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MÁS ACERCA DE BUSCAR Y HALLAR

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Noche del Día del Señor, 11 de Agosto de 2013

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).


Se ha dicho que los Arminianos a menudo oran como los Calvinistas. Por supuesto que estoy hablando de los Calvinistas de antaño. Quiere decir que los Arminianos, quienes le atribuyen la salvación al hombre, no obstante oran para que Dios la haga. Oímos a Arminianos orar: “O Dios, por favor salva a mi hermano!” ¡Entonces, Cristianos que son Arminianos oran como si fuesen Calvinistas! Esto que parece adivinanza se explica fácilmente a aquellos de mente espiritual. La Biblia dice:

Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:12, 13).

El hombre se ocupa de su propia salvación, pero solo lo hace conforme Dios lo produce en él – y lo mueve a hacerlo. Mantén esos dos versículos en mente. Entonces verás que no hay conflicto en la Biblia. Nuestro texto dice:

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Pero la Biblia también dice:

“No hay quien busque a Dios” (Romanos 3:11).

¿Cuál es verdad? La lógica del hombre dice que ambos no pueden ser verdad. Pero bajo la luz de aquellos versículos en Filipenses vemos que realmente ambos son verdad. En realidad no hay paradoja aquí. En realidad no hay conflicto. Y esto es comprobado vez tras vez cuando hacemos evangelismo y aconsejamos a personas en el cuarto de consejo. Ninguna persona perdida busca a Dios por sí sola. En cincuenta y cinco años en el ministerio, jamás he conocido a nadie afuera de la iglesia que buscara a Dios. ¡Ni uno! ¡Pero cuando Dios comienza a traer a gente, buscan a Jesús de todo corazón y sí lo hallan a Él! He aquí tres pensamientos acerca de buscar y hallar a Jesús, que son pertinentes a nuestro texto:

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

I. Primero, aquellos que Dios está trayendo son los que buscarán a Jesús y lo hallarán.

“...porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13).

En la apostasía de hoy es común que la gente diga que cualquier persona puede ser salva en cualquier momento. Todo lo que la persona perdida tiene que hacer es decir las palabras de una “oración de pecador” y son salvos. Todo lo que tienen que hacer es “venir al frente” o decir esa oración, o los dos. Así la salvación es un evento puramente humano. Dios no se necesita para nada. Esto en realidad es una repetición de la herejía antigua del Pelagianismo. Para esos herejes Pelagianos, el hombre se salva a mismo por una respuesta física al Evangelio. No se necesita de mucha visión espiritual para ver que esto es completamente falso. ¡Que Dios abra tus ojos a esta falsa enseñanza del "decisionismo" moderno!

El Joven Rico se apartó de Jesús y se fue de regreso a su vida egoísta de pecado. Jesús le dijo a Sus Discípulos cuan “difícil” es para tal gente “entrar en el reino de Dios”. Los Discípulos dijeron: “¿Quién, pues, podrá ser salvo?” Jesús dijo: “Para los hombres es imposible” (Marcos 10:24, 26, 27). Yo los reduje para sacar las palabras claves.


(1) Es “difícil” “entrar en el reino de Dios.”


(2) “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”


(3) “Para los hombres es imposible” (Marcos 10:24-27).


Entonces Jesús dijo: “mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios”. Mantén eso en tu mente. Luego piensa en Romanos 3:11: “No hay quien busque a Dios”. Luego piensa en nuestro texto:

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Estoy tratando de lograr que te muevas de la herejía Pelagiana del “decisionismo” que ha llenado a nuestras iglesias de gente perdida por decenas de miles. Mirando los versículos en Marcos 10, y Romanos 3:11, y Jeremías 29:13, llegamos a esta gran verdad – la gente perdida no puede [buscar] y no buscará a Jesús salvadoramente a menos que Dios los despierte y los traiga al Salvador.


(1) “¿Quién, pues, podrá ser salvo?” (Marcos 10:26).


(2) “Para los hombres es imposible” (Marcos 10:27).


(3) “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer,
                 por su buena voluntad” (Filipenses 2:13).


Alguien puede decir: “Eso es híper calvinismo”. Pero están equivocados. No es realmente Calvinismo de por sí; y ciertamente no es “híper Calvinismo”. La gente arroja ese término al azar sin saber lo que significa en la historia de la teología. El “Hiper Calvinismo” se refiere solamente a aquellos que piensan que no tienen que salir a traer a los perdidos, porque Dios los traerá “sin tu ayuda o la mía” – como un híper Calvinista verdadero le dijo a William Carey (quien él mismo era Calvinista de cinco puntos, pero no híper Calvinista). Pero tú no tienes que ser Calvinista de ninguna clase para ver hacia a donde voy. El Dr. A. W. Tozer no era ningún Calvinista. Pero era un estudiante Bíblico serio, así que él dijo:

      ¿Te das cuenta de que tu fe es un don de Dios? Tú debes de mirar a tu fe como un milagro. Es la habilidad que Dios le da a los hombres y mujeres perdidos para confiar y obedecer a nuestro Salvador y Señor…(traducción de A. W. Tozer, D.D., Jesus, the Author of Our Faith, Christian Publications, 1988, p. 3).

Solamente aquellos a quienes se les ha dado este milagro y este don hallarán a Jesús y serán salvos. Todos los demás serán dejados a sí mismos, y no hallarán a Jesús. Cuando Él dice: “Me buscaréis y me hallaréis”, Él le está hablando solamente a aquellos a quienes Él les da la fe que salva. Él no le está hablando a nadie más cuando Él dice:

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Esa promesa es solamente para aquellos a quienes se les ha dado el don de la fe. Ellos, y solo ellos, son a quienes se les ha dado esta promesa. Todos los demás andarán tropezando por un tiempo y, tarde o temprano, dejarán la iglesia – o en el mejor de los casos, solamente asistirán ocasionalmente, como miembros “nominales”, no salvos.

Aquellos en quienes Dios está trabajando son los que buscarán y hallarán a Jesús. Y ellos son los únicos que verdaderamente [lo] buscarán y verdaderamente lo hallarán a Él.

“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere…” (Juan 6:44).

Cuando alguien viene a Jesús, siempre es por la gracia de Dios solamente.

¡Sublime gracia que salvó,
   A un vil ser como yo!
Fui ciego mas hoy miro yo,
   Perdido y Él me halló.
(Traducción de “Amazing Grace” por John Newton, 1725-1807).

II. Segundo, aquellos que Dios no está trayendo no hallarán a Jesús.

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Esa promesa dice: “Me buscaréis y me hallaréis”. ¿A quién se refiere? Como dije esta mañana, “Me…buscaréis” se refiere solamente a aquellos que “lo buscan a [Él] de todo [su] corazón”. ¿Quiénes, pues, son aquellos que no tienen parte en esta promesa? Ellos son aquellos que no lo “buscan de todo [su] corazón”.

Aquellos que piensan que pueden continuar en algún pecado que aman no hallarán a Jesús. Jesús dijo:

“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas” (Juan 3:19).

Los que aman más “las tinieblas que la luz” no vendrán a Jesús. Spurgeon dijo, “Presumir de la misericordia de Dios es la razón por la que muchos se envuelven en las prendas de seguridad carnal, y alejan de sí el día malo. Que Dios te libre de este mal tan grande!” (traducción de C. H. Spurgeon, “A Second Word to Seekers,” MTP, número 1313, p. 514).

Entonces, también, aquellos que se rinden en desesperación no hallarán a Jesús. Spurgeon dijo: “Ven, pobre alma, el Señor te recibirá, quienquiera que seas. Si con todo tu corazón tú das consentimiento de una vez a confiar en el Señor Jesús, él te recibirá. Sí, él te mostrará cómo confiar, él te dará fe ... [tú] hallarás la misericordia que nuestro texto declara... si buscas [a Jesús] de todo tu corazón” (ibid., p. 515).

Entonces, también, los que miran el mal ejemplo de los falsos Cristianos no hallarán a Jesús. Spurgeon dijo: “Me temo que algunas personas han sido detenidas de buscar de todo su corazón por la conducta de los Cristianos profesantes. Déjame urgirte a nunca tomar el [ejemplo] de los que profesan ser sus seguidores, porque algunos son un [ejemplo] sin valor. Que sean tan malos como quieran, ¿qué a ti? Tú tienes tu propia alma [en que pensar], y tienes que buscar a Jesús con más fervor...Su corazón está tibio y por lo tanto nunca arden con expresiones cálidas y amorosas” (ibid., pp. 515, 516 ). ¡No sigas su mal ejemplo!

Los que piensan que pueden continuar en algún pecado atroz no hallarán a Jesús. Los que se rinden en desesperación no hallarán a Jesús. Aquellos que siguen el ejemplo de Cristianos falsos no hallarán a Jesús.

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

III. Tercero, ¿quién, pues, hallará a Jesús?

Otra vez, tengo que citar nuestro texto:

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

¡Tú tienes que buscar a Jesús de todo vuestro corazón! ¡A menudo nos sorprende cuán rápido algunas personas nuevas buscan a Jesús y lo hallan! Pero aquellos que están a medio corazón pueden permanecer perdidos por largo tiempo. Otra vez, el gran Spurgeon dijo:

      Tiene que estar todo el corazón en tu buscar, porque lo que buscas es algo de todo corazón. Oye como oran los verdaderos Cristianos. ¿Oran con el corazón a medias? No, porque uno dice: “Con todo mi corazón te he buscado” [Salmo 119:10]…Ellos oran luchando como Jacob, “No te dejaré, si no me bendices” [Génesis 32:26]. La oración es el aliento vital de un Cristiano, y si él no puede orar sin poner todo el corazón, entonces está claro que para tener vida espiritual, tú, que indagas, tienes que dar todo tu corazón a ello (ibid., pp. 512, 513).

Tú dices: “¿Debo ser tan audaz en la oración y en fervor como el señor Lee y el Sr. Prudhomme? ¿Debo orar con el celo de John Cagan o Anthony Kim?” ¡Sí! ¡Sí, eso puede ayudarte! ¡Ciertamente no te hará ningún daño buscar a Jesús con gran celo! ¡No vas a ningún lado así como estás! ¡Incluso he oído a niñas y a personas muy tímidas, orar con santo abandono cuando fueron realmente convertidos! ¡He oído niños orar con tal vigor que trajo muchas lágrimas a mis ojos! La razón por la que no se oye a los niños más pequeños orar de esa manera es porque muy pocos niños son verdaderamente convertidos en estos días de apostasía. La falta de tal oración ferviente es la razón detrás de lo que el encuestador George Barna nos dice – que perdemos el 88% de los jóvenes en la iglesia antes de que cumplan los treinta años de edad. ¡Eso es realmente horrible y realmente patético! Si más de nuestros niños fueran realmente convertidos los oiríamos orar con el vigor del Sr. Bebout o Timothy Chan o Noah Song.

Tú puedes decir: “¡Pero somos tan jóvenes! ¡Los jóvenes no pueden orar con tanto vigor!” ¿Estás bromeando? Escúchate a ti mismo cuando estás jugando afuera. ¿Tienes alguna dificultad al hablar en voz alta ahí? ¡Ninguna! ¡De ninguna clase! Rompes los tímpanos de alguien cuando se estás jugando. ¿Por qué? Porque esos juegos son muy importantes para ti! ¡Pero las oraciones no son importantes a ti! ¡Vas a orar hasta sudar cuando Dios te esté trayendo a Jesús! ¡He escuchado mucha oración fuerte con llanto en tiempos de avivamiento verdadero! Pero no solo tomes mi palabra acerca de eso. ¡Lee acerca de ello en el libro de los Hechos!

“Ellos…alzaron unánimes la voz a Dios” en oración (Hechos 4:24).

Ellos "alzaron" sus voces. ¡Esto se refiere a fuerte oracion con entusiasmo!  

“Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios” (Hechos 4:31).

¡Esa es la clase de atrevimiento en oración y testimonio que veremos de ti cuando tú seas verdaderamente convertido!

Un predicador dijo a un joven, “No [ores] tan fuerte! ¡No le prediques a Dios!” ¿Estaba en lo correcto? ¡No, estaba totalmente equivocado! En el libro de los Hechos, “alzaron unánimes la voz a Dios”. ¡Si alguien hiciera eso en muchas de nuestras iglesias, haría que los miembros carnales se pusieran los dedos en sus oídos! Las personas carnales así, sólo sacan los dedos de sus oídos y gritan con entusiasmo en un partido de baloncesto o un partido de fútbol. ¡Esas son las cosas con las que están entusiasmados! Pero un verdadero Cristiano nacido de nuevo se deleitará en la oración fuerte, y en la predicación vigorosa – como lo han hecho en las iglesias en China, India, África y el Sudeste de Asia. ¡Que Dios se apiade de nuestras iglesias sin vida, de segunda categoría en los Estados Unidos y en el Occidente! ¡Estamos muy por debajo del nivel de las iglesias del Tercer Mundo – y las iglesias en el libro de los Hechos!

¡Que Dios prenda a los jóvenes en fuego y hallarán a Jesús muy rápido! ¡Aquellos que se arrastran, y no cantan ni oran con entusiasmo, serán vomitados de la boca del Señor cuando Él venga en juicio! Cristo dijo:

“Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca” (Apocalipsis 3:16).

¡Tú no serás salvo a menos que tengas mucho entusiasmo acerca de hallar a Jesús! ¡Solamente cuando busques a Jesús de todo vuestro corazón serás salvo!

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

¡Entusiasmo! ¡Entusiasmo! ¡Entusiasmo! ¡En el Primer Gran Despertamiento llamaron a los metodistas de los viejos tiempos “entusiastas” porque oraban y cantaban y testificaban y predicaban a todo pulmón! ¡Quisiera que tuviéramos más Bautistas así en nuestras iglesias hoy día!

¡No me extraña que no encuentres a Jesús! ¡Tú vienes a la iglesia como un Episcopal muerto y esperas hallar a Jesús! ¡Tonterías! ¡Tú tienes que buscar a Jesús de todo corazón y lanzarte sobre Él.  Entonces volveras a casa desde la iglesia gritando “¡Aleluya! ¡Estoy salvo!” Afuera con tu religión Episcopal y Bautista moderna muerta, seca! ¡Afuera con ella de la faz de la tierra!

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Que grites con Jacob, “No te dejaré, si no me bendices” (Génesis 32:26). ¿Estaba Jesús enojado con él? ¡No! ¡Él respondió su oración y salvó su alma, cuando él gritó y confió al Jesús pre-encarnado con atrevimiento santo!

¡No debe haber gritos cuando vas al cuarto de consejo! ¡Oh, no, nunca debes gritar ni llorar! ¡Tú nunca debes llorar ni orar en voz alta por tu salvación como lo hizo John Cagan y Timothy Chan! ¿Quién te dijo eso? ¡El Diablo te dijo eso! ¡Fue él! ¡El Diablo! Tú recibiste consejo del Diablo. ¿Y qué bien te ha hecho? ¡Estás tan perdido como la primera vez que fuiste al cuarto de consejo! ¡Tu manera no te ha hecho ningún bien!

¿Estás buscando un sentimiento? ¡Jamás conseguirás uno con la manera fría, muerta que vas al cuarto de consejo! ¡A lo mejor podrás conseguir un sentimiento santo si lloras y clamas en voz alta como hacían los Bautistas, Presibterianos, y Metodistas en los tiempos de antaño! ¡Ellos rogaban con llanto fuerte a Él que puede salvar el alma del pecado y de la muerte! ¡Eso es lo que necesitas! ¡Fuerte búsqueda! ¡Fuerte oración! ¡Fuertes lagrimas! ¡Fuerte gritar! ¡Fuerte regocijar!

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Si vas al cuarto de consejo de la misma manera en que siempre has ido, no serás salvo. ¡Si alguien va del modo que te he dicho que vayas, con fuerte llanto y oración, esa persona bien podría ser salva esta noche! Clama con Jacob, “No te dejaré, si no me bendices” (Génesis 32:26).

¿Por qué no? ¿Por qué no,
   A Jesús no vienes hoy?
¿Por qué no? ¿Por qué no,
   A Jesús no vienes hoy?
(Traducción de “Why Not Now?” por Daniel W. Whittle, 1840-1901).

Ve al cuarto de consejo y clama con Jacob: “No te dejaré, si no me bendices”. Ve con aquel fuerte deseo por Jesús, y lo hallarás a Él.

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Si deseas que Jesus perdone tu pecado, y te limpie con Su Sangre, vaya al cuarto de consejo y clama a Jesus por salvacion.  Ve ahora a la parte de atrás del auditorio. Dr. Cagan te llevará al cuarto de consejo. Dr. Chan, por favor ore por la salvación de alguno de los que han respondido. Amén.

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por el Sr. Abel Prudhomme Antes del Sermón: Marcos 10:23-27.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Why Not Now?” (por Daniel W. Whittle, 1840-1901).


EL BOSQUEJO DE

MÁS ACERCA DE BUSCAR Y HALLAR

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

(Filipenses 2:12, 13; Romanos 3:11)

I.   Primero, aquellos que Dios está trayendo son los que buscarán a
Jesús y lo hallarán, Filipenses 2:13; Marcos 10:24, 26, 27;
Romanos 3:11; Juan 6:44.

II.  Segundo, aquellos que Dios no está trayendo no hallarán a Jesús,
Juan 3:19.

III. Tercero, ¿quién, pues, hallará a Jesús? Salmo 119:10;
Génesis 32:26; Hechos 4:24, 31; Apocalipsis 3:16.