, a tu seno volaré
En el agitado mar, en lo peor del huracán;
Escondedme o Señor, de la tempestad voraz;
En tu puerto, Salvador, mi alma al fin recibirás.

Plena gracia derramad, para cubrir mi pecar;
Haz fluir tu sanidad pues tú me puedes limpiar.
Tú, de vida el manantial, gratis de Ti a tomar;
Ven a mi alma a brotar vida nueva eternal.
(Traducción de “Jesus, Lover of My Soul” por Charles Wesley, 1707-1788).

Si deseas hablar con nosotros sobre ser salvo del pecado por Jesús, por favor deja tu asiento ahora y camina hacia la parte de atrás del auditorio. Dr. Cagan te llevará a otra sala donde podremos orar y hablar. Dr. Chan, por favor ore para que alguien confíe en Jesús esta noche. Amén.

(FIN DEL SERMÓN)
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rlhymersjr@sbcglobal.net – o puedes escribirle a P.O. Box 15308, Los Ángeles, CA
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Estos manuscritos de sermones no tienen derechos de autor. Usted puede usarlos
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La Escritura Leída Antes del Sermón por el Sr. Abel Prudhomme: Lucas 15:11-20
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Jesus, Lover of My Soul” (por Charles Wesley, 1707-1788).


EL BOSQUEJO DE

LA TERCERA MANERA – CONVERSIÓN DE CRISIS

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti” (Lucas15:17-18).

I.   Primero, en la tercera manera de “conversión de crisis” tiene que haber un estilo diferente de predicar.

II. Segundo, en la “tercera manera” la ley de Dios tiene que ser predicada para mostrarte tu necesidad de Jesús, Salmo 73:21-22; Romanos 3:20.

III. Tercero, se te tiene que hacer sentir tu inutilidad, en la tercera manera de “conversión de crisis”, que no puedes cambiarte a ti mismo, porque eres un pecador sin esperanza, Lucas 15:17-18.