CHINA – ¡SELLADOS POR EL ESPIRITU DE DIOS!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado la Tarde del Día del Señor, 17 de Agosto de 2008
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios” (Apocalipsis 7:3).


Todos los ojos han estado sobre China. Millones por todo el mundo han visto por televisión las Olimpíadas en Beijing. La economía China está explotando, es la que crece más rápido de cualquier nación en la tierra. Pero la cosa más asombrante de la China es el crecimiento de la Cristiandad en los últimos veinticinco años.

David Aikman, ex-Jefe del Bureau de [la revista] Time magazine en Beijing, en su libro, Jesus in Beijing [Jesús en Beijing] (Regnery Publishing, Inc., 2003) dijo:

China está en el proceso de ser Cristianizada. Eso no quiere decir que todos los Chinos se harán Cristianos, ni que una mayoría lo serán. Pero según el paso del aumento del número de Cristianos en el campo, en las ciudades, y especialmente dentro del establecimiento social y cultural de China, es posible que los Cristianos constituirán...el 30 por ciento de la población de China dentro de tres décadas [ahora 25 años, ya que el libro fue escrito en 2003]... Con un crecimiento del 7 por ciento anualmente, el número de Cristianos en China [ya] achica al número de Cristianos en la mayoría de naciones en la tierra. Al igual que los Cristianos a través [de otras partes de] del mundo en desarrollo, los Cristianos Chinos representan la vanguardia [linea principal] de la iglesia en el siglo veintiuno... el esparcir de China en Asia y el hemisferio sur en las dos últimas décadas probablemente afectará a la Cristiandad en una escala global. Philip Jenkins ha iluminado esto muy bien en su libro The Next Christendom [La Nueva Cristiandad]… vale la pena considerar la posibilidad que el centro no solamente númerico, sino que el centro intelectual de gravedad por la Cristiandad puede salirse decisivamente de Europa y de Norte América según continua la Cristianización de China y ella se vuelve un super-poder mundial...¿Será el siglo veintiuno el siglo de China en el mundo?...El punto de este libro ha sido que la Cristiandad cambiará la naturaleza de la China en muchas maneras en las próximas décadas, y al hacerlo, cambiará el mundo en que vivimos (traducción de David Aikman, Jesus in Beijing: How Christianity is Transforming China and Changing the Global Balance of Power, Regnery Publishing, Inc., 2003, pp. 285, 291, 292).

Pero debemos recordar que el gran avivamiento que está tomando lugar en China no vino facilmente. Usando las palabras de Churchill, solamente vino con “sangre, trabajo, lagrimas y sudor.” Vino solamente por una batalla sangrienta con Satanás que duró más de 100 años. Yo te podría contar sobre la Rebelión de los Boxer en 1900. Riley K. Smith dijo,

      Los Boxer tenían un odio violento por los Cristianos... Ellos convencieron [a Tzu His, tía del emperador] que los misioneros estaban robandose espíritus Chinos y que sacaban los ojos de niños Chinos para ser usados en su medicina. La ex-emperatríz tomó acción contra los “diablos blancos extranjeros” y el 21 de Junio de 1900, expidió una orden secreta para ejecutar a todos los extranjeros. La matanza comenzó…los Boxer comenzaron a devastar pueblos…se tomaron listas de iglesias yendo de puerta en puerta mutilando y decapitando a ambos, misioneros y a Cristianos Chinos… Una de las matanzas más sangrientas tomó lugar en la capital de Shanxi, Taiyuan. Con las puertas de la ciudad cerradas, los extranjeros quedaron atrapados.
       A finales de Junio de 1900, bandas prendieron fuego a las misiones Bautistas Británicas y de Shao Yang. Los misioneros y un grupo de Cristianos Chinos buscaron refugio en una escuela Bautista de niños a media milla de distancia. Después de haber llegado, la misionera Edith Coombs se dio cuenta de que había dejado a dos niñas atrás. Corriendo de regreso al edificio que estaba en llamas, ella rescató a las niñas mas fue atrapada por la banda y fue esquinada entre las llamas del edificio. La acción final de Edith fue arrodillarse [en oración] en el fuego mientras era consumida por él...
       En Soping...misioneros y Cristianos Chinos fueron perseguidos, apedreados hasta la muerte y decapitados. Sus cabezas fueron colgadas en el muro de la ciudad como advertencia para todos...Uno de los misioneros era Carl Lundberg, que trató de escapar a Mongolia con compañeros misioneros y sus hijos...Él escribió, “Si no logramos escapar, diganle a nuestros amigos que nosotros vivimos y morimos por el Señor. No me arrepiento de haber venido a China. El Señor me llamó y Su gracia es suficiente...Perdonen mi escritura, me está temblando la mano.” Él y otros fueron decapitados [corto tiempo] después.
       Los Cristianos Chinos no fueron excepción a la matanza. A la mayoría se les ofrecía la libertad si simplemente renunciaban a Cristo. Algunos se retractaron, muchos no. Uno que rehusó era conocido como “Fiel” Yen, quien con su esposa fue atado a un pilar en un templo pagano...Los Boxer los azotaron brutalmente con palos y procedieron a prender fuego debajo de ellos, quemandoles las piernas. Pero la pareja todavía rehusaba negar a Cristo. [Finalmente] los locos [Boxers] soltaron a la Sra. Yen, pero su esposo no fue tan afortunado. Los Boxer arrojaron su cuerpo sobre un montón [un montón de madera] y lo prendieron [en fuego]. Mientras su cuerpo se quemaba en las llamaradas [un soldado trató de salvarlo]. El soldado fue descuartizado. Indignados por la violencia innecesaria, los soldados espantaron a los Boxer hacia fuera del templo y llevaron al Sr. Yen, quemado, a penas vivo, al juez que puso [al Sr. Yen] en la prisión...donde murió.
       Cuando la matanza finalmente menguó, más de 30,000 Cristianos Chinos habían sido mártires. Robert Coventry Forsythe en The China Martyrs of 1900, [Los Mártires de China de 1900] escribió que “las massacres de los Boxer producieron más mártires Protestantes que todas las previas décadas de la historia de Iglesias Protestantes en China... muchos padecieron torturas indecibles, y muchos prefirieron la muerta que la apostacía” (traducción literal de Riley K. Smith, China: The Blood-Stained Trail, Living Sacrifice Book Company, 2008, pp. 46, 47, 49, 50, 51).

O te podría contar de la persecución por los fánaticos Japoneses que mataron a muchos Cristianos cuando invadieron China al principio de la Segunda Guerra Mundial. Dr. Timothy Lin, mi ex-pastor, era el cabeza de un horfanatorio. Mientras los Japoneses se acercaban, el Dr. Lin juntaba a los huerfanos y a su esposa e hijos hacia un bote para escapar. Los aeroplanos Japoneses volaron a ellos y le dispararon a la mayoría de los que estaban en el bote, matando a la esposa del Dr. Lin y a su hija. El Dr. Lin se cayó antes de subir al bote y se quebró el cuello, y así escapó la balacera. Él casi murió por la fractura del cuello, pero sobrevivió y eventualmente vino a América donde fue mi pastor y maestro por varios años. Al igual que el Pastor Wurmbrand, el Dr. Lin es un mártir en vida, un hombre que vivió casi llegando a ser mártir, pero escapó para hablar por Cristo en lugar de otros que fallecieron.

O te podría decir de aquellos en China que sufrieron y murieron bajo la persecución del dictador Comunista, Mao Tse Tung, durante la “Revolución Cultural” de 1966-1969. Mas dejaré que el Pastor Richard Wurmbrand lo haga. Yo conocí muy bien al Pastor Wurmbrand. Él habló muchas veces en nuestra iglesia. Él era el muy respetado fundador de “The Voice of the Martyrs” [La Voz de los Mártires]. Él también fue un mártir viviente, habiendo pasado 14 años en un campo de concentración Comunista Rumano. Tres de esos años él fue torturado en prisión incomunicada, sin oír nunca voz humana y sin ver la luz del sol. Dejaré que el Pastor Wurmbrand te diga acerca del sufrimiento de los Cristianos Chinos bajo Mao Tse Tung durante la “Revolución Cultural.”

      El sufrimiento de la Iglesia China sobrepasa toda imaginación…El Dr. D. Rees, ex misionero a la China, de regreso de una gira investigativa, nos escribió, “Todos mis amigos Chinos han sido asesinados o puestos en prisión. Uno ha sido cegado, uno arrojado en un pozo, dos murieron de tuberculosis, y otro, se enloqueció al ser lavado del cerebro y firmó un documento de retracción. Cuando volvió en sí, rompió su retracción. Mas la Iglesia China continua creciendo por miles…
       A Kamun Chandah, doctor Indio, le cortaron las piernas y le sacaron los ojos en una de las prisiones Chinas.
       En uno de esos incidentes, un Ruso, Vladimir Tatishtshev, fue arrestado [en China] en Shanghai. Los torturadores [Comunistas] Chinos ataron tubos de hierro a sus piernas con tornillos y los martillaron hasta quebrarle los huesos, para hacerlo confesar crimenes imaginarios. Cuando él rehusó, la policía Comunista fue al hogar de él. Una oficial tomó a su bebé y le dijo a la madre, “Si no firmas una acusación en contra de tu esposo, aplastaremos la cabeza de tu bebé.” La madre…rehusó. Entonces la oficial policía, siendo ella una mujer, aplastó la cabeza del bebé contra la pared…y los otros Comunistas balearon a la madre.
       La Radio Moscú dijo el 7 de Abril de 1970, “En el transcurso de diez años, más de 25 millones de gente [Cristiana] ha sido exterminada en China. [Otros] han sido metidos, por millones, a enormes campos de concentración.”
       El periodico de Moscú Krasnaia Zvezda [7 Mayo, 1969] escribió, “El Partido Comunista Chino…ha quemado los ojos de la gente con agua hirviendo y con ácido sulfúrico, mutilado [piernas] con navajas y ha abierto craneos con piedras y…espadasde doble filo.”
       Muchos de nuestros hermanos Chinos se arrastran en ceguedad o en sus estómagos, sus [piernas y brazos] han sido arrancados. [Mas] la iglesia subterránea explota [en crecimiento] (traducción libre de Pastor Richard Wurmbrand, Where Christ is Still Tortured, Marshalls Paperbacks, London, 1982, pp. 130, 131).

Al oír del sufrimiento indecible y de la tortura de Cristianos en China el Domingo pasado en la noche, se oyó a alguien que vino a nuestra iglesia decir, “¿Por qué tanta gente se está haciendo Cristiana en China a pesar de que son puestos en prisión y torturados?” La respuesta sale de nuestro texto. Durante la Gran Tribulación que viene, un ángel del Señor dirá,

“No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios” (Apocalipsis 7:3).

Este verso habla de los 144,000 Judíos que se volverán a Cristo y serán sellados en sus frentes (sus mentes) por el Espírtu Santo. En Efesios se nos dice lo que este “sellamiento” significa,

“Cristo…En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”
      (Efesios 1:12-13).

Cuando una persona confía en Cristo, entonces es sellada por el Espíritu Santo. Como los 144,000 creyentes Judíos en la Tribulación, ellos son sellados “en sus frentes [por Dios]” (Apocalipsis 7:3). Cuando Noé entró en el Arca antes del Gran Diluvio, la Biblia dice: “Jehová [el Señor] le cerró la puerta” (Genesis 7:16). El sellamiento de Noé dentro del Arca es un tipo del converso siendo “sellado con el Espíritu Santo de la promesa” (Efesios 1:13). Los Judíos que serán convertidos en la Tribulación serán sellados en sus frentes, como Noé fue sellado en el Arca por el Espíritu de Dios. Una vez seas “encerrado” y “sellado” en tu mente por el Espíritu de Dios nada en la tierra puede causar que pierdas tu salvación. Tú estás seguro eternamente “sellado con el Espíritu Santo de la promesa” (Efesios 1:13). Ninguna cantidad de persecución, ni aun de tortura te pueden separar de Cristo cuando eres “sellado” en tu “frente.”

Esto no es algo que le sucederá solamente a los Judíos conversos en la Tribulación venidera. Le está sucediendo ahora mismo a cientos de miles en la China Comunista. Y te podrá suceder también a ti.

Ven a Cristo. Cree en Él. Confía en Él con todo tu corazón. Cuando lo hagas, serás renacido. Dios te sellará tu mente para que ningún problema, o persecución, o tribulación pueda jamás quitarte tu salvación – ¡y estarás eternamente seguro en Cristo Jesús no importa lo que te pasé! Ese es el secreto de los mártires Judíos en la Tribulación. Ese es el secreto de los mártires Chinos hoy día. Ellos creen en Jesús, y ellos están eternamente salvos. No importa qué tribulaciones y persecuciones les lleguen, ellos jamás cederán a Satanás ni regresarán al mundo.

Cristo murió en la Cruz para pagar la pena de tus pecados. Él derramó Su Sangre para limpiar tus pecados. ¡Ven a Él! ¡Confía en Él! Él te salvará para siempre, y tú ya jamás estarás perdido. ¡No importa qué tribulaciones te vengan en la vida, No dejarás tu iglesia ni abandonarás a Cristo!

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Efesios 1:5-14.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
      “From Every Stormy Wind That Blows” (por Hugh Stowell, 1799-1865).