¡ENTERRADO VIVO!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.


Un sermón predicado en la Tarde del Día del Señor, 9 de Julio de 2006
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre su sedimento ha estado reposado, y no fue vaciado de vasija en vasija, ni nunca estuvo en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado” (Jeremías 48:11).


Moab no había tenido guerra por mucho tiempo. Por lo tanto se había hecho orgulloso y seguro en sí mismo. Esta condición se describe en el verso veintinueve.

“Hemos oído la soberbia de Moab que es muy soberbio, arrogante, orgulloso, altivo y altanero de corazón”
     (Jeremías 48:29).

Moab es entonces un retrato de aquellos que se sienten seguros y se acomodan en su estado inconverso. Y lo que el profeta Jeremías dijo tocante a Moab se te aplica a ti, si acaso te has reposado y asegurado en tu condición perdida.

Algunos aquí presentes esta noche se hallan en la misma condición de Moab. Te has vuelto despreocupado y desatento, sin que tu condición perdida te perturbe. No debo hablar en general sobre los que se hallan perdidos afuera en la ciudad de Los Angeles. No, yo debo aplicarle el texto a aquellos de ustedes que se hallan aquí esta noche, pero que permanecen en un estado inconverso. ¿Qué te dice el texto a ti?

I. Primero, el texto dice que tú te has quedado
despreocupado por mucho tiempo.

“Quieto estuvo Moab desde su juventud…” (Jeremías 48:11).

¿Ha sido esa tu condición? ¿Te has quedado sin despertar por años, sin ser movido por tu pecado?

Talvez fuiste criado en la iglesia, pero nunca has estado bajo la vara de la convicción enviada por Dios. Tal vez viniste hace varios meses, o años, y has oído el evangelio predicado muchas veces – mas aun no has sentido disturbada tu alma.

“Quieto estuvo Moab desde su juventud…” (Jeremías 48:11).

Hay gran peligro quedándote como estás – aunque no lo veas. Faraón era como tú. Él oyó a Moisés predicar vez tras vez – mas cada vez que oía el sermón, se quedaba quieto, hasta que la ira de Dios cayó sobre Egipto. Nabucodonosor era como tú. Él resistía a Dios orgullosamente hasta que la destrucción cayó sobre él y enloqueció. Belsasar era como tú. Él permaneció en su pecado hasta que los dedos de Dios escribieron estas terribles palabras

“Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto”
     (Daniel 5:27).

Mi abuela materna me contó que en las colinas de Missouri, un ataúd que había sido enterrado por años, fue abierto. Cuando abrieron aquel ataúd hallaron al esqueleto agarrado de la tapadera. Los dedos del esqueleto habían escarbado la tapadera del ataúd, porque la persona había sido enterrada viva. Eso sucedía a menudo en los tiempos de antes, cuando no tenían el conocimiento médico que tenemos hoy. Muy a menudo gente despertaba a darse cuenta de que estaban dentro de un ataúd, sepultada bajo seis pies de tierra. Cuando mi abuela me contó esa historia me hizo tener pesadillas.

¿Pero no es ese tu destino esta noche? ¿No será igual de horrible cuando despiertes, sellado para siempre en la oscuridad, sin esperanza alguna de escapar? ¿No deberías estremecerte ante dicho prospecto? Te podría suceder esta noche. Te podría suceder en la mañana.

“Quieto estuvo Moab desde su juventud…” (Jeremías 48:11).

¿Cómo puedes estar tranquilo? ¿Cómo puedes estar despreocupado? ¿Cómo puedes soportar vivir así – sabiendo que podrías despertar sellado vivo en las tinieblas – sin modo de escapar? ¿Cómo puedes soportar el solo pensamiento?

II. Segundo, el texto dice que tú estás reposado.

“Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre su sedimento ha estado reposado…” (Jeremías 48:11).

El Dr. Gill dijo,

“Y sobre su sedimento ha estado reposado,” es una metáfora tomada del vino, que cuanto más reposa en el fondo, consigue mejor cuerpo, y se hace más rico y más fuerte...un emblema de los pecadores perdidos, que están reposados y endurecidos en la corrupción de su naturaleza, y para nada disturbados ante la maldad del pecado, la ira de Dios, su juicio sobre los hombres, el último y terrible juicio, ni los terrores del infierno (traducción libre de John Gill, D.D., An Exposition of the Old Testament, The Baptist Standard Bearer, reimpresión de 1989, tomo 5, pagina 657).

El hombre rico se sentía bien seguro. Al igual que Moab, él estaba reposado “sobre su sedimento.” Él no creía que Dios [dijo]

“…castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni hará mal” (Sofonías 1:12).

Él se sentía seguro y libre de peligro. Él hacía planes para el futuro sin temor de poder perder su alma.

“Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma” (Lucas 12:20).

Y esa misma noche se murió, y se hundió en “la oscuridad de las tinieblas” (Judas 13).

¿Te has preguntado alguna vez a ti mismo “Qué me sucederá si me muero esta misma noche?” ¿Te has preguntado alguna vez cómo te sentirás en las eternas tinieblas del Infierno? ¿Estás tú “reposado y endurecido en la corrupción de [tu] naturaleza, y para nada disturbado ante la maldad del pecado, la ira de Dios, su juicio sobre los hombres, el último y terrible juicio, ni los terrores del infierno” como los que describe el Dr. Gill? ¿Estás endurecido en tal peligroso estado?

III. Tercero, el texto dice que tú no has sido convertido.

“Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre su sedimento ha estado reposado, y no fue vaciado de vasija en vasija, ni nunca estuvo en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado” (Jeremías 48:11).

Dr. Gill dijo,

“Y no fue vaciado de vasija en vasija”; así como el vino nunca ha sido vaciado [vertido] de la vasija...fue primeramente puesto dentro…en lo que se hacían emblema [o retrato] de los que jamás ha visto su propio vacío, ni su [falta] y nunca han sido vaciados del pecado, ni de la justicia propia “nunca estuvo en cautiverio”…un emblema [o retrato] de aquellos que jamás han visto su estado de cautiverio al pecado y a Satanás, ni se han quejado de ello, ni se han hecho cautivos de Cristo “por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado”; Su [vida] continuó sin cambio ni alteración alguna, y su pecado y su orgullo...que eran la causa de su ruina...un emblema [o retrato] del hombre no regenerado, cuyo gusto está [arruinado] por el pecado, y continua tal como al principio...y se hallan así en una condición peligrosísima (ibid.).

El Dr. John Gill, nuestro comentarista clásico Bautista Bíblico, habló de tu caso, ¿verdad? ¿No te describen a ti sus palabras? ¿No es cierto que jamás has sido “vaciado de vasija en vasija” por la conversión verdadera? ¿No es cierto que tú nunca has estado “en cautiverio,” nunca siendo cautivo de Cristo, en vez de Satanás? ¿No es cierto que el “sabor” de tu vida, no, ni el mismo “olor” o el mismo “aroma” de tu vida “no ha cambiado” ante el olfato de Dios?

Si esto es cierto de tí, ¡estás en un grande peligro! ¿Pero ves el peligro en que te encuentras? Spurgeon, el príncipe de los predicadores, dijo de una persona que ha “estado reposada desde [su] juventud,”

Claramente esta [persona] no ha estado en cautiverio espiritual, jamás ha sentido el peso del pecado, nunca ha conocido lo que es el peso de la culpa. ¿Lo envidias? Pronto envidiarás a los muertos en sus tumbas...mejor envidiar al hombre que ha caído en la sensibilidad [el despertamiento]... aquellos dolores, y remordimientos amargos, y la turbulencia de una conciencia herida [por la convicción del pecado] son señales del [principio] de la vida espiritual, es por cosas así que somos guiados a poner nuestra confianza en Jesús, y aquellos que nunca las han sentido, mejor...que oren para experimentarlas – para que puedan ser seguramente sacados de su justicia propia y ser guiados a descansar sobre...nuestro querido Redentor. ¡Ah! Mi estimado oyente, si esta [noche] estás lleno de ansiedad [y temor]...debes estar agradecido [por el temor y la convicción], y pedirle a [Dios] que te lleve a Jesús...Si no puedes gozar el mundo como lo hacías antes, me alegro, Dios te ama [mucho] para dejarte [estar contento cuando eres un pecador en una condición perdida tan horrible]. Él quiere azotarte para sacarte de tus pecados si acaso no puedes ser sacado de ellos por los más suaves lazos de amor...Mejor es sufrir [la convicción] del pecado que acaba en vida, que gozar la comodidad que [se prolonga] es muerte... (traduccion de C. H. Spurgeon, “The Shrill Trumpet of Admonition,” The Metropolitan Tabernacle Pulpit, tomo 13, pp. 402-403).

Oh, que Dios Mismo te arrastre lejos de tus pensamientos reposados, cómodos, satisfechos en sí mismo. Que Dios Mismo te cause ser lleno de ansiedad y de terror – hasta que vengas y caigas a los pies de Jesús, y seas salvo por Su Sangre y justicia, justificado por la fe en

“El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”
     (Juan 1:29).

Has estado reposado demasiado tiempo. Tú hablas con el diácono y conmigo sobre tu salvación sin emoción, sin temor. Que aquella historia de la persona que fue enterrada viva, en las montañas de Ozark que mi abuela me contó, te despierte a tu situación atemorizante.

Edgar Allan Poe (1850) escribió una historieta llamada: “The Premature Burial” [El Entierro Prematuro]. Solamente cito a Poe para ilustrar cuánto más terrible será despertar en el Infierno que despertar hallándote enterrado vivo. En esa historieta, Edgar Allan Poe dijo:

Ser enterrado vivo, es fuera de duda [la cosa más terrible] que le haya [pasado] al [hombre mortal]… Raramente se entra a un sepulcro, por equis motivo, sin hallar los esqueletos en posiciones que dan temibles sospechas.
       Temible la sospecha en sí – ¡pero aun más terrible la condena! Se puede [decir], sin duda, que ningún evento inspira más...ansia mental como lo hace el entierro antes de la muerte. La insoportable presión de los pulmones – los olores de la tierra húmeda – vestir el traje de la muerte – la rígida [cerradura del ataúd] – la negrura de la noche profunda – el silencio...que sobrepasa – estas cosas [con el pensamiento] de que nuestra porción sin esperanza es la de los que están realmente muertos – estas consideraciones, digo yo, llevan al corazón, que aun palpita, un grado de terror y horror intolerable al cual aun la más valiente imaginación evita. No sabemos de nada más [horrible] sobre la tierra [que ser enterrado vivo] (traducción libre de Edgar Allan Poe, “The Premature Burial,” 1850).

Pero piensa, amigo querido, cuanto más odioso será para ti despertar en el Infierno, que despertar en un ataúd seis pies bajo tierra.

Por lo tanto, te ruego que hagas todo lo que puedas para escapar este horrible destino. Ya no estés “cómodo.” Ya no estés reposado ni satisfecho contigo mismo. Todas la muertes son inesperadas. Todos los entierros son prematuros, porque queremos vivir. Pero no vivirás a menos que: “Esforzáos a entrar por la puerta angosta” (Lucas 13:24), y vengas al Salvador, Jesucristo. ¡Hazlo ahora!

Todo aquel que es enterrado en un ataúd en un sentido verdadero está “enterrado vivo, porque el alma vive, sigue, enterrada viva, eternamente en la “oscuridad de las tinieblas” (Judas 13). Ese terrible evento te sucederá a ti si no vienes y te sometes a Jesucristo. O tú serás enterrado vivo en las tinieblas del Infierno si continuas rechazando a Jesús, porque,

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:16).

(FIN DEL SERMÓN)
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La Escritura Leída por el Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Lucas 12:16-21.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“If You Linger Too Long” (by Dr. John R. Rice, 1895-1980).


EL BOSQUEJO DE

¡ENTERRADO VIVO!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.


“Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre su sedimento ha estado reposado, y no fue vaciado de vasija en vasija, ni nunca estuvo en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado” (Jeremías 48:11).

(Jeremías 48:29)

I.   Tú te has quedado despreocupado por mucho tiempo, Jeremías
48:11a; Daniel 5:27.

II.  Tú estás reposado, Jeremías 48:11b; Sofonías 1:12; Lucas 12:20;
Judas 13.

III. Tú no has sido convertido, Jeremías 48:11c; Juan 1:29;
Lucas 13:24; Judas 13; Marcos 16:16.