APRENDIENDO DE CRISTO A PREDICAR
EVANGELISTICAMENTE

por Dr. Robert Hymers

Un sermn predicado en la Maana del Da del Seor, 11 de Diciembre de 2005
en el Tabernculo Bautista de Los Angeles

Mas a la mitad de la fiesta subi Jess al templo, y enseaba. No os dio Moiss la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley?(Juan 7:14, 19).

Jess entonces, enseando en el templo alz la voz...el que me envi es verdadero, a quien vosotros no conocis (Juan 7:28).

En el ultimo y gran da de la fiesta, Jess se puso en pie y alz la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a m y beba (Juan 7:37).


Aqu en el ultimo capitulo de Juan vemos un ejemplo notable de la predicacin evangelistica de nuestro seor Jesucristo. Para empezar, sealar varias cosas respecto a la predicacin evangelistica de nuestro Seor en esta ocasin que eran muy diferentes de la predicacin que omos el da de hoy. Primero, dir que era predicacin a campo abierto, al aire libre. Dicha predicacin ya no se escucha hoy en da, pero era muy comn durante los tres Grandes Despertamientos del siglo dieciocho y de la primera parte del siglo diecinueve. Y la predicacin al aire libre ha sido una de las marcas de gran predicacin en virtualmente todo tiempo de avivamiento y despertamiento. George Whitefield y Howell Harris de Gales eran maestros de la predicacin al aire libre en el Primer Gran Despertamiento. Timothy Dwight, Asahel Nettleton, Christmas Evans, y otros grandes predicadores del Segundo Gran Despertamiento a menudo hablaron al aire libre. Moody y el gran Spurgeon a menudo siguieron el ejemplo de nuestro Seor, predicndole afuera del edificio de la iglesia, al aire libre a grandes multitudes que venan a escucharlos. Yo no s de muchos avivamientos histricos donde la predicacin no ocupose al menos algunas de las reuniones que Dios usara, particularmente en los tres Grandes Despertamientos.

Yo mismo llev a cabo la mayora de mi primera predicacin al aire libre. Fui inspirado a hacerlo as cuando le la versin condensada de John Wesleys Journal [El Diario de John Wesley] (publicado en Ingls por Moody Press), cuando l, con Whitefield, fueron expulsados de las iglesias establecidas y fueron forzados a hablarle a la gente comn en los campos, como lo hizo nuestro Seor en los das que acompaaban la Fiesta Juda de los Tabernculos, que se registra aqu, en Juan capitulo siete.

La segunda cosa que quisiera que notes es que estos sermones de Cristo en Juan capitulo 7, no eran estudios Bblicos como los que vemos hoy da. Eso es comprobado por el hecho de que la gente no tena Biblias. Las pocas copias de la Escritura que existan solo se hallaban en las sinagogas, y ciertamente no eran sacadas de la sinagoga para que la gente, a la cual Jess hablaba, las vieran. As que Jess no hablaba con la Biblia a la mano, ni hablaba detrs de los confines de un pulpito de iglesia. No estoy poniendo de menos la predicacin de la Biblia impresa detrs de algn plpito. Simplemente digo que Jess no lo hizo aqu en su predicacin al aire libre, y en casi ningn otro lugar en los cuatro evangelios, excepto una o dos veces, como cuando predic del libro del profeta Isaas en la sinagoga de Nazaret (Lucas 4:16-30). Cristo, segn s, lo hizo una sola vez en su ministerio terrenal. Su mtodo comn era tomar un texto de la Biblia y predicar de all, de memoria.

Y, luego, mi tercera observacin es que estos sermones de Cristo en la Fiesta de los Tabernculos eran puramente evangelisticos. Aplicaban a las multitudes inconversas que venan muy dispuestas a or los sermones del Hijo de Dios. Eso es lo que pas en el sptimo capitulo de Juan, y a travs del ministerio terrenal de nuestro Seor. Este fue un tiempo de avivamiento verdadero, y los hombres no necesitaban ser empujados a ir a orlo, como tampoco fueron empujados a venir, los que vinieron a veces de muchas millas de distancia, y se pararon en la nieve de la maana a or a Whitefield y a Wesley, Howell Harris y otros predicadores del Primer Gran Despertamiento.

Mi cuarta observacin es que en las reuniones de los grandes avivamientos del siglo dieciocho no hubo msica especial. La msica que cantaban era espontnea, no iba acompaada de instrumentos musicales de ninguna clase. Sino que la gente cantaba del corazn, en voz alta. Se cantaba de memoria, y los que observaron y escribieron de ello despus, dijeron que era la clase de canto ms conmovedor que exaltaba a Cristo, que ellos jams haban escuchado. Y quiero decir que cualquier canto que acompaaba la predicacin de Cristo era igual - espontneo, del corazn. Esto siempre es cierto en tiempo de avivamiento - no hay coros, ni msica especial - solamente los himnos familiares, cantados de una nueva manera, en fervor, de la profundidad del corazn de la gente que iba a escuchar la predicacin.

Tambin debo decir que hubo menos canto en el tiempo de Cristo y en los grandes avivamientos del pasado, que hoy. Parece que no hubo canto en la predicacin de Cristo en el sptimo capitulo de Juan. Hoy en da el canto y la msica en general toman al menos la mitad del tiempo de los servicios modernos de adoracin. No fue as cuando Wesley y Whitefield predicaron. S hubo canto de corazn, pero ni cerca a la cantidad que tenemos hoy. Creo que el dicho: Un poco de canto de la congregacin, centrado en Dios, hace ms para preparar a la gente para la predicacin, que los servicios de adoracin largos que nublan la mente antes que el predicador llegue a decir una sola palabra, es cierto. El Dr. Martyn Lloyd-Jones es considerado un verdadero experto en avivamiento. l dijo:

Se le da ms y ms al canto. Tienes director del canto como un nuevo ministro en la iglesia, y l dirige el canto y est supuesto a producir cierta atmsfera. Pero toma tanto tiempo produciendo la atmsfera que ya no queda tiempo para predicar en la atmsfera! Esto es parte del menosprecio del mensaje [la predicacin]...es hacia lo que la Iglesia se ha volteado desde que le volvi la espalda a la predicacin (traduccin de p. 17 de Preaching and Preachers, por Martyn Lloyd-Jones, Zondervan Publishing House, reimpresin de 1981).

Tambin quiero sealar que parte de la gran predicacin evangelistica en tiempos de avivamiento se ha llevado a cabo sin ningn canto, o muy poco. As lo dejo, para que pienses. Ciertamente la predicacin de Cristo en estos sermones registrados en el capitulo siete de Juan no fueron antecedidos por coros, nmeros especiales ni canciones de ningn tipo. Jess simplemente se puso en pie y predic. La predicacin era el evento principal, de hecho, el nico evento cuando l predicaba poderosamente al aire libre, sin Biblia impresa a mano, sin exposiciones verso-por-verso, al predicar dichos sermones poderosos. Ser que hoy en da podramos tener ms bendiciones de Dios en nuestros servicios si siguiramos el mtodo del Hijo de Dios, y botramos los coros, la mayora de nmeros especiales y solos, y simplemente pasramos una hora oyendo el mensaje de Dios - como Jess predic en Juan, capitulo siete?

Pero ahora venimos ms cerca a nuestros textos, y hoy tenemos tres. Creo que estos tres textos de la boca de nuestro Seor Jesucristo nos pueden ensear ms respecto a la predicacin evangelistica, de lo que podramos aprender en un seminario. Yo me gradu de varios, y en ellos no aprend nada de mucho valor sobre la predicacin evangelistica. Creo que podremos aprender ms de la predicacin evangelistica verdadera de Cristo en el capitulo siete de Juan, de lo que podramos aprender en cualquier otro lugar. Que cada joven que est considerando entrar en el ministerio recuerde que debe predicar como Cristo, su Maestro y Seor! Tal como el Sr. Griffith cant hace un momento:

O, ser como T! Redentor Bendito,
Es mi plegaria y constante oracin;
Con gusto a los tesoros de la vida renuncio;
Para verme, Jess, como T,
O, ser como T! O, ser como T,
Redentor Bendito, puro como T,
Ven en Tu dulzura, en Tu plenitud,
Graba Tu semejanza en mi corazn.
   (traduccin libre de O To Be Like Thee
      por Thomas O. Chisholm, 1866-1960).

Qu aprendemos de nuestro Seor respecto a la predicacin evangelistica en este pasaje? Qu debe aprender cada joven de la predicacin de Cristo, para ser como el Salvador? De Cristo aprendemos tres cosas esenciales sobre la verdadera predicacin evangelistica.

I. Primero, los sermones evangelisticos deben decirle
a la gente que son pecadores.

Voltea por favor a Juan 7:14-17. Leamos estos cuatro versos de pie y en voz alta.

Mas a la mitad de la fiesta subi Jess al templo, y enseaba. Y se maravillaban los judos, diciendo: Cmo sabe ste letras, sin haber estudiado [en seminario de rabinos]? Jess les respondi y dijo: Mi doctrina no es ma, sino de aquel que me envi. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocer si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta (Juan 7:14-17).

Se pueden sentar.

De este modo debe comenzar un sermn evangelistico, declarando que el predicador aprendi de Dios sus doctrinas, y no las invent solo. Debe ensearle a la gente lo que Dios le ha revelado por medio de las Escrituras, como lo hizo Jess. Y debe haber cierto filo en su predicacin. Mira el verso diecinueve.

No os dio Moiss la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? (Juan 7:19).

Esta de veras es doctrina cortante, pero es la clase de doctrina cortante que debe comenzar la predicacin evangelistica. La predicacin evangelistica arroja el guante al principio y le ensea a la gente las grandes doctrinas de la cada del hombre, la reprobacin y la condenacin eterna.

Jess dijo: Ninguno de vosotros cumple la ley (Juan 7:19). Esta es una reprensin cortante. Como dijo el Apstol Pablo:

Que todos estn bajo pecado. Como est escrito: No hay justo, ni aun uno (Romanos 3:9-10).

Nadie es lo suficientemente bueno para ser salvo por sus propias obras o mrito. Ninguno de vosotros cumple la ley perfectamente lo suficiente para salvaros. Esa es la primera cosa que la predicacin evangelistica nos dice. Te dice que eres un pecador perdido, incapaz de salvarte a ti mismo.

II. Segundo, los sermones evangelisticos deben decirle al
al pecador que no conoce a Dios.

Leamos de pie y en voz alta Juan 7:28.

Jess entonces, enseando en el templo, alz la voz y dijo: A m me conocis, y sabis de dnde soy; y no he venido de m mismo, pero el que me envi es verdadero, a quien vosotros no conocis (Juan 7:28).

Se pueden sentar.

Nota que l clam. Esa palabra es muy fuerte en el Griego original. La palabra Griega es krazō. Significa gritar, clamar en voz alta, dar voces (Strong #2896). El elemento siempre est presente en la verdadera predicacin evangelistica. Nota cuatro otras ocasiones en que esta palabra se usa en el Nuevo Testamento. Se usa respecto a Juan Bautista.

Juan dio testimonio de l, y clam diciendo: Este es de quien yo deca (Juan 1:15).

Se usa respecto al Apstol Pablo:

Pablo... alz la voz en el concilio (Hechos 23:6).

De nuevo, Pablo dijo:

Entre ellos prorrump en alta voz: Acerca de la resurreccin (Hechos 24:21).

Este de clamar y aun gritar est presente en estos mensajes evangelisticos de Juan Bautista y del Apstol Pablo. Y Cristo mismo clam a gran voz hacia Lzaro, llamndolo para que saliera de entre los muertos:

Y habiendo dicho esto, clam a gran voz: Lzaro, ven fuera! (Juan 11:43).

As que este modo de hablar se ve en un nmero de lugares donde Cristo, y otros clamaron en voz alta en su predicacin evangelistica a aquellos muertos en delitos y pecados.

En Juan 8:28 Jess clam, diciendo que ellos no conocan a Dios. Y yo creo que esto es importante en la predicacin evangelistica hoy. Ese elemento de alzar la voz y decirle a los perdidos que no conocen a Dios debe estar all. Ellos son pecaminosos. No han cumplido la ley. No conocen a Dios.

Esto es muy negativo, por supuesto. Y sin embargo es cierto, no? No es cierto que has vivido una vida imperfecta? No es cierto que tienes un corazn pecaminoso? No es cierto que t no conoces a Dios? Se puede llamar predicacin negativa pero es predicacin cierta, no? Entonces si tomamos la predicacin de Cristo en el sptimo capitulo de Juan como ejemplo de predicacin evangelistica, debemos mostrarte estas cosas negativas pero ciertas.

III. Tercero, los sermones evangelisticos deben decirle
al pecador que venga a Cristo.

Por favor lea el verso 37 de pie y en voz alta.

En el ultimo y gran da de la fiesta, Jess se puso en pie y alz la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a m y beba
     (Juan 7:37).

Se pueden sentar. Nota la palabra alz de nuevo - krazō - gritar, clamar en voz alta, dar voces (Strong #2896).

Clam a gran voz: Lzaro, ven fuera! (Juan 11:43).

Jess se puso en pie y alz la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a m y beba (Juan 7:37).

Siempre debe estar el elemento de clamar a gran voz al pecador perdido - llamndole a salir de la muerte, llamndolo a venir a Cristo.

El Dr. Martyn Lloyd-Jones, en su libro titulado Preaching and Preachers, dijo:

Podr el hombre ver el Infierno sin emocin? Podr el hombre or los truenos de la ley sin sentir nada? O Podr el hombre verdaderamente contemplar el amor de Dios en Cristo Jess y no sentir emocin? La posicin entera es ridcula. Me temo que mucha gente hoy al reaccionar en contra de los excesos y en contra del emocionalismo se colocan en una posicin en la cual, al final estn negando la Verdad. El evangelio de Cristo cubre al hombre entero, y si lo que pretende ser el evangelio no lo hace, no es el Evangelio. El Evangelio est supuesto a hacerlo, y s lo hace. El hombre entero est involucrado porque el Evangelio lleva a la regeneracin; as que yo digo que este elemento de pathos y emocin, este elemento de ser conmovido, debe siempre ser prominente en la predicacin (traduccin de p. 95 de Preaching and Preachers, Zondervan Publishing House, por D. Martyn Lloyd-Jones, reimpresin de 1981).

Cristo Jess debe ser nuestro ejemplo de predicacin evangelistica!

Jess se puso en pie y alz la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a m y beba (Juan 7:37).

Has visto el hecho de que eres un pecador perdido, arruinado? Te has dado cuenta de que en verdad no conoces a Dios? Te ha molestado de alguna manera? Anhelas ser perdonado? Deseas estar en paz con Dios? Ests sediento de esto? Entonces, ven a Cristo!

Jess se puso en pie y alz la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a m y beba (Juan 7:37).

Esa es la predicacin evangelistica! Eso es Cristo llamandote por medio del evangelio! Ven a l. S lavado, limpio de tu pecado en Su Sangre! Ten paz con Dios mediante Su sacrificio en la Cruz. Porque esta maana Cristo todava clama hacia ti:

Jess se puso en pie y alz la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a m y beba (Juan 7:37).

Bueno, dices t, Si clamo y grito as hoy da, nadie me escuchar. Yo creo que te equivocas, y te dir por qu ests equivocado.

Crees t que todos respondieron positivamente a los sermones de Cristo en este pasaje, en Juan siete? No. Leamos de pie otro pasaje de este capitulo, en Juan 7:40-43.

Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decan: Verdaderamente ste es el profeta [crean que solamente era profeta]. Otros decan: Este es el Cristo [estos parecan ser salvos]. Pero algunos decan: De Galilea ha de venir el Cristo? (Juan 7:40-41).

Ahora baja al verso 43.

Hubo entonces disensin entre la gente a causa de l
     (Juan 7:43).

Recuerda esto: la verdadera predicacin evangelistica siempre causa disensin entre la gente a causa de l. Algunos piensan que l solamente es un profeta. Otros creern en l y sern salvos. Y otros continuarn dudando si l es en verdad el Salvador. En cual grupo te encuentras esta maana? Ruego que ests entre aquellos que dirn en su corazn, Este es el Cristo. Y ruego que al igual que ellos, t vengas a Jess y confes en l. Que otros digan lo que les plazca - pero t ven a Jess y s salvo!

(FIN DEL SERMN)
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La Escritura Leda por el Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermn: Juan 7:28-37.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermn:
(O To Be Like Thee por Thomas O. Chisholm, 1866-1960).


EL BOSQUEJO DE

APRENDIENDO DE CRISTO A PREDICAR
EVANGELISTICAMENTE

por Dr. Robert Hymers


Mas a la mitad de la fiesta subi Jess al templo, y enseaba. No os dio Moiss la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley?(Juan 7:14, 19).

Jess entonces, enseando en el templo alz la voz...el que me envi es verdadero, a quien vosotros no conocis (Juan 7:28).

En el ultimo y gran da de la fiesta, Jess se puso en pie y alz la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a m y beba (Juan 7:37).

I.   Los sermones evangelisticos deben decirle a la gente
que son pecadores, Juan 7:14-17.

II.  Los sermones evangelisticos deben decirle al pecador que no
conoce a Dios, Juan 7:28; 1:15; Hechos 23:6; 24:21; Juan 11:43.

III. Los sermones evangelisticos deben decirle al pecador
que venga a Cristo, Juan 7:37; 11:43; 7:40-41, 43.