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NO DEMORES DEMASIADO

(SERMÓN #69 SOBRE EL LIBRO DE GÉNESIS)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 27 de Enero, 2013

“Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad” (Génesis 19:16).


El capítulo diecinueve de Génesis da una imagen muy sórdida de la ciudad de Sodoma. El Dr. J. Vernon McGee la comparó con la ciudad de Los Ángeles, en la cual vivimos. En esa ciudad grande y malvada vivía un hombre llamado Lot, con su esposa y sus dos hijas. Dios estaba a punto de destruir Sodoma en un juicio de fuego. Pero Él envió a dos ángeles para llevar a Lot y a su familia fuera de la ciudad antes de que cayera el juicio. Aún así Lot se demoraba. Él sabía que la ciudad sería destruida, pero él vacilaba. Al hacer esto, nos recuerda a un pecador despertado. Al igual que Lot, el pecador despertado sabe que el juicio viene. Como Lot, él sabe que debe apartarse del pecado, salir del mundo y venir a Cristo. Pero así como Lot se demoraba en Sodoma, un pecador despertado puede dudar, detenerse, y demorarse, sin venir a Cristo.

Algunas personas vienen rápidamente al Salvador. Dentro de un corto período de tiempo son salvos. Pero muchos otros se detienen, se demoran, y vacilan por mucho tiempo en el lugar de peligro. Los ángeles fueron enviados como mensajeros para sacar a Lot de peligro. Y así es que es trabajo “angelical” hoy en día guiar a los pecadores fuera del camino de la destrucción, y apuntarlos a Cristo. Si vamos a ser como esos ángeles, y ser usados para salvar a nuestros seres queridos y amigos, debemos hacer lo que los ángeles hicieron, y hacerlos huir del juicio y venir a Cristo. Es una señal de la misericordia de Dios para una persona perdida cuando tiene amigos o familiares que le animan a venir a Cristo. Así que el texto nos dice: “Según la misericordia de Jehová para con él”. No te enojes cuando te hablen acerca de ser salvo. La palabra “ángel” significa “mensajero”. Los que están animándote a venir a Cristo son ángeles de Dios, mensajeros de Dios. Como predicador, yo soy uno de ellos. Nosotros nos regocijaremos si podemos ser usados para hacerte que dejes de demorarte, y vengas a Cristo. ¡La misericordia de Dios envía mensajeros como nosotros para ayudarle a escapar de las llamas del juicio!

“Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad” (Génesis 19:16).

Ahora, esta mañana voy a hablar primero a aquellos de ustedes que son mensajeros de Dios. Después voy a hablar a aquellos de ustedes que todavía están demorándose, deteniéndose en vez de venir a Jesús.

I. Primero, hablaré a los mensajeros de Dios.

Los ángeles bajaron del cielo para hacer su trabajo como mensajeros en la ciudad de Sodoma. A veces ustedes que van a testificar sienten que no son apreciados. Ustedes van tras los perdidos para traerlos a escuchar el Evangelio. Pero a los que ustedes van por lo general no son agradecidos. A veces son incluso hasta hostiles hacia ustedes. Ellos prefieren seguir viviendo sin esperanza a que les hables y los animes a confiar en Cristo. No te sorprendas mucho por esto. No importa lo que digan o hagan, no va a ser tan malvado como lo que le hicieron a Jesús. “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores” (I Timoteo 1:15). Pero piensa en lo que le pasó a Él. Su propia madre y Sus propios hermanos no le creyeron. Sus amigos decían: “Está fuera de sí” (Marcos 3:21) – ¡dijeron que había perdido el juicio! Los líderes religiosos dijeron que tenía “demonio” – que estaba endemoniado (Juan 8:48). Incluso “tomaron entonces piedras para arrojárselas” (Juan 8:59). Cuando el Apóstol Pablo testificó a Festo, le dijo: “Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco” (Hechos 26:24). El Apóstol Pablo fue decapitado por Nerón por testificar acerca de Cristo. El Mismo Jesús fue arrestado y crucificado por traer las buenas nuevas del Evangelio a un mundo perdido. Y Jesús dijo:

“Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán...” (Juan 15:18-20).

Si vamos a ser testigos fieles de Cristo, no debemos esperar un mejor trato de este mundo pecaminoso de lo que le pasó a los ángeles en Sodoma, o Jesús, o el Apóstol Pablo.

Cuando te rechacen por testificar de Cristo, recuerda siempre lo que el Salvador dijo:

“Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas” (Lucas 6:22-23).

“¡Alégrate en aquel día!” “¡Tu recompensa será grande en el Cielo!” El Dr. John R. Rice dijo:

Del avivamiento, el precio por almas,
   Las largas vigilias, el llanto el dolor;
Rogando al impío a quien no conoces,
   El pago es la ciega eternal.
¡Cosecha, celestial cosecha! Por almas ganadas aquí.
    (Traducción libre de “The Price of Revival”
     por Dr. John R. Rice, 1895-1980).

Y a pesar de tan ardua obra,
   Tristes por los que le rechazaron,
Malentendidos, tenidos por raros,
   Sin pena excepto por el pecado.
¡Seguemos hoy o perdemos la ciega!
   Dios nos ha dado almas que ganar.
Salvemos pues amados de las llamas.
   Traigamos hoy un pecador aquí.
(Traducción libre de “So Little Time” por Dr. John R. Rice, 1895-1980).

Ahora unas palabras a los que llaman por teléfono a los perdidos, para traerlos a escuchar el Evangelio. Yo sé que pasas mucho tiempo llamando a los perdidos para que vengan. Yo sé que a veces se niegan a responder cuando dejas tu número. Yo sé que a veces te dicen palabras desagradables. Lo sé, aún después de que prometen venir, cómo a veces mandan un texto y cancelan en el último minuto. En esos momentos, no te desanimes. Recuerda cómo los hombres de Sodoma trataron a los ángeles mensajeros. Recuerda cómo trataron a Jesús, y cómo trataron a Pablo. Y, en esos momentos, recuerda la canción favorita del Dr. Rice:

Que el mundo me desprecie,
   Ya también a Jesús dejó;
Como el hombre que me miente;
   No es así mi Salvador;
Mientras tenga Tu sonrisa,
   Tierno, poderoso Dios,
Aunque todos me eviten,
   Tu faz muestras y luz salió.

Apresúrate a la gloria,
   Armado en fe y oración;
Hacia el cielo, a vida eterna,
   Tierno guía es mi Señor.
Tu peregrinar se acaba,
   Y el fin a tu misión,
Fruto se hará la esperanza,
   A alabanza la oración.
(Traducción libre de “Jesus, I My Cross Have Taken”
     por Henry F. Lyte, 1793-1847).

¡No pares! ¡Alégrate en aquel día! ¡Tu recompensa será grande en el Cielo! ¡Amen!

II. Segundo, hablaré unas palabras a ustedes que se demoran.

“Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad” (Génesis 19:16).

Ahora tengo que decirte que este pequeño sermón es adaptación ligera de uno de Spurgeon, el Principe de los Predicadores [“Apresurando a los que Demoran”] (“Lingerers Hastened,” Metropolitan Tabernacle Pulpit numero 789). Spurgeon dijo: “Ahora debo dejar a mis hermanos para hablarle a los que demoran, de los cuales un gran número está presente, demorando a las puertas en Sodoma, no salvos y en peligro de destrucción”. Tú esperas y esperas, y esperas, viniendo vez tras vez a hablar con Dr. Cagan. Pero no vienes a Jesús. Tú demoras en la puerta de Sodoma.

¿Por qué esperas y demoras? Yo creo que Lot demoraba porque tenía propiedades en la ciudad, y no quería dejarlas. Quizá sus rebaños de ovejas y ganado se alimentaban del campo fértil de Sodoma. ¿Te demoras tú porque temes perder algo en tu carrera o negocio? Amigo mío, no importa lo que pierdas, ¡no pierdas tu alma? El día vendrá cuando veras todo el dinero que tienes como algo sin valor en comparación con tu alma.

¿Por qué se demoraba la esposa de Lot? Sin duda ella tenía otras hijas, e hijos, quienes no dejarían la ciudad. Es muy posible que Lot tuviera otras hijas, ya que las dos que estaban con él no estaban casadas, pero se nos dice que él tenía yernos que se burlaban cuando Lot les decía del juicio venidero. El hecho de que Lot tenía yernos mostraba que tenía otras hijas ya casadas. ¿Se demoraba la esposa de Lot, y miró atrás, porque tenía hijas que no soportaba dejar atrás? ¿Tenía amistades que no dejarían la ciudad? Es posible que las dos cosas sean ciertas. Si te demoras, y no vienes a Cristo, ¿es esa tu razón? ¡Te digo, sería mejor perder toda tu familia y tus amistades también, que perder tu alma para retener su amistad y estima! “Corta el lazo si te ata a la ruina. Saca la navaja, y corta el brazo derecho, o sácate el ojo, antes de perecer en el fuego del infierno”, dijo Spurgeon – ¡y tenía razón al decirlo!

No sé por qué las hijas de Lot demoraban. Probablemente tenían amistades en la ciudad que no querían perder. Algunos de los jóvenes quizá tengan amistades perdidas de las cuales temes separarte. Tal vez temes que se reirán de ti. ¡Pero yo te digo que es mejor que se rían de ti y que vayas al Cielo, que ser popular y ser echado en el fuego del Infierno cuando mueras! Spurgeon dijo, "¡Reír te puede echar al Infierno, pero reír no te puede sacar de regreso!"

¡Piénsalo! ¿Qué hay en este mundo que valga la pena perder tu alma para conseguir? ¿Te rehúsas salir, y venir a Cristo? ¿Por qué demoras? Si es por la amistad de pecadores, te demoras como un loco! ¡Oh, que tu locura sea curada antes de que sea para siempre demasiado tarde!

¿Piensas que no estás en peligro? Entonces lo siento por ti, porque tu peligro es muy grande. Cuando los hombres mueren, ¡no mueren como los perros! ¡Sus almas siguen viviendo! Viene un día en el que estarás de pie ante el Gran Trono Blanco de Dios y Cristo. Tu incredulidad no quita el peligro. Dios leerá tus pecados, todos ellos, de Sus Libros. Y tú serás condenado al fuego eterno. Tú que olvidas a Dios deberías temblar, porque Su propia Palabra dice: “Los malos serán [echados] al Seol, Todas las gentes que se olvidan de Dios” (Salmo 9:17).

¿O te demoras porque dudas el modo de escape? Espero que no sea porque no lo comprendes. Si has asistido a esta iglesia aunque sea por un corto tiempo, yo estoy seguro que sí lo comprendes. Lo he hecho muy claro vez tras vez en virtualmente cada sermón. “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). “Venid a mí…y yo os hare descansar” (Mateo 11:28). “La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (I Juan 1:7). El que cree en Jesús, y viene a Él, será limpiado de todo pecado por Su Sangre, y tendrá vida eterna. ¿Rechazas tú este modo de escape? ¡Yo oro que tú lo creas y seas salvo por Jesús! ¡Miles ahora en la tierra, y decenas de miles en el Cielo, han confiado en Cristo, y se regocijan ahora porque sus pecados se han ido y ellos son salvos! No dudes el modo de salvación. ¡Es tu única esperanza! Rechaza a Cristo y rechazas la única esperanza de tu alma. ¡Tú voluntariamente te destruyes a ti mismo cuando rechazas el Evangelio del Hijo unigénito de Dios!

¿Es posible que te demores porque quieres seguir en algún pecado favorito? Dios te dice esta mañana: “¿Mantendrás tus pecador y te irás al Infierno, o los dejarás, y confiaras en Cristo, y serás salvo?” Ojala que escojas lo correcto. Pero ese pecado favorito se tiene que dejar. Ningún pecado al que te aferres es compatible con la salvación. Tú tienes que arrojarlo en la fuerza del Espíritu Santo. Porque si te aferras a ese pecado, te aferras al Infierno, y para siempre tú pasarás

“Las llamas que no tienen fin,
 Aunque tus llamas fluyan para siempre”.

Y quizá no he tocado la verdadera razón de tu demora. Quizá tienes un espíritu holgazán, demasiado perezoso para alcanzar y confiar en Jesús. ¡Pero tienes que venir a Él o perecerás! ¿Vale tan poco tu alma para ti que sigues durmiendo y adormitado sobre la boca del Infierno? ¡Sacúdete! ¡Despiértate! O un día alzaras tus ojos, en el Infierno… “estando en tormentos”, como el hombre en Lucas 16:23.

Ahora, en este mismo momento, ¡tú estás en peligro! A veces tiemblo cuando pienso que tendré que aparecer como testigo contra algunos de ustedes en el Juicio Final. Tendré que decir: “Esa persona sabía el Evangelio, pero dijo: ‘No ahora! ¡No ahora! ¡Lo dejaré para un poco más tarde’, hasta que fue demasiado tarde!” ¡Y es tan simple! ¡Solo tienes que confiar en Jesús, y vivirás! ¡Tan simple! ¡Tan fácil! ¡Pero se demoraron en la puerta de Sodoma!

Te ruego, no te sientes aquí semana tras semana hasta que caigas adentro de las llamas; durmiendo bajo el sonido del Evangelio, y luego hundiéndote en el Infierno, sin esperanza y sin excusa.

Ahora, ¿Cuál será? Todo depende de si confiaras en el Señor Jesús o no. Si confías en Él estarás para siempre con los que están vestidos de blanco en la gloria. Pero si no confías en Él, entonces tú, que amas venir a este Tabernáculo Bautista, tú que amas reírte y charlas, y comer con nosotros después de los servicios – tendrás pronto que oír la terrible voz del Juicio, “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41). En aquel día al menos hazme este hecho de justicia – dile a Dios que te advertí que huyeras de la ira y confiaras en Jesús.

Ven a Él en fe simple. ¡Ven a Él y Él te limpiará de tu pecado! ¡Sí! Él sí te perdonará! ¡Sí! ¡Jesús sí te salvará, y Él los hará ahora! Sr. Lee, por favor venga y guíenos en oración (oración). Si te gustaría hablar con Dr. Cagan acerca de ser salvo, y volverte un Cristiano verdadero, por favor deja tu asiento y ve a la parte de atrás del auditorio ahora, mientras estoy hablando. Dr. Cagan te llevará a un lugar callado para oración y unas palabras de consejo. Amén.

(FIN DEL SERMÓN)
Puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

You may email Dr. Hymers at rlhymersjr@sbcglobal.net, (Click Here) – or you may
write to him at P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015. Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída Antes del Sermón por Dr. Kreighton L. Chan: Génesis 19:12-22.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“If You Linger Too Long” (por Dr. John R. Rice, 1895-1980).


EL BOSQUEJO DE

NO DEMORES DEMASIADO

(SERMÓN #69 SOBRE EL LIBRO DE GÉNESIS)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad” (Génesis 19:16).

I.   Primero, hablaré a los mensajeros de Dios, I Timoteo 1:15;
Marcos 3:21; Juan 8:48, 59; Hechos 26:24; Juan 15:18-20;
Lucas 6:22-23.

II.  Segundo, hablaré unas palabras a ustedes que se demoran,
Salmo 9:17; Hechos 16:31; Mateo 11:28; I Juan 1:7;
Lucas 16:23; Mateo 25:41.