ENTONCES AYUNARÁN

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Tarde del Día del Señor, 19 de Agosto, 2012

“Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán” (Marcos 2:20).


Esta noche hablaré acerca del ayuno y la oración, pero no te pediré que ayunes ni ores por América. Creo que ya es demasiado tarde para que tales cosas hagan algún bien. En mi corazón estoy convencido de que ya no sirve ayunar y orar por nuestro país. Yo ahora me siento como Jeremías:

“Me dijo Jehová: No ruegues por este pueblo para bien. Cuando ayunen, yo no oiré su clamor, y cuando ofrezcan holocausto y ofrenda no lo aceptaré, sino que los consumiré con espada, con hambre y con pestilencia” (Jeremías 14:11-12).

Cincuenta y cinco millones de bebés Americanos han sido matados, mientras las iglesias no hicieron ninguna cosa práctica para detener el Holocausto del Aborto. Y ahora estoy convencido de que es demasiado tarde para ayunar y orar por América. Yo creo que un juicio tras otro caerán sobre nosotros, hasta que seamos quebrantados, debilitados y destruidos como poder mundial.

“Jehová ha aborrecido y dejado la generación objeto de su ira…[que queman] al fuego a sus hijos y a sus hijas…” (Jeremías 7:29, 31).

Los cuerpos pequeñitos de cincuenta y cinco millones de bebés han sido quemados en incineradores de los aborcionistas. Las iglesias no hicieron nada. Ahora yo creo que Dios está diciendo:

“No ruegues por este pueblo para bien. Cuando ayunen, yo no oiré su clamor…” (Jeremías 14:11, 12).

Estoy convencido de que América está juzgada y acabada como gran poder. En los próximos cortos años yo creo que nuestro estilo de vida se volverá una cosa del pasado. Pese a que he amado a América con todo mi corazón y alma, Dios parece decirme, “No ruegues por este pueblo…cuando ayunen, yo no oiré” (Jeremías 14:11,12). ¡Demasiado tarde! ¡Demasiado tarde! ¡Para siempre demasiado tarde! ¡Demasiado tarde para ayunar! ¡Demasiado tarde para orar! ¡La nación se ha acabado! Eso es lo que siento en mi corazón.

¡Pero las iglesias no se han ido! Cristo dijo: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades [el Infierno] no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18). No importa lo que hambres, terremotos, inundaciones, desastres, líderes falsos y terroristas le hagan a América, el Infierno mismo no prevalecerá ni vencerá a la iglesia. ¡Cristo lo dijo! ¡Que existirá para siempre! ¡Las iglesias estarán aquí, no importa lo que le suceda a nuestra nación! “Las puertas del Hades [el Infierno] no prevalecerán contra ella”.

No me malentiendas. Yo no creo que las iglesias seguirán tal como están hoy. En los terribles días del juicio que viene adelante, yo creo que cientos de miles de Cristianos nominales abandonarán las iglesias. El Dr. Harold Lindsell, ex editor de [La Cristiandad de Hoy] Christianity Today y autor de [La Batalla por La Biblia] The Battle for the Bible, dijo,

      Las iglesias…están fallando. La mayoría de ellas se han apartado de la fe de los apóstoles. El evangelismo y el alcance misionero se han puesto lentos…y las membresías han bajado…Podemos esperar que la situación se empeore en el futuro…El fin de los tiempos vendrá caracterizado por gran persecución de los creyentes (traducción de Harold Lindsell, Ph.D., The Holy Spirit in the Latter Days, Thomas Nelson Publishers, 1983, pp. 179, 180).

No necesitamos adivinar qué le sucederá a las iglesias cuando caiga el juicio. Todo lo que tenemos que hacer es leer lo que les pasó a las iglesias en China cuando el Comunismo tomó control. Decenas de miles de miembros de iglesias Chinas se apartaron de la Cristiandad cuando comenzó la presecución. Solamente un pequeño grupo de Cristianos verdaderos atravesaron el fuego de la persecución entre 1950 y 1980. Lo mismo sucederá cuando caiga el juicio aquí en el Occidente. ¡Los miembros de solo los Domingos en la mañana huirán de sus iglesias como ratas huyen de un barco que se hunde! Solamente los Cristianos verdaderos permanecerán, igual que en China.

Pero los que son Cristianos verdaderos pueden y deben ayunar y orar por conversiones aun estos días malignos. Y es por nuestra iglesia local que te llamo a ayunar y a orar esta noche. Jesús dijo:

“Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán” (Marcos 2:20).

Los Fariseos le preguntaron a Jesús por qué Sus Discípulos no ayunaban. Jesús se llamaba a Sí Mismo “el esposo”. Él dijo que Sus Discípulos no ayunarían sino hasta que Él, el esposo, fuera llevado al Cielo, “entonces en aquellos días ayunarán” (Marcos 2:20).

“Entonces en aquellos días ayunarán”. ¿Qué días? Los días que seguirían a la ascención de Jesús de regreso al Cielo. ¡Todavía estamos viviendo “en aquellos días” ahora mismo! “Entonces en aquellos días ayunarán”. Por lo tanto los Cristianos hoy deben ayunar. Con “ayunar” queremos decir abstenerce de comer alimentos, pero seguir bebiendo agua. Ese es el modo usual en que la gente ayunaba en los tiempos Bíblicos.

Moisés ayunaba. El Rey David ayunaba. Elías ayunaba, igual hizo Daniel. Cristo ayunaba. Despues de que Cristo ascendiera de regreso al Cielo, los Apóstoles ayunaban. Ana ayunaba en el Antiguo Testamento, y Ana ayudaba en el Nuevo Testamento. Muchos grandes hombres en la historia Cristiana ayunaban, incluyendo a Policarpio, quien en 110 D.C. urgió a los Cristianos a orar. Tertulio defendió el ayuno en 210 D. C. Los Grandes Reformadores Lutero y Calvino ayunaban regularmente. Igual que John Knox. John Wesley ayunaba dos días cada semana por todo su ministerio. Wesley le dijo a uno de sus seguidores:

¿Has designado algunos días de ayuno y oración? Ataca el trono de gracia, y persevera en ello, y la misericordia descenderá.

Wesley estaba tan convencido de que ayunar era necesario que le dijo a todos sus predicadores que tendrían que ayunar todos los Miércoles y los Viernes si deseaban trabajar con él. Jonathan Edwards ayunó tres días antes de predicar su famoso sermón: “Pecadores en las Manos de un Dios Airado”. Cuando él predicó ese sermón, al fin del ayuno de tres días, la gente perdida en su iglesia sintió que caía al Infierno, y un aviviamiento estalló el cual arrazó por todas las colonias Americanas. El gran predicador Inglé C. H. Spurgeon le urgía a su gente a ayunar. Todos los grandes evangelistas eran hombres que ayunaban y oraban. El Dr. John R. Rice dijo:

Los grandes santos de Dios por toda la Biblia ayunaban seguido. Ayunar está a menudo conectado con la oración de todo corazón, con luto, con arrepentimiento, con buscar ser librado del enemigo o sabiduría de lo alto. Moisés ayunó cuarenta días en el Monte Sinaí, y nuestro Salvador oró cuarenta días en el desierto. Josué, David, Esdras, Nehemías, Daniel, los discípulos de Juan Bautista, Ana, los apóstoles, Pablo y Bernabé, y otros ayunaron y oraron. Santos de Dios consiguieron respuestas a sus oraciones cuando esperaron en Dios en ayuno y oración. Desde los tiempos Bíblicos, los grandes hombres de oración a menudo han ayunado a la misma vez que han orado. Un buen Cristiano está en buena compañía cuando ayuna y ora…El Salvador no solamente ayunó [Él Mismo], pero enseñó a Sus discípulos a ayunar (traducción de John R. Rice, D.D., Prayer – Asking and Receiving, Sword of the Lord Publishers, edición de 1970, p. 215).

Jesús dijo: “Entonces…ayunarán”.

La Biblia da dos razones para ayunar que están conectadas al ganar de almas. La primera es ser oído por Dios. La segunda es librar a aquellos que son cautivos.

I. Primero, ayunar hace más posible que tus oraciones sean contestadas por Dios.

El profeta Isaías dijo que el ayuno correcto hace a nuestras oraciones más poderosas. Despues de describir cómo orar el profeta dijo: “Entonces invocarás, y te oirá Jehová” (Isaías 58:9). El ayuno, se presenta en Isaías 58, está conectada con acercarce a Dios y conseguir que nuestras oraciones sean contestadas. El ayunar enfoca nuestras mentes y corazones en Dios, y Él está listo para escuchar y contestar al Cristiano que le añade ayuno a sus oraciones. Dios dijo por medio del profeta Joel:

“Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento” (Joel 2:12).

Andrew Murray dijo:

El ayuno nos ayuda a expresar, a profundizar, y a confirmar la resolución de que estamos listos a sacrificar cualquier cosa, a sacrificarnos a nosotros mismos para alcanzar lo que buscamos por el reino (traducción de With Christ in the School of Prayer).

Cuando Pablo estuvo ayunando y orando, Jesús le dijo a Ananías: “he aquí, él ora” (Hechos 9:11). Cuando Dios nos vea ayunando y orando como Pablo, Él pondrá atención y dirá: “he aquí [él] ora”. Entonces podremos esperar ver muchas más respuestas a nuestras oraciones.

Estamos entrando al Otoño. Esta a solo unas cuantas semanas. Literalmente cientos de jovenes vendrán a nuestra iglesia en las proximas cuantas semanas, en nuestra cosecha del Otoño. ¿Pero cuantos de ellos se quedarán? ¿Cuantos de ellos estarán aquí en Navidad? Si las cosas pasan como lo usual, solo pocos se quedarán y serán parte de nuestra iglesia.

Pero yo creo que Dios quiere darnos más de ellos. Pero Él está esperando que nos pongamos serios lo suficiente en nuestras oraciones para ayunar por la salvación de aquellos que traigamos. Cuando Dios nos ayunar al orar por ellos, Él le pondrá atención especial a nuestras oraciones. Él dirá de aquellos que ayunan cuando oran: “he aquí…ora”.

Del avivamiento, el precio por almas,
   Las largas vigilias, el llanto, el dolor;
Rogando al impío a quien no conoces,
   El pago es la siega eternal.
¡Cosecha, celestial consecha!
   Por almas ganada aquí.
[¡Del avivamiento, el precio por almas
   el pago es la siega eternal!]
(Traducción de “The Price of Revival” por John R. Rice, D.D., 1895-1980).

Alguien ha dicho: “Vivimos en una cultura que resiste tanto a Dios que creo que los Cristianos de hoy necesitar las armas del ayuno y la oracion solo para sobrevivir”. Yo estoy de acuerdo con eso. Y seguramente no conseguiremos que muchos jovenes se queden en nuestra iglesia este Otoño si no usamos esta arama que Dios nos ha dado – ¡el arma del ayuno y la oración! Tú necesitas entender que el ayuno agarra el poder de Dios – el único poder que pueden traer a jovenes perdidos adentro de nuestra iglesia y convertirlos! El ayuno es una de las armas de la guerra espiritual, como dijo Pablo:

“Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (II Corintios 10:4).

¡Ayunar es una de las más grandes armas que tenemos para conseguir que jovenes entren a nuestra iglesia y verlos salvos! ¡Nuestras más grandes armas en la batalla por las almas perdidas son la oración intensa y el ayuno!

II. Segundo, el ayuno es bendecido por Dios en librar a aquellos que son cautivos.

Por medio del profeta Isaías Dios dijo:

“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?” (Isaías 58:6).

Este es el ayuno que Dios aprueba. El ayuno puede ser usado por Dios para soltar los lazos, las cadenas, de maldad. El ayuno puede ser usado por Dios para deshacer las cargas pesadas, para liberar a los oprimidos por Satanás, y para romper todo yugo demoníaco.

Nunca se te olvides que nosotros “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra…maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12). La guerra que tenemos por las almas de los perdidos es una batalla con Satanás y sus demonios. Nunca olvides que toda persona perdida que traemos a la iglesia está, en cierto sentido bajo influencia demoníca, porque Satanás es “el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2). Algunos de estos demonios son tan fuertes que nada sino solamente el ayuno y la oración pueden vencerlos. Puedes estar seguro que Jesús dijo: “Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno” (Marcos 9:29). Yo sé que las traducciones modernas dejan fuera “y ayuno”. Yo creoque esos traductores modernos fueron engañados por Satanás mismo para dejar fuera “y ayuno”. Ellos basan sus traducciones en dos manuscritos de Alexandria, donde los que copiaban estaban influenciado por el Gnosticismo y dejaron fuera “y ayuno” deliberadamente porque eran herejes que no creían en el ayuno. Pero las palabras “y ayuno” están en la traducción China porque los Chinos saben sobre los demonios. Los Cristianos en China han estado en conflicto directo con Satanás y sus demonios por generaciones. Nosotros en el Occidente haríamos bien en seguir el ejemplo de los Cristianos Chinos que saben que “Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno” (Marcos 9:29).

Por lo tanto te pido que te unas a mí en ayuno y oración el próximo Sábado – al orar para que Dios libre a muchos jovenes de Satanás, de entre aquellos que traigamos a la iglesia este Otoño. Te pido que ayunes, si es posible solo con agua, todo el día Sábado, hasta que vengamos a la iglesia a orar por la gente nueva el Sábado en la noche. Te daremos una cena ligera despues de orar el Sábado en la noche. Si tienes diabetes, o algun otro problema medico, por favor preguntale a tu doctor antes de unirte a nosostros este día de ayuno.

Al ayunar el próximo Sábado, asegurate de beber mucha agua. Si estás acostumbrada a beber café o te, tal vez debes continuar bebiendo las cantidades usuales de ello, porque te podría doler la cabeza si las dejas de repente. Si no puedes ayunar con agua solamente, talvez podrías ayunar bebiendo jugo de tomare, o algún otro jugo, como ayuno parcial.

Asegurate de pasar tiempo en oración y lectura Bíblica durante el día el Sábado. Ora por nombre por las más personas nuevas, no salvas, que puedas. Si estás planeando unirte a nosotros en este día de ayuno, por favor recuerda las palabras del Dr. Elmer L. Towns de Liberty University:

      Ayunar a Dios no te dañará más que hacer dieta para adelgazar. Si puedes recortar el comer solo para rebajar de peso, puedes recortar la comida de un modo razonable, para buscar la presencia de Dios y conseguir una respuesta a tus oraciones (traducción de Elmer L. Towns, D.D., The Beginner’s Guide to Fasting, Regal Publications, 2001, pp. 11, 12).

Ahora, si planeas pasar el próximo Sábado ayunando para que los perdidos que vengan a nuestra iglesia y sean salvos, por favor ven aquí ante el púlpito ahora, y el Dr. Kreighton Chan orará para que Dios te ayude a ayunar y orar el próximo Sábado (oración). Se pueden sentar.

Una cosa más – si aun no eres un Cristiano renacido quiero que entiendas que Jesús murió en la Cruz para pagar por tu pecado y salvarte del juicio. Jesús resucitó de los muertos y volvió al Cielo, donde está orando por ti ahora. Ven a Jesús por fe y Él te salvará para todo el tiempo, y para toda la eternidad. Y asegurate de volver aquí el próximo Domingo. Amen.

(FIN DEL SERMÓN)
Puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

You may email Dr. Hymers at rlhymersjr@sbcglobal.net, (Click Here) – or you may
write to him at P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015. Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída por el Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Marcos 2:18-20.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“The Price of Revival” (por Dr. John R. Rice, 1895-1980).


EL BOSQUEJO DE

ENTONCES AYUNARÁN

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán” (Marcos 2:20).

(Jeremías 14:11-12; 7:29, 31; Mateo 16:18)

I.   Primero, ayunar hace más posible que nuestras oraciones
sean contestadas por Dios, Isaías 58:9; Joel 2:12;
Hechos 9:11; II Corintios 10:4.

II.  Segundo, el ayuno es bendecido por Dios en librar a los cautivos,
Isaías 58:6; Efesios 6:12; 2:2; Marcos 9:29.