¡TETELESTAI! ¡CONSUMADO ES!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado la Mañana del Día del Señor, 29 de Octubre, de 2006
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu” (Juan 19:30).


Jesús cuelga en la Cruz, muriendo. Antes ese mismo día le habían ofrecido que bebiera de una mezcla de vinagre con hiel, mas la rehusó. Pero ahora, unos momentos antes de Su muerte, Él clama: “Tengo sed.” El Dr. John R. Rice dijo:

Se predijo esta sed en Salmo 22:15, “Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte.” Su boca está seca. Su lengua se inflama y se pega a Sus mandíbulas. La sed es una cosa horrible. Pero aun en Su tormento y Su sed el Salvador piensa en la Escritura y está presto a cumplirla. Todos deben saber que Él está cargando los tormentos de los condenados, la paga del pecado por el mundo entero sobre Su propio cuerpo, y clama “¡Tengo sed!” Aún en Su muerte, Jesús complace al Padre, no a sí mismo, y la Escritura es cumplida. Claro que sabemos que el Salvador no esperaba recibir agua en la Cruz...Él sabía que le darían a beber vinagre y hiel para atormentarlo más, para quemar Su boca y partirle los labios...la sed del Señor Jesús en la cruz fue mi sed. Él sufrió lo que yo debería haber sufrido. Sus tormentos fueron justamente preparados para mí...Gocémonos en que la santa sed de Jesús nos compró el derecho de beber y no volver a tener sed jamás (traducción libre de John R. Rice, D.D., The Son of God: A Verse-by-Verse Commentary on the Gospel According to John, Sword of the Lord Publishers, 1976, paginas 377-378).

Entonces:

“Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu” (Juan 19:30).

La palabra Griega significa simplemente “espíritu” (Strong #4151). Jesús entregó Su espíritu y murió. Pero quiero que notes la última cosa que Jesús dijo:

“Consumado es.”

En Español se necesitan dos palabras para traducir una en el texto Griego. Esa palabra es “Tetelestai” – “Consumado es.” Pero, ¿qué quiso Cristo decir? Yo creo que hubo al menos cinco cosas que fueron “consumadas” en momento en que Cristo “entregó” Su espíritu y murió en la Cruz.

I. Primero, todas las profecías del Antiguo Testamento tocante
a Su muerte fueron consumadas.

En el verso veintiocho leemos:

“Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed” (Juan 19:28).

Fíjate en la palabra “consumado.” La palabra Griega es la misma. Es “tetelestai.” Spurgeon dijo:

En el verso 28 tenemos la palabra Griega que en nuestra versión se traduce “consumado,” ahí está – “Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed.” Y después dijo: “consumado es.” Esto nos da a ver claramente lo que Él quiso decir, “consumado es,” que toda la Escritura se había cumplido, que cuando Él dijo: “Consumado es,” el libro entero, de principio a fin, ambos en la ley y los profetas, se había consumado en Él...y ninguna profecía, [dada] en Babilonia o en Samaria, o en Judea había quedado sin cumplimiento [finalizada, consumada] en Cristo Jesús (traducción de C. H. Spurgeon, “It Is Finished,” The Metropolitan Tabernacle Pulpit, Pilgrim Publications, impreso 1986, tomo VII, p. 586).

En este corto sermón, solo puedo sacar unas cuantas de las muchas profecías de las Escrituras del Antiguo Testamento que fueron cumplidas cuando Cristo dijo:

“Consumado es.”

Por ejemplo, el “proto evangelio” la primera mención del evangelio, dado al principio de la historia, fue consumado. Dios le había dicho a Satanás:

“Y pondré enemistad entre tí y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Genesis 3:15).

La Biblia de Estudio Scofield dice que ésta es “La Primera promesa en cuanto al Redentor… La línea de referencias que comienza aquí incluye las promesas y las profecías tocante a Cristo, que fueron cumplidas...” (traducción libre de The Scofield Study Bible, nota en Inglés sobre Genesis 3:15). Esa primera profecía fue cumplida cuando Cristo dijo:

“Consumado es.”

O de nuevo, toma el Salmo 22, que predijo Sus propias palabras al morir:

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”
      (Salmo 22:1).

Ya estaba consumado. O las palabras en el mismo Salmo que dicen:

“Horadaron mis manos y mis pies” (Salmo 22:16).

Eso también fue consumado cuando Jesús murió en la Cruz.

O toma aquel gran capitulo en Isaías 53, que en parte dijo:

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores...Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”
      (Isaías 53:4-6).

Eso también fue consumado.

“Consumado es.”

O toma las palabras del mismo Jesús, después de haber resucitado físicamente de los muertos, dijo a los discípulos:

“¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas la Escrituras [del Antiguo Testamento] lo que de él decían” (Lucas 24:26-27).

¡Cristo les dijo que todas las cosas dichas por Moisés y por “todos los profetas” fueron cumplidas y consumadas en Él!

“Consumado es.”

Spurgeon comentó:

Ahora, yo digo abiertamente que si los grandes intelectos de todas las edades se juntaran a resolver este asunto, a inventar otra clave para las...profecías, no podrían hacerlo...hasta que uno salga y proclame: “La Cruz de Cristo y al Hijo de Dios en carne,” entonces todo se aclara...¡Salvador bendito! En ti descubrimos todo realizado...que Dios había hablado por los profetas; en tí descubrimos todo realizado [y consumado], lo cual Dios habló en la antigüedad por los profetas, en ti descubrimos [consumado] todo lo que Dios había declarado [en las Escrituras antiguas]. ¡A tu nombre sea la gloria! “Consumado es” – ¡todo [en la profecía] es resumido [y completado] en ti [Señor Jesús]! (traducción libre de C. H. Spurgeon, ibid., pp. 586-587).

“Consumado es.”

II. Segundo, todos los tipos y profecía bajo la ley del Antiguo
Testamento fueron consumados, abolidos y explicados.

Fueron consumados en Cristo Jesús. Mira a Abraham venir, y velo mirar maravillado, mientras Dios revela a Cristo en la persona de Isaac en el Monte Moriah. Desde los tiempos de Noé, de Abraham, de Isaac y Jacob, mira sus altares que humean y los sacrificios sangrientos, y míralos todos consumados cuando Jesús clamó:

“Consumado es.”

Mira a Aaron y a los sacerdotes y Levitas, cada mañana y tarde ofrecer un cordero como sacrificio y decir, “¿Señor, cuando acabará este sacrificio? ¿Cuándo será consumado? ¿Llegará a serlo alguna vez?” y luego oye a Cristo clamar en la Cruz:

“Consumado es.”

¡Consumado es! ¡Consumado es! Cada macho cabrío, y cada cordero sacrificado por el pueblo de Dios bajo el Pacto Antiguo fue cumplido en la muerte de Cristo, cuando Él clamó:

“Tetelestai! ¡Consumado es!”

III. Tercero, toda obediencia a la ley de Dios fue consumada
en Cristo crucificado.

La obediencia perfecta de Cristo a la ley de Dios fue consumada. Ahora ya no era necesario que el hombre fuera perfectamente obediente a cada ley de Dios para ser salvo. No, él no podía ser salvo por obedecer perfectamente los mandamientos de Dios, porque la ley no fue extendida para salvar al hombre al obedecerla perfectamente. Ese no era el propósito de la ley de Dios. La Biblia dice:

“La ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe” (Galatas 3:24).

Para que el hombre fuera salvo, era necesario que la ley se obedeciese perfectamente, porque nadie en esta tierra verá jamás a Dios, a menos que sea perfecto en justicia. Pero Cristo obedeció perfectamente la ley de Dios en el lugar de aquellos que confían en Él.

Nada revela tan completamente la obediencia perfecta de Cristo a la Ley como Su sumisión a Dios por Su muerte en la Cruz. Cristo perfeccionó la obediencia a la ley de Dios al ir a la Cruz. Él pagó la deuda de ley, en nuestro lugar sobre la Cruz. Cristo, por su justicia perfecta, compró nuestra redención en aquella Cruz. Como lo pone el viejo himno:

Liberado de la ley, que dichosa condición,
   Jesús ha sangrado, y sí hay remisión,
Maldito por la ley y golpeado por la caída,
   Cristo nos redimió de una vez.
(traducción libre de “Once For All”
   por Philip P. Bliss, 1838-1876).

¡Cuando vienes a Cristo, eres limpiado del pecado, y vestido en Su justicia! Eres liberado de la “maldición de la ley” por lo que Cristo hizo por ti en la Cruz.

“Tetelestai! ¡Consumado es!”

IV. Cuarto, todo el poder de Satanás y del pecado fue terminado
para el pueblo de Dios sobre la Cruz.

De nuevo, cuando Jesús dijo: “Consumado es,” Cristo entró a la batalla vencedora sobre Satanás y el pecado. El pecado destruyó a Cristo, pero por aquella destrucción, Cristo destruyó al pecado – ¡y a Satanás!

Cuando Cristo dijo: “Consumado es,” Él ya había derrotado al pecado y a Satanás – y Él también había destruido a la muerte para aquellos que confían en Él. Cuando Cristo dijo: “Consumado es,” Él le dijo a Satanás y a sus huestes demoníacas, “¡Deja libre a mi pueblo! ¡Los has tenido por esclavos lo suficiente!”

En la sinagoga de Nazarét, Jesús dijo:

“El Espíritu del Señor está sobre mí…a pregonar libertad a los cautivos…a poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4:18).

Y eso es exactamente lo que Cristo hará por ti – si vienes a Él y le lazas a Sus pies, y crees en Él con todo tu corazón – porque Cristo tiene poder completo sobre Satanás y el pecado. Él los venció cuando ¡Él murió en aquella Cruz!

“Tetelestai! ¡Consumado es!”

Así, Charles Wesley podía cantar:

El poder del pecado Él quebranta,
   Él libra al prisionero;
Su sangre al más vil limpia;
   Su Sangre me alcanza a mi.
(“O For a Thousand Tongues” by Charles Wesley, 1707-1788).

“Tetelestai! ¡Consumado es!”

¡Ven a Cristo por fe y Él te librara de la esclavitud de Satanás y el pecado! Todo lo que se necesitaba para que te librara fue consumado en la Cruz.

“Tetelestai! ¡Consumado es!”

V. Quinto, toda la justicia de Dios fue satisfecha a favor de Su pueblo
cuando Cristo murió en la Cruz.

Cuando Cristo clamó: “Consumado es,” Él hizo la paz entre Dios y el hombre – porque la justicia de Dios fue satisfecha por la muerte de Jesús en aquella Cruz.

“Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre...a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús”
      (Romanos 3:24-26).

La justicia divina de Dios fue satisfecha para el creyente cuando Jesús dijo:

“Consumado es.”

Cuando confías en Jesús por fe la justicia y el juicio de Dios ya no cuelgan sobre ti. Tú ya no eres contado por culpable ante los ojos de Dios cuando confías en el Señor Jesucristo, porque Él dijo:

“Consumado es.”

Todo castigo posible por tu pecado se ha ido. Ha sido pagado por completo por Cristo en la Cruz.

“Tetelestai! ¡Consumado es!”
“Tetelestai! ¡Consumado es!”

¡Todo lo necesario para tu salvación ya fue provisto por Cristo en la Cruz!

¿Qué te queda por hacer? Spurgeon dijo:

Pobre pecador, ¿tendrás a Cristo o [no]? “Ah”, dice uno, “Yo estoy dispuesto, pero no soy digno”. Él no quiere ninguna dignidad.

         “Consumado es.”

Todo lo que Cristo pide es que estés disponible [porque Él dice] “El que quiera [venga]” (ref. Apocalipsis 22:17). Si Él te ha dado la disponibilidad, tu puedes [venir] y creer en Cristo...esta mañana. “¡Ah!” dices tú, “¿no te refieres a mí?” pero sí...[porque ya todo está consumado, la obra completa de tu salvación está completa]. (traducción libre de C. H. Spurgeon, ibid., p. 592).

“Consumado es.” Ven a casa a Cristo. Él te anima a venir, y yo espero que lo escuches y vengas a Él y seas salvo ahora, esta misma mañana.

Cantemos de pie la última canción en la hoja de canciones. Cántenla de pie y con fuerzas. Alza tu hoja de canciones y canta en voz alta y fuerte.

Del cautiverio, dolor, y oscuridad,
   Vengo, Jesús, vengo, Jesús,
Hacia tu libertad, gozo y luz,
   Vengo, Jesús, a Ti...
Fuera de mí a morar en tu amor,
   Fuera de la desesperación a tu gozo,
Hacia lo alto, como en alas de paloma,
   Vengo, Jesús, a Ti.
(traduccion literal de “Jesus, I Come”
      por William T. Sleeper, 1819-1904).

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Juan 19:16-30.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón: “Once For All”
(por Philip P. Bliss, 1838-1876).


EL BOSQUEJO DE

¡TETELESTAI! ¡CONSUMADO ES!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.


“Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu” (Juan 19:30).

(Salmo 22:15)

I.   Todas las profecías de Antiguo Testamento sobre Su
muerte fueron consumadas, Juan 19:28; Genesis 3:15;
Salmo 22:1, 16; Isaias 53:4-6; Lucas 24:26-27.

II.  Todos los tipos y profecías típicas bajo la ley del Antiguo
Testamento fueron consumadas, abolidas y explicadas,
Juan 19:30.

III. Toda la obediencia a la ley de Dios fue consumada en Cristo
crucificado, Galatas 3:24.

IV.  Todo el poder se Satanás y del pecado fueron terminados para el
pueblo de Dios sobre la Cruz, Lucas 4:18.

V.   Toda la justicia de Dios fue satisfecha a favor de Su pueblo
cuando Cristo murió en la Cruz, Romanos 3:24-26;
ver Apocalipsis 22:17.