¡GANAR ALMAS – EL PROPÓSITO DE DIOS PARA TU VIDA!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en Tabernáculo Bautista del Los Ángeles
La Tarde del Día del Señor, 31 de Julio, 2011

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras” (Efesios 2:10).


Muchos que profesan ser Cristianos no saben que Dios tiene un propósito para sus vidas. Algunos piensan que el único propósito de sus vidas es decir una breve oración o “pasar al frente”, para poder ir al Cielo. Muchos de estos piensan que no hay necesidad de involucrarse en una iglesia local y trabajar para el Señor. Con frecuencia piensan, “Ya soy salvo. No es necesario ser parte de una iglesia y trabajar para Cristo”. Tal persona es sólo un Cristiano nominal – Cristiano en nombre solamente – no es un verdadero Cristiano. Los verdaderos Cristianos son “creados en Cristo Jesús para buenas obras”, no “salvos” ¡para quedarse en la casa o ir a trabajar los Domingos! Los verdaderos Cristianos son “creados en Cristo Jesús para buenas obras” (Efesios 2:10).

Otros piensan que el único propósito de sus vidas es estudiar la Biblia. Ellos piensan que estudiar la Biblia es la única meta de la vida de un Cristiano. Ellos estudian, estudian y estudian – como si el estudiar la Biblia fuera la única meta de su vida. A menudo esto es culpa de su pastor, que hace que el conocimiento de la Biblia sea lo más importante. Sin embargo hemos encontrado que muchos de estos estudiantes de la Biblia nunca han experimentado el nuevo nacimiento. Ellos son como Nicodemo, que fue un famoso escolar de la Biblia y un maestro, pero no sabía nada acerca del nuevo nacimiento (Juan 3:1-10). La Biblia dice que estas personas “siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad” (II Timoteo 3:7). Nunca trabajan para Cristo solo asisten a la iglesia porque nunca han sido “creados en Cristo Jesús para buenas obras" (Efesios 2:10).

Luego están los que vienen a la iglesia para ser motivados, para sentirse mejor consigo mismos. Vienen a la iglesia para obtener su dosis semanal de buenos sentimientos. Y, entonces, hay quienes vienen para ser entretenidos por los distintos tipos de música moderna. ¡Cómo un verdadero Cristiano puede soportar ir a esa clase de servicios semana tras semana es un misterio para mí! Mucho me temo que la mayoría de las personas que se conforman con esto nunca han sido salvos por gracia (Efesios 2:8-9), porque los que han sido salvos por gracia “somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras” (Efesios 2:10).

“Creados en Cristo Jesús” significa que Dios les ha “dado vida”, dándoles vida de entre los muertos, por el nuevo nacimiento (Efesios 2:1, 5). Pero alguien que nunca ha sido verdaderamente nacido de nuevo no será capaz de discernir el propósito de Dios para su vida. Tal persona religiosa, pero perdida no será capaz de entender que “somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras” (Efesios 2:10), ya que

“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios…y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (I Corintios 2:14).

Solo aquellos que han verdaderamente nacido de nuevo por la gracia de Dios en Cristo pueden realmente entender las palabras del Apóstol:

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:8-10).

Si tú eres verdaderamente salvo, ¡el propósito de Dios para tu vida es que hagas buenas obras!

Ahora, ¿cuáles son las buenas obras que Dios quiere que hagan los Cristianos? Por favor volteen a Efesios 4:11-12. Pónganse de pie y lean los versos en voz alta.

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:11-12).

Se pueden sentar.

En el verso once vemos que Cristo ha dado Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros a las iglesias. ¿Pero para qué nos dio Dios esos hombres? Para que podamos ser enseñados y motivados a ser ministros. Él constituyó estos hombres:

“A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:12).

La palabra “santos” se refiere a cada Cristiano nacido de nuevo. Los hombres en el verso once se dan para perfeccionar a los Cristianos “para la obra del ministerio”. ¿Qué es “la obra del ministerio”? Es hacer “crecimiento del cuerpo” (Efesios 4:16). El Dr. John R. Rice dijo correctamente: “Los evangelistas son dados a la iglesia para que hagan ganadores de almas a los Cristianos…Evangelistas, junto con los apóstoles, profetas, pastores y maestros, hacen ‘crecimiento del cuerpo’. Esto significa necesariamente que [ellos] hacen de los Cristianos ganadores de almas, hacen de las iglesias, iglesias ganadoras de almas” (traducción de John R. Rice, D.D., The Evangelist and His Work, Sword of the Lord Publishers, 1968, p. 35).

Después de todo, ¿no es ganar almas la principal “obra del ministerio”? ¿No es traer a los perdidos a la iglesia local a escuchar la predicación del Evangelio la única manera de edificar (en Griego: oikodomēn, “construir”, Robertson) “el cuerpo de Cristo”, la iglesia local? ¿No es el ganar almas la única manera de hacer “crecimiento del cuerpo”? (Efesios 4:16).

Yo creo que ganar almas es la principal “obra del ministerio”. Cristo Mismo dio el ganar almas como la “obra” principal de los Cristianos en la Gran Comisión en Mateo 28:19-20; Marcos 16:15; Lucas 14:23; 24:47; Juan 20:21; Hechos 1:8 y muchos otros lugares en el Nuevo Testamento.

Tenemos que decir, que en la Biblia, el principal objetivo de cualquier persona que es “creada en Cristo Jesús” es ganar almas. ¡Ganar almas es el objetivo principal de la vida de un Cristiano! El Dr. John R. Rice dijo:

      Ganar almas es obviamente el asunto más importante que puede ocupar la mente y el esfuerzo de los Cristianos...Un hombre ha sido “atormentado” en las llamas del Infierno por… dos mil años, según las palabras del Señor Jesús [en Lucas 16:19-31] pidiendo incluso una gota de agua que nunca ha recibido. ¿Quién puede pensar en algo tan importante como la salvación de las almas?
      Sabemos que Cristo mandó a...todos los Cristianos a ganar almas. Sabemos que era la práctica de los Cristianos del Nuevo Testamento ir a todas partes a [ganar almas]...Incluso los nuevos conversos que no tenían ningún entrenamiento iban de inmediato a hacer esta sagrada tarea. Cuando consideramos el asunto así, llegamos a ver que el deber de ganar almas es inherente a la naturaleza misma del Cristianismo...¿Cómo puede alguien pretender amar al Señor Jesús, si no se propone amar lo que Jesús ama, y hace lo que Jesús hace, y se preocupa y tiene compasión por algo tan cercano al corazón del Salvador?...Es el plan de Dios que cada Cristiano gane almas. Cada uno de nosotros puede ganar a alguno de los que estarán perdidos si no hacemos nuestra parte...Dios no tenía previsto que todo el trabajo se haga solo por trabajadores asalariados, trabajadores profesionales, trabajadores de tiempo completo, trabajadores entrenados. Una tarea tan sagrada requiere las labores compasivas, las lágrimas y las oraciones y los esfuerzos incansables de todos los Cristianos (traducción de John R. Rice, D.D., The Golden Path to Successful Personal Soul Winning, Sword of the Lord Publishers, 1961, pp. 55, 58, 60).

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras” (Efesios 2:10).

¡Vamos a las universidades, a los centros comerciales y a las calles de esta ciudad y traigamos pecadores perdidos para que escuchen el Evangelio ser predicado! Pensemos en ganar almas constantemente, ora sobre ello con fervor, y hazlo con entusiasmo. Que un enemigo de la Cruz de Cristo diga: “¡Esos locos del Tabernáculo Bautista! ¡Solo piensan en ganar almas!” ¡Que lo digan! Hablaron mal de Cristo por salvar almas. Golpearon al Apóstol Pablo y lo pusieron en prisión por ganar almas. Jesús dijo:

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”
     (Mateo 5:10-12).

¡Oh! Hay más, mucho más, para ganar almas de lo que te imaginas. Tú ve. Obtén sus nombres y números de teléfono. Los llamamos y los traemos en nuestros carros al servicio. Les predicamos el Evangelio. Les damos de comer. Pero hay más. Debemos cuidar de ellos. Debemos orar por ellos. Debemos hacernos sus amigos. Debemos ayudarlos. Como lo dice la vieja canción:

Rescata al pecador, Cuida al que muere,
   Arráncalos de la muerte y pecar;
Por el perdido orad, Alza al caído,
   De Jesús diles quien puede salvar.
Rescata al pecador, Cuida al que muere;
   Clemente es Jesús, Él salvará.
(Traducción libre de “Rescue the Perishing” por Fanny J. Crosby, 1820-1915).

¡Ganar almas! ¡Ese es el propósito de Dios para tu vida! ¡Hazlo de corazón! ¡Rescata al pecador! ¡Cuida al que muere! ¡Clemente es Jesús! ¡Él salvará!

¡Cristo tuvo una muerte terrible en la Cruz para pagar la pena por tu pecado y mantenerte fuera del Infierno! Él se levantó de entre los muertos, y ahora está en el Cielo, a la diestra del Padre, orando por ti. Voltéate de tu pecado hacia Cristo. ¡Ven a Él ahora y Él perdonará tus pecados, y los limpiará de los libros de Dios con Su santa Sangre!

(FIN DEL SERMÓN)
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Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída Antes del Sermón por el Dr. Kreighton L. Chan: Efesios 4:11-16.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“A Passion for Souls” (por Herbert G. Tovey, 1888-1972).