CRISTO TE PUEDE HACER LIMPIO!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermn predicado en la maana del Da del Seor, 7 de Agosto de 2005
en el Tabernculo Bautista de Los Angeles

"Vino a l un leproso, rogndole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jess, teniendo misericordia de l, extendi la mano y le toco, y le dijo: Quiero, s limpio"
      (Marcos 1:40-41).


La Biblia Anotada de Scofield dice que: "La lepra simboliza el pecado en las siguientes maneras: (1) la lepra est en la sangre; (2) la lepra se manifiesta en forma ptrida; (3) la lepra no puede curarse por medios humanos" (nota de Levitico 13:3). A los Judos se les orden no tocar leproso. Este hombre haba sido expulsado de entre sus familiares, y viva una vida solitaria. Nadie se le acercaba. Andaba solo en las calles pregonando: "Inmundo. Inmundo."

Este es un retrato, un tipo, de lo que el pecado le hace a la persona. El pecado te hace inmundo ante los ojos de Dios. El pecado te corta de Dios. El pecado te aparta de la comunin y de la vida de la iglesia local. Oh, quiz asistes a la iglesia, pero no puedes entrar en su comunin completa. Siempre ests "afuera". En realidad no le perteneces al pueblo de Dios, y por dentro lo sabes bien. T ests con el pueblo de Dios el Domingo y en otras ocasiones, pero no importa cuanto hayas asistido a la iglesia, no eres "de ella". Todava te sientes ajeno. Eso es lo que la lepra de tu pecado te hace a ti.

Y cuando comienzas a orar, siempre en tu corazn est la tendencia a pensar que Dios no te oir. El pecado te ha cortado de tener comunin completa con Dios. No puedes unirte en oracin de corazn con el pueblo de Dios. Ests solo, en la lepra de tu pecado. "La lepra simboliza el pecado, est en la sangre...no puede curarse por medios humanos".

As que viniste a la iglesia de nuevo esta maana. Pero en tu corazn las palabras del leproso pregonan: "Inmundo! Inmundo!"

"Y el leproso en quien hubiere llaga...pregonar: Inmundo! Inmundo! Todo el tiempo que la llaga estuviere en l, ser inmundo; estar impuro, y habitar solo; fuera del campamento ser su morada" (Levitico 13:45-46).

Esta era la situacin en que se hallaba este leproso - cortado de Dios y del hombre. Hay alguien aqu esta maana que se sienta as? Sientes que en verdad todava no eres parte de esta iglesia? Sientes que todava ests lejos de Dios? Te has dado cuenta de la terrible lepra dentro de ti, la depravacin de tu naturaleza misma, contaminada y arruinada por el pecado? Si has sentido algo de eso, ven y aprende como este leproso fue limpiado, y tal vez Dios te conceder la fe para que sigas su ejemplo y seas limpio. Qu fue lo que este leproso hizo?

I. Primero, el leproso ansiaba ser limpiado por Jess.

Mira al verso 40.

"Vino a l un leproso, rogndole; e hincada la rodilla"
     (Marcos 1:40).

Mirenme por favor. El leproso vino a Jess y le rogaba de rodillas. Esto muestra que si quieres misericordia y limpieza de Jess, tambin tienes que aorar y estar en serio.

Muchas personas que aun estn dormidas en el pecado tratan de "ser salvas" por solamente recitar las palabras, "Yo quiero ser salvo". Pero no estn serias. No se avientan de lleno a ello. Se interesan cuando oyen un sermn sobre el pecado y el juicio, pero dicho sentimiento se les va, y sus mentes vagan hacia otras cosas. Las personas en dicho estado no llegan a ser salvas. Jess dijo:

"Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarn entrar, y no podrn"(Lucas 13:24).

Cuando despus del sermn hablo con gente que no est despierta, generalmente les pregunto: "Qu quieres que Jess haga por ti hoy?" A menudo su respuesta viene con un signo de interrogacin. Me dicen: "Qu perdone mis pecados?" lo dicen como interrogacin, como queriendo decir, "Es esa la respuesta correcta?"

El problema de ellos es que no han captado lo terrible de su situacin. No sienten el horror de su condicin leprosamente pecaminosa. Hay poco que yo pueda hacer o decir que les ayude mientras se encuentren en ese estado indiferente, desinteresado. Dejo que se vayan, esperando y orando que el Espritu de Dios penetre sus corazones y los cargue con el pecado. A menudo les doy algo para que lean y los dejo ir, orando que la prxima vez que hable con ellos vean su necesidad.

Vean su necesidad! Eso es lo necesario! Este leproso ciertamente vio su necesidad - y estaba muy molesto por ello. l saba que era un leproso perdido, y que no tena esperanza aparte de la misericordia de Cristo.

"Vino a l un leproso, rogndole; e hincada la rodilla"
     (Marcos 1:40).

Este hombre estaba serio. Qu de ti? Este hombre saba que estaba arruinado y sin esperanza plagado con la lepra del pecado. Sabes t eso? Este hombre estaba serio, esforzandose para ser limpiado por Jess. Te describe eso a ti? Si te sientes as, tal vez hoy sers limpiado por Jess. Si no, este solamente ser un sermn ms que oste y olvidaste.

II. Segundo, el leproso crea que s era posible ser limpiado por Jess.

S! l s crea que era posible! l de verdad crea que Jess poda limpiarlo. Mira el verso 40 otra vez.

"Vino a l un leproso, rogndole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme" (Marcos 1:40).

"Si quieres, puedes limpiarme". l crea que Jess lo poda limpiar. T crees eso? O es solamente una teora que oyes a la gente decir en la iglesia?

La semana pasada un hombre me escribi pidiendo ser removido de la lista de correos para recibir sermones. Estaba enojado conmigo por decir que John MacArthur est equivocado cuando dice que hoy no hay Sangre. Este hombre se enoj conmigo de tal manera que me llam "irresponsable", "ignorante" y "terco". Tal vez he sido irresponsable en ciertas cosas que haya dicho. Estoy seguro de ser ignorante sobre mucho. Y talvez sea "terco" sobre algunas cosas. Pero no es irresponsable decirle a pecadores que "Hay una fuente llena de sangre...y los pecadores sumergidos en ella pierden sus manchas de culpa". Eso no es irresponsable. Y no es ignorante creer la Biblia cuando dice:

"La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado"
     (I Juan 1:7).

No hay nada ignorante al creer y predicar eso - porque es la Palabra de Dios! Y yo no creo que sea terquedad insistir que la Sangre de Cristo

"habla" (Hebreos 12:24).

La Sangre que nunca fue glorificada, la Sangre que se corrompi en la tierra, la Sangre que pereci hace cientos de aos ya no habla! Pero la Sangre de Jess "habla" (Hebreos 12:24). Yo no pienso que sea terco insistir que la Sangre de Cristo "habla" porque la Biblia dice que s habla en (Hebreos 12:24). Y qu es lo que la Sangre de Cristo habla? Habla de paz y de misericordia a aquellos que vienen a Jess! Habla de salvacin y limpieza de todo pecado a aquellos que vienen a Cristo por fe!

Si soy llamado "irresponsable, ignorante y terco" por proclamar vida y limpieza por la Sangre del Salvador, que as sea. Llevar esos cargos como medalla de honor. El Papa de Roma llam a Lutero "terco" por proclamar la salvacin por la Sangre de Cristo solamente. Considero un honor y un privilegio no comn estar junto al Reformador, terco hasta el fin, defendiendo la siempre viva, totalmente eficaz Sangre de Jesucristo!

Pero esta historieta tiene un final felz me alegra contar que este hombre me escribi despus y retract lo que haba dicho, y se disculp. Me alegra que eso haya pasado. Yo acepto sus disculpas. Pero no puedo cambiar lo que creo tocante a la Sangre de Cristo.

Este leproso no era incrdulo ni era dudoso cuando se trataba de ser limpiado. Aunque su conocimiento de la Sangre haya sido limitado, l saba que Jess poda limpiarlo. l estaba seguro de ello! No haba confusin teolgica. En la mente de este hombre no caba ninguna duda. Mira cuan abiertamente l habla:

"Si quieres, puedes limpiarme" (Marcos 1:40).

Crees t que Cristo puede limpiarte? Crees que es posible ser limpiado de tu pecado por l? Crees que Cristo puede hacer esto por ti? Entonces, por qu esperas?

"Ah", dirs, "pero no estoy suficientemente convicto de pecado". Eso es un error. Todo lo que se necesita es "sentir tu necesidad de l" ("Venid, Pecadores", que es "Come, Ye Sinners" por Joseph Hart, 1759). Este hombre sinti su necesidad por Jess. Sientes t que necesitas a Cristo para que te limpie? Entonces nada ms es necesario! Ven a Jess y l te limpiar!

III. Tercero, la fe en Jess del leproso fue recompensada.

Leamos los versos 41 y 42 de pie y en voz alta.

"Y Jess teniendo misericordia de l, extendi la mano y le toc, y le dijo: Quiero, s limpio. Y as que l hubo hablado, al instante la lepra se fue de aqul, y qued limpio" (Marcos 1:41-42).

Se pueden sentar.

Cuando el leproso dijo: "Si quieres, puedes limpiarme", el corazn de Cristo "[tuvo] misericordia" para con l. Como lo puso Spurgeon:

La palabra Griega usada aqu...expresa un conmovimiento del ser completo, una conmocin de todas las partes internas...El Salvador fue conmovido en gran manera...Tan pronto fue conmovido el Salvador, su mano fue extendida y toc al hombre y lo san inmediatamente. No hubo necesidad de un largo tiempo para que la cura tomase lugar; la sangre del leproso fue limpiada en un solo segundo (traduccin de C. H. Spurgeon, "The Lord and the Leper", The Metropolitan Tabernacle Pulpit, Pilgrim Publications, re-impreso en 1974, tomo XXXIV, p. 95).

Cristo "extendi la mano y le toc, y le dijo: Quiero, s limpio. Y as que l hubo hablado, al instante la lepra se fue de aqul, y qued limpio" (Marcos 1:41-42).

El mismo momento que vengas a Jess, l te tocar y tu pecado se ir para siempre. El Dr. J. Vernon McGee dijo:

Este milagro tiene un tremendo lado psicologico. Uno no toca a un leproso. Este hombre no haba sido tocado por muchos aos. Tampoco haba podido tocar a nadie. Me imagino que su familia le llevaba de comer y de beber, se lo dejaba all, y cuando ya haba partido, l iba y lo tomaba. l quiz saludaba de lejos, pero jams poda ir a ellos, no poda abrazarlos ni tocarlos. Pero ahora el Seor toca a este hombre, y lo limpia! (traduccin de J. Vernon McGee, Th.D., Thru the Bible, Thomas Nelson, 1983, tomo IV, pgina 166).

Bill Gaither habl de esto en la cancin popular que escribi, la cual el Sr. Griffith cant hace un momento.

Estaba encadenado por un gran peso, bajo la vergenza y la culpa,
Cuando la mano del Salvador me toc, y ya no soy el mismo.
l me toc, Oh, l me toc,
Y, oh, el gozo que mi alma llen.
Algo sucedi, y ahora s yo,
Que l me toc y me salv.
   (traduccin de "He Touched Me" por Bill Gaither, 1963).

El momento que vengas a Jess por fe, l te tocar y te limpiar de todo tu pecado y culpabilidad. l muri en la Cruz para pagar por tu pecado. l resucit de entre los muertos para darte vida.

"La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado"
     (I Juan 1:7).

Ven a Jess. Cree en l. l te limpiar en ese momento.

(FIN DEL SERMN)
T puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet,
en www.rlhymersjr.com. Oprime "Sermones en Espaol."


La Escritura Leda por el Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermn: Lucas 5:12-16.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermn:
"He Touched Me" (por Bill Gaither, 1963).


EL BOSQUEJO DE

CRISTO TE PUEDE HACER LIMPIO!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.


"Vino a l un leproso, rogndole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jess, teniendo misericordia de l, extendi la mano y le toco, y le dijo: Quiero, s limpio" (Marcos 1:40-41).

I.   El leproso ansiaba ser limpiado por Jess, Marcos 1:40a;
Lucas 13:24.

II.  El leproso crea que s era posible ser limpiado por Jess,
Marcos 1:40b; I Juan 1:7; Hebreos 12:24.

III. La fe en Jess del leproso fue recompensada, Marcos 1:41-42;
I Juan 1:7.