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LA VERDADERA CONVERSIÓN DEL DR. JOHN SUNG

(UN SERMÓN DADO EN EL FESTIVAL CHINO DEL MEDIO OTOÑO)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 23 de Septiembre del 2018

“Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Marcos 8:36).


Junio 4, 2018 marcó el aniversario número veintinueve de la “Masacre en la Plaza Tiananmen”. Por seis semanas en 1989, miles de estudiantes Chinos pacíficamente hicieron una manifestación pidiendo más libertad de pensamiento. Entonces, en las horas tempranas del 4 de Junio, el ejército del gobierno abrió fuego contra miles de manifestantes desarmados, asesinando miles y dejando a otros miles heridos. Hong Yujian vio el despliegue de violencia en televisión cuando era estudiante de intercambio en la Universidad de Pensilvania. Él dijo que la Masacre en la Plaza Tiananmen le hizo dudar su esperanza en la ciencia y en la política, y lo llevó a volverse Cristiano.

Él dice que la masacre en Tiananmen le ayudó a él y a otros a ver su propio pecado y necesidad de Jesús: “Yo pienso que Dios la usó para pavimentar el camino y preparar el corazón del pueblo Chino” (traducido de World Magazine, Junio 6 del 2009, p. 38).

“A Jesús le Sea Todo”. ¡Canta el coro!

¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer;
¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer.

(Traducción libre de “All for Jesus” de Mary D. James, 1810-1883).

La Revista Mundo [World] dice:

La tasa de crecimiento de la Cristiandad en China ha explotado en los últimos 20 años. Los expertos citan la rápida urbanización y un número cada vez mayor de influyentes pensadores que aceptan a Jesús (ibíd.).

En 1949, cuando los Comunistas se apoderaron de China, había menos de 1 millón de Cristianos Chinos nativos. ¡Hoy se estima que hay más de 130 millones de Cristianos en China! ¡En la actualidad hay más Cristianos en la iglesia el Domingo en China que los que hay en Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y Australia combinados! El Dr. C. L. Cagan, un estadista profesional, calcula que en China hoy día hay más de 700 conversiones a la Cristiandad cada hora, 24 horas al día. “A Jesús le Sea Todo”. ¡Canta el coro otra vez!

¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer;
¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer.

La historia de la Cristiandad en China le debería ser extremadamente interesante a los Cristianos en todas partes. El movimiento misionero moderno en China empezó con Robert Morrison (1782-1834). Morrison fue enviado a China por la Sociedad Misionera de Londres en 1807. Asistido por su colega, William Milne, él tradujo toda la Biblia al Chino para el año 1821. Durante sus 27 años en la China solamente unos pocos Chinos fueron bautizados – aun así todos ellos permanecieron fieles Cristianos. La traducción de la Biblia al Chino por Morrison, y la impresión de literatura del evangelio, se volvieron la fundación de la Cristiandad evangélica en la China.

En 1853 un médico Inglés, James Hudson Taylor, navegó hacia China. En 1860 el fundó la Misión del Interior de China, que ahora se conoce como El Compañerismo Misionero del Extranjero. Los asociados del Dr. Taylor eventualmente se expandieron por todo el interior de China. Hudson Taylor falleció en Changsha en 1905.

En 1901 nació John Sung. Él llegó a ser conocido como el evangelista principal en la historia de China. Miles de aquellos que fueron convertidos bajo su predicación permanecieron fieles a Jesús después de que los Comunistas tomaran el poder en 1949. En los últimos 60 años el número de Cristianos en la China ha explotado en el avivamiento de la Cristiandad más grande en la historia moderna. Esta mañana yo les daré la extraordinaria historia del Dr. John Sung. Empezaré por darles un bosquejo de su vida por Dr. Elgin S. Moyer.

John Sung (1901-1944), evangelista Chino famoso nacionalmente; nació en Hinghwa, Fukien, China; hijo de un pastor Metodista. Confesó a Jesús como a la edad de nueve años [tuvo una “conversión” falsa a los nueve años]. Estudiante brillante: estudió en la Universidad Wesleyan, Ohio State University, y el Seminario Teológico Unión. Recibió un doctorado en Química. Regresó a China a predicar el Evangelio en vez de enseñar Ciencias. Pasó quince años predicando el evangelio con influencia y poder único por toda la China y países circundantes (traducción de Elgin S. Moyer, Ph.D., Who Was Who in Church History, Moody Press, 1968 edition, p. 394).

“A Jesús le Sea Todo”. ¡Cántala otra vez!

¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer;
¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer.

Ahora, este es un pequeño esquema de la vida de John Sung. Regresando a revisar más detalladamente, yo no creo que Sung haya sido convertido cuando tenía nueve años de edad. No creo que fue convertido sino hasta Febrero de 1927, a los 26 años.

El mismo John Sung dijo que no había sido convertido sino hasta pasar por una crisis spiritual en América muchos años después. Cuando él tenía nueve años de edad hubo un avivamiento en Hinghwa. Hubo como 3,000 profesiones en un solo mes. La mañana del Viernes Santo él escuchó un sermón sobre “Jesús en el Huerto del Getsemaní”. El predicador contrastó a los Discípulos adormitados con el Jesús audaz. Muchas personas lloraron con dolor al final del sermón. Entre los dolientes estaba John Sung, el hijo de nueve años del predicador Metodista. A mí me parece que John Sung “dedicó” su vida a Jesús pero no fue verdaderamente convertido esa vez. Igual que el Dr. Timothy Lin, mi anterior pastor, (cuyo padre también era predicador), John Sung empezó a predicar y ayudar a su padre a la edad de trece años. Pero, también como mi ex pastor Dr. Lin (cuyo padre también era pastor), él todavía no había experimentado la verdadera conversión. Él fue un estudiante dedicado y terminó el bachillerato con el primer lugar en la clase. Durante este tiempo se conoció como el “pequeño pastor”. Pero a pesar de todo su entusiasmo y actividad, su corazón no estaba completamente satisfecho. Describió la obra que él hacía en el ministerio como “espectacular como las plumas del pájaro azul, abundante como el follaje de verano, pero sin tener tan siquiera una sola fruta fresca para ofrecerle al Señor Jesús” (traducido de Leslie T. Lyall, A Biography of John Sung, China Inland Mission, 1965 edition, p. 15).

En 1919, Sung, a los 18 años, decidió irse a América, y fue aceptado en la Universidad Wesleyan de Ohio libre de costos. Él empezó un currículo pre-médico, pre-teológico, pero dejó las clases de pre-teología y decidió especializarse en las matemáticas y la química. Él asistía a la iglesia regularmente y organizaba bandas evangelisticas entre los estudiantes. Pero durante su término final él empezó a descuidar los estudios Bíblicos y la oración, e hizo trampa en uno de sus exámenes. Él se graduó en 1923 cum laude, como uno de los cuatro mejores estudiantes a de una clase de trescientos. Se le otorgó la medalla de oro y el premio en efectivo por las ciencias físicas y la química, fue elegido a la Fraternidad de Phi Beta Kappa, una sociedad exclusiva de grandes eruditos, y le dieron la llave de oro, una insignia de gran distinción de becas.

Ahora se le ofrecían becas a muchas universidades incluyendo la Universidad de Harvard. Él aceptó una beca para la Maestría en Ciencias en la Universidad Estatal de Ohio. ¡Él completó dicho título en solo nueve meses! Se le ofreció una beca para estudiar medicina en Harvard. Se le dio otra oferta para estudiar en un seminario. Él sentía que debía estudiar teología, pero la fama que le había llegado le mitigó el deseo de hacerse ministro. En vez entró a un programa de doctorado en química en la universidad Estatal de Ohio. ¡Él completó su doctorado en química en solo veintiún meses! Así él fue el primer Chino en ganar un doctorado en los Estados Unidos. Fue descrito en un periódico como “El estudiante más famoso de Ohio”. “Pero en lo profundo de su corazón no había paz. Un creciente desasosiego espiritual se mostraba en períodos de profunda depresión” (Lyall, ibid., página 22).

Durante este tiempo él estuvo bajo la influencia de la teología liberal y su enseñanza del “evangelio social”. La teología liberal enseña que Jesús era un ejemplo noble, pero no el Salvador. Me parece a mí que John Sung pensaba de Jesús como un “noble ejemplo” cuando él tenía nueve años de edad, y por esa razón él tuvo una conversión falsa en aquel entonces. Pero Dios lo llamaba todavía. Una noche mientras estaba sentado solo le pareció que escuchaba la voz de Dios que le decía: “¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”

El día siguiente él tuvo una conversación con un profesor Metodista liberal. Él le dijo al profesor que originalmente había venido a América a estudiar teología. El profesor lo retó a ir a Nueva York a estudiar religión al extremadamente liberal Seminario Teológico Unión. Con solo un momento de titubeo decidió ir. En el Seminario Union le dieron una beca completa y una generosa manutención en efectivo para vivir. Más tarde él dijo que no estaba interesado en el ministerio, sino que solamente quería estudiar teología por un año para satisfacer a su padre, y después regresar a su carrera científica. Su corazón estaba lleno de turbulencia y de oscuridad.

En el Otoño de 1926 el Dr. John Sung se matriculó en el Seminario Teológico Unión. El extremista liberal Dr. Henry Sloane Coffin acababa de establecerse como Presidente. Entre los catedráticos se hallaban tales liberales como Dr. Harry Emerson Fosdick, autor de varios libros en contra del Cristianismo que cree la Biblia. Él escribió libros como “El Uso Moderno de la Biblia” y “La Hombría del Maestro”. El sermón más famoso de Fosdick fue “¿Ganarán los Fundamentalistas?” (1922). Todas las semanas en su programa de radio él predicaba en contra de la resurrección corporal de Jesús y la veracidad de la Biblia. El seminario era un nido de criticismo de la Biblia y de rechazo de la teología evangélica. “¡Cualquier cosa en la Biblia que no podía ser justificada científicamente era rechazada como indigna de ser creída! Se consideraba que Génesis no era histórico y la creencia en milagros como algo no científico. El Jesús histórico fue presentado como ideal para imitar, mientras que el valor sustituto de Su muerte y Su resurrección física eran negados. La oración fue considerada mayormente una pérdida de tiempo. El disentir de [desacordar con] tales opiniones era convertirse en objeto de lástima o burla” (Lyall, ibid., pp. 29-30).

El Dr. Sung se sumergió en su estudio de teología liberal con todos los poderes de su intelecto. Durante este año él tuvo altas calificaciones, pero se alejó de la Cristiandad mientras estudiaba el Budismo y el Taoísmo. Él empezó a cantar escrituras Budistas recluido en su cuarto, esperando que la abnegación le daría paz, pero no fue así. Él escribió: “Mi alma vagó por el desierto”.

En este estado mental se hizo amigo cercano de una compañera de clase China, pero el hecho de estar comprometido con otra chica en China hizo que rompiera esa relación. Su vida se hizo intolerable. Él escribió: “No podía dormir ni comer… Mi corazón estaba lleno de la más profunda infelicidad”. Los oficiales en el Seminario notaron que él estaba en un estado de continua depresión.

Fue en este estado emocional que él fue con otros estudiantes a escuchar al Dr. I. M. Haldeman, el pastor fundamentalista de la Primera Iglesia Bautista de la Ciudad de Nueva York. El Dr. Haldeman era famoso por decir: “Él que niega el nacimiento virginal niega la Cristiandad Bíblica”. Dr. Haldeman estaba en un conflicto directo con Harry Emerson Fosdick y el Seminario Teológico Unión. John Sung fue a escucharlo predicar por curiosidad. Pero el Dr. Haldeman no predicó esa noche. En vez una joven de quince años dio su testimonio. Ella leyó las Escrituras y habló de la muerte sustituta de Jesús en la Cruz. Sung dijo que él podía sentir la presencia de Dios en el servicio. Sus compañeros del seminario se burlaron, pero él regresó a cuatro noches consecutivas de servicios evangelísticos. “A Jesús le Sea Todo”. ¡Cántala otra vez!

¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer;
¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer.

Él empezó a leer biografías Cristianas de hombres como John Wesley, George Whitefield y otros grandes predicadores, para descubrir el poder que él sintió en aquellas reuniones evangelísticas en la Primera Iglesia Bautista. Durante una clase en el seminario, un profesor habló fuertemente en contra de la muerte sustituta de Jesús en la Cruz. John Sung se paró al final de la clase y le contestó enfrente de los sorprendidos estudiantes.

Finalmente, el 10 de Febrero de 1927 él experimentó la conversión verdadera. “Él vio todos los pecados de su vida esparcidos enfrente de él. Al principio parecía que no había forma de deshacerse de ellos y él tenía que ir al Infierno. Él trató de olvidar sus pecados, pero no pudo. Le perforaban el corazón… Él se volteó a la historia de la Cruz en Lucas xxiii, y al leerla, dicha historia tomó vida… parecía que él estaba al pie de la Cruz pidiendo ser lavado de todos sus pecados en la preciosa Sangre [de Jesús]… Él continuó llorando y orando hasta la media noche. Entonces él [pareció escuchar] una voz que decía: ‘Hijo, tus pecados te son perdonados’, y toda la carga de su pecado parecía caer de sus hombros de una sola vez… ¡él se levantó de un brinco gritando ‘Aleluya’!” (Lyall, ibid., pp. 33-34). El corrió gritando y alabando a Dios por los pasillos del dormitorio. Ahora él empezó a hablarles a todos acerca de la necesidad de ellos de Jesús, incluyendo sus compañeros de clase y los maestros en el Seminario. “A Jesús le Sea Todo”. ¡Cántala otra vez!

¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer;
¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer.

El presidente del Seminario pensó que él había enloquecido, debido a los extremos esfuerzos escolares, y lo metió a una sala siquiátrica en clínica de enfermos mentales. Él pasó seis meses recluido en el asilo. Parte del tiempo lo obligaban a usar una camisa de fuerza. Durante ese tiempo leyó la Biblia de principio a fin cuarenta veces. “¡El manicomio así se hizo para John Sung la verdadera universidad teológica!” (Lyall, p. 38). Él finalmente fue liberado bajo el acuerdo de regresar a China – y no volver a América. John Sung había cortado su conexión con el Seminario Unión cuando quemó sus libros teológicos, llamándolos, “libros de demonios”. El Seminario Unión nunca ha estado orgulloso de su conexión con el evangelista más grande en la historia China.

En su viaje de regreso a China él sabía que fácilmente él podría obtener una posición como profesor de Química en una universidad China. “Un día, cuando el barco llegaba al fin de su viaje, John Sung bajó a su cabina, sacó de su maleta sus diplomas, sus medallas y las llaves de su Fraternidad y las tiró por la borda [al mar]. Todo excepto su diploma de doctor, el cual conservó para satisfacer a su padre” (Lyall, p. 40).

El Dr. John Sung desabordó del barco en Shanghái en el otoño de 1927, para hacerse el evangelista más famoso en la historia de China. Frecuentemente se le llama el “Wesley de China”. John Sung se volvió un predicador extremadamente poderoso del Evangelio. ¡Más de 100,000 personas fueron convertidas en China bajo su predicación en solo tres años! El también predicó en Burma, en Camboya, en Singapur, en Corea, en Indonesia y en las Filipinas. El siempre predicaba con un traductor, aun en China en donde su dialecto no era muy conocido. Igual que Whitefield, John Sung aconsejaba personalmente a la mayoría de aquellos que respondían a su predicación. “Hoy en día los Cristianos en China y Taiwán le deben mucho al ministerio de Sung; él fue uno de los más grandes regalos de Dios al Lejano Oriente en el siglo veinte” (traducido de T. Farak, in J. D. Douglas, Ph.D., Who’s Who in Christian History, Tyndale House, 1992, p. 650). La mejor biografía corta de Dr. Sung es por el Rev. William E. Schubert, titulada: “Yo Recuerdo a John Sung” [“I Remember John Sung,”]. Disponible en

www.strategicpress.org

. Oprime aquí para comprar la biografía [en Inglés] del Dr. Schubert. Oprime aquí para comprar la biografía [en Inglés] del Dr. Sung por Leslie Lyall (No tan buena como la de Schubert, pero sí interesante aunque un poco crítica). Oprime aquí para comprar el diario del Dr. John Sung [en Inglés] titulado “The Journal Once Lost”. Oprime aquí para leer el artículo [en Inglés] sobre Dr. Sung en Wikipedia.

Él murió de cáncer en 1944, a la edad de cuarenta y dos años.

“Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Marcos 8:36).

Es mi oración que tú experimentes una conversión verdadera, igual que el Dr. Sung. Yo oro que Dios te muestre lo vacío de esta vida, y que Dios te traiga bajo la convicción profunda de pecado, y que Dios te atraiga a Jesús para la limpieza del pecado por Su Sangre expiatoria. Y yo oro que tú vuelvas esta noche a las 6:15 PM a oír otro sermón titulado, “Con el Dr. John Sung en el Seminario Liberal” (oprime aquí para leerlo). Amén. Por favor ponte de pie y canta el himno número uno en el cancionero, “Lo Pagó Jesús”.

Me dice el Salvador, “No tienes fuerza en ti,
Hay que velar y orar, Todo encontrarás en mí”.
Lo pagó Jesús, Se lo debo yo;
Del pecar la mancha en mí, Su Sangre me lavó.

Señor, encuentro ya Que sólo Tu poder,
La lepra sanará, Y ablandará mi ser.
Lo pagó Jesús, Se lo debo yo;
Del pecar la mancha en mí, Su Sangre me lavó.
   (Traducción libre de “Jesus Paid It All” por Elvina M. Hall, 1820-1889).


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(FIN DEL SERMÓN)
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El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“All For Jesus” (por Mary D. James, 1810-1883).