LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado la Mañana del Día del Señor, 7 de Diciembre de 2008
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24:29-30).


La Biblia enseña dos Advenimientos – dos venidas de Cristo a esta tierra. El primer Advenimiento ocurrió cuando Cristo nació en Belén. Cristo bajó del Cielo y “nació en Belén de Judea en días del rey Herodes” (Mateo 2:1). Es por eso que los Católicos y muchos Protestantes llaman el la época Navideña Advenimiento.

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatans 4:4).

Cristo vivió treinta y tres años en este planeta. Luego fue crucificado en una cruz. Pusieron su cuerpo muerto en una tumba y la sellaron. Pero el tercer día, Domingo de mañana, El resucitó físicamente de los muertos. El le apareció a los Discípulos,

“a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios”
      (Hechos 1:3).

Al fin de aquellos cuarenta días

“Viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos” (Hechos 1:9).

Ese fue el primer Advenimiento – la primera venida de Cristo a la tierra.

Mas la Biblia enseña que habrá un segundo Advenimiento – una segunda venida de Cristo. La Biblia dice que El “aparecerá por segunda vez” (Hebreos 9:28). Y nuestro texto habla de la segunda venida.

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24:29-30).

Cristo es llamado “el Hijo del hombre.” “Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días” la oscuridad cubrirá la tierra, como lo hizo el día en que Cristo murió en la Cruz.

“Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria” (Lucas 21:27).

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:27).

El viene otra vez, El viene otra vez,
   El mismo Jesús, que desechado fue;
El viene otra vez, El viene otra vez,
   Con poder y gran gloria, El viene otra vez!
(Traducción de “He is Coming Again” por Mabel Johnston Camp, 1871-1937).

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24:29-30).

La Biblia aclara muy bien dos cosas acerca de la Segunda Venida.

I. Primero, esto no es el Rapto.

En el Rapto, Cristo no viene visiblemente, y no baja hasta la tierra. En el Rapto,

“Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire” (I Tesalonicenses 4:17).

En el Rapto, los Cristianos verdaderos serán “arrebatados…para recibir al Señor en el aire.” Yo prediqué sobre ese tema hace unas semanas. En el Antiguo Testamento, Enoc y Elías fueron transformados, y llevados en vida al Cielo. Enoc y Elías ambos son ejemplos, o tipos del Rapto de los Cristianos verdaderos, antes de la Segunda Venida de Cristo a la tierra. A esto se le llama un “misterio,” algo que está más allá del entendimiento humano. El Apóstol Pablo dijo,

“He aquí, os digo un misterio:…todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”
      (I Corintios 15:51-52).

“Arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”
      (I Tesalonicenses 4:17).

¡Oh, gozo! ¡oh, delicia! que sin morir vayamos,
   Sin enfermedaded, sin tristeza, ni llanto.
Arrabatados en las nubes con Jesús a la gloria,
   Cuando Jesús reciba a “los suyos.”
(Traducción de “Christ Returneth” por H. L. Turner, 1878).

¡Ese es el Rapto! “Arrebatados…para recibir al Señor en el aire.”

II. Segundo, esto es Su regreso a la tierra.

En el Rapto, los conversos verdaderos serán arrebatados a recibir a Cristo en el aire. Nadie más en la tierra sabrá de ello. Los enemigos del Rapto se burlan. Mofan y lo llaman “el Rapto secreto.” De hecho, ¡será un secreto para aquellos que sean dejados atras!

Mas la Segunda Venida en sí no será ningún secreto! Fíjate en la segunda mitad de Mateo 24:30,

“Entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24:30).

¡Esa es la Segunda Venida de Cristo! John Cennick y Charles Wesley escribieron,

Ahora todo ojo le verá,
   Vestido de terrible majestad;
Aquellos que por nada le vendieron,
   Lo traspasaron y clavaron a la cruz,
Con gran llanto, con gran llanot, con gran llanto,
   Al verdadero Mesías verán.
(Traducción de “Lo! He comes” por John Cennick, 1718-1755;
    alterado por Charles Wesley, 1707-1788).

La Segunda Venida de Cristo es absolutamente cierta. Dios nos ha dicho de ello en la Biblia. Y es “imposible que Dios mienta” (Hebreos 6:18). Cristo viene a establecer Su Reino en esta tierra. Pero tú tienes que ser renacido para entrar a Su Reino. Cristo dijo,

“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5).

El dijo,

“El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).

El dijo,

“Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7).

He estado pensando en las conversions del Dr. John Huss, Lutero, Bunyan, Whitefield, Wesley y C. H. Spurgeon. No había nada opaco o que no estaba claro. Ellos estuvieron bajo la convicción del pecado. Trataron de reformarse y de vivir la vida de un Cristiano, pero descubrieron que no podían hacerlo. Esto los empujó a una convicción de pecado y desesperación más profunda. Finalmente, ellos vinieron a Cristo y fueron limpiados de sus pecados por Su Sangre sola, por fe en El solo. Ellos fueron transformados – renacidos “por medio de la fe en su sangre” (Romanos 3:25).

Mas yo he descubierto a traves de los años que una persona debe de llegar al fin de sí misma, y abandonar toda esperanza de salvarse a sí misma, o jamás sera verdaderamente renacida. Y si tú no eres renacido no entrarás al Reino cuando Cristo venga a establecerlo en esta tierra.

Tendrás que renacer,
   Tendrás que rencer,
De cierto, de cierto te digo a tí,
   Tendrás que renacer.
(Traducción de “Ye Must Be Born Again” por William T. Sleeper, 1819-1904).

La otra cosa que he aprendido al estudiar las conversions del Dr. John Huss, Luther, Bunyan, Whitefield, Wesley y C. H. Spurgeon es esto – ellos estaban muy en serio. Ellos eran hombres serios. Ellos estaban interesados seriamente en ser salvos. Si tú estás serio, y espero que lo estés, asegurate de no faltar a la iglesia en la Navidad y en el Año Nuevo. Cristo dijo,

“Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán” (Lucas 13:24).

Por la gracia de Dios, ojalá que te esfuerces a entrar en Cristo, y que halles la salvación y el perdón por medio de Su Sangre, derramada en la Cruz para la remisión de pecado.

Como escuchamos anoche, el Dr. John Huss fue quemado en un madero por predicar el Evangelio de Cristo. Igual que Luther, Bunyan, Whitefield, Wesley y Spurgeon, él fue un hombre muy serio, al punto de sacrificar su propia vida por Cristo. Haz de hombres como el Dr. Huss tus ejemplos y heroes. Tú talvez no tengas que dar tu vida siendo quemado en un madero, pero seguramente tendrás que dejar tus ambiciones mundanas para ser como él. De cierto tienes que estar dispuesto a dejar tus esperanzas y planes para ser como el Dr. Huss. Tú tienes que estar dispuesto a vivir solamente para Cristo. Tú tienes ciertamente que estar dispuesto a volverte en un sacrificio vivo, y que tu meta más alta sea vivir y sufrir como un seguidor de Jesús, no importa lo que te cueste. Cómo oro que algunos jovenes sigan el ejemplo del Dr. Huss, y vivan por Cristo sin importar lo que les cueste. ¿Lo harás? Que Dios te dé la gracia para hacerlo. Amen.

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Mateo 24:24-30.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“He is Coming Again” (por Mabel Johnston Camp, 1871-1937).


EL BOSQUEJO DE

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24:29-30).

(Mateo 2:1; Gálatas 4:4; Hechos 1:3, 9; Hebreos 9:28;
Lucas 21:27; Mateo 24:27)

I.   Primero, esto no es el Rapto, I Tesalonicenses 4:17; I Corintios 15:51-52.

II.  Segundo, esto es Su regreso a la tierra, Mateo 24:30; Hebreos 6:18;
Juan 3:5, 3, 7; Romanos 3:25; Lucas 13:24.