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LA PREDICACIÓN DE NOÉ

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Tarde del Día del Señor, 13 de Enero, 2013

“Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos” (II Pedro 2:5).


Este texto es un fragmento de la frase. Tiene que ser, porque los versículos del cuatro al nueve son una sola frase. Es una de las frases más largas en el Nuevo Testamento. El capítulo comienza con una descripción de los falsos profetas. Luego el Apóstol habla de la condenación de estos herejes. Esto es seguido por tres ejemplos de juicios de Dios sobre el pecado en el pasado. Primero, el juicio de los ángeles que pecaron. Segundo, el juicio de la raza humana en el tiempo de Noé. Tercero, los juicios de las ciudades de Sodoma y Gomorra. Esta sección termina diciendo que estos tres ejemplos demuestran que Dios sabe “cómo liberar a los piadosos de las tentaciones, y reservar a los injustos para el día del juicio para ser castigados” (II Pedro 2:9). El segundo ejemplo del juicio es el tema de mi sermón esta noche. Se nos dice que Dios

“...no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos” (II Pedro 2:5).

Podemos dividir el texto en tres partes: la audiencia, el predicador, y el juicio.

I. Primero, la audiencia.

Antes de pasar a Noé el predicador, tenemos que pensar en su audiencia – las personas a las que él predicaba. En nuestro texto estan llamados “el mundo antiguo”, la gente que vivia antes del Gran Diluvio.  Sólo unos pocos versículos de las Escrituras nos hablan acerca de ellos. Pero lo que sabemos sobre ellos es muy informativo. Es muy importante saber acerca de estas personas porque Jesús dijo que la última generación antes del fin de este siglo sería como la gente en los días de Noé. Él dijo: “Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:37). ¿Cómo eran las personas en esos días?

Eran materialistas. Eso era lo más importante de ellos. Todo lo demás fluía de su materialismo. Jesús nos dijo que su atención se centró en “comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca” (Mateo 24:38). Sus vidas estaban centradas en la comida y la diversión. Ellos querían las cosas buenas de la vida, y nada más importaba. El Dr. Francis Schaeffer dijo que los valores Cristianos de nuestro tiempo se han debilitado tanto que la mayoría de la gente vive sólo para la paz y prosperidad personal. El Dr. Schaeffer dijo:

Paz personal significa querer tener mi patrón de vida personal sin problemas en mi vida, independientemente de lo que el resultado será en las vidas de mis hijos y nietos. La riqueza significa una prosperidad enorme y cada vez mayor – una vida hecha de cosas, cosas y más cosas – un éxito juzgado por un nivel cada vez más elevado de abundancia material (traducción de Francis A. Schaeffer, How Should We Then Live?, Revell, 1976, p. 205).

Cuando yo era joven recuerdo haberme preguntado por qué la gente estaba tan preocupada por tener un auto de lujo, caro, por que tenían la necesidad de tener lo que se llama, “las cosas buenas de la vida”. Yo no era Hippie. No, en lo absoluto. Pero yo estaba bastante satisfecho con un pequeño auto gris marca Dart Dodge y una pequeña habitación en un apartamento. Incluso hoy en día conduzco un Toyota Corolla que ya tiene dieciséis años. Tengo dos trajes que puedo usar. Eso parece ser suficiente para mí. Yo no sería dueño de una casa si mi madre no me la hubiera regalado. La Biblia dice: “Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas” (Salmo 62:10). Para ser realmente honesto contigo, yo simplemente no puedo entender a una persona cuya vida gira en torno a la paz personal y la prosperidad. Cuando yo tenía dieciocho años yo hice el papel de un hombre anciano rico en una obra basada en la parábola del rico insensato en el capítulo doce de Lucas. Como caí muerto de un ataque al corazón, la voz de Dios resonó en las bocinas: “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” (Lucas 12:20, 21). La gente en los días de Noé era como ese rico necio. Y el materialismo se ha es una muralla en nuestro tiempo también.

Entonces, también, sus mentes estaban llenas de maldad. Génesis 6:5 nos dice que

“Vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6:5).

Lutero dijo: “Cuando la gente empieza a ser mala, ya no temen a Dios ni creen en Él, pero lo desprecian a Él, a Su Palabra y a Sus ministros...Esta impiedad se extendió rápidamente en el tiempo de Noé” (traducción de Martin Luther, Th.D., Luther’s Commentary on Genesis, Zondervan, 1958, volumen I, pág. 128; comentarios sobre Génesis, capítulo 6).

Dado que ha habido varias masacres con armas de fuego, los políticos dicen ahora que las armas deben ser quitadas y que, dicen, se detendrá la violencia. Me entristece oír hablar tal tontería. Hemos tenido armas de fuego por generaciones. Teníamos aún más armas cuando yo era un niño. Yo mismo tenía un rifle y una arma de bolitas cuando sólo tenía diez años de edad. De 1949 a 1953 yo viví en el desierto de Arizona. Casi todos los jóvenes tenían una pistola en esos días. Pero no teníamos asesinatos en masa entonces. ¿Qué es diferente ahora? ¡Es la basura que Hollywood pone en el cerebro de los niños hoy en día!

El diario Los Angeles Times (7/1/13, p. D1) tuvo una nueva historia titulada “Nuevos programas sangrientos son planeados, pero el ejecutivo de la NBC advierte contra la idea que incitan a la violencia real”. El articulo dijo, “Los recientes tiroteos masivos… están obligando a los ejecutivos de la televisión justificar una vez más la escalada de violencia en la pantalla chica que los críticos contienden...provoca asesinatos en el mundo real”. Un hombre llamado Greenblatt de la NBC dijo: “Yo no creo que se pueda decir que los espectáculos sobre asesinos en serie causan la violencia que tenemos en este país. Hay muchos otros factores [como] las armas”. Espera un minuto, Señor Greenblatt, ¡nosotros teníamos más armas en la década de 1940 y 1950 que ahora! Señor Greenblatt, la gente que piensa sabe que la basura empapada de sangre que usted pone en la televisión es un factor de corrupción que está engrosando y brutalizando la mente de nuestros jóvenes. Entonces el Señor Greenblatt trató de desviar la culpa de la televisión. Él dijo: “Yo miraría a las películas y los juegos de video”. ¡No tan rápido, Sr. Greenblatt! Usted nos acaba de decir que el sadismo en la televisión no hace daño a los niños. ¿Por qué, entonces, nos dice que veamos las películas y los juegos de video? Vamos, Señor Greenblatt, nosotros sabemos que su única preocupación es hacer dinero. ¡Toda la industria del “entretenimiento” está tan empapada en sangre que eso le lava el cerebro a nuestros hijos todos los días! La película número uno del fin de semana pasado fue “Texas Chainsaw 3D”. ¡Justo lo que los jóvenes necesitan! ¡Un hombre cortando a la gente en pedazos – en 3D! ¡Maravilloso! ¡Exacto lo que los jóvenes necesitan que les metan en sus cabezas! Pero Hollywood nos dice que nada de eso tiene algo que ver con la creciente violencia en nuestra cultura. “¡Ataca a la gente de las armas! ¡Ellos tienen la culpa!” Eso es lo que el Sr. Greenblatt, la Senadora Feinstein, el Presidente Obama y el resto de ellos están diciendo. ¿Por qué no culpan a Hollywood, la televisión y los juegos de videos? Te diré por qué – es de allí donde los políticos liberales agarran su dinero – de las personas del “entretenimiento”. ¡Continúa, envenena la mente de los niños...y luego culpa a la Asociación Nacional del Rifle! ¡Esos lambiscones que toman el dinero de Hollywood me dan asco! ¡Así se ha de haber sentido Noé también!

“Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra” (Génesis 6:11-13).

Jóvenes quiero decirles algo, y quiero que sea lo más claro posible. Saca la cabeza del materialismo y piensa un poco menos en hacer una fortuna – ¡y un poco más acerca de hacer tesoros en el Cielo!

Y deja de ver a los asesinos en serie y vampiros en la televisión – y saca tu cabeza de “Texas Chainsaw 3D” – y deja esos juegos de video – todos los juegos de video – ¡y mete tu cabeza en la Biblia y en la iglesia, y en la oración! ¡Si no lo haces, te vas a ir al Infierno con los magnates de Hollywood, y los empapados de sangre, gente sin cerebro, como los del tiempo de Noé! ¡Y dile a alguien que dije eso! ¡Y no sonreí cuando lo dije!

La audiencia de Noé era como esa gente de Hollywood. No es de extrañar que ninguno de ellos fue salvo. ¡No hubieras podido conseguir que esas personas fueran salvas ni aunque les hubieras rogado de rodillas! La gente en el “viejo mundo” estaba contra Dios incorregiblemente. Y Dios “los entregó” (Romanos 1:24).

II. Segundo, el predicador.

“[Dios] no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia…” (II Pedro 2:5).

Noé no era un maestro de la Biblia. Era un predicador. La palabra Griega es “keryx”. Esto significa “un heraldo”. Él pregonó justicia como un heraldo, “como un pregonero público” (Strong). El Dr. John Gill (1697-1771) dijo: “Los Judíos dicen que Noé era un profeta, y le representan también como predicador, y hasta nos dicen las mismas palabras que usó en sus exhortaciones al viejo mundo” (traducción de John Gill, D.D., An Exposition of the New Testament, The Baptist Standard Bearer, 1989 reimpreso, volumen III, pp. 597, 598).

Luego el Dr. Gill citó los antiguos rabinos, que dieron lo que dijeron eran las palabras que Noé predicó: “Voltéate de tus malos caminos y obras, sino quieres que las aguas del diluvio vengan sobre ti, y corten toda la descendencia de la hijos de los hombres” (Gill, ibid.). El Dr. R. C. H. Lenski (1864-1936) dijo:

      Se pregunta cómo Pedro sabía que Noé era “un pregonero de justicia” cuando el Antiguo Testamento sólo lo llama “un hombre justo”. Esto parece una pregunta sin importancia. ¿Noé se mantuvo quieto durante esos 120 años? ¿Dejó Dios a todo el mundo ignorante del diluvio inminente? ¿Pedro escribió sin revelación?
      Este retraso de 120 años fue una temporada adicional de gracia. La predicación de Noé era convertir a los hombres a la justicia para que Dios no mandara el diluvio. Dios hubiera perdonado a Sodoma y Gomorra si diez justos se hubieran encontrado allí, pero no había diez (Génesis 18:32); en el mundo del tiempo de Noé había sólo ocho [Noé, su esposa, sus tres hijos, y su esposas]. “Justicia” es un genitivo objetivo, no es cualitativo, no “justo heraldo”. La palabra debe entenderse en el sentido pleno forense [legal]. Noé proclamó la calidad que tiene la aprobación judicial de Dios, para que el impío pudiera arrepentirse y así ser declarado justo por Dios. Pero ellos despreciaron sus palabras, se rieron de su arca, [y] continuaron siendo “un mundo de los impíos” (traducción de R. C. H. Lenski, Th.D., The Interpretation of the Epistles of St. Peter, St. John and St. Jude, Augsburg Publishing House, 1966 edición, p. 312).

Dios le advirtió a la gente en los días de Noé que Su Espíritu Santo no siempre contendería con el hombre; es decir, el Espíritu Santo no siempre los convencería y llevaría al arrepentimiento. Lutero dijo que esas palabras: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre”, fueron las palabras que Noé predicó “al mundo en la adoración pública. Lo que él quería decir era esto: ‘Nosotros estamos enseñándolos y exhortándolos en vano, porque el mundo no va a permitir ser corregido’. Esta exposición coincide con la fe y con la Escritura, porque cuando la Palabra de Dios se revela desde el cielo, sólo unos pocos son convertidos, mientras que la mayoría lo desprecian, entregándose a la avaricia, la impureza y otros vicios...Por lo tanto fue el mayor juicio de Dios, cuando de la boca del santo patriarca [Noé] amenazó a no contender con el hombre. Por esto declaró que Su enseñanza era en vano y que ya no concedería al hombre Su Palabra que salva. Entonces aquellos que tienen la Palabra de buena gana la reciben, gracias a Dios por ello, y ‘buscar...al Señor mientras puede ser hallado’, Isaías 55:6” (Lutero, ibid., pp. 129, 130).

Como advertencia para algunos de ustedes esta noche, yo digo que Dios no siempre contendrá contigo. Y cuando el Espíritu Santo deja Su trabajo, nunca serás convertido. Serás condenado con tanta certeza como aquellas personas impías en los días de Noé.

III. Tercero, el juicio.

“[Dios] no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos” (II Pedro 2:5).

La palabra “in” en Inglés no es del Griego. En Español está correcto: “trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos”.

No debemos sorprendernos de que todas las personas en la tierra perecieron, además de Noé y su familia. La Biblia dice:

“Los malos serán trasladados al Seol, Todas las gentes que se olvidan de Dios” (Salmo 9:17).

El Señor Jesucristo dijo:

“Angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:14).

Todo el “mundo de los impíos” pereció en el Diluvio Universal. El Dr. Gill dijo: “Había un mundo de ellos; y sin embargo esto no los salvo de la ira de Dios. [Esto] es de Dios Mismo, que rompió las fuentes del abismo, y abrió las ventanas de los cielos, y destruyó a la vez toda la humanidad, hombres, mujeres y niños, y todo ser viviente, excepto los que estaban con Noé en el arca: y...no hay que pensar que su castigo ha terminado aquí; [los antiguos rabinos dijeron], ‘La generación del diluvio no tendrá parte en el mundo venidero’” (Gill, ibid., p. 598).

No hay seguridad en los números. No estamos tratando con un encuestador aquí. Estamos tratando con Dios. Si todo el mundo se niega a arrepentirse y ser salvo, entonces todo el mundo ha de ser condenado por Dios al tormento eterno. Esto es lo que Dios ha dicho. El mundo puede reírse de ello. El mundo puede burlarse. Pero esa es la verdad invariable de Dios.

“Los malos serán trasladados al Seol, Todas las gentes que se olvidan de Dios” (Salmo 9:17).

“Angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:14).

Ahora, entonces, un último pensamiento. ¿Por qué la gente en los días de Noé no se arrepintió y entraron en el arca de seguridad? El arca es un tipo, o una imagen de Cristo. ¿Por qué ninguno de ellos se arrepintió y entró en el arca de seguridad?

Creo que la primera razón fue la incredulidad. Ellos simplemente no creyeron lo que Dios dijo sobre el juicio venidero. Así que ellos no se arrepintieron y entraron en el arca de seguridad.

Creo que la segunda razón para muchos fue que ellos no querían cambiar su estilo de vida. Ellos tenían más miedo de cambiar la forma en que vivían que de la ira de Dios, por lo que no se arrepintieron y entraron en el arca de seguridad.

Creo que una tercera razón para muchos de ellos era que tenían miedo de lo que su familia o amigos pensarían de ellos si ellos se arrepentían y entraban en el arca. El miedo de ser un inconformista condena a muchas más personas que las drogas, el alcohol o el sexo ilícito. ¿Qué pensarían mis amigos? ¿Qué pensaría mi familia? Ellos temían las burlas de su familia y amigos, por lo que no se arrepintieron y entraron en el arca de seguridad.

¿Y tú? ¿Vas a dejar que un poco de miedo te detenga de arrepentirte y venir a Cristo? Alguien dice: “Pero, ¿qué será de mí si vengo a Jesús y me convierto en un Cristiano serio?” Tengo que ser honesto. No sé qué te va a suceder si te conviertes en un verdadero Cristiano. Pero sé lo que te sucederá si tienes miedo de convertirte en uno,

“Pero los cobardes…tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21:8).

Oro que confíes en Cristo antes que Dios retire Su Espíritu de ti, y te deje perecer, como lo hizo cuando Él trajo “el diluvio sobre el mundo de los impíos” (II Pedro 2:5). Si deseas hablar con nosotros acerca de convertirte en un Cristiano, por favor pasa a la parte de atrás del auditorio ahora. Dr. Chan, por favor guíenos en la oración.

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída Antes del Sermón por el Sr. Kyu Dong Lee: Génesis 6:5-12.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“Abide With Me” (por Henry F. Lyte, 1793-1847).


EL BOSQUEJO DE

LA PREDICACIÓN DE NOÉ

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos” (II Pedro 2:5).

(II Pedro 2:9)

I.   Primero, la audiencia, Mateo 24:37, 38; Salmo 62:10;
Lucas 12:20, 21; Génesis 6:5, 11-13; Romans 1:24.

II.  Segundo, el predicador, II Pedro 2:5.

III. Tercero, el juicio, Salmo 9:17; Mateo 7:14; Apocalipsis 21:8.