LA MALDICIN CAY SOBRE CRISTO!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un Sermn predicado el Da del Seor en la Noche, 7 de Marzo del 2004
en el Tabernculo Bautista Fundamentalista de Los Angeles


"Cristo nos redimi de la maldicin de la ley, hecho por nosotros maldicin (porque est escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)" (Galatas 3:13).


Este verso saca a luz el significado ms profundo de la crucifixin de Cristo. Nos muestra que la ley de Dios nos maldice a todos, y que solamente podemos ser justificados mediante la fe en Cristo. Nuestro texto nos lleva a un claro entendimiento de la muerte sustitucionaria de Cristo por nuestros pecados.

I. Primero, qu es la maldicin de la ley?

Es la maldicin de Dios. Dios hizo la ley. Y Dios dio la penalidad por quebrantarla. La persona que quebranta la ley se sujeta a la ira del dador de la ley, Dios. No es solamente la maldicin de la ley misma. Es la maldicin de Dios, el dador de la ley, quien fuertemente defiende Sus leyes. Por lo tanto t puedes estar seguro de que la maldicin de la ley es correcta y moralmente inevitable. No es posible que nuestro Dios justo y fuerte mande una maldicin sobre la humanidad a menos que fuera correcto hacerlo. La maldicin es necesaria para la preservacin del universo y la manifestacin de la santidad de Dios.

Es cosa tan terrible que Dios haya tenido que pronunciar una maldicin, que se me altera la sangre, y no me puedo expresar muy claramente. Hay grande dolor y angustia en dicha maldicin. Incluye en s la muerte segunda - siendo lanzados al Lago de Fuego - que Juan vio de antemano en Apocalipsis 20:14. Nahum dice:

"Jehov...se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos" (Nahum 1:2).

Luego piensa en cun terrible es cuando Dios derrama Su maldicin. Recuerda el maldito da cuando las aguas del firmamento cayeron y toda carne fue arrastrada, excepto aquellos pocos que se escondieron en el arca - cuando los monstruos marinos moraban en los palacios de los reyes de antao, cuando millones de pecadores se ahogaron, cuando la ruina universal se esparci sobre un mar sin playa vomitado de la boca de la muerte. La maldicin de Dios fue derramada sobre la tierra.

Mira de nuevo, ms adelante en la historia. De pie con Abraham a la entrada de su tienda, y ve hacia el este el cielo rojo con el fulgor que no vena del sol. Llamas suban al cielo, las cuales se juntaban con lluvias de fuego an ms vvido, que caan del cielo. Habiendose entregado a carne extraa, Sodoma y Gomorra recibieron la maldicin de Dios, y del Cielo llovi sobre ellas una maldicin de fuego hasta que fueron completamente consumidas.

Si quieres ver otra forma de la maldicin de Dios, recuerda aquel brillante hijo de la maana, uno de los principales ngeles de Dios. Piensa en cmo l perdi su alta posicin cuando una maldicin por su pecado cay sobre l. Mira como un arcangel se hizo demonio, y Satans cay de su gran trono, desvaneciendose para siempre de la paz y la felicidad, a vagar por lugares secos, buscando descanso sin hallarlo, destinado a cadenas de oscuridad hasta el juicio del ltimo da. Tal fue la maldicin que marchit a un ngel hasta hacerlo demonio. Ha quemado ciudades. Ha ahogado la poblacin del mundo.

Pero t an no tienes una idea completa. Hay un lugar de horror, una tierra de oscuridad y llamas. All las almas perdidas son apartadas de Dios y de toda esperanza de paz o de restoracin. Si pudieras andar en los corredores oscuros donde los espiritus condenados estn confinados, conoceras con la sangre enfriada y el pelo parado lo que significa la maldicin de Dios.

Ser arrojado al Infierno eterno es la ms grande de toda maldicin. Consiste de estar para siempre separado de Dios, de la luz, de la esperanza. La destruccin eterna es un fruto de la maldicin de la ley.

Oh, pueblo infelz! Pueblo infelz! Que ests bajo la maldicin de Dios hoy quizas podrs reir, y beber, y bailar, pero la maldicin de Dios est sobr ti, qu locura tienes! Si tan solo pudieras verla, esta maldicin te llenara de horror, te daras cuenta de

"...que vendrn sobre ti todas estas maldiciones y te alcanzarn...Maldito sers t en la ciudad, y maldito en el campo...Maldito sers en tu entrar, y maldito en tu salir"
    (Deuteronomio 28:15-19).

Cmo puedes descansar con tales maldiciones colgando sobre ti? Oh, pueblo miserable - que pasa de esta vida bajo la maldicin de Dios! Se lloraran lagrimas de sangre al pensar en ello! No continues en lo perdido de tu pecado, para que tu alma no sea condenada a acompaarlos perpetuamente en la angustia de su maldito estado.

II. Segundo, quin est bajo esta maldicin?

Todas las naciones que moran en la tierra estn bajo esta maldicin. Hemos anteriormente ledo en Glatas 3:

"Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas" (Glatas 3:10).

Todo aquel que no contine haciendo toda la ley del Antiguo Testamento todo el tiempo, sin jams fallar, est bajo la Maldicin de Dios, segn Glatas 3:10. La idolatra, el adulterio, robar, matar, y la avaricia son malos, porque rompen la ley de Dios. Cada pensamiento pecaminoso rompe la ley de Dios, que dice:

"Amars al Seor tu Dios con todo tu corazn, y con toda tu alma, y con toda tu mente" (Mateo 22:37).

Jess llam a este "el primero y ms grande mandamiento" de la ley (Mateo 22:38). Es tan grande mandamiento de la ley, que es repetido en Deuteronomio 13:3; 30:6; Mateo 22:37; Marcos 12:30, 33; y Lucas 10:27.

Cada persona que rompe cualquier parte de la ley de Dios a cualquier hora cae bajo la temible maldicin de Dios, porque:

"Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas" (Glatas 3:10).

Si alguna vez no amaste a Dios con todo tu corazn, ests bajo esta maldicin de Dios. Si alguna vez ha pasado un mal pensamiento en tu corazn, ests bajo esta maldicin de Dios.

Yo digo que cada persona inconversa en esta iglesia esta noche ha roto la ley de Dios de algun modo, alguna vez. T has pensado y hecho cosas de las cuales te avergenzas. T has roto la ley de Dios. T ests bajo la maldicin de Dios. T ests bajo maldicin de Dios tanto como lo estuvo Can. Ante los ojos de Dios t ests en terrible condicin. Y no puedes "arreglar las cosas" por empezar a hacerlo todo bien! Oh, no! T ya rompste la ley de Dios! T ya ests bajo la maldicin de Dios. Ninguna buena obra que hagas hoy te podr ayudar a escapar de la maldicin que cuelga sobre ti - y te condenar en el Juicio. Un juicio pesado te espera! T ests bajo una maldicin!

III. Tercero, cmo puede Cristo librarte de esta maldicin?

"Cristo nos redimi de la maldicin de la ley, hecho por nosotros maldicin (Porque est escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)" (Glatas 3:13).

El centro de la Cristiandad yace en la doctrina de "sustitucin". Una gran parte de los que se llaman a s mismos Cristianos no lo son para nada, porque no han credo ni recibido el sacrificio "sustitucionario" de Cristo por sus pecados.

Cristo estuvo en la cruz en lugar tuyo. La maldicin de Dios por tus pecados fue puesta sobre l.

"Justificar mi siervo justo a muchos, y llevar las iniquidades de ellos" (Isaas 53:11).

"Jehov carg en l el pecado de todos nosotros" (Isaas 53:6).

Cuando Cristo sangr, sufri y muri en la Cruz, l se hizo tu sustituto. Nuestro texto lo muestra claramente:

"Cristo nos redimi de la maldicin de la ley, hecho por nosotros maldicin" (Galatas 3:13).

El Cordero de Dios, puro y sin pecado fue hecho por ti maldicin cuando todos tus pecados fueron verdaderamente puestos sobre l en el Huerto de Getseman. Y Cristo, maldito por tus pecados, atraves el violento azote y la crucifixin sangrienta para pagar la pena por ellos.

"Cristo nos redimi de la maldicin de la ley, hecho por nosotros maldicin (Porque est escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)" (Glatas 3:13).

Ts pecados son apartados de ti y puestos sobre Cristo. La maldicin de la desobediencia a la ley de Dios es quitada de ti y puesta sobre l. l es maldito en la Cruz por tus pecados! Tu pecado y la maldicin por tu pecado le fueron imputadas a Cristo al colgar en el madero! l tom tu lugar, y pag el precio de tu maldicin, por Su muerte en sacrificio en tu lugar.

"Ms l herido fue por nuestras rebeliones...y por su llaga fuimos nosotros curados" (Isaas 53:5).

"Jehov carg en l el pecado de todos nosotros" (Isaas 53:6).

"l es la propiciacin por nuestros pecados" (I Juan 2:2).

El juicio de Dios cae sobre Cristo en tu lugar. La maldicin cae sobre Jess, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Cree en Jess y l quita la maldicin de Dios de tus hombros y la carga en los Suyos - en la Cruz.

"Cristo nos redimi de la maldicin de la ley, hecho por nosotros maldicin (Porque est escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)" (Glatas 3:13).

Qu debes hacer t? Creer en Jess. El que cree es justificado de todas las cosas . "Cree en el Seor Jesucristo, y sers salvo" (Hechos 16:31). "El que creyere y fuere bautizado, ser salvo; mas el que no creyere, ser condenado" (Marcos 16:16). Cree en Jess y la maldicin de pecados se desaparece - lavada limpia por Su Sangre preciosa.

Jess solo, Jess solo puede al pecador salvar! Mira, l cuelga en la Cruz; Sus brazos abiertos, y no los puede juntar, porque estn clavados a la madera. Sus brazos estn abiertos para recibirte y salvarte. Su corazn tiene lugar para ti. Fue traspasado con una lanza - derrama agua y sangre para limpiar tus pecados.

Un simple acto de fe te traer a Jess. D: "Seor, creo, ayuda mi incredulidad" (Marcos 9:24) y ven a l esta noche. Si t no vienes, ser tu propia culpa cuando el juicio caiga sobre tu cabeza. Acepta a Cristo como tu sustituto. Oh, hazlo ahora, en este momento!

(FIN DEL SERMN)

La Escritura Leda por el Dr. Kreighton Chan Antes del Sermn: Glatas 3:10-13.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamn Kincaid Griffith Antes del Sermn:

"Jess, Tu Sangre y Justicia" (por Nicolaus Zinzendorf, 1700-1760;

traducido al Ingls por John Wesley, 1703-1791)

EL BOSQUEJO DE

LA MALDICIN CAY SOBRE CRISTO!

por el Dr. R. L. Hymers, Jr.

 

"Cristo nos redimi de la maldicin de la ley, hecho por nosotros maldicin (porque est escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)" (Glatas 3:13).

I.   Qu es la maldicin de ley? Apocalipsis 20:14; Nahum 1:2;
Deuteronomio 28:15-19.

II.  Quin est bajo sta maldicin? Glatas 3:10; Mateo 22:37-38;
Deuteronomio 13:3; 30:6; Marcos 12:30, 33; Lucas 10:27.

III.  Cmo puede Cristo librarte de esta maldicin? Isaas 53:11, 6, 5;
I Juan 2:2; Hechos 16:31; Marcos 16:16; 9:24.

T puedes leer los sermones del Dr. Hymers cada semana en el Internet, en:
www.rlhymersjr.com.
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