Print Sermon

El propósito de este sitio de Internet es proporcionar manuscritos de sermones gratuitos y videos de sermones a pastores y misioneros en todo el mundo, especialmente en el Tercer Mundo, donde hay pocos, si es que hay, seminarios teológicos o escuelas Bíblicas.

Estos manuscritos de sermones y videos ahora van a casi 1,500,000 computadoras en más de 221 países todos los meses en www.sermonsfortheworld.com. Otros cientos miran los videos en YouTube, pero rápidamente dejan YouTube y vienen a nuestro sitio de Internet. Los manuscritos de sermones se dan en 46 idiomas a casi 120,000 computadoras cada mes. Los manuscritos de sermones no tienen derecho de autor, así que los predicadores pueden usarlos sin nuestro permiso. Por favor, oprime aquí para aprender cómo puedes hacer una donación mensual para ayudarnos en esta gran obra de predicar el Evangelio a todo el mundo.

Cuando le escribas a Dr. Hymers, siempre dile en qué país vives o él no te podrá contestar. El correo electrónico de Dr. Hymers es rlhymersjr@sbcglobal.net.




¡JUNTOS SOMOS FUERTES! ¡SOLOS SOMOS DÉBILES!

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 21 de Junio, 2015

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:24-25).


Como muchos de mis sermones, éste comenzó como una vaga inquietud. Me enteré de que a dos jovencitas nuevas les agradan nuestros jóvenes. “¡Son muy amables!” Dijeron. Pero yo no les agradé. Yo estuve pensando en eso, reflexionando sobre ello en mi mente. No era que mis sermones eran aburridos. Yo trabajo muy duro para que sean interesantes. Los jóvenes por lo general se sientan con la boca ligeramente abierta, y sus ojos fijos en mí mientras predico. No es mi personalidad tampoco. Me gusta estar con los jóvenes. Y se dan cuenta que es así. Yo creo que lo que les molestó a esas dos chicas es algo que digo al final de casi cada sermón. Hago una breve oración. Entonces yo camino más cerca de la cámara de televisión. Me dirijo a la audiencia en YouTube y nuestra página en el internet. Digo algo como esto para la gente que está viendo – “Cualquier cosa que hagas, ve a una iglesia donde se predica la Biblia, de preferencia una con un servicio de Domingo por la noche. Ve allí cada vez que la puerta esté abierta”. Cogí las últimas palabras de Jerry Falwell, como él terminaba sus programas de televisión. “Ve allí cada vez que la puerta esté abierta”. Entonces digo a menudo, “No vayas de una iglesia a otra”. Fueron esas palabras, al final de mis sermones, que a esas dos jóvenes nuevas no les gustaron. De hecho, se fueron de la iglesia por eso.

¿Voy a dejar de decir eso? No – Yo seguiré diciéndolo. ¿Por qué? Porque eso es exactamente lo que los jóvenes tienen que hacer – ¡por eso! Nuestra iglesia crece casi exclusivamente mediante la adición de conversos adolescentes y los que están a principios de los veinte años. Eso es raro. La mayoría de las iglesias pierden el 88% de sus jóvenes. Pero eso es para otro sermón. Nosotros crecemos añadiendo jóvenes sólidos del mismo grupo de edad que la mayoría de las iglesias pierden. Nosotros no hablamos por hablar – o tratamos de hacer “charlas dulces” a ellos. Los jóvenes de hoy son lo suficientemente listos para detectar la falsedad de ese tipo de enfoque. Les hablo claro a ellos. Yo digo: “Esto es lo que necesitas – y esta es la razón por la que lo necesitas”. ¡No hay juegos! ¡Enseñanza clara! ¡Tómalo o déjalo! ¡Incluso si ellos se van sabrán que fui honesto con ellos! ¡No estoy tratando de caerte bien a ti! Estoy tratando de conseguir que seas convertido. ¡Mi meta es ayudar a que te conviertas en un verdadero Cristiano y miembro sólido de la iglesia!

Tú dices: “¿Por qué necesito esta iglesia?” Te voy a decir por qué. Porque sin la iglesia no tienes nada permanente, ¡por eso! Alvin Toffler escribió sobre eso en Shock Futuro. Habló de “la muerte de la permanencia”, “el concepto de transitoriedad”, “amistades en el futuro”, “matrimonios en serie” y “cómo perder amigos”. Cambio, cambio, cambio. ¡La movilidad y el cambio no nos dan vivienda permanente, amigos permanentes, ni relaciones permanentes! ¡Todo y todos sabemos que es sólo temporal! ¡Les da a los jóvenes shock del futuro! Toffler escribió el libro en 1970. ¡Cuando lo leí otra vez el Jueves pasado pensé que podría haber sido escrito hace seis meses! Todo el mundo se mueve mucho, y cambian tan a menudo, que los jóvenes salen como la gente de la calle, que viven bajo una caja de cartón diferente, en una calle diferente, cada noche. ¡No es extraño que muchos jóvenes estén en algún tipo de medicación! El mundo gira rápido – tan rápido que necesitan pastillas para hacer la vida soportable. Siempre me sorprende al oír a los jóvenes hablar de “amigos” que sólo han conocido durante una o dos horas. No estoy criticando. Sólo estoy observando. ¡Me parece que los jóvenes de hoy cambian “amigos” tan rápido como nosotros cambiábamos nuestra ropa interior!

Paul McCartney era exactamente un año más joven que yo. Él era apenas lo suficientemente joven para ser un Hippie. Al igual que muchos Hippies, Paul McCartney, de los Beatles, estaba preocupado con la soledad. Él escribió esa canción extraña que el Sr. Griffith cantó hace un momento – la cual se volvió un gran éxito de los Beatles cuando la cantó con John Lennon. Habla de dos personas, Eleanor Rigby (una mujer de edad mediana, soltera) y el Padre McKenzie, un sacerdote que vivía solo.

El padre McKenzie escribe las palabras de un sermón que nadie va a escuchar.
Nadie se acerca.
Mírale trabajando, remendando sus calcetines de noche cuando no hay nadie allí.
¿Qué le importa?

Un viejo sacerdote, escribiendo un sermón al que nadie va a prestar atención. Remendando su calcetines, “cuando no hay nadie allí”. “¿Qué le importa?” Está tan acostumbrado a una existencia solitaria que ya no le molesta.

Eleanor Rigby murió en la iglesia y fue enterrada junto con su nombre.
Nadie vino.

Ella murió sin dejar hijos que llevaran su nombre. Nadie vino a su funeral.

Father McKenzie limpia el polvo de sus manos mientras se aleja de la tumba. Nadie fue salvo.

Nadie vino al funeral de ella. Nadie escuchó el sermón. Nadie fue salvo. Y luego el coro:

Toda la gente solitaria,
¿De dónde vienen?
Toda la gente solitaria,
¿A dónde pertenecen?

Esos pensamientos preocupaban a los Hippies. Ellos se unieron por miles – en Berkeley, en el Haight Ashbury de San Francisco, en el Bulevar de Hollywood, en la playa de Venice. Muchos de ellos agarraban una casa antigua. Todos vivían allí. Otros pasaban allí una noche o dos. Querían estar juntos. Querían un sentimiento común. Era fácil conseguir que vinieran a la iglesia, sobre todo si se les dejaba entrar con una bolsa de lona y sentarse en el suelo. A ellos los llamaban “Locos de Jesús” or “Gente de Jesús”.

Los Bautistas realmente salieron perdiendo. Fácilmente pudieron haber conseguido decenas de miles de esos jóvenes. Pero les tenían miedo. Ahora es demasiado tarde – eternamente demasiado tarde. Los Carismáticos y Pentecostales los agarraron. Hoy los Bautistas tienen miedo de los jóvenes Orientales e Hispanos. Podrían conseguir fácilmente decenas de miles de ellos. Pero también les tienen miedo. Pronto será demasiado tarde – eternamente demasiado tarde – otra vez.

Pero ustedes jóvenes no necesitan una casa comunal para ir allí. Ustedes ni siquiera sienten la necesidad de una comunidad así. No hace mucho tiempo estuve platicando con un amigo que trabajó con la “Gente de Jesús”. Le pregunté por qué los jovenes de hoy no sienten la necesidad de una comunidad como sentían los Hippies. Él dijo: “No he pensado en ello. No sé”. Cuando dijo eso la respuesta vino a mí – “No necesitan un lugar común porque tienen iPhones y teléfonos inteligentes”. Ellos no necesitan una comunidad como la de los viejos Hippies. Ahora tienen iPhones y teléfonos inteligentes. Pueden escribir en ellos y hablar en ellos – y fingir que tienen muchos amigos cercanos. Esas máquinas toman el lugar de los verdaderos amigos. ¿Por qué pasar por la molestia de hacer amigos verdaderos – cuando es mucho más fácil tener amigos electrónicos? Eleanor Rigby y el Padre McKenzie no se habrían sentido tan solos si hubieran tenido tus aparatos. Habrían tenido amigos “virtuales” como tú. ¡Pero un amigo “virtual” no es lo mismo que un verdadero amigo! ¡De ninguna manera! ¿Has oído hablar del joven en Carolina del Sur? Él mató a nueve personas la semana pasada. ¿Qué había de malo en él? ¡Sí, vivía en el Internet! Arruinó su cerebro. ¡Deja las máquinas, por lo menos parte del tiempo! ¡Deja las máquinas y vive una vida real! ¡Y entra en la iglesia! Y eso me lleva de nuevo a nuestro texto,

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:24-25).

He leído más de diez comentarios sobre ese pasaje. Todos ellos dicen que este pasaje de la Escritura se refiere a la absoluta necesidad del compañerismo en la iglesia local. El Dr. W. A. Criswell dijo: “Este pasaje ofrece una de las afirmaciones más fuertes de la Biblia de la importancia crucial de la iglesia local...para ser fiel a [la Iglesia]” (traducción de The Criswell Study Bible, Thomas Nelson Publishers, 1979 Edición, p 1438; nota sobre Hebreos 10:25).

Déjeme darte una traducción moderna. Predico sólo de la Biblia King James. Nunca recomiendo ninguna otra traducción. Pero a veces puede ser útil leer una traducción moderna para “sentir” el impacto de un pasaje. Aquí está la traducción NASV y la NVI, juntas:

Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. (Hebreos 10:24 NASV, 25 NIV).

Tenemos que estar en la iglesia para ser “estimulados” al amor y las buenas obras. Tenemos que estar en la iglesia a “animarnos unos a otros”. Luego está lo que John MacArthur llama una “urgencia escatológica” – que demuestra que es cada vez más importante estar en la iglesia, “ahora que vemos que aquel día se acerca”. Aquel “día” refiere al día de la segunda venida de Jesús. Esta es una profecía importante. Al entrar en los últimos días de este mundo se hace más y más importante ser dedicado a la iglesia local. ¿Por qué? Debido a que habrá una mayor presión social a perder la fe en los últimos días en los que vivimos. En tiempos antiguos la gente podía funcionar asistiendo a la iglesia una vez por semana. Pero ahora los vientos huracanados del cambio social (el shock futuro) hacen cada vez más importante estar con otros Cristianos en el compañerismo de la iglesia local. Escucha lo que dijo Thomas Hale en su comentario: “Si alguien comienza a vacilar [en su fe] seamos rápidos para alentarlo y fortalecerlo. Estimulémonos unos a otros al amor y las buenas obras. Veamos que nadie entre nosotros caiga [en el pecado y la mundanalidad]. Juntos somos fuertes, pero solos somos débiles” (traducción de Thomas Hale, The Applied New Testament Commentary, Kingsway Publicaciones, 1997, pp 913, 914;. comentario sobre Hebreos 10:24; notas de Dr. Hymers entre paréntesis).

La iglesia local no es sólo un lugar en dónde vienes a estudiar la Biblia, aunque eso es muy importante. Nuestro compañerismo no se construye solo alrededor de las comidas que tenemos después de cada servicio, aunque eso es muy importante. Pero nuestro compañerismo se construye alrededor del propósito principal de la iglesia – que es alcanzar a traer a aquellos otros jovenes que aún no son Cristianos. El comentario de Thomas Hale dice: “El evangelismo es el propósito principal de la iglesia...la preocupación principal de guiar hombres y mujeres a Jesucristo y a la salvación” (ibid., P. 125).

Así que le decimos a la gente nueva, “¡Ven con nosotros! ¡Come con nosotros! ¡Haz amigos con nosotros! ¡Adora con nosotros! ¡Ven al evangelismo con nosotros! ¡Entra a la iglesia! ¡Ven al servicio de la noche! ¡Ven a la reunión de oración! ¡Entra en la familia de Dios!” ¡Juntos somos fuertes, solos somos débiles!”.

No todos harán eso de inmediato. Te esperaremos. Vamos a explicar por qué esto es necesario. Haremos todo lo posible para ayudarte. Eso es exactamente lo que hicieron las primeras iglesias. El Dr. Michael Green ha escrito un libro maravilloso titulado, Evangelismo en la Iglesia Primitiva [Evangelism in the Early Church] (Eerdmans Publishing Company, edición de 2003). El Dr. Green dijo: “...el compañerismo era absolutamente crucial para el avance de la iglesia. Los hombres tenían que ser atraídos en [las iglesias] por otro compañerismo que era más rico y más gratificante...[Vieron] cómo los Cristianos se amaban unos a otros” (pág. 256). “El compañerismo que la iglesia ofreció, trascendiendo las barreras de raza, sexo, clase y educación, era un enorme atractivo” (pág. 253). El Dr. Green señaló que nada se hacía en secreto. Los incrédulos fueron traídos y tratados como todos los demás. El antiguo escritor Cristiano, Tertuliano (160-220 D.C.) habló del amor Cristiano y el compañerismo en las iglesias. Él dijo que era un factor grande en atraer a grandes cantidades de paganos a volverse Cristianos en los primeros años de nuestra fe (ibid.). Tertuliano dijo que decenas de miles de paganos se unieron a las iglesias en el Norte de Africa por el amor y el compañerismo que tenían.

Yo era un chico solitario. Mis padres se divorciaron. Tuve que vivir con parientes que realmente no me querían en su casa. Yo caminaba por las calles solo. Yo fui uno de los que John Lennon cantaba

:

“Toda la gente solitaria,
¿A dónde pertenecen?”

Te digo donde pertenecen. ¡Ellos pertenecen a una iglesia como esta! ¡Aquí es donde perteneces también! ¡Qué triste que el pobre John Lennon nunca confió en Jesús y nunca entró en una iglesia local! Al final tomaba drogas y se quedaba en cama casi todo el día.

Si yo no hubiera entrado en una iglesia fuerte, estoy seguro de que no estaría aquí esta mañana. Estoy seguro de que hubiera muerto hace mucho tiempo como el probre John Lennon. Mi amigo se suicidó. ¿Hubiera hecho eso yo? No lo sé. Pero sí sé que fui salvo de un mundo oscuro y solitario, por el calor y el compañerismo que encontré en la iglesia local. Cuando yo era un adolescente la iglesia se volvió mi segundo hogar.

Sé que muchos de ustedes no me escucharán. Sé que no vas a venir por completo con nosotros. ¡Pero siempre recuerda que te invitamos a entrar! Siempre recuerda que queríamos que estuvieras con nosotros. ¡Claro que te costará algo! ¡Por supuesto! El cometido siempre cuesta algo. No puedes tener un matrimonio duradero sin cometido. Quiero estar comprometido contigo. Y te pido que tú te cometas a mí también. Como Thomas Hale lo puso en su comentario, “Juntos somos fuertes, pero solo somos débiles” (ibid., p. 914). Alguien puede decir: “Yo no puedo hacerlo”. Sé honesto contigo mismo. Puedes hacerlo, pero no quieres. Quieres ser “libre”. Que lástima. Eso significa que estarás solo. ¡Juntos somos fuertes, solos somos débiles!

¡Juntos somos fuertes! ¡Solos somos débiles! ¡Ese es mi mensaje para ti esta mañana! Jesús está disponible para ti ahora. ¡Ven a Él! Él murió en la Cruz para salvarte del juicio. Él se levantó de entre los muertos para darte una nueva vida. Él está vivo en este momento – en el Paraíso, en el Tercer Cielo. No te quedes afuera de la puerta como el hermano mayor del hijo prodigo. La Biblia dice que “no quería entrar” (Lucas 15:28). Los otros estaban adentro teniendo una gran fiesta. Pero el hermano mayor dijo: “no entro”. Algunos de ustedes todavía están haciendo eso. Nosotros decimos: “¡ven a Jesús! ¡Ven y únete a la fiesta!” Pero tú dices: “No quiero entrar”. ¡Todavía estamos esperando por ti! ¡Ven a Jesús y únete a la fiesta!

Venid, Venid,
   Si estáis cansado, venid.
Cuan tiernamente te llama Jesús,
   Oh, pecadores, venid.
("Softly and Tenderly Jesus is Calling" por Will L. Thompson, 1847-1909).

Padre, le pido que alguien realmente venga a Jesús – y entre en nuestra familia de la iglesia también. En Su nombre, Amén. “¡Juntos somos fuertes! ¡Solo somos débiles!” Si te olvidas de todo lo demás que dije esta mañana, ¡por favor recuerda eso! Juntos somos fuertes. Solos somos débiles. Amén.

Si este sermón te bendijo por favor envía un correo electrónico
a Dr. Hymers y dile – rlhymersjr@sbcglobal.net (Haz click aquí).
Puede escribir al Dr. Hymers en cualquier idioma, pero
escribe en Inglés si es posible.

(FIN DEL SERMÓN)
tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com o www.rlhsermons.com.
Oprime en “Sermones en Español”.

Puedes enviar un correo electrónico a Dr. Hymers a rlhymersjr@sbcglobal.net
(Oprime Aquí) – o puedes escribirle a P.O. Box 15308, Los Ángeles, CA 90015,
Estados Unidos. O llámarle por teléfono a (818)352-0452.

Estos manuscritos de sermones no tienen derechos de autor. Los puedes usar sin la
autorización de Dr. Hymers. Sin embargo, todos los mensajes de video de Dr.
Hymers sí tienen derechos de autor y solo pueden ser usados con autorización.

La Escritura Leída Antes del Sermón por Dr. Kreighton L. Chan: Hebreos 10:19-25.
El Solo Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“Eleanor Rigby” (por Paul McCartney, 1942-).