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EL ANTICRISTO

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 30 de Diciembre, 2012

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (II Tesalonicenses 2:3).


Dr. Cagan habló sobre la primera mitad de este verso anoche en un sermón titulado: “La Apostasía”. Los Cristianos en la ciudad de Tesalónica habían oído a falsos profetas decir que ellos ya estaban viviendo en la Gran Tribulación. Aparentemente alguien había falsificado una carta de parte de Pablo que les decía eso también. Estos Cristianos habían vivido a través del reinado del Emperador Calígula (37-41 A.D.) y el principio del reinado de Nerón (54-68 A.D.). Ellos padecían persecución de muchos grupos, incluyendo a paganos que adoraban a ídolos, Judíos no Mesiánicos, y los emperadores mismos. El Dr. J. Vernon McGee dijo: “Ya que estaban teniendo problemas, era fácil que alguien dijera, ‘Bueno, esta es la Tribulación en que estamos…ya estamos en ella” (traducción de J. Vernon McGee, Th.D., Thru the Bible, Thomas Nelson Publishers, 1983, tomo V, p. 412; nota sobre II Tesalonicenses 2:2).

Así que el Apóstol Pablo les escribió y les dijo:

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (II Tesalonicenses 2:3).

Él les decía que aquella Gran Tribulación aun no había venido. El Dr. McGee dijo que la Tribulación “no vendrá sin que se cumplan dos condiciones: (1) ‘que antes venga la apostasía’ y (2) ‘se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición’. Ambas cosas deben suceder antes de que pueda comenzar [la Tribulación]…” (McGee, ibíd., p. 413).

Así que el Apóstol les dijo que la apostasía (he apostasia) tendría que venir, y el Anticristo, “el hijo de perdición”, se tendría que manifestar antes de la Tribulación que pudiera comenzar.

En el sermón de anoche Dr. Cagan explicó el fondo de “la Apostasía”. Mostró cómo creció a través de los siglos, comenzando con el Alumbramiento, hasta que los principales cuerpos Cristianos se volvieron apóstatas, como lo son hoy – llegando hasta negar la infalibilidad Bíblica, negando la resurrección física de Cristo, y Su sacrificio de expiación en la Cruz, a la vez promoviendo tales cosas como el matrimonio homosexual y el Comunismo. Todo esto está sucediendo ahora, y empeorará a lo máximo al estar la iglesia apóstata lista para entrar a la Tribulación de siete años.

La otra cosa que Pablo nos dijo es que “el hombre de pecado”, el Anticristo, aparecería antes de la Apostasía de siete años. Él dijo: “…no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición”. En este sermón hablaré sobre lo que la Biblia enseña sobre este “hombre de pecado”, este “hijo de perdición”, el Anticristo.

I. Primero, el tiempo de la aparición del Anticristo.

Por favor voltea en tu Biblia a Daniel 9:24. Lea hasta el verso 27 de pie y en voz alta.

“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador” (Daniel 9:24-27).

Se pueden sentar. No te confundas con estas “semanas”. La palabra Hebrea traducida “semanas” aquí simplemente significa “siete”. Notando el contexto (9:2) y por la añadidura de las palabras “días” cuando eso es lo que significa (10:2-3) vemos que cada semana, en el pasaje que acabamos de leer, significa siete años.

Sir Robert Anderson, en su libro The Coming Prince, [El Príncipe que Viene] señaló que las 69 semanas (o 483 años proféticos) de Daniel 9:26 comenzaron con el mandato de reconstruir la ciudad de Jerusalén (Nehemías 2:1-8) en Marzo 14, 445 A.C. Cristo entró a Jerusalén a proclamar Su [ser] Mesías el 6 de Abril, D.C. 32. Sir Robert Anderson dijo que entre la emisión del decreto de reconstruir Jerusalén y el advenimiento público de “el Príncipe Mesías” – entre Marzo 14, A.C. 445 y el 6 de Abril D.C. 32, hubo exactamente 483 años proféticos de 360 días, al añadir 116 días de años bisiestos, esto nos lleva al 6 de Abril D.C. 32 – desde la emisión del decreto para reconstruir a Jerusalén hasta el Domingo antes de la muerte de Cristo, cuando Él montó sobre un asno para reconocer que Él era el Mesías. El Dr. J. Dwight Pentecost dijo: “la fiabilidad de la profecía de Daniel se observa en que él declara ‘después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida a Mesías’ (Daniel 9:26)” (traducción de J. Dwight Pentecost, Th.D., Things to Come: A Study in Biblical Eschatology, Zondervan, 1971, p. 246). ¡Su muerte el 11 de Abril, D.C. 32 cumple la profecía de Daniel al pie de la letra! Esto es tan correcto y detallado que ninguno otro sino solo Jesús puede ser el Mesías!

Ahora, en Daniel 9:27, tenemos la semana 70 de años. Esta semana 70 de años fue pospuesta durante la Dispensación Cristiana. El Dr. Louis T. Talbot (1889-1976), que fue canciller de la Universidad Biola, dijo: “Las sesenta y nueve semanas eran de años; por lo tanto sabemos que la setentava semana será una semana de años [los siete años del Período de la Tribulación]. El período parentético, conocido como la Edad de la Iglesia, se halla entre las semanas sesenta y nueve y setenta…Continuando nuestra lectura de Daniel 9:27, hallamos que el Anticristo ‘por otra semana confirmará el pacto con muchos’. Este será un pacto con el ‘pueblo’ de Daniel [los Judíos] que se extenderá por la setentava semana, conforme a la promesa del Anticristo” (traducción de Louis T. Talbot, D.D., God’s Plan for the Ages, Eerdmans Publishing Company, edición de 1977, pp. 156, 157).

El “príncipe que ha de venir” en Daniel 9:26, es el Anticristo, el último dictador del mundo. La Tribulación, que es la setentava semana de Daniel, comenzará cuando el Anticristo “confirme el pacto por una semana” (Daniel 9:27). Así, el firmar de este pacto con Israel marcará el principio de la Tribulación de siete años, que también se conoce como “la setentava semana de Daniel”.

La gente ha pensado que muchos hombres eran el Anticristo. Durante la década de 1930 ciertos expositores Bíblicos pensaron que Hitler era el Anticristo. Otros dijeron que era Mussolini. Después otros pensaron que era John F. Kennedy era el Anticristo. Ahora algunos dicen eso del Sr. Obama. Pero todas esas sugerencias están equivocadas. Ninguno de esos hombres ha firmado un pacto de siete años con Israel que les permitiera a los Judíos reconstruir su templo. Cuando veas a algún líder mundial hacer eso, sabrás que él es el Anticristo profetizado, pero no antes.

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (II Tesalonicenses 2:3).

“El hombre de pecado,” que es el Anticristo, no será “manifestado” hasta que firme un “pacto” o tratado de siete años, con Israel. Entonces y solamente entonces, se manifestará “el hombre de pecado, el hijo de perdición”.

II. Segundo, el programa del Anticristo y su condenación.

La segunda cosa que quiero que sepas es el programa del Anticristo. Primero, él firmará un tratado de paz con Israel, que comienza al principio de la semana 70 de Daniel, que también se conoce en la Escritura como la “Tribulación” (Mateo 24:21; Apocalipsis 7:14). Pero “a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda” (Daniel 9:27). El Dr. Talbot dijo: “Él dará a los Judíos posesión completa de la tierra de Palestina… los Judíos tendrán su adoración en el templo…sobre el mismo lugar del Templo Judío antiguo. Israel será engañado [por] estas bellas promesas, que Jeremías describe como un ‘pacto con el Infierno’…El Anticristo romperá su pacto con Israel a mediados de la setentava semana de Daniel [a los tres años y medio de la Tribulación de siete años]…[Luego] él pretenderá honores divinos – y querrá ser adorado en el mismo lugar donde Dios ha sido honrado…Para forzar a todo hombre a darle honras divinas a él, el Anticristo pondrá su imagen ‘en el lugar Santísimo’ en el templo Judío en Jerusalén, exigiendo ser adorado como Dios. Al hacer eso, él ‘hará cesar el sacrificio y la ofrenda (la adoración del templo Judío), y después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador’. Así Daniel 9:27 describe el clímax de la blasfemia…el pacto del Anticristo con Israel, realizado antes en la setentava semana de Daniel, garantizará libertad religiosa; pero él tratará este pacto como un simple ‘pedazo de papel’. Él le robará a Israel el derecho de adorar a Jehová, y exigirá ser él mismo adorado como Dios. Además, los que rehúsen recibir ‘la marca de la bestia’, que da alianza a él, no podrán comprar ni vender en aquel día. Su ultimátum será: ‘¡adórame o muérete de hambre!’” (traducción libre de Talbot, ibíd. pp. 161, 162).

Pero la mayoría del pueblo de Israel rehusará adorar al Anticristo. Esto marcará el principio de la segunda mitad de la setentava semana, que Cristo describió cuando Él dijo:

“Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” (Mateo 24:21, 22).

La segunda mitad de la Tribulación fue llamada “gran tribulación” por Jesús. Decenas de miles de Judíos y Gentiles que rehúsen adorar al Anticristo, y recibir su marca, serán hechos mártires. Muchos de ellos serán

“…decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos…” (Apocalipsis 20:4).

El Apóstol Juan nos dio una visión de aquellos que morirán como mártires durante la Gran Tribulación, después de que hayan subido al Cielo.

“Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (Apocalipsis 7:13, 14).

El Dr. Talbot dijo:

      Dios traerá un fin rápido a la setentava semana de Daniel [por causa de Israel]. El Señor Jesús regresará en gloria. Él oirá el clamor de Su pueblo, y bajará a librarlos a ellos y a un mundo cansado del pecado del dominio del Anticristo. Él purificará la tierra con Sus juicios justos; luego Él reinará “de mar a mar, y del río hasta los confines de la tierra”.
      ¿Me pregunto si le estoy hablando a alguien que está rechazando a Cristo como Salvador y Señor? Amigo mío, si lo rechazas a Él como tu Salvador, le encontrarás como tu juez. Él murió en la cruz para salvarte del pecado. ¿Tú…lo aceptarás antes de que sea demasiado tarde? (traducción de Talbot, ibíd., p. 163).

¡Es mi oración que te arrepientas de tu pecado y confíes en Jesús ahora, antes de que los terribles eventos de la Gran Tribulación caigan sobre este mundo pecaminoso, abandonado por Dios! El Anticristo está condenado. Él será lanzado vivo “dentro de un lago de fuego que arde con azufre” (Apocalipsis 19:20). ¡Como oramos que confíes en Jesús ahora, para que no tengas que experimentar ese mismo juicio horrible! Amén. Sr. Lee, por favor guíenos en oración.

(FIN DEL SERMÓN)
Puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

You may email Dr. Hymers at rlhymersjr@sbcglobal.net, (Click Here) – or you may
write to him at P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015. Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída Antes del Sermón por el Dr. Kreighton L. Chan: II Tesalonicenses 2:1-9.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Mr. Benjamin Kincaid Griffith:
“O Come, O Come, Emmanuel” (Latín del siglo 12; traducido por
John M. Neale, 1818-1866).


EL BOSQUEJO DE

EL ANTICRISTO

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (II Tesalonicenses 2:3).

I.   Primero, el tiempo de la aparición del Anticristo, Daniel 9:24-27.

II.  Segundo, el programa del Anticristo y su condenación, Mateo 24:21;
Apocalipsis 7:14; Daniel 9:27; Mateo 24:21, 22; Apocalipsis 20:4;
Apocalipsis 7:13, 14; 19:20.