¡EL EVANGELISMO CENTRADO EN LA IGLESIA!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado la Mañana del Día del Señor, 25 de Enero de 2009
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:19-20).


Mucha gente piensa que el evangelismo debe ser hecho por pocas personan en la iglesia, quiza por el pastor y los diáconos, o por algunas otras personas especiales. Pero eso no es lo que el Nuevo Testamento enseña. La Gran Comisión de Mateo 28:19-20 se da para toda persona en cada iglesia local del Nuevo Testamento. El Dr. W. A. Criswell dijo correctamente:

La comisión de Jesús fue para toda la iglesia en toda era. La palabra imperativa en la comisión es “haced discípulos a todas las naciones” que literalmente es “haced discípulos” (traducción de W. A. Criswell, Ph.D., The Criswell Study Bible, Thomas Nelson, 1979, nota de Mateo 28:19-20).

“La comisión de Jesús fue para toda la iglesia.” Cristo manda a toda persona en la iglesia a que haga la obra de evangelismo. Toda persona es llamada y mandada a hacer discípulos de todas las naciones, a evangelizar a todos aquellos con los que tienen contacto. Esa es la razón por que creemos en el evangelismo hecho por todos, de hecho, creemos que toda persona, aunque todavía no sea miembro, debe hacer esta obra importante para Cristo. El evangelismo debe ser el corazón de nuestro programa de iglesia. Es por eso que nosotros ponemos el evangelismo al frente de todo lo que hacemos por Cristo. El evangelismo es la cosa más importante que hacemos como iglesia. Tenemos oración seguida por evangelismo todos los Sabados en la noche. Tenemos evangelismo todos los Domingos en la tarde, después del servicio de la mañana. Tenemos evangelismo todos los Miércoles y Jueves de noche. Como dijo el Dr. Criswell, “La comisión de Jesús fue para toda la iglesia.”

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

Muchas otras personas piensan que el evangelismo es pasar “tratados” o hacer que la gente diga una “oración de pecador” superficial. Pero debemos recordar que el propósito no es “que hagan decisions,” sino que hacer discípulos. Como lo dijo el Dr. Criswell, “haciéndo discípulos a todas las naciones” que literalmente es “haced discípulos.” Esto demuestra que la Gran Comisión está centrada en la iglesia local. Pasar tratados y hacer la gente diga “oraciones de pecador” a penas logra que alguien entre a la iglesia local. Por eso es que muchas iglesias dejan ese método, porque simplemente no es efectivo. ¡Pero sí hay un modo mejor! Nosotros lo llamamos “evangelismo de la iglesia local.” Sales y consigues los nombres y números telefónicos de la gente, luego los líderes de nuestra iglesia los llaman y los invitan a venir. Luego vas a recogerlos en tu carro. Cuando llegan a la iglesia, les predicamos un sermón fuerte del Evangelio. Ese es el modo en que ganamos y discipulamos a los nuevos convertidos. Este plan funciona. El otro no. Puedes enviarme un correo electrónico si quieres información sobre “el evangelismo de la iglesia local.” Mi dirección de correo electrónico está en la portada de este sitio, en uno de los botones al margen izquierdo.

En las últimas generaciones, el decisionismo ha dado la idea de “conseguir decisiones” en vez de que la gente vaya a la iglesia local. Pero ¿de qué sirve “conseguir” decisions si no “conseguimos” la gente? Para que la congregación crezca tiene que obedecer la Gran Comisión literalmente trayéndo la gente a la iglesia local. Es allí donde será convertido y discipulada. En vez de “rastrear” a gente que que nunca ha sido realmente convertida, nosotros necesitamos salir y traerles a la iglesia local. Es un la iglesia local donde oirán el Evangelio predicado. Es en la iglesia local donde se harán discípulos del Señor Jesucristo. Voltea por favor a Lucas 14:23, donde esto se hace muy claro. Leamos este verso de pie y en voz alta.

“Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa” (Lucas 14:23).

Pueden sentarse.

Este método es la aplicación práctica de la Gran Comisión de Mateo 28:19-20. ¿A dónde debo ir a “hacer discípulos”? ¿Qué debo hacer cuando evangelizo a esta gente perdida? Respuesta – “fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.” ¡Simple! El evangelismo centrado en la iglesia local: conseguir que entren en la iglesia a oír el Evangelio, conseguir que sean convertidos, y luego hacerlos discípulos de Cristo.

Ahora, fíjate en dos palabras al principio del verso 23 y dos palabras cerca del final,

“Ve.”
“Entrar.”

¡Simple! “Ve” y haz que “entren.” Así es como haces “discípulos a todas las naciones.” Así es como consigues que sean convertidos y discipulados – en y por medio de la iglesia local.

“Ve.”
“Fuérzalos a entrar.”

I. Primero, el evangelismo centrado en la iglesia comienza con “salir.”

No podemos esperar que el mundo entre por sí mismo. Sí, yo sí creo que Dios es soberano. Pero un Dios soberano que usa medios para lograr Sus propósitos. Si como iglesia no obedecemos el mandato de Cristo en Mateo 28:19-20 y en Lucas 14:23, no debemos esperar que Dios nos bendiga. La obediencia a la Gran Comisión es la llave al éxito en cualquier iglesia. Podemos orar – y eso está bien. Podemos estudiar la Biblia y enseñar la Biblia – y está bien. Podemos cantar de corazón en la adoración en los servicios – y eso está bien. Pero si fallamos en obedecer el mandato de Cristo en la Gran Comisión, si no vamos y “no los forzamos a entrar”! Si fallamos en “Ir y forzarlos a entrar,” hemos fallado en obedecer el ultimo mandamiento que Cristo nos dio. Tenemos que salir y conseguir que los perdidos entren en nuestra iglesia, sino le habremos fallado, no habremos tomado en serio Su mandamiento, no habremos obedecido Su voz, no habremos vivido según el cargo que El nos dio. Entonces, dire con todas las fuerzas que hay en mí,

“Ve…y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa”
      (Lucas 14:23).

Talvez algunos estén ya viejos y débiles. Otros demasiado pequeños. Pero los miembros mayores pueden venir a la iglesia y cuidar de los niñitos – y así laborar junto con nosotros y dejar libres a los padres para salir. Aquellas personas mayores que ya no pueden salir a cada oportunidad evangelista, pueden alzar las manos de los padres, como Aaron y Ur alzaron las manos de Moisés. Puedes hacer un papel importante al dejar libres a los padres de niños para ir en tu lugar a “forzarlos a entrar, para que se llene la casa de Dios.” ¡Hazlo! Sea lo que cueste, cualquiera que sea el sacrificio que tengas que hacer por el evangelismo para traer gente a la iglesia de Cristo. Tienes que hacerlo con todas tus fuerzas. Toda la gente en la iglesia debe hacer lo que puede, en su propio modo, para ayudar a esta iglesia local a obedecer el mandato de Cristo Jesús, y “[salir]…fuérzalos a entrar.” ¡Hazlo! Obren juntos como iglesia para ayudar a toda persona capaz, hombre o mujer, chico y chica a obedecer a Jesucristo, y “fuérzales a entrar para que se llene [Su] casa.”

Ve con el vigor y fuerza de tu juventud. Sé valiente por Cristo. Gasta la fuerza de tu juventud y de tu salud, y de tu vida comparadamente fácil, para empujar hacia adelante en un fuerte fervor evangelistico, en un cometido constante que pese a todo costo cumpla la Gran Comisión, y “Ve – fuérzalos a entrar.” Ese es el primer punto que necesitamos enfatizar en una iglesia que hace del evangelismo de cada persona su santo deber y sagrado llamado. Comienza con salir. Si no sales ellos entrarán – y la casa de Dios no se llenará. ¡“Ve…y fuérzalos a entrar”¡ Comienza con que tú digas en tu corazón, “Yo saldré. Lo hare no importa lo que cueste y no importa qué dificultades me cueste. Pese a todo – saldré. Cristo me mandó hacerlo y le obedeceré. Yo saldré!”

Ahora es el tiempo de traer la cosecha de almas. Si fallamos, estaremos desanimados y vencidos. Pero si tenemos éxito – veremos muchos rostros nuevos, estudiantes universitarios de las escuelas que evangelizamos y de los centros comerciales y de las calles a donde llevamos el mensaje, llegando a nuestra iglesia con caras contentas. ¡Que Dios te conceda que nos ayudes a hacer de esta escena una gozosa realidad! Dí en tu corazón, “Yo obedeceré el mandato de Cristo en cada oportunidad. Yo saldré con pie ligero y el corazón lleno del Espíritu – lo haré por Jesucristo, que murió para redimir mi alma del pecado y del Infierno! Yo sí saldré!

Comienza con Ir. Esa es la manera de cumplir el mandamiento de Cristo. Consigue todos los nombres y teléfonos que puedas, y traelos a los líderes de la iglesia para que los llaman y les den transporte y los traigan a los servicios del Domingo.

II. Segundo, el evangelismo centrado en la iglesia continua con “traerlos.”

No es suficiente darles algún tratado o literatura. Por larga experiencia sabemos que pocos o nadie vendrá de ese modo. Sabemos que decir la oración del pecador con ellos en la puerta de su casa o en la calle – no es el modo efectivo de traerlos. Dichos métodos le dan consuelo a los “decisionistas,” pero nosotros nos hemos dado cuenta por experiencia que este método si acaso trae a alguien son muy pocos a la iglesia local. ¡Debemos hacer más, mucho más que eso! Jesús dijo,

“Ve…y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa”
      (Lucas 14:23).

Ellos tienen que ser “forzados” a entrar a la casa de Dios. ¡Ellos deben ser forzados a entrar! ¡Persuádelos, constriñelos a entrar! ¡Eso es lo que la palabra Griega “fuérzalos” significa! Tal como el Sr. Griffith cantó hace un momento,

Traiganlas, traiganlas,
   Traiganlas del campo del pecado;
Traiganlas, traiganlas,
   A Jesús trae las ovejas.
(“Bring Them In” por Alexcenah Thomas, siglo 19).

Pero no han “entrado” cuando vienen a uno o dos servicios. No han “entrado” por completo hasta que están “en Cristo Jesús” (I Corintios 1:30). Así que, no debemos pensar que nuestro deber de evangelizar se ha terminado cuando la persona viene a unos cuantos servicios en la iglesia. No han “entrado” hasta que están unidos con Cristo en la conversión verdadera. Debemos continuar “forzándolos a entrar” hasta que hayan oído suficiente predicación para saber que están perdidos, hasta que lleguen a la convicción de pecado, y sean unidos a Cristo en un momento instantáneo de confiar. Aun después de ser convertidos tenemos que laborar con ellos y ayudarlos a que sean fuertes discípulos de Cristo Jesús.

“Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mateo 28:20).

Esta no es la obra del pastor solamente. La Biblia dice,

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos…”
       (Hebreos 10:24-25).

No debemos olvidar a la gente más nueva cuando ya han venido a la iglesia por un tiempo. Debemos continuar “estimulando[les] al amor y a las buenas obras,” y esto lo debemos hacer con amor Cristiano y paciencia.

Yo creo que a veces leemos la Gran Comisión demasiado rápido, sin en verdad pensar en las palabras. Leámosla de nuevo, de pie y en voz alta, Mateo 28:19-20.

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

Se pueden sentar. Seguramente una lectura cuidadosa del mandamiento de Cristo en la Gran Comisión incluirá lo que he dicho. El evangelismo verdadero no se limita a solamente ir. Es seguro que también incluye forzarlos a “entrar” (Lucas 14:23). Esto seguramente significa amarlos y entrenarlos a que hagan evangelismo ellos mismos – en cada oportunidad. ¡No podemos decir que el evangelismo que no le añade gente a la iglesia local sigue el patrón del Nuevo Testamento! El evangelismo Bíblico le añade gente a la iglesia local. Vemos esto tocante a la iglesia en Jerusalén.

Se añadieron aquel día como tres mil personas” (Hechos 2:41).

“Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:47).

“Ganar almas” que no añade gente a la iglesia, como se añadían a la iglesia local de Jerusalén ¡no es evangelismo del Nuevo Testamento!

III. Tercero, el evangelismo centrado en la iglesia llena la casa de Dios.

Jesús dijo,

“Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa” (Lucas 14:23).

Yo tomo esto que significa la iglesia local,

“La casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente”
      (I Timoteo 3:15).

“Para que se llene mi casa.” Para mi eso no tiene significado si no es que se refiere a la iglesia local, “la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente” (I Timoteo 3:15).

Sí, yo se que si obedecemos al mandato de Cristo habrá muchas personas nuevas convertidas e inconversas en los servicios. Sé que esto causará varios problemas y dificultades. Pero, ¿No es eso precisamente de lo que se trata el evangelismo? Jesús dijo,

“Como me envió el Padre, así también yo os envío”
      (Juan 20:21).

Mucha gente egoísta en América no quiere tener hijos porque causan muchas dificultades. Así que se contentan sentándose enfrente de la TV hasta que mueren – a solas. Tener y criar hijos disturbaría su vida egoista y callada. Y ¿no es exáctamente eso lo que mucha gente de iglesia piensa de traer a jóvenes del mundo? “Solamente entrenemos a nuestros propios chicos de la iglesia, y no traigamos a nadie de afuera para molestarnos,” parecen decir. ¡Pero esta actitud viene de no obedecer la Gran Comisión del Señor! Él nos dice,

“Id, y haced discípulos a todas las naciones” (Mateo 28:19).

¿Cómo podemos decir que somos obedientes a Cristo si fallamos en hacer lo que El dijo?

Nuestro “campo misionero” está a todo nuestro alrededor – en las calles, en las universidades, en los centros comerciales y en las tiendas. “Todas las naciones” están aquí – en los campos de siete universidades alrededor del centro cívico de Los Angeles donde se halla nuestra iglesia. Nuestro jefe es Jesucristo. Su misión es clara:

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

“Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa” (Lucas 14:23).

¡Ve al evangelismo! ¡No dejes que nada te detenga! ¡Lanzate a la obra de Cristo! “Fuérzalos a entrar, para que se llene [la] casa [de Cristo]!”

Algunos todavía están inconversos esta mañana. No puedo terminar este sermón sin rogarles que vengan a Jesús. El murió en la Cruz para pagar por tus pecados. El resucitó físicamente de los muertos para darte vida eternal. El está vivo arriba en el Cielo orando por la salvación de tu alma. Ven a El. Lanzate sobre El por fe. Su Sangre limpiará todo tu pecado, y comenzarás una nueva vida en El, y en esta iglesia local. Amen.

(FIN DEL SERMON)
Tú puedes leer los sermons de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español.”

La Escritura Leída por Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Juan 20:19-21.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Bring Them In” (por Alexcenah Thomas, 19th century).


EL BOSQUEJO DE

¡EL EVANGELISMO CENTRADO EN LA IGLESIA!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:19-20).

(Lucas 14:23; Marcos 16:15)

I.   Primero, el evangelismo centrado en la iglesia comienza
con “salir,” Lucas 14:23.

II.  Segundo, el evangelismo centrado en la iglesia continua
traerlos “adentro,” I Corintios 1:30; Hebreos 10:24-25;
Hechos 2:41, 47.

III. Tercero, el evangelismo centrado en la iglesia llena la casa de
Dios, I Timoteo 3:15; Juan 20:21.