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LA NAVIDAD EN EL INFIERNO

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles
La Tarde del Día del Señor, 12 de Diciembre de 2010

“Hijo, acuérdate” (Lucas 16:25).


El rico murió y fue sepultado. Su alma fue de inmediato a las llamas del Infierno, “Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos” (Lucas 16:23). El rico vio a Abraham de lejos” en el Cielo. Él rogaba por un poco de agua para “refrescar [su] lengua, porque [estaba] atormentado en [la] llama” (Lucas 16:24). Abraham le dijo:

“Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá” (Lucas 16:25-26).

El Señor Jesucristo dio esta historia para advertir a los pecadores perdidos sobre los peligros del Infierno.

Ambos C. H. Spurgeon y William Booth, fundador del Ejército de Salvación según era antes, advirtió a fines del siglo diecinueve que la predicación del siglo veinte descuidaría la doctrina del Infierno. “Cuando un periódico Americano le preguntó a Booth qué consideraba el peor peligro en el siglo veinte, él dijo (en parte): “el cielo sin el infierno” (traducción de The War Cry, Enero 1901, p. 7). La predicción de Booth se hizo realidad. Hoy la predicación sobre el Infierno ya no se oye. Pero no debe ser así. El Dr. J. I. Packer, famoso teólogo evangélico, dijo:

Los evangelistas Cristianos deben [hablar] sobre el infierno: es parte de su trabajo…los evangelistas están en misión de rescate para con su prójimo incrédulo, y es recto y necesario que como hombres honestos, deben explicar claramente el riesgo en que la gente se encuentra sin Cristo...Conforme a Jesús y los apóstoles, la vida personal sigue despues de la muerte física, y el futuro para los que están sin Cristo en el mundo venidero es lo más malo y terrible que hay, y se les debe decir a todos (traducción de J. I. Packer, Ph.D., prefacio a Whatever Happened to Hell? por John Blanchard, D.D., pagina 9).

El único criticismo que tengo hacia lo que el Dr. Packer dijo es que parece asignarle la predicación del Infierno solamente a los “Evangelistas Cristianos”. Pero el Apóstol Pablo dijo que los pastores deben también hacer “obra de evangelista” (II Timoteo 4:5). Los pastores también “deben [hablar] sobre el infierno, es parte de su trabajo”. (Packer, ibid.).

Jesús es nuestro modelo, “dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (I Pedro 2:21). Jesús a menudo hablaba del Infierno, y Él es nuestro ejemplo. Pare serle fiel a Cristo, todo pastor debe algunas veces predicar sobre el Infierno, claramente y agudamente, como lo hizo Cristo cuando predicó sobre “el hombre rico y Lázaro”. Cristo dijo que el hombre murió y fue directamente al Infierno donde estaba atormentado en las llamas. El hombre le pidió a Abraham gotas de agua. Abraham le dijo:

“Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado” (Lucas 16:25).

Solo saco dos palabras del texto:

“Hijo, acuérdate” (Lucas 16:25).

Es época de Navidad. Nuestra iglesia está decorada. Hemos cantado los cánticos de Navidad. Tendremos un gran banquete el próximo Domingo. También tendremos cena de Navidad aquí en la iglesia, el viernes a las 7:30 p.m., la Víspera de Navidad. Pero en estas celebraciones del nacimiento de Cristo, no nos olvidemos del Infierno. El Infierno es el resultado del pecado. Jesús nació para morir en la Cruz para salvar a los pecadores de aquellas terribles llamas. El Apóstol Pablo dijo:

“Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores”
       (I Timoteo 1:15).

El ángel del Señor le dijo a José:

“Llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21).

Entonces, ¿no es ese exactamente el verdadero significado de la Navidad? ¿No es el verdadero mensaje de Navidad el hecho que Jesús bajó del Cielo para morir en la Cruz, para pagar por el pecado del hombre, para guardar a los pecadores de no ir al Infierno?

Pero, ¿qué si mueres antes de la Navidad? Podrá haber alguien esta noche aquí que morirá en unos cuantos días. Si eso te sucede a ti, el 25 de Diciembre pasarás tu primera Navidad en el Infierno. Y se dirá de tí, como del hombre rico:

“Hijo, acuérdate” (Lucas 16:25).

Si sigues como estás, tal vez no esta Navidad, sino algun día, tal vez más pronto de lo que piensas, tú pasarás la Navidad en aquel lugar de tormento ardiente. ¿Qué recordarás cuando pases tu primera Navidad en el Infierno?

I. Primero, recordarás los sermones que descuidaste.

Sin duda recordarás cómo aprendiste a apagar tu mente, y no oír los sermones. Recordarás que practicaste para lograrlo. Al principio te perturbaban y te hacían pensar en cosas eternas. Pero, al pasar el tiempo, se volvió más fácil que el Diablo “arrebatara” los sermones de tu corazón (mira Mateo 13:19).

“Luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven” (Lucas 8:12).

Al principio era difícil que Satanás hiciera eso. Pero al pasar los meses te acostumbraste a este truco Satánico que ya nada te molestó, y comenzaste a dormir el sueño de la muerte en todos los sermones. Al fin tu conciencia se quemó, y tu corazón se hizo calloso, como Cristo le dijo a Sus enemigos:

“Porque no podéis escuchar mi palabra” (Juan 8:43).

Creo que te has vuelto tan lento de oír que se puede decir acerca de ti: “Dios los entregó a una mente reprobada” (Romanos 1:28).

“Hijo, acuérdate” (Lucas 16:25).

En el Infierno recordarás muchos sermones. Cuando pases tu primera Navidad en la cueva ardiente sin duda recordarás ¡este mismo sermón! En el Infierno recordarás los sermones que has descuidado.

II. Segundo, recordarás el Espíritu de Dios que rechazaste.

En tu primera Navidad en el Infierno, sin duda recordarás algunas de las veces que el Espíritu Santo te convenció de tu pecado. Jesús dijo,

“Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado”
       (Juan 16:8).

Algunos de ustedes, cuando pasen su primera Navidad en el Infierno, recordarán cuando el Espíritu de Dios hizo que tu corazón fuera tierno. Recordarás cuando Su Espíritu te hizo temer. Recordarás como se llenaron tus ojos de lágrimas. Pero también recordarás como resististe Su obra de convicción, como resististe hasta que el Espíritu Santo se alejó de ti, y parecía que Dios te decía:

“Efraín es dado a ídolos; déjalo” (Oseas 4:17).

Como lo puso el Dr. Rice:

Triste será ese juicio, sin Su misericordia,
   Que tú te demoraste y Jesús se marchó.
Oh, que remordimiento, cuando llegue tu muerte,
   ¡Y tú te has demorado, en venir a Jesús!
(Traducción de “If You Linger Too Long”
   por Dr. John R. Rice, 1895-1980).

“Hijo, acuérdate” (Lucas 16:25).

Cuando tú pases tu primera Navidad en el Infierno recordarás como resististe la convicción del Espíritu de Dios, como tú “tardaste, demoraste hasta que el Espíritu se marchó” (Rice, Ibíd.).

“Hijo, acuérdate” (Lucas 16:25).

¡Hija, recuerda! Cuando se baje el telón, y se apaguen las luces, y tu alma caiga en las llamas – ¡Hijo, recuerda! ¡Hija, recuerda! Recordarás los sermones que menospreciaste. Recordarás el Espíritu de Dios que rechazaste.

III. Tercero, recordarás al Salvador que no respetaste.

¡No! ¡No me digas que respetas a Cristo! ¡No mientas! ¡No lo respetas! ¡Para nada! Esto es lo que dice la Biblia sobre ti:

“Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos” (Isaías 53:3).

Si respetaras a Cristo lo buscarías a Él. Si respetaras a Cristo tú “[te esforzarías con toda tus fuerzas] a entrar” (Lucas 13:24). ¿Qué esfuerzo has hecho? ¿Has orado por horas como Lutero? ¿Has ayunado por semanas como Whitefield? ¿Te has esforzado como Wesley? ¿Has caminado en una tormenta de nieve como lo hizo Spurgeon? ¡Yo te digo que no te has esforzado para nada! ¡Y un día, cuando estés en el Infierno, recordarás que fuiste perezoso y holgazán y no te esforzaste para hallar a Cristo!

“Hijo, acuérdate” (Lucas 16:25).

¡Hija, acuérdate! ¡Hijo, acuérdate! ¡Recordarás eso en el Infierno! Recordarás que tuviste tan poco respeto por Jesucristo que no lo buscaste seriamente, quien dijo:

“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

¡Hijo, acuérdate! ¡Hija, acuérdate! Recordarás en las llamas eternas, como no respetaste a Jesús, como rechazaste Su oferta de salvación.

Sin respeto esperaste, y a Él rechazaste,
   Tu pecado peor es, tienes mal corazón;
Oh, si Dios se impacienta, el Espíritu ofendes;
   Si Él ya no te llama, tendrás condenación.
Triste será ese juicio, sin Su misericordia,
   Que tú te demoraste y Jesús se marchó
Oh, que remordimiento, cuando llegue tu muerte
   ¡Y tú te has demorado, en venir a Jesús!
(Traducción de “If You Linger Too Long”
     por Dr. John R. Rice, 1895-1980).

(FIN DEL SERMÓN)
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en www.realconversion.com. Oprime “Sermones en Español”.

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La Escritura Leída Antes del Sermón por Dr. Kreighton L. Chan: Lucas 16:19-25.
El Solo Cantado Antes del Sermón por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith:
“If You Linger Too Long” (por Dr. John R. Rice, 1895-1980).


EL BOSQUEJO DE

LA NAVIDAD EN EL INFIERNO

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Hijo, acuérdate” (Lucas 16:25).

(Lucas 16:23, 24, 25-26; II Timoteo 4:5; I Pedro 1:21;
I Timoteo 1:15; Mateo 1:21)

I.   Primero, recordarás los sermones que descuidaste,
Mateo 13:19; Lucas 8:12; Juan 8:43; Romanos 1:28.

II.  Segundo, recordarás el Espíritu de Dios que rechazaste,
Juan 16:8; Oseas 4:17.

III. Tercero, recordarás al Salvador que no respetaste,
Isaías 53:3; Lucas 13:24; Jeremías 29:13.