POR QUÉ LOS CRISTIANOS ADORAN EN EL DOMINGO
(EL DÍA DEL SEÑOR)
Y NO EN EL SÁBADO (EL DÍA DE REPOSO)

por el Dr. Timothy Lin
con comentarios adicionales por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Tarde del Día del Señor, 18 de Octubre del 2009

        El Dr. Timothy Lin fue el pastor de Dr. Hymers por muchos años. El bautizó a Dr. Hymers en el Otoño de 1961. El ordenó a Dr. Hymers al ministerio el 2 de Julio de 1972, siendo el jefe del consejo de ordenación. Dr. Hymers frecuentemente ha dicho: “Todo lo importante que aprendí lo aprendí del Dr. Timothy Lin”. El Dr. Lin a predicó a menudo en la iglesia de Dr. Hymers. La ultima vez que él predico aquí fue en Abril de 2009. El estaba supuesto a predicar de nuevo en el Otoño del 2009, pero falleció antes de poder hacerlo.
        El Dr. Timothy Lin era un pastor Bautista de origen Chino y un escolar Bíblico, que recibió su B.D. (como Maestría de Divinidad) y S.T.M. (Maestría en Teología Sagrada) del Seminario Faith Theological Seminary. Obtuvo un doctorado de la Universidad Dropsie (ahora fusionada con la Universidad de Pennsylvania y conocida como el Centro de Estudios Avanzados Judaicos). Siendo catedrático de la Universidad Bob Jones, enseñaba Teología Sistemática, Hebreo, Arameo Bíblico, Árabe Clásico y Peshitta Siríaca. Él también enseñó en la Escuela de Teología Talbot y en el Seminario Evangélico Trinidad, Deerfield, Illinois. Él fue el pastor de Dr. Hymers en la Primera Iglesia Bautista China de Los Ángeles durante los años 1960 hasta los 1970s, cuando esa iglesia experimentó avivamiento y creció de cerca de 80 miembros a más de 2,000 asistentes el Domingo. A partir de 1980 él fue el sucesor del Dr. James Hudson Taylor III como presidente del Seminario Evangélico China en Taipéi, Taiwán. Él falleció el 11 de Octubre del 2009, en Monterey Park, California, tres meses antes de su cumpleaños 99.

Exodo 20:11; Deuteronomio 5:15; Salmo 118:22-24; Juan 20:19; Apocalipsis 1:10


El origen de muchos “ismos” y de muchos mal entendimientos de la Escritura se pueden atribuir a la falta de entendimiento del concepto de la naturaleza orgánica y progresiva de la revelación. Por ejemplo, los Adventistas del Séptimo Día, así como los Bautistas del Séptimo Día, no han logrado darse cuenta de la verdad tocante a la revelación progresiva del día de reposo en las Escrituras. El propósito de la conmemoración del día de reposo fue cambiado aun en el Antiguo Testamento, del reconocimiento de la creación (Ex. 20:11) al Éxodo (Deut. 5:15). Salmo 118:22-24 se refiere al día de la resurrección de Cristo y bien se puede tomar como la nota profética para cambiar el Día de Reposo a aquel día en el que “la piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo” – el día de la resurrección de nuestro Señor.

La revelación de Dios no esta limitada solamente a palabras. En Su revelación natural El usa “los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmo 19:1), y en Su revelación sobrenatural El reveló la importancia de la fe por la vida de Abraham, y la redención de los Gentiles por medio de Pablo. En otras palabras, las revelaciones de Dios se hallan en palabra como también en la naturaleza y en las acciones. En el Nuevo Testamento no se halla un mandato explicito para cambiar el Día de Reposo al Día del Señor, pero el cambio es muy claro al ser visto progresivamente en el Nuevo Testamento. Comenzó con la declaración de Cristo de que El era el Señor del Día de Reposo (Mateo 12:8). El tenía el derecho y la autoridad de interpretarla y de hacer lo que quisiera para el bien del hombre. En el Nuevo Testamento esta es la primera embrión de la revelación del Día del Señor, anticipando su futuro desarrollo. La importancia del día no es que sea el ultimo o el primer día de la semana, sino que es el día que el Señor escogió para “el día” predicho en el Antiguo Testamento. Ya que el Señor resucito y le apareció a Sus discípulos el primer día de la semana (Juan 20:1, 19), y le apareció otra vez a los apóstoles el primer día de la siguiente semana (Juan 20:26), sin duda el primer día de la semana esta sellado como “el día”. En toda la historia ¿qué otro evento más grande ha ocurrido que la resurrección del Señor, que fue repetidamente confirmado por Sus muchas apariciones? ¡Así que éste día, en el que el más grande evento de todos los eventos ocurrió seguramente es importante!

Además, cuando Pablo y sus compañeros se quedaron en Troas siete días, un día de reposo pasó, pero no hay una sola indicación de que lo hayan observado. Al contrario, cuando llegó el primer día de la semana, los discípulos se juntaron a partir el pan, y Pablo predicó [Hechos 20:6-7]. ¿Por qué tenían que esperar hasta el primer día de la semana? Obviamente este período de tiempo [el primer día de la semana] ya se había convertido en el día oficial de reunión para los Cristianos. Aquí, además de la importancia del día, el Señor revela aún más allá el programa de conmemoración o adoración que debía incluir reunirse, partir el pan, y predicar. Unos cuantos años antes el Señor ya había revelado otro programa tocante a la ofrenda de los creyentes que debería recaudarse en ese mismo día [el primer día de la semana – Domingo] (I Cor. 16:1, 2). Así, la autoridad, la importancia, y el programa de la adoración [en el primer día] ya habían sido revelados progresivamente; pero no el nombre del día,el cual no fue revelado sino hasta el último libro de la Escritura.

Cuando Juan estaba en Patmos esperando la revelación del Señor, el primer día de la semana el Señor se le apareció repentinamente, y en su inspiración Juan nombro el primer día El Día del Señor, que significa que le pertenece al Señor (Apoc. 1:10). Cristo ha hecho tanto por el mundo, ¿no se merece Él un día solo para Él Mismo? ¡Después de todo, que Él “en todo tenga la preeminencia” (Col. 1:18)!

Nota: Los Cristianos que mencionaron el Día del Señor en sus escritos en la Historia Temprana de la Iglesia:


• Epístola de Bernabé 15:9 (DC 100)

• Epístola de Ignatius a los de Magnesia 9:1 (DC 107)

• Primera Apología de Justino, Chap. LXVII (DC 145)


Esto termina la lección del Dr. Timothy Lin sobre el Día del Señor reemplazando el Día de Reposo. Está reimpreso aquí del sitio web de Biblical Studies Ministries International, Inc., 820 Bennett Tribunal de Justicia, Carmel, IN 46032 [en Ingles] en el www.bsmi.org/lin.htm.

Ahora vamos a repasar los textos que Dr. Lin dio para mostrar la revelación progresiva en la Biblia desde el Día de Reposo al Día del Señor.


1. Primero, Éxodo 20:11.

“Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”
       (Éxodo 20:11).

El propósito del día de reposo, en los Diez Mandamientos, dado bajo el Pacto Mosaico fue mirar hacia atrás para el acto creativo de Dios durante los seis días en que Él creó el cielo y la tierra. “Por tanto” (por lo tanto), porque Dios creó el cielo y la tierra en seis días, “el Señor bendijo el día del reposo y lo santificó”. El Dr. Ryrie dijo que este día de reposo conmemora el “descanso de Dios después de la obra de la creación” (traducción de Charles C. Ryrie, Ph.D., The Ryrie Study Bible, Moody Press, 1978; nota sobre Exodo 20:11).


2. Segundo, Deuteronomio 5:15.

“Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo” (Deuteronomio 5:15).

En este versículo hay, según el Dr. Lin, una progresión en la revelación referente al propósito del día de reposo. Observa la palabra “por lo cual” hacia el final del verso. Aquí el Día de Reposo no sólo conmemora el descanso de Dios después de la creación, pero ahora también se debe mantener en memoria del Éxodo de los Hebreos de la esclavitud en Egipto. Esto muestra una revelación progresiva sobre el día de reposo.


3. Tercero, Salmo 118:22-24.

“La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo. De parte de Jehová es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos. Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él” (Salmo 118:22-24).

Los versos 22-23 se refieren a la resurrección de Cristo de entre los muertos, como Pedro señaló cuando citó el versículo 22 al Sanedrín en Hechos 4:10-11. El versículo 24 así se refiere proféticamente al día que Cristo resucitó de los muertos.

“Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él” (Salmo 118:24).

Matthew Henry dijo que debe “entenderse que el Día de Reposo Cristiano [el Domingo] nosotros lo santificamos como recuerdo de la resurrección de Cristo” (Traducción de Matthew Henry’s Commentary on the Whole Bible, Hendrickson Publishers, 1996 reimpresión, tomo. 3; nota sobre Salmo 118:24). Asimismo el Dr. Gill dijo que se refiere al “Día del Señor, guardado para conmemorar...el día de su resurrección” (traducción de John Gill, D.D., An Exposition of the Old Testament, The Baptist Standard Bearer, 1989 reimpresión, tomo. IV, p. 207; nota sobre Salmo 118:24).
        Así Salmo 118:24 se refiere proféticamente al Día del Señor, el día que Cristo resucitó de los muertos. Así, este importante pasaje Mesiánico en el Salmo 118 habla proféticamente de “el día que el Señor ha hecho”, el día de la resurrección de Cristo, el primer día de la semana, el “Día del Señor” de la llegada del Nuevo Testamento.
        Por la profecía, este es un tercer paso en la revelación progresiva de la Biblia entre Día de Reposo y el “Día del Señor” el Domingo.


4. Cuarto, Juan 20:19.

“Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros” (Juan 20:19).

Jesús resucitó de entre los muertos el primer día de la semana (Mateo 28:1), que es el Domingo en el calendario Romano, e incluso en nuestros calendarios modernos, que todavía siguen el uso Romano.
        Más tarde esa noche, “cuando llegó la noche de aquel mismo día” (Juan 20:19) Jesús se apareció a los Discípulos por primera vez desde que Él se levantó de los muertos. Fue el Domingo, “el primer día de la semana” (Mateo 28:1). Como el Dr. Lin dijo: “Es el día que el Señor eligió para ‘el día’ previsto en el Antiguo Testamento”.
        Una vez más, en el siguiente “primer día” (Domingo) de nuevo Jesús le apareció a los Discípulos, según Juan 20:26. Así que los dos primeros encuentros de Jesús resucitado con sus Discípulos ocurrieron el Domingo, “el primer día de la semana.” Dr. Lin dijo: “En toda la historia, ¿qué mayor evento ha ocurrido alguna vez que la resurrección del Señor...? ¡Así, este día en que el mayor de todos los acontecimientos ocurrió es ciertamente importante!” De hecho la resurrección de Cristo el Domingo es el día más importante para los Cristianos, ya que I Corintios 15:17 dice:

“Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados” (I Corintios 15:17).


5. Quinto, Hechos 20:7.

“El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche” (Hechos 20:7).

Ya que Pablo estuvo en Troas por siete días, un día de reposo pasó. El Dr. Lin dijo, “pero no hay una sola indicación de que lo hayan observado. Al contrario, cuando el primer día de la semana [Domingo] llegó, los discípulos se juntaron a partir el pan, y Pablo predicó. ¿Por qué tenían que esperar hasta el primer día de la semana?” ¡Porque ese fue el día que Jesús resucitó de los muertos! “Obviamente [el primer día de la semana] ya se había convertido en el día oficial de reunión para los Cristianos.” Aquí, además de la importancia del día, [la Palabra de Dios] revela más allá [que] la adoración...debe incluir reunirse, partir el pan, y predicar”. La Biblia también revela que las ofrendas deben ser tomadas en “el primer día de la semana” (I Corintios 16:2). El Dr. Lin dijo: “Así, la autoridad, la importancia, y el programa de la adoración [en el primer día] ya habían sido revelados progresivamente; pero [el nombre del primer día] no fue revelado sino hasta el último libro de la Escritura.”


6. Sexto, Apocalipsis 1:10.

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta” (Apocalipsis 1:10).

El Dr. J. Vernon McGee dijo, “El Día del Señor se refiere a lo que llamaríamos el Domingo” (traducción de J. Vernon McGee, Th.D., Thru the Bible, Thomas Nelson Publishers, 1983, vol. V, p. 893; commentario sobre Apocalipsis 1:10). El Comentario Aplicado del Nuevo Testamento [Applied New Testament Commentary] dijo: “[Para] el tiempo cuando Juan escribió este libro de Apocalipsis, los Cristianos ya habían comenzado a observar... el Domingo... Lo llamaron el Día del Señor, porque fue en Domingo que Jesús resucitó de entre los muertos” (traducción de The Applied New Testament Commentary, Kingsway Publications, 1997, p. 1014; nota sobre Apocalipsis 1:10). Como el Dr. Lin señaló el término “Día del Señor” fue utilizado para la adoración Cristiana en el primer día, el día de la resurrección de Cristo. El término “Día del Señor,” aparece en escritos Cristianos tempranos, como la Epístola de Bernabé, 15:9 (escrito DC 100), la Epístola de Ignacio a los de Magnesia, 9:1 (DC 107), y la Primera Apología de Justino, capítulo LXVII (DC 145).


Por lo tanto el Dr. Lin insistía mucho en mantener el Día del Señor santificado. El nos enseñó

… a observar todo el Día del Señor, de verdad como el Día del Señor. Comienza a adorar a Dios como Creador en la mañana y adorar a Dios como nuestro Padre Celestial en la tarde en el servicio de la tarde...poniendo a Dios primero en su día (traducción de The Testimony of a Shepherd: A Tribute to Dr. Timothy Lin, First Chinese Baptist Church, 1994).

Bajo el Dr. Lin,

Adoradores aprendieron a mostrar exteriormente su respeto interior hacia Dios vistiendo sus mejores ropas los Domingos y trayendo una actitud dispuesta de santidad y de alabanza a los servicios de adoración (traducción de The Testimony of a Shepherd, ibid., p. 4).

Que ésta sea también la actitud de nuestra iglesia, mientras seguimos las enseñanzas del Dr. Lin. Estemos en la iglesia el Domingo en la mañana y en la noche. Vengamos ante Dios vestidos apropiadamente. Antes de cada servicio oremos por la presencia de Dios en la adoración y la predicación.

Y sobre todo, ¡continuemos predicando a Cristo crucificado y resucitado! Él murió en la Cruz para pagar por tus pecados. Se levantó de los muertos para darte vida. ¡Ven a Jesús y sé limpiado de tus pecados por su Preciosa Sangre! ¡Amén!

(FIN DEL SERMÓN)
Tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

La Oración Antes del Sermón por Dr. Kreighton L. Chan.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“Alive Again” (by Paul Rader, 1878-1938).