NO PODRÉIS SERVIR A JEHOVÁ

por Dr. Robert Hymers

Un sermón predicado en la tarde del Día del Señor, 22 de Enero de 2006
en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles

“Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).


Los “decisionistas” dicen a menudo que su texto favorito en Josué es el verso 15. Creen que este verso le dice a la gente que tomen una decisión de escoger a Dios y servirlo a Él. Pero la lectura diligente del verso 15 muestra que no es eso lo que dice. Escúchalo con oídos “nuevos”:

“Escogeos hoy a quien sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis” (Josué 24:15).

Se les dio a escoger entre los ídolos que los parientes de Abraham habían servido en Haran, “al otro lado del río” - o podían escoger adorar a los ídolos de los Amorreos. ¡Pero en ninguna parte del verso 15 se les dijo que podían escoger servir a Dios! Lamento haberle quitado ese verso a los “decisionistas,” ya que es uno de sus favoritos. Pero - al leerlo diligentemente - simplemente no dice lo que ellos pensaban que decía.

Ahora, cuatro versos después, nuestro texto corrige el error del “decisionismo” todavía más, porque aquí Josué clara y agudamente le dice a la gente que no pueden escoger servir a al Señor. Fíjate bien en la primera parte del verso.

“Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

Ellos solamente podían escoger servir a un conjunto de ídolos o a otro conjunto de ídolos, ¡pero no podían servir a Jehová!

Y tú que estás aquí esta tarde te encuentras en la misma terrible situación. Tú puedes escoger una manera pecaminosa de vivir, o puedes escoger otra manera pecaminosa de vivir, pero:

“Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

Y lo que él les dijo a ellos se aplica también a ti.

“No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

Spurgeon comentó sobre este verso:

El pueblo había dicho: “A Jehová nuestro Dios serviremos.” Pero Josué los conocía demasiado bien, y les recordó que tomaban una tarea que no podían cumplir. Ellos no le creyeron, sino que le dijeron: “No, sino que a Jehová serviremos.” Pero [su historia más tarde] demostró lo cierto de la advertencia de Josué. [Dios nos] conoce mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos...Él que hizo al hombre tiene mejor conocimiento de su condición y su capacidad. Moremos en Su veredicto de la habilidad humana (traducción de p. 48 de My Sermon Notes, por C. H. Spurgeon. Baker Book House, reimpresión de 1992).

“No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

I. Primero, la certeza de que la gente inconversa no puede servir a Dios.

No es una incapacidad física, sino espiritual. No se halla en la naturaleza de la gente inconversa. Se puede decir que puedes servir a Dios si deseas hacerlo. Pero la palabra “si” demuestra tu incapacidad. Tu incapacidad yace en la falta de poder desear.

El alma inconversa esta “muert[a] en delitos y pecados” (Efesios 2:1); “muertos en pecados” (Efesios 2:5); “todos están bajo pecado” (Romanos 3:9). Tú debes servir a Dios, y eres responsable por no servirlo, pero eres totalmente incapaz de servirlo aceptablemente.

“No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo”
     (Josué 24:19).

La ley de Dios es perfecta y de largo alcance. Spurgeon dijo: “Si una mirada puede cometer adulterio, ¿quién podrá cumplir la ley en todos los puntos? Mat. 5:28” (ibíd.).

La mente de la persona inconversa tiende a su propia voluntad, lo que ella desea, lujuria, enemistad, orgullo, y todos los otros males.

“Porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede” (Romanos 8:7).

Trata de ser obediente a Dios perfectamente. Ni siquiera tratarás. Puedes alegar de que sí eres capaz, pero eres demasiado depravado aún para tratar. Si trataras de ser perfecto aún más, te humillaría y te llevaría bajo la convicción, y te guiaría a Cristo para salvación. Pero ni siquiera tratas. Si tratases, pronto verías que

“No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

II. Segundo, el desánimo que viene cuando ves esta verdad.

“No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

Spurgeon dijo:

“Se alega que esto llevará al hombre a la desesperación, y nuestra respuesta a eso es que la clase de desesperación a la que lo lleva es la más deseable y la que más ayuda” (ibíd., pagina 49).

La desesperación, falta de esperanza - ¿no es eso exactamente lo que necesitas sentir? No es esa la falta de esperanza que sintió el Apóstol cuando dijo:

“¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?” (Romanos 7:24).

Esta es la falta de esperanza evangelistica. ¡Esta es la convicción verdadera! Esto es lo que queremos decir con despertamiento! ¡Esta es una persona iluminada por el Espíritu de Dios, llevada al punto donde dice en su corazón:

“[Yo] no podré servir a Jehová, porque él es Dios santo”
     (Josué 24:19).

El sentir así es gran ayuda. Te desanima de tu justicia propia la cual es mortal, de un orgulloso rechazo de la misericordia, y de la rebelión contra la gracia. La confianza en uno mismo de cualquier tipo es enemiga del Salvador.

“[Yo] no podré servir a Jehová” (Josué 24:19).

Este es un sentimiento que ayuda. Te desanima de todo tipo de salvación-propia. Te silencia, y te hace ver que sólo puedes ser salvo por Jesús.

“Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes” (Gálatas 3:22).

“No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

III. Tercero, la necesidad de ser recordado de la verdad.

Gente inconversa, necesitas una nueva naturaleza antes de poder servir a Dios, la cual sólo Dios puede crear en ti. Tú no podrás servir a Dios hasta que seas nacido de nuevo de Dios.

Antes de poder servir a Dios necesitas estar reconciliado con Él. ¿Cómo podrá un enemigo servirle a su rey? Así como estás tú, no puedes servirle a Dios tal como un miembro del Taliban no le puede servir al Presidente Bush! Tú eres el enemigo de Dios. Tú no podrás servirle a Dios hasta que te reconcilies con Él. Y solo Cristo lo puede hacer por tí.

Tú también tienes que ser justificado. Tu servicio no podrá complacer a Dios hasta que estés justificado. Nadie aparte de Jesús puede justificarte. Solamente Él puede hacerte perfectamente limpio y justo ante los ojos de Dios.

“No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

Así que tienes que venir a Jesús, el Hijo de Dios. Solamente Jesús puede quitar tu pecado y hacerte limpio. Solamente Jesús puede hacerte justo y santo ante los ojos de Dios. Solamente hasta que hayas sido limpiado por la Sangre de Jesús podrás servirle a Dios de una manera aceptable. Por lo tanto:

“Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31).

(FIN DEL SERMÓN)
Tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet,
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La Escritura Leída por Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Josué 24:14-22.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“In Jesús” (por James Procter, 1913).


EL BOSQUEJO DE

NO PODRÉIS SERVIR A JEHOVÁ

por Dr. Robert Hymers


“Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová” (Josué 24:19).

(Josué 24:15)

I.   La certeza de que la gente inconversa no puede servir a Dios,
Efesios 2:1, 5; Romanos 3:9; 8:7.

II.  El desánimo que viene cuando ves esta verdad,
Romanos 7:24; Gálatas 3:22

III. La necesidad de ser recordado de la verdad, Hechos 16:31.